Confirmando la Situación
Capítulo 2: Confirmando la Situación
Roxy estaba en problemas.
En el momento que escuché eso, inmediatamente sentí la necesidad de ir corriendo a buscarla. Ella estaba perdida dentro de un laberinto de la teletransportación, pero afortunadamente, yo tenía Un Registro de la Exploración del Laberinto de la Teletransportación de mi lado. Era una guía estratégica. Yo además había investigado los círculos de teletransportación, y siempre y cuando tuviera la oportunidad de observar uno de estos círculos, de seguro podríamos usar este libro para guiarnos.
Pero primero, tenía que tener clara la situación en la que estábamos. Eso era importante.
Podría ser una carrera contra el tiempo tanto para Roxy como para Zenith. Si llegábamos incluso cinco minutos tarde, podría hacer la diferencia entre la vida y la muerte para ellas. Aun así—o más bien, precisamente por esa razón—no podíamos apresurarnos. Teníamos que confirmar la situación, prepararnos cuidadosamente, y después salvarlas sin fallar.
Si nos apresurábamos demasiado, podríamos pasar por alto algo importante y cometer un error, haciendo que todos nuestros esfuerzos sean en vano. Eso no solo nos costaría cinco minutos, sino que tal vez un día, o incluso dos o tres. Teníamos que ser cuidadosos. No podíamos permitirnos errores.
Estaba seguro de que un error me dejaría con arrepentimientos. Sean cuales sean las circunstancias, si mis errores nos llevaban a ser incapaces de salvar a Roxy o Zenith, terminaría con arrepentimientos abrumadores.
“Padre, tengo un libro conmigo acerca de un aventurero que exploró el Laberinto de la Teletransportación.” Comencé revelando la existencia del libro.
Un Registro de la Exploración del Laberinto de la Teletransportación me fue recomendado por Fitz-senpai. Tenía información detallada acerca de la forma de los círculos, los cuales eran considerados tabú. La única razón por la que había evitado la censura en la universidad era ya sea porque había sido lo suficientemente afortunado para pasar desapercibido, o porque era la historia de un aventurero. El hecho de que no hubiera sido retirado de las estanterías significaba que era posible que el libro fuera solo ficción.
El Laberinto de la Teletransportación era uno en el cual nadie se había aventurado. El autor bien pudo haber usado el concepto para impulsar esta historia de ficción, pero eso me parecía improbable. Después de todo, los círculos de teletransportación descritos en este libro tenían un gran parecido a los reales. Yo mismo había investigado los círculos, y este libro tenía la información más precisa acerca de ellos que había encontrado cuando la comparé a la encontrada en otros libros parecidos. Estaba seguro de ello.
Aun así, podría estarse refiriendo a un laberinto de la teletransportación diferente. No podía descartar la posibilidad de que hubiera otro laberinto en este mundo que tuviera trampas de teletransportación. Una guía con el mismo nombre no tenía ningún valor a menos que concordara con la situación.
“Si el laberinto descrito aquí es el mismo al que estamos por entrar, entonces esto podría ayudarnos mucho a navegar en su interior.”
Cuando dije eso, los ojos de Paul se abrieron de la sorpresa. “Espera un momento, Rudy… ¿por qué tienes un libro como ese?”
“Pensé que podría ser de ayuda, así que lo tomé prestado de la biblioteca de la universidad y lo traje conmigo.”
“Ya veo…”
Por ahora, había decidido dejar fuera la parte acerca de los círculos de teletransportación por los cuales habíamos viajado. En este momento, necesitábamos confirmar si el laberinto de este libro concordaba con el que estábamos a punto de explorar.
“Me gustaría revisar el contenido de este libro. Si parece que va a ser de ayuda, hagamos uso de él.” Paul lo tomó en sus manos y, después de mirar intensamente y por mucho tiempo la portada, inmediatamente se lo pasó a Geese.
Este último lo sostuvo y se dio la vuelta hacia mí. “Entonces comenzaré a leerlo, ¿está bien?”
“Por favor, hazlo.”
