Despedidas
Capítulo 8: Despedidas
El Continente Begaritt era una isla enorme, así que llegar a ella requería cruzar el océano. Y mi destino final, la Ciudad Laberinto de Rapan, estaba ubicada cerca de la costa este.
Había dos posibles rutas que podía tomar. La primera involucraba viajar al Puerto del Este, la principal ciudad portuaria del Reino del Rey Dragón, y tomar un barco ahí. No sería la ruta más directa, pero me permitiría entrara a Begaritt desde el este, acortando la cantidad de viaje que tendría que hacer en ese continente. Esta era la opción más segura.
La otra posibilidad era tomar un barco desde el Reino de Asura, el cual me llevaría a la orilla más al norte del continente. Eso involucraría atravesar el territorio de Begaritt, convirtiéndolo en un camino más peligroso, pero también me ahorraría una buena cantidad de tiempo.
Mi mejor suposición era que el primer plan me tomaría dieciocho meses y el segundo alrededor de doce. Incluso el plan más eficiente no me llevaría de ida y vuelta dentro de los próximos siete meses. Sin importar lo que hiciera, me perdería el nacimiento de mi hijo.
Por supuesto, eso estaba lejos de ser mi única preocupación.
Por primera vez, iba a ignorar el consejo del Dios Humano. Conociéndolo, él puede haber estado plenamente consciente de que yo no iba a estar de acuerdo con él, pero nunca había hecho exactamente lo opuesto de lo que me recomendó. Esto era comparable a… si hubiera ignorado completamente el Reino de Shirone en mi camino de regreso a través del Continente Central. Lilia y Aisha todavía estarían cautivas ahí, y nunca habría conocido a Aisha. Aunque supongo que eso me habría mantenido alejado de Orsted.
¿Dónde estaría yo ahora si las cosas hubieran ocurrido de esa forma? Probablemente habríamos llegado al campo de refugiados sin demasiados problemas. Aunque las cosas podrían haber terminado igual de mal con Eris. Y diez años después, pude haber descubierto dónde estaban Lilia y Aisha, terminando completamente arrepentido.
Sí. Él también dijo que lamentaría esto. Me lo había repetido ambas veces que habíamos hablado al respecto.
Basado en eso, las razones probablemente no tenían nada que ver con mi sincronización. Sin importar cuándo fuera hacia Begaritt, terminaría lamentando algo. Pero no había forma de saber lo que sería. Podía imaginar todo tipo de posibilidades. Podría terminar perdiendo algo. Como una de mis manos, tal vez… o a uno de mis padres.
No tenía caso desperdiciar tiempo pensando en eso. Si no iba, estaría atrapado aquí esperando ansiosamente por al menos un par de años. Al final, podría enterarme de que alguien importante para mi estaba muerto. Paul o Geese podrían aparecer, deprimidos y heridos, solo para culparme por haberlos abandonado.
Cualquier cosa podía ocurrir, pero tenía que ir. Incluso si sabía que lo iba a lamentar.
Pero, antes que nada, decidí hablar con Elinalise acerca de mi decisión. Si comenzaba con Sylphie y ella se ponía a llorar, mi resolución podría titubear. Quería fortalecer mi resolución al darle la noticia a mis amigos primero.
Hice que Elinalise se reuniera conmigo en una sala de clases vacía en el campus.
Cuando le dije lo que estaba planeando, ella frunció el ceño de forma infeliz. “Escucha, Rudeus. ¿No te dije que te quedes aquí?”
“Si, lo hiciste. Pero yo—”
“Sabes, todavía hay una probabilidad de que Geese haya saltado a las conclusiones.”
“¿A qué te refieres?”
“Tú lo conoces, Rudeus. Él raramente piensa detenidamente algo antes de actuar. Para él todo se trata de la intuición y las corazonadas.”
Bueno, ella tenía razón en eso. A Geese además le gustaba mantener los hechos para sí mismo, y no le importaba manipular a las personas.
“La carta puede ser uno de esos casos,” continuó Elinalise. “Hasta donde sabemos, ya hay otra carta en camino, diciendo, “Ignoren el último mensaje, Zenith está a salvo,” o algo así.”
“Sí. También pensé eso.”
Había una probabilidad de que nos dirigiéramos ahí para descubrir que Paul ya había rescatado a mi madre. Incluso podríamos pasar uno al lado del otro sin darnos cuenta. Era posible, pero…
“Piensa en ello por un segundo,” dije. “¿No es extraño que Geese supiera dónde encontrarme?”
“… ¿Qué?”
“Le envié una carta a Paul hace año y medio, diciéndole dónde estaba viviendo. Geese tiene que haber estado en el Continente Begaritt al menos desde hace seis meses. ¿Cuándo supo que estábamos en esta ciudad ahora? ¿Cómo nos envió esas cartas?”
Llegar a Begaritt le tomaría un año a un viajero, e incluso las cartas no se movían tan rápido. No era como enviar un mensaje con tu teléfono. Eran como mínimo seis meses, incluso con el servicio de entrega urgente. Las fechas no encajaban.
“La única forma de que Geese pudiera saber mi ubicación es si se hubiera encontrado con mi padre y los demás. Ellos deben haberles dicho dónde estábamos.”
“¿Entonces por qué nos escribió Geese en vez de Paul?”
“Puede ser que Geese decidió enviar la carta por su cuenta, o que el testarudo orgullo de mi padre se interpuso.”
“Ah. Ya veo…” Elinalise puso una mano en su mentón, considerando estas posibilidades.
En la última carta de Paul, él me había asegurado que podría encargarse solo del rescate de Zenith. Eso le dificultaría pedir mi ayuda, incluso si la necesitaba.
Elinalise me estudió por unos momentos y dejó salir un pensativo “Mmm.” Pero eventualmente, ella asintió. “Muy bien. Supongo que iremos juntos.”
No estaba seguro de en qué estaba pensando ella exactamente, pero su sonrisa se veía un poco triste. Tenía la sensación de que ella de alguna forma esperaba que las cosas terminaran de esta manera.
Nosotros viajaríamos hacia el Continente Begaritt juntos, como un grupo de dos.
Una hora después, volvimos a encontrarnos.
“Bien. Comencemos decidiendo nuestra ruta, ¿quieres?”
