Lidiando con las Hermanas Greyrat



Capítulo 1: Lidiando con las Hermanas Greyrat
Después de un largo y agotador viaje, mis hermanas Norn y Aisha finalmente habían llegado a mi casa en la ciudad de Sharia. En este momento, ellas estaban sentadas en la mesa del comedor, comiendo algo que yo había preparado rápidamente.
“¿Tiene buen sabor?” pregunté cautelosamente.
“¡Sí!” gritó Aisha. “¡Está muy bueno!”
Norn permaneció en silencio. Ella no estaba comiendo de forma tan entusiasta como su hermana, pero tampoco se había quejado o fruncido el ceño. Yo no era rival para Sylphie a la hora de cocinar, pero al menos había logrado preparar algo comestible.
Hablando de Sylphie—ella se había ido a trabajar un poco más temprano. Había querido quedarse aquí un poco más, pero sus responsabilidades con la Princesa Ariel venían primero. Yo había escogido tomarme el día libre de la escuela para poder hablar con mis hermanas.
Una vez que ellas terminaron de comer, los tres fuimos hacia la sala de estar. Aisha y Norn se sentaron la una junto a la otra en el sillón, y yo me senté en la silla en frente suyo. Después de servirles té y dejar que se relajaran por un tiempo, finalmente decidí ir al asunto principal.
“Bueno, supongo que debí haber dicho esto antes, pero… es bueno volver a verlas. Estoy muy feliz de que hayan llegado aquí a salvo.”
“Gracias, Onii-sama,” dijo Aisha con una sonrisa coqueta. “Es un placer estar aquí.”
Mi hermana menor como siempre estaba usando un uniforme de sirvienta. Su traje había sido un poco demasiado grande para ella la última vez que nos vimos, pero ahora encajaba perfectamente. De hecho, a juzgar por los pequeños parches que veía en algunos lugares, probablemente era el mismo traje que antes.
Ella parecía sentir curiosidad por mi casa. Veía su bien hecha cola de caballo castaña agitándose de un lado a otro mientras daba vistazos alrededor de la sala de estar.
“…”
Por otro lado, Norn estaba mirando hacia el suelo en silencio muy parecido a como lo haría una niña mucho más pequeña. Ella usaba un lindo vestido azul adornado con algunos volantes—un atuendo bastante común para las niñas en Millishion, pero que tendía a destacar por aquí. Su cabello dorado se veía un poco más largo que el de Aisha, pero era difícil asegurarlo, ya que estaba fijado detrás de su cabeza con una gran horquilla a la moda.
“Parece que hiciste un muy buen trabajo durante el viaje hasta aquí, Aisha. Estoy impresionado.”
“Naturalmente. Estaba muy motivada de volver a verte tan rápido como fuera posible, querido Onii-sama.” Aisha todavía mostraba una sonrisa tranquila, pero algo en la forma en la que hablaba me parecía un poco extraño.
“Eh… Escucha, esta va a ser tu casa desde el día de hoy. Puedes relajarte un poco si quieres. ¿Tal vez ser un poco más casual?”
“Te lo agradezco mucho,” respondió Aisha. “Lo aprecio. Pero incluso si somos familia, esta todavía es tu casa. No sería correcto para mí abusar de tu amabilidad sin ofrecer nada a cambio. Estaba esperando al menos poder proporcionar algo de ayuda con los quehaceres del hogar.”
Sí, sentía que ella estaba siendo realmente… distante. O tal vez solo formal. A decir verdad, me estaba haciendo sentir incómodo.
“Por cierto, querida hermana…”
“¿Si, queridísimo Onii-sama?”
“¿Podrías dejar de hablar así? ¿Por favor?”
“Oh, no creo que sea posible. ¡Tú siempre me hablas de una forma muy educada! ¿Cómo podría no hacer lo mismo?”
Ah, así que esto era mi culpa. Yo sí tendía a ser un poco formal en mi forma de hablar—y aparentemente, había hecho sentir a Aisha que debía hacer lo mismo.