¿Por qué Geese? me pregunté. Todos actuaban como si esto fuera natural, así que preferí no preguntar. Este debe ser el trabajo de Geese en el grupo de Paul. Él era capaz de hacer de todo, así que justamente eso fue lo que hizo. Tenía la sensación de que ya lo había escuchado decir algo así. Él probablemente también estaba a cargo de mapear su exploración del laberinto y organizar la información a su disposición.
“Padre, mientras Geese lee eso, me gustaría que me cuentes acerca del laberinto.” Me puse directamente en frente de Paul, preparado para dirigir las preguntas en su dirección con el propósito de confirmar lo que estaba escrito en el libro.
“Claro, adelante.”
Mis preguntas estaban relacionadas a los tipos y nombres de los monstruos, el número de pisos hacia el nivel más profundo, el estado del interior, y la forma de los círculos. Paul respondió inmediatamente.
Comencemos con los monstruos. Había cinco tipos en el laberinto, pero Paul solo había llegado hasta el tercer piso, así que había algunas bestias que él aún no había visto.
Tarántula del Camino de la Muerte: una araña enorme y venenosa. Incluso aunque era una tarántula, todavía disparaba hilo. Su veneno podía ser tratado con magia de desintoxicación de nivel Principiante. Era un monstruo de rango B.
Oruga de Hierro: una oruga parecida a un tanque. Pesada y dura. Rango B.
Cráneo de Barro: un monstruo con forma humana cubierto de barro. Tenía un cráneo incrustado en su centro que era su punto débil. Rango A. Se veía bastante ridículo, pero era inteligente y podía usar magia para arrojarte lodo.
Guerrero Acorazado: un conjunto de armadura oxidado de cuatro brazos, cada uno portando una hoja afilada. Un monstruo de rango A.
Diablo Devorador: una bestia con largos brazos y piernas, como también garras y colmillos afilados como un cuchillo. Rango A.
¿Cuántos niveles había hasta llegar al fondo? No se sabía. Los rumores decían que era ya sea de seis o siete pisos, pero nadie en realidad había llegado lo suficientemente profundo como para ver a su guardián. En cuanto al estado de cada uno de estos pisos, eso también era difícil de describir, pero el libro tenía algunos registros.
El primer piso era donde las arañas creaban sus numerosas telarañas. El segundo piso estaba habitado por un vasto número de arañas y orugas. En el tercer piso, los Cráneos de Barro tomaban el control de los monstruos ya mencionados. Una vez que llegabas al cuarto piso, las arañas y orugas prácticamente desaparecían, dejando a los Cráneos de Barro y los Guerreros Acorazados. En el quinto piso, los Cráneos de Barro desaparecían y solo había Guerreros Acorazados y Diablos Devoradores. Después del sexto piso, solo había Diablos Devoradores.
No había nada en el libro acerca de pisos más allá del sexto.
Los primeros tres pisos eran parte de un nido de hormigas: complejos, pasillos serpenteantes con habitaciones conectadas al final. Aparentemente, los círculos de teletransportación siempre estaban ubicados al final de estas habitaciones. De acuerdo al libro, el laberinto se transformaba en una ruina de piedra cerca del cuarto piso, pero Paul y su grupo todavía no llegaban tan lejos. Pero había información acerca de las bestias y de los primeros tres pisos, cortesía de las pruebas y errores de numerosos aventureros.
Finalmente, la forma de los círculos de teletransportación. Grabadas en el suelo había formas complejas y extrañas emitiendo una luz pálida. Al escucharlas siendo descritas en detalle, parecían ser iguales a las que ya había visto varias veces.
La mayoría de lo que dijo Paul concordaba con lo que yo había visto y leído en ese libro.
“¡Esto es increíble, jaja! Tenías que ser tú, Jefe. ¡Nos trajiste algo increíble!” Casi al mismo tiempo que Paul concluyó su explicación, Geese cerró de golpe el libro y alzó su voz de la emoción. Aparentemente, él había terminado de ojearlo. De seguro leía rápido. O tal vez solo había leído lo más importante.