Elinalise había regresado brevemente a su habitación para buscar un gran mapa del mundo. Ella probablemente lo había comprado hace algunos días en preparación para su viaje. Ambos lo extendimos sobre una mesa, y después nos inclinamos sobre él para considerar nuestras opciones.
El mapa era bastante tosco. No tenía los nombres de caminos específicos o las ubicaciones de la mayoría de las ciudades. Solo te mostraba la forma de los continentes, los rangos montañosos más importantes, y algunas de las otras características geográficas básicas.
Elinalise evidentemente pasó algo de tiempo estudiando las posibles rutas. Había pequeñas marcas en el mapa indicando la ubicación aproximada de Rapan y otros lugares importantes que pasaríamos de camino ahí. Como había anticipado, había dos enfoques potenciales.
“Para comenzar, creo que queremos llegar a Rapan tan rápido como sea posible.” Elinalise estaba apuntando hacia la ruta más corta, la cual nos llevaría desde Asura hacia la orilla más al norte del continente.
“Pero la ruta desde el norte es más peligrosa, ¿cierto?” pregunté.
Había toda clase de riesgos involucrados en este enfoque. No conocíamos los caminos en Begaritt, y tendríamos que viajar a través de casi todo un continente muy peligroso. Yo tenía confianza en mi habilidad para matar monstruos, pero una tierra desconocida todavía planteaba muchos peligros.
“Creo recordar que puedes hablar la lengua del Dios de la Lucha, Rudeus. ¿Estoy en lo correcto?”
“¿Eh? Bueno, sí. Pero no la hablo de una forma tan fluida.”
“En ese caso, simplemente podemos contratar a un guía y guardaespaldas una vez que lleguemos.”
“Ah, ya veo…”
Gracias a los muchos años de experiencia de Elinalise como aventurera, rápidamente habíamos decidido nuestra ruta. Habiendo hecho eso, pasamos a planear los detalles de nuestro viaje.
Primero, compraríamos caballos aquí en Ranoa y los cargaríamos con las provisiones suficientes para llevarnos al Reino de Asura. No queríamos llevar demasiadas cosas, ya que eso nos ralentizaría. Reemplazaríamos nuestros caballos cuando fuera necesario y los haríamos trabajar tanto como fuera posible hasta llegar al puerto en Asura.
Una vez ahí, compraríamos equipo y provisiones. La comida era difícil de conseguir en Begaritt, incluso cuando tenías el dinero para costearla. Los precios en Asura pueden ser más altos, pero era sabio abastecernos cuando teníamos la posibilidad.
Tan pronto como tuviéramos todo lo necesario, tomaríamos el próximo barco a Begaritt. Ahí, contrataríamos a un guía, y posiblemente guardaespaldas si lo considerábamos prudente. Elinalise manejaría las negociaciones mientras yo ejercería de intérprete. Después de eso, simplemente dejaríamos que nuestro guía nos llevara hacia la ciudad de Rapan. Una vez ahí, buscaríamos a Paul y los demás, rescataríamos a Zenith, y tomaríamos la misma ruta de regreso a casa.
“He hecho el viaje de regreso a Asura más de una vez, así que no será un problema,” dijo pensativamente Elinalise. “El único problema es escoger lo que llevaremos a Begaritt…”
No podíamos cargar todo lo que queríamos. Un carruaje podría haber resuelto nuestros problemas, pero Begaritt aparentemente estaba cubierto de desiertos, y las ruedas de carreta no eran muy eficientes sobre la arena. Probablemente tendríamos que comprar un medio de transporte como el lagarto que habíamos usado en el Continente Demoniaco. Tal vez tenían camellos o algo así.
“Pero creo que puedes dejarme esos detalles a mí. Tengo más experiencia en este campo,” dijo ella.
“La vejez tiene sus beneficios, ¿eh?”
“Por favor, no me provoques.”
Yo había pasado cinco años como un aventurero, pero comparado a una veterana como Elinalise, yo todavía era un novato. Terminé dejando muchas de las decisiones importantes en sus manos.
“Afortunadamente, ambos estamos en una forma razonablemente buena,” dijo Elinalise. “Deberíamos ser capaces de esforzarnos un poco más cuando sea necesario.”
“Sí, supongo…” Yo estaba confiado de que Elinalise podía marchar por el desierto todo el día, pero no tan seguro de que yo fuera capaz de seguirle el ritmo. Había continuado mi entrenamiento, pero había una posibilidad de que yo fuera a ralentizarla.
Pero eso no me parecía un gran problema.
“En cualquier caso, es conveniente que críen caballos para viajes de largas distancias en esta región. Deberíamos ser capaces de encontrar algunas opciones muy apropiadas.”
Nuestra meta inicial era llegar al puerto en Asura dentro de dos meses. Era difícil saber cuánto tiempo tomaría cruzar hacia Begaritt, pero estimábamos un mes. Ninguno de nosotros había estado en ese continente, pero aparentemente era un lugar duro, y suponíamos otros seis meses para llegar a nuestro destino final.
En resumen, estábamos hablando de alrededor de ocho meses de ida.
Eso era más rápido de lo que yo mismo había estimado. Sentía que podría haber formas de acortarlo aún más con usos creativos de mi magia, pero no quería arriesgar ralentizarnos con experimentos de principiantes. Lo más importante era llegar ahí en una pieza.
Pasamos algo más de tiempo discutiendo otros detalles que necesitaríamos tener en cuenta durante nuestro viaje. Elinalise explicó algunas cosas que yo no entendía con una precisión increíble y nos hizo tomar algunas decisiones de antemano para prevenir cualquier desacuerdo durante el camino. Era genial saber que no íbamos a desperdiciar tiempo discutiendo acerca de qué hacer a continuación una vez que estuviéramos viajando.
“El problema más grande…”
Pero, después de un rato, ella puso una mano sobre su mentón y frunció el ceño. Sentía que habíamos cubierto los temas más importantes, pero evidentemente, me había olvidado de algo.
“… va a ser mi maldición.”
“Ah. Cierto.”