“Bien, entiendo, seré más casual contigo de ahora en adelante.”
“Por favor,” dijo Aisha con una sonrisa. “Después de todo, somos hermanos. Pero yo voy a seguir hablándote de forma educada, ya que eres el señor de esta casa.”
Ah, por favor. Solo sígueme el juego, ¿quieres?
Bueno, como sea. No era una mala idea que ella practicara hablar formalmente; después de todo, escoger el tono correcto para una cierta situación era una habilidad social valiosa. Aun así, parecía que Aisha había interpretado mi educación como una forma de mantenerla a cierta distancia. ¿Acaso todas las personas que había conocido a lo largo de los últimos años se sentían igual? De alguna forma hablaba formalmente por defecto en todas mis interacciones, ya que se sentía más respetuoso… pero tal vez debía tratar de hablar de forma más casual cuando me encontrara con un viejo amigo.
“Hola, Ruijerd, ¿qué hay? ¡Has cambiado mucho, viejo! ¿Acaso subiste de peso? ¡Y esa nueva barba sí que se ve genial! ¿Qué? ¿No eres Ruijerd? Maldición, ¿también cambiaste tu nombre? Bueno, es genial ver que al menos sigues siendo un idiota gruñón.”
… Pensándolo bien, mejor no. Es natural que le hables educadamente a alguien que respetas, ¿no? Solo imaginarme hablando así con Ruijerd o Roxy me hacía querer darme un golpe en la cara.
“Bueno, como sea… es bueno tenerlas a ambas aquí. Podría tomar un tiempo acostumbrarnos a vivir en la misma casa, pero ya encontraremos la forma.”
“¡Por supuesto!” dijo enérgicamente Aisha.
Su entusiasmo era palpable. Me recordaba a la forma en que Pursena se ponía cuando colgabas un pedazo de carne en frente suyo. Sentía que Aisha ahora mismo haría lo que sea que le pidiera.
Por otro lado, Norn todavía estaba en silencio, y la expresión en su rostro se veía algo sombría. Tenía la sensación de que no había venido a quedarse conmigo por voluntad propia. La forma en la que nos habíamos reunido probablemente tampoco había ayudado. Desde su perspectiva, yo había llegado a casa ebrio con una mujer desconocida pegada de mi brazo.
Por el momento, lo mejor parecía ser tomar las cosas con calma y tratarla con delicadeza.
“En fin. ¡No tenía idea de que te habías casado con Sylphie!” dijo Aisha. “¿Cuándo ocurrió eso? Tú también debes haber estado sorprendida, ¿cierto, Norn?”
Norn sacudió su cabeza suavemente ante este intento de incluirla en la conversación. “No… recuerdo muy bien a Sylphie-san.”
Eso era un poco decepcionante, pero tenía sentido. Aisha había estudiado la etiqueta básica junto a Sylphie en la Aldea Buena, mientras Norn no había pasado mucho tiempo con ella.
“¿Entonces cuál es la historia, querido Onii-sama?” preguntó Aisha, inclinándose hacia el frente emocionadamente. “¿Qué pasó con esa chica Eris con la que estabas antes?”
No estaba muy feliz de recordar el tema, pero… tenía sentido que tuvieran curiosidad al respecto. “Bueno, verás…”
Sonriendo incómodamente, me tomé unos minutos para informar a mis hermanas acerca de los acontecimientos recientes de mi vida. Comencé con mi regreso a la Región de Fittoa, donde me separé de Eris y me convertí en un aventurero. Mencioné que había contraído una enfermedad y me dirigí hacia la Universidad de Magia con la esperanza de encontrar una cura. Y después les expliqué que me había encontrado con Sylphie aquí, y que ella había logrado curar mi enfermedad.
Por supuesto, no especifiqué que la enfermedad era la disfunción eréctil, o los medios que Sylphie había empleado para curarla. Eso no era algo que le decías un par de niñas de diez años. Pero sí me aseguré de mencionar que Sylphie estaba en una situación complicada en la que requería vestirse como un hombre en público. La Princesa Ariel ya me había dado el permiso para explicar esto a cualquiera que necesitara saberlo.