“Oye, Geese. ¿De verdad es tan increíble?” preguntó Paul, sorprendido, viendo lo emocionado que estaba su compañero de grupo.
“Sí, es increíble, Paul. Si todo lo que está escrito aquí es cierto, básicamente tenemos un mapa del lugar hasta el sexto piso.” Todavía lleno de entusiasmo, Geese le entregó el libro a Talhand. Él dejó que el enano lo leyera e, incapaz de ocultar su emoción, comenzó a explicar el contenido del tomo a Paul. “Todas las cosas que no entendíamos están escritas en ese libro. ¡Cuáles círculos pisar, cuáles círculos no, cuáles nos llevarán donde, y qué enfrentaremos cuando los usemos!”
Claramente, él estaba convencido de que este libro era preciso.
El rostro de Paul se oscureció mientras miraba fijamente hacia Geese. “Ya veo. ¿Entonces puedes decirme qué pasa con Roxy y Zenith basándonos en lo que está escrito en ese libro?”
“Bueno… no,” respondió Geese, viéndose como si le hubiesen arrojado agua fría.
“No te dejes llevar tanto. No podemos cometer más errores,” le advirtió Paul en voz baja.
Cierto. Teníamos que tener cuidado. Sería desgarrador creer ciegamente en ese libro, solo para que nos guie hacia nuestra perdición.
“Entiendo lo que tratas de decir, Paul. Pero con este libro y una vanguardia y retaguardia confiables, estaremos bien. Vamos a regocijarnos un poco por el momento, ¿sí?” dijo Geese, mirando alrededor hacia los presentes.
Paul siguió su mirada, y eventualmente sus ojos se posaron en mí. “Sí, tienes razón. Lamento eso.” Una suave sonrisa tranquila apareció en su rostro.
Sin importar lo arrinconado que te sintieras, era importante mantener tu compostura. Paul tenía que entender eso.
“Muy bien. Si ya terminaste de leer, decidamos nuestra formación.” La voz de Paul sonaba más enérgica, como si hubiera recuperado su espíritu. El ambiente en la habitación se relajó.
Solo cinco miembros explorarían el laberinto: Paul, Elinalise, Geese, Talhand, y yo. Eso quería decir que Vierra y Shierra iban a ser cambiadas por Elinalise y yo. El laberinto era estrecho, así que, incluso si íbamos varias personas, simplemente terminaríamos interponiéndonos en el camino del otro. Elinalise era una mejora de Vierra y yo era una mejora en cuanto a Shierra. Solo les quitaríamos su trabajo si nos uníamos.
Elinalise era un tanque, Paul un atacante, yo la ofensiva mágica y la sanación, y Talhand podía ser ya sea un tanque o atacante secundario. Nosotros cuatro estábamos a cargo de la batalla. El papel de Talhand era un poco vago, pero él era un mago capaz de usar magia de tierra de nivel Intermedio como también un luchador completo. Por lo tanto, él fue puesto en una posición donde podía hacer ambas. Contrario a su apariencia, él era bastante diestro. Por otro lado, todos los enanos lo eran.
“Nos estaremos cuidando mutuamente.” La posición de Talhand sería ya sea en frente o detrás de mí, así que me dio un golpe amigable en el hombro. Por alguna razón, eso me hizo sentir escalofríos.
“Rudy la mayor parte del tiempo estará a cargo de toda la magia,” anunció Paul. “También iremos contigo para que nos sanes después de cada batalla. ¿Puedes hacerlo?”
“No hay problema.”
La ofensiva y la sanación. Era mi primera vez en un laberinto y aun así tenía todo ese trabajo. Dicho eso, era básicamente lo mismo que había estado haciendo como un aventurero. De seguro podría manejarlo.
Y entonces estaba Geese. Aunque no era muy hábil en batalla, él podía realizar habilidosamente un montón de otras tareas intrincadas, como revisar el mapa, confirmar la dirección en la que nos dirigíamos, encargarse de los suministros, seleccionar qué materiales tomar de los enemigos y cómo extraerlos, como también decidir cuándo retirarnos. Él era tanto el tipo a cargo como el chico de los mandados. Podríamos decir que era nuestro representante. Los laberintos no se trataban solo de batallas, así que un papel como el suyo también era esencial.