A menos que ella tuviera sexo con hombres de forma regular, Elinalise literalmente moriría. En un viaje cualquiera, eso no era un problema—ella podía satisfacer sus necesidades en cualquier ciudad que estuviera. En los viajes más largos, ella con frecuencia se unía a un grupo y encontraba a un compañero dispuesto. Pero en una expedición apresurada como esta, habría ocasiones en que ninguno de estos métodos funcionaría.
Ambos nos quedamos en silencio por un momento.
Por supuesto, había una respuesta simple. Yo podía dormir con ella cuando fuera necesario. Mis problemas de rendimiento eran algo del pasado. Si una mujer cualquiera iba hacia mí y me pedía tener sexo con ella, probablemente podría hacerlo sin problemas.
Pero no quería traicionar a Sylphie.
“No voy a tener sexo contigo en este viaje,” dije.
“Si, esa no sería una buena idea.”
“Supongo que tendremos que detenernos en burdeles o algo así por el camino.”
Ambos íbamos a mantener las cosas estrictamente platónicas. Lo quería dejar en claro ahora mismo. De otra forma, probablemente terminaríamos haciéndolo en el camino por pura conveniencia.
“Pero ¿qué hay de ese implemento mágico?” pregunté. “Disminuye la potencia de la maldición, ¿cierto?”
“Bueno, si trato de tomarlo, Cliff preguntará para qué…”
“¿De verdad no vas a contárselo?”
Por alguna razón, Elinalise parecía determinada a desaparecer sin decírselo a Cliff. A mí me parecía innecesariamente cruel.
“Escucha, de verdad creo que necesitas hablar con él al respecto,” dije.
“Pero yo…”
“Permíteme ayudarte, ¿bien? Todo estará bien.”
Ambos terminamos dirigiéndonos a ver a Cliff esa misma tarde.
Cuando llegamos a su laboratorio, Cliff se acercó apresuradamente para mostrarnos el pañal mágico en cuestión con una gran sonrisa en su rostro. “¡Miren esto! ¡Ya lo he hecho más pequeño! Tampoco es tan pesado como el anterior. Deberías ser capaz de usar esto por un tiempo sin—”
“Cliff-senpai. ¿Usted ama a Elinalise-san?”
Interrumpiéndolo a media oración, hice la pregunta tan directamente como pude. Cliff miró hacia mí con una mirada de total confusión en su rostro.
“¿Qué? Por supuesto que sí.” Su tono sugería que le había hecho la pregunta más obvia del mundo. Hasta ahora todo iba bien.
“¿Seguirá amándola, sin importar lo que suceda?”
“Naturalmente. Amo a Lise desde lo profundo de mi corazón. Estoy seguro de que estás al tanto de esto.”
“Bueno, genial. Eso es lo que quería escuchar.”
Procedí a explicarle la situación a Cliff.
Le expliqué que mi familia estaba en serio peligro. Expliqué que Elinalise era una vieja compañera de mi padre y que sentía la obligación de ayudar. Y expliqué que sería un largo viaje, en el cual ella probablemente necesitaría tener sexo con otros hombres. Di una gran explicación, cubriendo cada detalle relevante.
Cliff escuchó en silencio y no me interrumpió ni siquiera una vez. Cuando terminé, él se quedó en silencio por un momento, y luego murmuró, “Supongo que yo sería un estorbo si voy.”
Francamente, eso era verdad. Pero era difícil para mí decirlo directamente.
Mientras yo vacilaba, Elinalise intervino para responder. “Si, eso me temo. No serías capaz de soportar un viaje como este, Cliff.”
Ella pudo haberlo dicho de una forma más gentil bajo circunstancias diferentes. Pero esta vez, ella fue directa.
“Ya veo…”
Frunciendo el ceño de forma triste, Cliff miró hacia el suelo. Sentí una pequeña y dolorosa puñalada de simpatía en mi pecho.
¿Qué estaba sintiendo él ahora mismo? Elinalise no tendría más opción que dormir con otros hombres durante este viaje. Él entendía completamente la situación, y sabía que ella lo amaba… pero tenía que ser un pensamiento doloroso.
“Sabes, Elinalise-san, ¿tal vez podamos llevarlo?” dije. “Él puede usar hechizos de magia divina y de barreras de nivel Avanzado. Incluso si no tiene mucha resistencia, él podría ser de utilidad en ocasiones…”
“Todo está bien, Rudeus. Yo no fui de ninguna ayuda la última vez que fui de aventura con alguien. Esto no sería diferente.”
Mientras decía estas palabras, Cliff dio un paso al frente y me entregó el pañal mágico.
“Rudeus…”
“¿Si?”
“Cuida de Lise por mí.”
Para ser honesto, había estado esperando más protestas y crujir de dientes. Pero parece que Cliff entendía muy claramente sus propias fortalezas y debilidades.
“Lise…”
Esta vez, él se dio la vuelta hacia Elinalise. Poniéndose de puntillas, él envolvió sus brazos alrededor de ella.
“Cliff…”
“Cuando regreses a casa, quiero que nos casemos,” dijo Cliff. “Sé que todavía no he curado tu maldición, pero quiero comprar una casa y vivir ahí contigo. Esperarme decir eso tanto tiempo te ha hecho sentir ansiosa, ¿no? ¿Tal vez tenías miedo de que fueran solo palabras vacías?”
“Oh, Cliff… pero yo soy una persona horrible. Estaba planeando irme sin siquiera decir adiós…”
“Si no te molesta, me gustaría tener una ceremonia al estilo de Millis. Sé que no eres parte de la iglesia, pero…”
¿Acaso Cliff estaba ignorando deliberadamente lo que ella acababa de decir? Tal vez eso era lo mejor. Elinalise de seguro se veía feliz.
“¡Cliff, cariño! ¡Te amo tanto! ¡Más que a nadie en el mundo!”
Y así como así, ella lo empujó hacia el suelo. Una vez que vi la camisa de Cliff volar por los aires, me di la vuelta y dejé la habitación rápidamente. Parecía que ellos necesitaban algo de tiempo a solas en este momento.
No me gustaba mucho la forma en que ella le acababa de prometer casarse después de un último trabajo, pero tal vez yo solo estaba demasiado aburrido de los clichés de películas.
Pasé el resto del día recorriendo el lugar para contarle a todos mis conocidos la situación.