Para ser honesto, podría haber sido más inteligente no contarles a mis hermanas acerca de esto. Después de todo, ellas solo eran niñas. Pero si iban a vivir con nosotros de ahora en adelante, inevitablemente descubrirían la verdad en algún momento, o al menos albergarían algunas sospechas. Considerando los problemas que podría causar en el camino, opté por contarles honestamente el esquema básico de la situación.
“… Y supongo que eso nos trae al presente.”
Después de unos cinco minutos, ya había cubierto todos los eventos importantes.
Norn todavía estaba mirando hacia el suelo con una expresión complicada en su rostro, pero Aisha me estaba estudiando con preocupación. “¿Entonces tu enfermedad ya desapareció?” preguntó ella. “¿Para siempre?”
“Sí, estoy totalmente curado. No hay nada de qué preocuparse. Aunque todavía estoy haciendo sesiones de rehabilitación cada dos días.”
“Mmm, bien,” murmuró pensativamente Aisha, antes de juntar sus manos en un aplauso. “¡Ah, casi lo olvido!”
“¿Qué cosa?”
“Tengo algo para ti de parte de Padre. Él me dijo que te lo entregara inmediatamente después de verte.”
Parándose del sillón de un salto, ella corrió hacia el segundo piso. No mucho después, ella estaba bajando las escaleras con un cofre rectangular en sus manos.
“¡Aquí tienes!”
Por alguna razón, el cofre estaba asegurado con tres grandes cerraduras. Por supuesto, nunca hacía daño tomar precauciones adicionales, pero esto gritaba a todo el mundo que había algo de valor dentro. Por otro lado, tal vez las cerraduras solo estaban para evitar que Aisha y Norn dieran un vistazo al contenido y que posiblemente lo perdieran.
Usé un poco de magia para abrir las tres cerraduras simultáneamente.
“¡Oh! Um, si quieres, tengo las llaves aquí mismo…”
“¿Mm? Ah, gracias.”
Aisha se había congelado de la sorpresa con un manojo de llaves en su mano. Lo recibí de ella y lo guardé en mi bolsillo, aunque no era como si lo necesitara. Ahora, era el momento de abrir el cofre misterioso.
“Oh, vaya…”
Bueno, este era un buen botín. Había una cantidad significativa de dinero en su interior, incluyendo alrededor de una docena de dólares reales, y una pequeña horda de varios metales preciosos. Era difícil valorar la cantidad exacta de un vistazo, pero harían una muy buena cantidad si los vendía.
Este tenía que ser el apoyo financiero que Paul había mencionado en su carta. Si lo usaba sabiamente, esto sería suficiente para mantener a mi familia a flote por cerca de una década. Tendría que asegurarme de no gastarlo descuidadamente.
También había dos hojas de papel pegadas al interior de la tapa del cofre. Las saqué y les di un vistazo.
La primera era la misma carta de Paul que ya me había llegado hace algún tiempo. Pero la segunda era un mensaje de Lilia. Cubría algunos detalles acerca del estado actual de la educación de Aisha y Norn y detallaba las que ella creía que eran sus falencias.
En la opinión de Lilia, Aisha era una niña talentosa que raramente fallaba en algo que intentaba, pero esto se le había ido a la cabeza. Se me aconsejó ser estricto con ella. Norn era una niña común y corriente, pero ser constantemente comparada con su hermana en la escuela la había dejado deprimida y retraída, dando una impresión de aléjate de mí a todos los demás. Se me pidió tratarla gentilmente y con amabilidad.
Sentía que por alguna razón Lilia estaba siendo un poco dura con su hija. Ella todavía parecía verse a sí misma como la amante o sirvienta de Paul en vez de su segunda esposa. ¿Tal vez eso tenía algo que ver? Honestamente, mi instinto era tratar a mis hermanas tan equitativamente como fuera posible.