Eso dejaba a tres personas—Vierra, Shierra y Lilia—que actuarían como apoyo esperando en la ciudad o en la entrada del laberinto. Podrías decir que ellas solo estaban cuidando la casa (o cuidando el laberinto), pero aparentemente ese también era un trabajo importante. Por lo que me dijeron, los clanes grandes también asignaban a alguien para cuidarlos cuando ellos exploraban laberintos.
Les dejaría la mayoría de los preparativos a los profesionales: Talhand y Elinalise. Yo todavía era un novato cuando se trataba de esto. Podía usar mi conocimiento de mi vida anterior para pensar en varias estrategias, pero por el momento dejaría eso de lado. Primero, haría lo que los profesionales dijeran. Además, si pensaba en algo que necesitábamos, podía sugerirlo. Todo lo que yo dijera sería una sugerencia. No tenía idea de si el conocimiento que había ganado jugando RPGs de aventura en mi antigua vida podían ser aplicados aquí.
“Nuestro primer objetivo será llegar al tercer piso,” dijo Paul, ahora que habíamos decidido nuestra formación. “Una vez ahí, rastrearemos a Roxy.”
No teníamos idea de si ella todavía estaba con vida. Si lo estaba, entonces teníamos que recuperarla y retirarnos. Dependiendo de su condición, también podríamos hacer que ella solo se una a nuestro grupo mientras avanzamos por el laberinto. Nosotros seis podíamos explorar el inexplorado cuarto piso y más allá, limpiando la totalidad del laberinto hasta sus profundidades mientras buscábamos la posible ubicación de Zenith.
No tenía idea de cuántos días nos tomaría. Iba a ser una búsqueda larga y complicada.
Esa noche, Paul, Lilia, y yo dormimos en la misma habitación. Geese lo había planeado así pensando en nosotros, diciendo que la familia debería tener tiempo para estar a solas. Dicho eso, la mayoría del tiempo que yo había pasado con Lilia no fue como familia. Hasta el nacimiento de Aisha, ella solo había sido la sirvienta, y así era como todavía la veía. Paul la consideraba su esposa, pero al final solo como la segunda esposa. Zenith todavía estaba primera en la lista de prioridades de Paul, con Lilia segunda, y Norn después de eso. Eso quería decir que Aisha era la cuarta, y supongo que yo estaba al final de esa lista.
“Esta es nuestra primera vez compartiendo una habitación, ¿no es así, Rudeus-sama?”
“Sí, lo es.” La forma tan respetuosa en la que se comportaba Lilia sugería que solo veía a Paul como su empleador. Gracias a su influencia, terminé hablando de forma un poco rígida.
“Si los ronquidos del Maestro le molestan, por favor, siéntase libre de golpearlo,” bromeó ella, manteniendo las cosas sorpresivamente relajadas.
“Sí, entiendo…” Yo era incapaz de ofrecerle lo mismo. No tenía idea qué decir. ¿Cómo le había hablado a Lilia en el pasado? Creía recordar que nuestras interacciones en la Aldea Buena eran bastante formales.
Paul me había estado mirando por un tiempo sin decir palabra alguna. Me pregunto por qué. Él de seguro tenía una expresión extraña en su rostro. No iría tan lejos como para decir que era una sonrisa de oreja a oreja, pero ciertamente se veía relajado.
“Si me permite hacerle una pregunta, Rudeus-sama,” dijo Lilia.
“Sí, ¿qué sucede?”
“¿Aisha se está desempeñando de forma aceptable?”
Fue gracias a su pregunta que finalmente comprendí la respuesta a mi propia pregunta. Es cierto, familia. Después de todo, nosotros somos una familia. Así que podemos hablar de eso.
“Sí. Ella se está esforzando mucho.”
“Ella no le ha causado problemas, ¿cierto?”
“Para nada,” le aseguré. “Ella es de gran ayuda. Aisha ha estado haciendo todos los quehaceres del hogar por nosotros.”