Me iba a ir por casi un año y medio como mínimo. Si había serios problemas en Rapan, podrían ser más de dos años. Iba a desaparecer demasiado tiempo de la vida de todos. Al menos tenía que despedirme.
Mi primer destino fue la oficina del subdirector. Probablemente lo mejor era encargarme de las formalidades más temprano que tarde. Como siempre, encontré a Jenius detrás de su escritorio, enfrentando una gran pila de papeles.
“Hola, Subdirector Jenius.”
“Ah, pero si es Rudeus-san. Me alegra verte. He escuchado que Sevenstar-san completó un experimento muy ambicioso, ¿es eso cierto?”
“Sí, es cierto. Aunque solo gracias a que Zanoba y Cliff nos ayudaron.”
“Ah, ya veo.”
No tenía idea de cómo se había esparcido la realización del experimento de invocación. Tal vez Jenius estaba mejor informado de lo que yo creía.
“En cualquier caso, ¿qué puedo hacer por ti el día de hoy?” preguntó él.
“Bueno, necesito un permiso para ausentarme por casi dos años,” dije. “Quería encargarme del papeleo lo más pronto posible.”
“¿Dos años? Eso es bastante tiempo.”
“Si. Me temo que debo encargarme de una situación bastante compleja.”
“¿De verdad? Mmm.” No había razón para ocultar los detalles, pero Jenius no preguntó. “Muy bien, entiendo. Pondré en congelamiento tu matrícula hasta entonces. Una vez que regreses, por favor, ven a verme.”
“¿Dos años de ausencia no me van a causar algún problema?”
“No se lo permitiríamos a un alumno regular, pero los estudiantes especiales como tú tienen un poco más de flexibilidad en estos asuntos.”
Qué bueno que era un estudiante especial. “Se lo agradezco mucho.”
“No hay problema. Después de todo, el sistema de estudiantes especiales está diseñado para ser lo más flexible posible.”
“En ese caso, ¿podría congelar la matrícula de Elinalise Dragonroad… como un favor para mí? Ella no es una estudiante especial, pero va a acompañarme como un guardaespaldas.”
“Ah, ya veo. Muy bien, encontraré una forma de lograrlo.”
Bueno, eso fue fácil. Es genial tener amigos en la burocracia.
Agradeciendo a Jenius una vez más, dejé atrás el edificio de la facultad.
Unos minutos después, vi a Linia y Pursena afuera. Ambas me saludaron desde la otra parte del patio y trotaron hacia mí. Aproveché la oportunidad para explicarles la situación a ellas también.
“¿No me digas? Cielos, las cosas van a ser muy aburridas sin ti aquí, Jefe.”
“Nosotras vamos a graduarnos para el momento que regreses, así que supongo que esto es un adiós.”
No se me había ocurrido hasta ahora, pero era verdad. Ambas eran estudiantes de sexto año. En dos años más, ellas probablemente estarían de regreso en el Gran Bosque.
Me ponía un poco triste saber que no podría verlas irse.
“Supongo que tienes razón. Es una lástima…”
Ahora que lo pienso, el Dios Humano me había alentado a comenzar una relación con una de estas dos. Si hubiera escogido quedarme aquí hasta que la temporada de apareamiento empezara en dos meses, las cosas podrían haber dado un giro en esa dirección.
“¿Qué sucede, Jefe? ¿Tengo algo en mi cara?”
Linia era una chica atractiva. Esas inquietas orejas de gato, su cola oscilante, y saludables muslos eran sus rasgos más distintivos, pero también tenía grandes pechos. ¿Qué talla era? ¿Copa E? Todas las mujeres gente bestia estaban del lado bien dotado, así que eso probablemente estaba dentro del promedio. Esa actitud engreída probablemente también la haría divertida en la cama.
“Sniff, sniff… ¡vaya! Jefe, ¿estás pensando un pasar un tiempo de calidad con nosotras antes de irte?”
Pursena también tenía sus encantos. Esas suaves y caídas orejas de perro y su voluptuoso cuerpo eran sus activos más notables. Por alguna razón, las mujeres tipo perro de la gente bestia parecían tener pechos particularmente grandes; ella tenía que tener una talla de copa G. Los había sobado un par de veces, así que sabía lo suaves que eran. ¿Qué tan bien se sentiría hundir mi cara en ellos? Hmm…
“Eh, lo siento,” dije. “Alguien recientemente me aconsejó hacer un movimiento sobre ustedes dos una vez que la temporada de apareamiento estuviera aquí. Solo estaba recordando lo que me dijeron.”
“Vaya, ¿de verdad? ¡Ni siquiera sabía que estabas interesado!”
“Nunca coqueteaste de vuelta, así que supusimos que no éramos de tu tipo.”
Ambas parecían sorprendidas, pero también bastante felices.
Por supuesto, dormir con ellas habría significado engañar a mi esposa. Pero a partir de lo que dijo el Dios Humano, parecía que Sylphie no me habría echado de la casa por hacerlo. ¿De verdad me habría perdonado por serle infiel mientras ella estaba embarazada? ¿Tal vez habría habido una gran pelea antes de que las cosas se hubieran calmado? Difícil saberlo. De cualquier forma, supuestamente llevaría a una gran felicidad al final.
Yo amaba a mi esposa, pero también era un hombre. La idea de un harem tenía un cierto encanto. Me descubrí imaginándome un cuarteto con Linia, Pursena, y Sylphie. En alguna realidad alternativa, ¿ese pudo haber sido mi futuro?
… Nah, probablemente no. Nunca fue una posibilidad real.
“Linia, Pursena…”
“¿Sí?”
“¿Qué sucede, Jefe?”
Linia y Pursena miraron hacia mí de forma nerviosa. Supongo que había hablado en un tono de voz ligeramente serio.
“Sigamos siendo amigos,” dije.
Ambas inmediatamente se relajaron y se encogieron de hombros.
“Bueno, si tú insistes,” dijo Linia, dándome un codazo en mi costado. “Un hombre como tú podría tener algunas.”
“Amigos será,” dijo Pursena, dándome un codazo en el otro lado. “Asegúrate de mantener el contacto.”