“¿De verdad? Yo solo espero que ella no esté haciendo ninguna demanda egoísta.”
“Personalmente, sería un poco más fácil para mí si ella fuera un poco más demandante.”
Lilia sonrió tranquilamente cuando dije eso, viéndose aliviada. “¿Qué hay de Norn-sama y Aisha? No están luchando, ¿o sí?”
“Bueno… las cosas son un poco tensas entre las dos, pero todavía no hemos tenido ninguna confrontación mayor. De hecho, sus pequeñas discusiones son bastante adorables.”
“Siempre le he dicho que muestre respeto hacia Norn-sama. No tengo idea de por qué su relación se ha desarrollado de esa forma,” dijo ella, suspirando.
“No es algo que puedas controlar,” le aseguré. “Además, Aisha todavía es una niña. ¿No crees que lo más importante como un padre es amarlos por igual?”
“Tal vez tenga razón. Aisha es mi hija, pero también es la hija del Maestro, así que…”
“La sangre no tiene nada que ver con ello. Somos familia,” insistí.
“Muchas gracias.”
Paul no intervino en la conversación. Él solo observó nuestra interacción con la misma expresión profundamente emocional que había estado en su rostro desde que comenzamos.
“¿Qué pasa con esa mirada?” pregunté, mirando hacia él. “Has estado sonriendo todo este tiempo.”
“Ahh, ya sabes, es genial ver algo así.” Paul se rascó la parte de atrás de su cabeza, con sus mejillas rojas de la vergüenza.

“¿Qué cosa?”
“Ver a mi pequeño ya crecido, hablando con Lilia de esta forma.” En otras palabras, ver a su hijo adulto interactuar con su esposa. Lilia no era mi madre, pero para Paul, nosotros éramos familia. Quizá era profundamente conmovedor para él. Tal vez iba a entender cómo se sentía cuando mi propio hijo creciera. “Ah sí, Rudy, dijiste que te habías casado.”
“Sí, hace aproximadamente seis meses.”
“Mi pequeño… Es difícil de creer. Solo tenías esta altura cuando te vi la última vez.” Paul hizo el gesto con su mano.
“Sí, he crecido mucho durante estos últimos años.” Aparentemente de la nada, mi altura se había incrementado para llegar a casi la misma de Paul. Él todavía era un poco más alto, pero yo probablemente todavía tenía que crecer un poco más. Supuse que lo alcanzaría eventualmente.
“Cuando regresemos a casa, tendremos una gran celebración,” dijo Paul.
“En efecto. Y no olvides que este será tu primer nieto,” le recordé. “Vas a ser abuelo.”
“Ah, ya deja eso. Todavía no soy tan viejo,” dijo él, no viéndose tan molesto como sus palabras podrían sugerir. Entonces, repentinamente, él sonrió. “Es cierto, vas a tener un hijo. Eso significa que lo has hecho, ¿no?”
“Maestro, no estoy segura de que unas preguntas tan crudas sean apropiadas,” intervino Lilia mientras Paul mostraba su sonrisa barata de viejo verde.
“Aw, vamos. Siempre quise tener esta clase de conversaciones con él.”
“Aun así—”
“¿Qué? ¿Acaso no sientes curiosidad?” la retó Paul.
Lilia frunció el ceño. “Esa es una pregunta muy injusta.”
“Bueno, dime, ¿quién fue tu primera pareja? ¿Al final fue Sylphie? ¿O fue Eris? Creo recordarte diciendo que los dos se separaron, pero ¿de verdad no había nada entre ustedes cuando ocurrió?”
Aparentemente, él quería tener una conversación pervertida. Parte de mí se preguntaba si realmente era apropiado, dadas las circunstancias, pero también podía entender a dónde iba con eso. Él probablemente estaba muy animado, ya que era la primera vez que nos veíamos en mucho tiempo. Era solo que no quería revelar ese lado suyo en frente de alguien más. Yo también estaba muy feliz de haberme vuelto a reunir con él.
Comenzando mañana, estaríamos entrando al laberinto. Ya no tendríamos el tiempo para esta clase de cosas. Al menos por esta noche, podíamos dejarnos llevar e intercambiar historias sexuales.