Terminamos intercambiando un apretón de manos antes de separarnos—de hecho, probablemente fue el primero. Algunas personas dicen que es imposible que los hombres y las mujeres puedan ser verdaderos amigos, pero eso no es verdad. Puedes ser amigo de alguien que te atrae; es solo un asunto de establecer los límites correctos.
“Volvamos a vernos algún día, ¿bien?” dije. “Incluso si es en diez o veinte años más.”
“Suena bien, Jefe. ¡Seremos realmente importantes en diez años más, así que puedes arrodillarte ante nosotras y besar nuestros zapatos, miau!”
“Vamos a conquistar el Gran Bosque, viejo.”
No me quedó más que sonreír. Era bueno saber que ellas al menos tenían ambiciones. “Bueno, espero que no traten de vengarse de mí.”
Y así tomamos caminos separados. Si teníamos suerte, tal vez volveríamos a vernos tarde o temprano.
Un poco más tarde, me encontraba de pie en frente del laboratorio de Nanahoshi.
No estaba seguro de cómo entregarle la noticia. Nanahoshi era una chica solitaria de corazón. A pesar de toda su hostilidad aparente, tenía la sensación de que ella estaba desesperada por algo de compañía. Y más importante, mi ausencia iba a afectar su investigación. Su plan de regresar a casa sería retrasado significativamente.
Era posible que ella tratara de convencerme de no ir. Incluso podría chantajearme de alguna forma. ¿Qué iba a hacer si ella amenazaba con asesinar a Sylphie si yo me iba? Tampoco esperaba que ella perdiera la cabeza de esa forma…
Dejando salir un pequeño suspiro, golpeé la puerta principal y esperé. El entre llegó un momento después.
Nanahoshi levantó la vista de su escritorio mientras yo entraba a la habitación. “¿Qué sucede? Nunca vienes a esta hora…”
“De hecho, me temo que tengo noticias desafortunadas.”
“¿Noticias desafortunadas?”
La expresión de Nanahoshi cambió a una de sospecha. Pasé un par de segundos debatiendo cómo empezar, antes de decidir que en realidad no importaba. Lo mejor era ir directo al grano.
“Me voy en un largo viaje. Mis padres están en peligro, y necesito ayudarlos. Ellos están en la Ciudad Laberinto de Rapan en el Continente Begaritt. Voy a tardar alrededor de dos años en regresar.”
“… ¿Qué?”
Después de un momento de silencio, Nanahoshi se puso de pie de un salto, golpeando su silla hacia atrás con fuerza. Ella golpeó su escritorio con sus manos y me miró, viéndose más desconcertada que nada.
“¿Rapan? ¿Begaritt? ¿Dijiste… dos años?”
Ella repitió las palabras lentamente, como tratando de darles sentido.
“Sé que dije que te ayudaría con tus experimentos, y me siento terrible por irme ahora mismo. Pero de verdad necesito ir.”
Los ojos de Nanahoshi se abrieron completamente, y tomó una gran bocanada de aire… pero en vez de gritar, ella se dejó caer en su silla y miró hacia el techo.
“Dos años…” repitió ella.
“Una vez que regrese, prometo ayudarte de nuevo tanto como pueda.”
“… Dos años…”
Nanahoshi se cruzó de brazos y murmuró las palabras para sí misma un par de veces más.
Ella no trató de detenerme ni lloró de la desesperación. Nanahoshi solo miró hacia el techo, aparentemente sumida en sus pensamientos. Pasamos cinco minutos extremadamente incómodos de esta forma.
“Bueno… entonces ya me voy,” dije.
No había mucho más que pudiera decir ahora. Nanahoshi sabía que la había estado ayudando de corazón. Ella probablemente quería convencerme de no ir, pero estaba escogiendo morder su lengua.
Me di la vuelta para irme…
“Espera un minuto,” dijo ella.
Y entonces me detuve de golpe.
Para ser honesto, yo no quería continuar esta conversación. Sabía que ella solo iba a tratar de detenerme. Pero sentía que le debía una buena explicación, así que me di la vuelta nuevamente.
Nanahoshi por alguna razón estaba escarbando en el cajón inferior de su escritorio. Después de un momento, ella sacó alguna clase de libro o diario. Ella buscó una página específica, y después le dio la vuelta para mostrármela. “Da un vistazo a esto.”
Me incliné hacia el frente de la curiosidad. Alguien había pegado una sección de un mapa en la página. El mapa se veía familiar; describía el área alrededor de esta ciudad, a pesar de que la escala era un poco grande.
Cerca de la parte superior del mapa, alguien había escrito las letras N1. Abajo en el bosque suroeste había una X roja con las letras B3 arriba de ellas.
“Nanahoshi, ¿qué es esto?”
“…”
Nanahoshi evidentemente estaba dudando de explicarlo. Pero después de unos momentos, ella habló.
“Es un mapa de ruinas ancestrales que contienen círculos de teletransportación. Pueden ser encontrados por todo el mundo.”
¿Círculos de teletransportación?
“¿Eh?”
Una vez más, miré con atención hacia el mapa. Específicamente hacia las letras B3. Eso podría significar—
“Justo ahí hay un círculo de teletransportación que te llevará al Continente Begaritt.”
“Qué—”
Ahora que lo pienso… Nanahoshi había mencionado algo como esto una vez, cuando me estaba contando acerca de sus viajes junto a Orsted. Algo acerca de cómo él usó círculos de teletransportación para saltar a través del mundo…

“Pero dijiste… ¡que no recordabas dónde estaban!”
Recordaba claramente esa parte. Ella me había dicho que no tenía idea de dónde encontrarlos.
“Orsted me hizo jurar que lo mantendría en secreto. Después de todo, esta es magia prohibida. Accedí de inmediato, ya que supuse que de todas formas no sería capaz de recordarlos.”
Pero, después de un tiempo, ella había comenzado a tomar algunas notas de las ubicaciones de los círculos de teletransportación, solo en caso de que tuviera que usarlos de nuevo. Después comenzó a comprar mapas en secreto o dibujó bosquejos por su cuenta. En ocasiones ella casualmente le preguntaba a Orsted dónde estaban o anotaba los nombres de las ciudades cercanas… y después lo escribía en vez de tratar de memorizarlo.
Perplejo, di un vistazo a través de las páginas del diario.
Era un registro tosco e incompleto. Hubo ocasiones donde ella no pudo conseguir un mapa, o que ni siquiera habían visitado una ciudad, así que había escrito notas que decían “Montañas a la izquierda. Casi tres días de viaje hacia el este para alcanzar el río, después dos más para llegar a él.”
La letra de sus siglas indicaba el continente, y el número parecía ser el orden por el cual habían sido accedidos. N era la región norte del Continente Central S era la región sur, y O era el oeste. CD era el Continente Demoniaco. M era el Continente de Millis. Aparentemente ellos no habían visitado el Continente Divino… pero había algunas Bs de Begaritt.
Cuando ella ni siquiera sabía en qué continente estaban, Nanahoshi había usado letras como X e Y en cambio. Era evidente que ella había puesto mucho esfuerzo en esto.
“He escuchado acerca de este Rapan que mencionaste,” dijo ella. “También recuerdo dónde está. Hay un lugar llamado Bazaar cerca de este círculo de teletransportación, y Rapan está a cerca de un mes de viaje hacia el norte de ahí. Estoy segura.”
“¿Tan cerca está?”
Regresé a la página que Nanahoshi me había mostrado al principio. Cubría el área desde la ciudad de Sharia hacia el bosque del suroeste. La escala no era muy clara, pero parecía un viaje de más o menos diez días. Tal vez incluso menos. Y el círculo de teletransportación ahí nos llevaría al punto marcado como B3.
Regresé a la página relevante. Desde el círculo de teletransportación B3, parecían ser alrededor de una semana de viaje hacia la ciudad más cercana. Así que si Rapan estaba a un mes de ahí…
Teníamos por delante un viaje de ida de cerca de cuarenta y siete días—y noventa y cuatro en total. Podíamos ir ahí y regresar en solo tres meses. Incluso si necesitábamos un mes para rescatar a Zenith, regresaríamos a casa en cuatro.
Podía regresar a tiempo. Podía estar aquí antes del nacimiento de mi hijo.
Todavía me perdería la temporada de apareamiento, pero eso no tenía tanta importancia.
“¿Estás segura de esto?” pregunté. “¿No Orsted te dijo que lo mantuvieras en secreto?”
“No negaré que tengo sentimientos encontrados, pero te debo mucho por la última vez. Solo no compartas esta información con nadie, ¿bien? La magia de teletransportación es un arte prohibido. Si esto se llega a saber, las ruinas serán destruidas por los gobiernos locales.”
Y eso le dificultaría la vida a Orsted. Él probablemente se enojaría con ambos. Solo pensar en ese sujeto me hacía temblar. Por ningún motivo iba a abrir la boca.
“Gracias, Nanahoshi. Esto es de gran ayuda.”
“Solo quiero que regreses lo más rápido posible, eso es todo,” dijo ella dejando salir un resoplido de desdén. La chica era una verdadera tsundere.
Cerrando cuidadosamente el diario, bajé mi cabeza hacia ella en señal de gratitud, y me di la vuelta para irme.
“Ah, casi lo olvido,” dijo ella. “En la primera página, dibujé las señales que usan para marcar estas ruinas y describí cómo disipas la magia de ocultamiento que las protege. Asegúrate de leer eso con atención.”
“Entendido. ¡Te debo una, Nanahoshi!”
“No, te equivocas. Solo estoy pagando mis deudas.”
Sonriendo a causa de su mal humor, dejé atrás el laboratorio.
Inmediatamente me dirigí de regreso con Elinalise.
Podíamos hacer el viaje mucho más rápido de lo esperado. Esta era una noticia fantástica. Ella estaría encantada. Pero también necesitábamos alterar nuestros planeas completamente. Después de todo, el viaje solo iba a tomar mes y medio. ¡Incluso podríamos ser capaces de llevar a Cliff!
Golpeando mis mejillas en un intento de evitar sonreír como un idiota, abrí la puerta del laboratorio de Cliff… y fui recibido por algo parecido a la pintura renacentista de Venus.
“¡Lo siento, Rudeus! ¡Al final no puedo ir!”
Elinalise estaba descansando con nada más que una manta cubriéndola. Y aparentemente había perdido la cabeza completamente.
Sus extremidades elegantes y delgadas y su parte baja coquetamente tapada definitivamente tenían un cierto encanto clásico, pero no sentía la necesidad de exhibirla en un museo. En primer lugar, yo nunca había sido un fanático del arte. Pero sí se me pasó por la mente que ella sería una figura bastante sensual.
Cliff estaba desplomado en una esquina de la habitación, viéndose como una momia egipcia. Había una gran sonrisa en su rostro, pero obviamente estaba desmayado. De hecho, él se veía más como una pieza de arte que su novia. ¿Cómo llamarías a una estatua como esta? ¿Morir de la Felicidad?
“¡No puedo soportar ser apartada de Cliff por dos años enteros!” gritó Elinalise. “¡Sé que es algo horrible de mi parte, pero simplemente no lo haré!”
Hmm. Bueno. Las personas dicen que las mujeres se guían más por sus emociones, ¿no?
“Es decir, si tú vas, entonces difícilmente existe la necesidad de que yo también vaya,” balbuceó ella. “Tu padre y yo ni siquiera estamos en buenos términos. ¡Él probablemente no querrá ver mi cara! ¿Acaso no debería quedarme cuidando a mi nieta embarazada?”
“…”
Era difícil recordar que esta era la misma mujer que me había dicho testarudamente que yo debería esperar aquí mientras ella se ocupaba de todo. Hice mi mejor esfuerzo por no juzgarla con demasiada dureza. Ella solo estaba regresando a la realidad después de un viaje al paraíso, eso era todo.
“Bueno, entiendo, Elinalise-san. La cosa es que acabo de encontrar una forma de llevarnos y regresar en solo tres meses, pero…”
“¿¡Eh!?”
Elinalise se congeló por un momento, mirándome con una expresión de desconcierto en su rostro.
“Rudeus, ¿de qué estás hablando?”
Comprobé una vez más que Cliff todavía estaba dormido, y después me incliné para susurrar en el oído de Elinalise. “En realidad, Nanahoshi—”
“¡Ah! ¡No, mis orejas no! Son sensibles…”
“Por favor, ¿podrías prestar atención?”