“Yo me siento bastante confiado cuando se trata del sexo,” dijo Paul. “Puedes preguntarme lo que quieras. Puede que no lo parezca ahora, pero me divertí mucho cuando era joven.”
Tal parece que no tenía otra opción. Supongo que simplemente le seguiría el juego. Yo siempre había querido tener a alguien con quien pudiera tener una conversación abierta del tema. “Muy bien, hay algunas preguntas que me gustaría hacer,” comencé.
“Por favor, Rudeus-sama,” intervino Lilia, exasperada, “no puedo creer que le esté siguiendo el juego.”
Paul dijo, “Ella habla así, pero es bastante agresiva en la cama.”
“¡Maestro!” protestó ella.
“Ah sí, antes mencionaste que ella había sido la que se acercó a ti,” dije, recordándolo. “¿Por qué no explicas eso con lujo de detalles?”
“¡Rudeus-sama! ¿Podrían ambos, por favor, detenerse? Santo cielo.” Lilia miró entre nosotros dos antes de hablar, suspirando mientras lo hacía. Aun así, ella tenía una sonrisa en su rostro.
Seguimos hablando después de eso, hasta bien entrada la noche.
Cerca de la medianoche, habíamos apagado las luces y acostado en nuestras camas. Me pregunto si Paul y Lilia ya estaban dormidos. Podía oír el sonido rítmico de su respiración mientras yacían cerca. Aparentemente, ellos no estaban esperando a que yo me durmiera para poder hacerlo. Paul dijo que iba a restringirse hasta encontrar a Zenith, así que tal vez sí estaba manteniendo su palabra.
Yo no podía dormir, tal vez debido a que estaba un poco excitado debido a nuestra conversación. Nunca había soñado que llegaría el día en el que realmente pudiera experimentar el intercambio de historias sexuales. La vida de seguro era impredecible.
En fin, suficiente de eso. Era la hora de concentrarme en lo que estaba ocurriendo. Tal vez de verdad estaba bailando en la palma de la mano del Dios Humano. De seguro se sentía así. Ahora que me detenía a pensarlo, la razón por la que conocía ese libro era por haber ido a la universidad. Si él no me hubiera dicho que fuera ahí y estudiara el Incidente de Desplazamiento, yo nunca habría encontrado ese libro, y habríamos tenido que enfrentar el Laberinto de la Teletransportación sin su ayuda.
Las palabras del Dios Humano siempre parecían tener un significado más profundo, y esta no era la excepción. Él dijo que lamentaría ir a Rapan, y que debería tener una aventura con Linia o Pursena. Se sentía como si él hubiera dicho a propósito cosas que sabía que me provocarían. Si no me hubiera dicho eso, o si me hubiera dicho en cambio que fuera al Continente Begaritt, había una gran probabilidad de que hubiese elegido quedarme. Yo era rebelde con el Dios Humano, y si ponía las cosas en perspectiva, Sylphie era igual de importante para mí. Por supuesto, yo no habría solo ignorado mis responsabilidades. Habría enviado a Ruijerd, Badigadi, o incluso a Soldat en mi lugar.
Tal vez el Dios Humano había tomado todo esto en cuenta antes de actuar. Después de todo, él me había enviado a esa escuela para reunir todas las cosas necesarias para rescatar a Zenith. ¿Quién era él? ¿Y qué quería que yo hiciera? ¿Podría ser que él realmente solo disfrutaba del hecho de observarme?
Como siempre, no tenía idea de lo que estaba pasando por su cabeza. Pero no había dudas de que él era un aliado.
Me pregunto si volvería a aparecer en mis sueños esta noche. Su sincronización siempre era demasiado perfecta. Si las cosas salían bien esta vez, tendría que hacerle alguna clase de ofrenda. Aunque no tenía idea de cuáles eran sus preferencias, así que no estaba seguro de qué le gustaba.
Mientras reflexionaba acerca de todas estas cosas, finalmente me quedé dormido.
El Dios Humano no apareció en mis sueños esa noche.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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