“S-solo estaba bromeando, cariño.”
Le mostré el diario a Elinalise y le di una rápida explicación, asegurándome de enfatizar que Nanahoshi nos había pedido explícitamente mantenerlo en secreto. Ella ojeó algunas de las páginas, incapaz de ocultar su sorpresa.
“¿De verdad podemos llegar ahí tan rápido…?”
“Así es. Si lo hacemos de esta forma, incluso podría regresar para ver el nacimiento de mi hijo.”
“… Esto podría funcionar.”
Un viaje de seis semanas no era uno muy largo. Elinalise parecía haber regresado a su modo de planificación, a juzgar por la seriedad con la que estaba revisando el diario.
“Ah, muy bien,” dijo ella después de un momento. “Al final iré.”
Otro cambio de idea repentino, ¿eh?
Pero entendía por qué había tomado esa decisión. Dos años era mucho tiempo.
“Considerando lo rápida que es esta ruta, podríamos llevar a Cliff con nosotros,” dije.
“… No, lo dejaremos aquí.”
“¿Estás segura?”
“Dudo que él pueda mantener en secreto el tema de los círculos de teletransportación.”
¿De verdad? Cliff era un sujeto razonablemente confiable, ¿no? Por otro lado… él era probablemente del tipo que soltaba secretos sin siquiera darse cuenta. Sí, probablemente lo mejor era que lo supieran tan pocas personas como fuera posible. Mientras más personas lo supieran, más probable era que alguien abriera la boca.
Además, en Rapan nos esperaban problemas. Queríamos aparecer con un grupo de élite pequeño y experimentado de personas.
Si fuéramos a llevar a alguien más, habría preferido a alguien como Ruijerd. Él era tanto un poderoso luchador como un sujeto realmente reservado. Badigadi también se me venía a la mente. Él había estado con vida por miles de años, así que era muy posible que supiera acerca de los círculos de teletransportación. Y parecía estar familiarizado con Orsted, así que sería fácil explicarle la situación.
Desafortunadamente, no había visto a ninguno de los dos en un tiempo. Nadie más se me venía a la mente como un buen candidato. Zanoba podría ser fuerte en una batalla, pero definitivamente no era un viajero experimentado.
… Ahora que lo pienso, si nos encontrábamos con problemas ahí, siempre podíamos regresar y conseguir más ayuda. Lo mejor era jugar a lo seguro por ahora, ya que no conocíamos nuestra ruta. Pero una vez que hiciéramos el viaje, no sería tan difícil regresar y llevar a algunos aliados más. Tendríamos que contarles acerca de los círculos de teletransportación, pero eso era mejor que no lograr nuestro objetivo.
Por supuesto, el viaje no era breve. Pero incluso si teníamos que esperar tres meses por refuerzos, todavía era una opción viable.
“Muy bien. Entonces por ahora solo seremos nosotros dos.”
“Cierto. Terminemos con esto y regresemos tan rápido como sea posible.”
Al menos Elinalise parecía estar dispuesta a ir una vez más. Por ahora.
Finalmente me dirigí a casa para decirle a Sylphie.
Después de reunirla a ella, Aisha, y Norn en la sala de estar, les di la noticia de inmediato.
“Creo que después de todo voy a ir a ayudar a mis padres.”
Sylphie dejó salir un pequeño sonido de sorpresa, y una expresión de ansiedad se apoderó de su rostro. Aparentemente la había tomado desprevenida.
Pero después de un momento, ella sacudió su cabeza para sacudirse la ansiedad, y asintió seriamente. “Bien, lo entiendo. Me encargaré de las cosas aquí.”
“Siento desaparecer de forma tan repentina, incluso aunque prometí no hacerlo,” dije.
“No estás rompiendo tu promesa, Rudy. Este no es repentino, y no estás desapareciendo.” Sylphie sonrió hacia mí, pero se veía forzada. Sin importar lo que dijera, ella obviamente estaba luchando con esto. Me dolía el corazón de solo mirarla. “Um, ¿por cuánto tiempo crees que estarás fuera? Cerca de dos años, ¿cierto?”
“No. Nanahoshi me mostró una forma de llegar ahí usando círculos de teletransportación. Creo que debería estar de vuelta antes del nacimiento del bebé.”
Ya había decidido contarle acerca del asunto de la teletransportación. Si no podía confiarle un secreto a Sylphie, no podía confiar en nadie.
“¿¡Eh!? ¿Vas a teletransportarte ahí? ¿Es seguro?”
Ella estaba evidentemente sorprendida. La ansiedad era visible en su rostro una vez más.
Por supuesto, tenía sentido que ella estuviera preocupada. Ambos habíamos perdido mucho a causa del Incidente de Desplazamiento.
“Todavía no puedo asegurarlo,” dije. “Pero Nanahoshi parece haber usado estos círculos personalmente en el pasado, así que creo que todo estará bien.”
“B-bien…”
Sylphie todavía estaba un poco preocupada, así que la acerqué a mí y susurré la siguiente parte en su oído. “No te preocupes. Regresaré, sin importar lo que deba hacer.”
“Bien.”
“Lamento mucho esto.”
“No te preocupes tanto…”
Girando mi cabeza, le hablé una de mis hermanas, quien estaba de pie cerca. “Aisha.”
“Eh, ¿si…?”
Su expresión era una de incertidumbre, incluso más grande que la de Sylphie.
“¿Puedo dejar las cosas en tus manos?”
“Eso… creo. Madre me enseñó todo acerca de cuidar a una mujer embarazada.”
“Si resulta ser demasiado para ti, consigue ayuda de quien puedas. No seas tímida, y no trates de hacerlo todo por tu cuenta. Eres una niña talentosa, pero todavía careces de experiencia. Acude a los adultos cuando necesites consejo.”
“B-bien.”
Aisha asintió seriamente. Me sentía un poco nervioso acerca de esto, pero probablemente todo estaría bien. No existía una solución perfecta para esto.
“Norn.”
“¿Si, Rudeus?”
“Si Sylphie y Aisha se sienten abrumadas, por favor, trata de ayudarlas. Puedes solo hablar con ellas cuando se sientan estresadas. Sabes lo difícil que puede ser enfrentar esta clase de cosas sola, ¿no?”
“¡Por supuesto!”
“Y trata de seguir con tus estudios mientras yo no estoy.”
“¡Me esforzaré!”
Norn parecía estar muy determinada a desempeñar su papel apropiadamente. Con algo de suerte eso le ayudaría a no pelearse con Aisha o algo así.
Muy bien. ¿Qué más faltaba? ¿Qué otra cosa necesitaba decirles?
“… Ah, cierto. Tal vez deberíamos decidir un nombre para el bebé antes de que me vaya.”
Estaba planeando regresar a tiempo, pero nunca sabías lo que podía pasar. No hacía daño decidir esto de antemano.
¿Qué clase de nombre sería mejor? Las personas aquí tendían a considerar geniales los nombres que daban vergüenza ajena, así que… hmm. Si era una niña, tal vez Ciel o Sion… Si era un niño, tal vez Nero o Wallachia…
Nah, esto no era un videojuego.
Nuestros nombres eran Rudeus y Sylphie, así que podríamos combinarlos. Tal vez algo como Sirius si era un niño, o Lucy para una niña. Pero eso era bastante común… Quizá debería preguntarle a Paul su opinión.
Después de pensar todo esto por un par de segundos, finalmente me di cuenta de que todas me estaban mirando con expresiones extrañas en sus rostros.
“R-Rudy… ¿quieres darle un nombre al bebé?”
“¿Por qué dijiste algo así?”
“Rudeus…”
Ellas se veían genuinamente impactadas. Aisha incluso tenía lágrimas reuniéndose en sus ojos. ¿La idea era así de extraña? No recordaba ninguna regla acerca de no darle nombre a los hijos antes de que nacieran.
“Si le pones nombre a un hijo antes de irte de viaje, nunca regresarás a casa…” Sylphie se veía más ansiosa que en cualquier otra ocasión. Aparentemente, había levantado una bandera de la muerte única de este mundo. Una que no tenía idea que existía.
No, esperen. Ahora lo recuerdo. ¿Acaso se trataba de esa cosa de la historia de Perugius?
Uno de los compañeros de Perugius era un mago de fuego de rango Emperador llamado Feroze Star, conocido como el Hombre Afortunado. Feroze decidió darle nombre a su hijo nonato antes de partir a la batalla, solo en caso de que no pudiera regresar a salvo, escogiendo pasarle al niño su propio nombre. Sin embargo, en la siguiente batalla, Feroze fue derrotado por el Rey Demonio Ryner Kaizel, y murió pensando en el hijo que nunca conocería. Su hijo, heredando el famoso legado de su padre, terminó convirtiéndose en un magnífico mago por derecho propio.
Al menos, eso decía la historia. También había escuchado una versión donde el hijo en realidad resultaba ser un bueno para nada. En cualquier caso, la historia era tan conocida que ahora todos creían que darle nombre a un hijo nonato antes de partir de viaje traería mala suerte. Por supuesto, no era como si esa decisión en realidad hubiera causado la muerte de Feroze, pero las personas podían ser supersticiosas acerca de estas cosas.
“Eh, entiendo. ¿Crees que deberíamos esperar hasta que yo regrese?”
“N-no lo sé… Tal vez…”
“Pero quiero tener derecho a voto en esto, ¿sabes? Y siempre hay que pensar en el peor escenario…”
“Ni siquiera lo menciones, Rudy.”
“Cierto. Lo siento.”
Aun así, estábamos hablando de mi primer hijo. Eso aún no se sentía completamente real, pero quería al menos participar en la elección del nombre.
“Ejem.”
Aisha se aclaró su garganta para llamar nuestra atención. Ella claramente había pensado en alguna clase de propuesta.
“Querido hermano, ¿qué hay de esto? Si el bebé nace antes de que regreses, lo llamaremos Rudeus Junior temporalmente. Una vez que regreses, escogerás un nombre apropiado. Podemos dejar el Rudeus como su segundo nombre, tal como el Dios del Norte Kalman.”
Rudeus Junior, ¿eh? Bueno, no era inusual en este mundo darle a un hijo el nombre de su padre. Y si terminábamos eligiendo Lucy, terminaría siendo algo como Lucy Rudeus Greyrat…
Para mí no sonaba nada de mal. Se sentía un poco vergonzoso, ya que yo todavía asociaba nombres como ese a la aristocracia, pero aquí parecía ser más común.
¿Hm? Pero esperen un segundo.
¿Qué tal si era una niña y yo nunca regresaba? ¿Se quedaría como Rudeus Junior por siempre? ¿Qué tal si la molestaban por eso? ¿¡Qué tal si ella se convertía en un pequeño monstruo iracundo que tenía que noquear a todos para defender su estúpido nombre!?
Traté de convencerme de que eso era improbable. El mundo no necesitaba otra Perra Iracunda.
… Bueno, como sea. Esa era otra razón para regresar a casa sano y salvo.
“Supongo que suena bien para mí. ¿Sylphie…?”
“¿Si?”
“Um…”
Tenía ganas de decirle algo más, pero no podía encontrar las palabras correctas. Tenía la sensación de que cualquier cosa que dijera terminaría sonando realmente siniestra.
“Ven aquí.”
En cambio, solo caminé hacia ella y puse mis manos sobre sus hombros.
“¿Eh? Ah…”
Luego de un momento de confusión, ella cerró sus ojos, levantó su mentón, y cruzó sus brazos en frente de su pecho. Ella de hecho estaba temblando un poco. Esta no era exactamente nuestra primera vez, pero no estaba seguro de que lo hubiéramos hecho de una forma tan ceremonial antes.
Miré hacia mis hermanas. Aisha se estaba inclinando hacia el frente animadamente. Norn había cubierto su rostro con sus manos, pero estaba mirando entre sus dedos.
Les mandé a ambas un rápido guiño. Norn inmediatamente cerró sus manos sobre sus ojos, pero Aisha guiñó de vuelta felizmente. Qué granuja. ¿De verdad tenía tantas ganas de ver una escena de beso?
Bueno, no hacía daño permitírselo esta vez. Esta era una ocasión especial.
Besé a Sylphie con todo mi ser—y escuché a mi hermanita chillando suavemente de la emoción.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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