Aun así… de acuerdo a esta carta, Aisha era una niña realmente talentosa. Hace un año, Lilia se había quedado sin cosas para enseñarle. Ella tenía un buen dominio de la lectura, escritura, matemáticas, historia, y geografía. Lo que es más, ella era hábil a la hora de limpiar, lavar la ropa, el aseo general de la casa, y en cocinar. Incluso había alcanzado el rango Principiante en el Estilo del Dios del Agua—y también en los seis elementos básicos de la magia.
Si bien ella había sido inscrita en una escuela en Millishion, Roxy y los demás habían aparecido poco después, así que Aisha apenas pasó tiempo dentro de una sala de clases. Y aun así, ella había llegado así de lejos. No había duda de porqué Norn tenía una especie de complejo de inferioridad.
Norn básicamente era una niña común y corriente. Ella no tenía ninguna fortaleza o debilidad académicamente hablando, lo cual al menos la ponía por delante de Eris a su edad. En la mayoría de las clases, ella encajaba justo en medio de todos, o solo un poco por debajo. Pero su vida había sido seriamente torcida por todo este viaje. Dadas las circunstancias, podrías decir que en realidad lo estaba haciendo bastante bien. Al menos, ella definitivamente no se había dado por vencida en mejorar.
No había más mensajes dentro del cofre. Para ser honesto, había estado esperando algunas palabras de Roxy, pero estas eran cartas íntimas de familia, así que ella probablemente se había contendido de hacerlo por educación.
“Muy bien,” dije, bajando las cartas. “Una vez que ambas se hayan acomodado, supongo que nuestro siguiente paso será matricularlas en la escuela.”
“¿¡Qué!? ¡No!”
Por alguna razón, fue Aisha quien inmediatamente protestó. Eso me sorprendió un poco. Tal vez su última experiencia en el sistema educativo no había sido muy agradable.
“¡No tengo nada más que aprender en una escuela, Rudeus! ¡Me he esforzado mucho para poder ser una buena sirvienta para ti!”
“Bien, pero—”
“¡Quiero ser tu sirvieeeeenta! ¿¡Lo prometiste, recuerdas!? ¡Mira, todavía tengo esto que me diste!”
Deshaciendo su cola de caballo, Aisha me mostró lo que había usado para mantenerla en su lugar. Era una parte de la bandana que le había regalado en el pasado. Ella había alterado la parte metálica para convertirla en un accesorio para el cabello.
Tenía que admitir que me hacía feliz ver que ella había guardado esa cosa todos estos años. Pero eso no tenía nada que ver con este asunto. Para ser honesto, yo estaba bien con que ella no asistiera a la escuela si no quería. Tu deseo de aprender cosas nuevas es más importante que estar sentado en una sala de clases todo el día. Y si carecías de ese deseo, asistir a la escuela era solo una pérdida de tiempo. Estaba seguro de que no había sacado nada de mi tiempo en la preparatoria.
Dicho eso, la carta de Paul claramente me había solicitado que mis dos hermanas se matricularan en una escuela. El concepto de la educación obligatoria no era algo de este mundo, pero aun así…
“Entiendo, bueno… quiero que al menos tomes el examen de ingreso para la Universidad de Magia. Me decidiré dependiendo de los resultados.”
“¿Eh? Ah, entiendo. ¡Bien! ¡No hay problema!”
La sonrisa de Aisha estaba llena de confianza. Ella parecía convencida de poder sacar un puntaje perfecto en cualquier examen que le pusiera delante. Por supuesto, si ella podía lograr eso, entonces probablemente estaba bien que no asistiera a la escuela. Y yo sería capaz de justificar mi decisión con nuestro padre.
“Norn, ¿por qué no aprovechas de tomar el examen también?”
Los ojos de Norn se enfocaron en mí cuando hablé, pero ella no movió su cabeza. Esto estaba empezando a afectarme. ¿Acaso esta niña iba a darme la ley del hielo por el resto de su vida?
“Pero creo que podría fallar,” murmuró finalmente ella después de una larga pausa.
Se sentía como si fuera la primera vez que me hablaba. Por supuesto, esto no era verdad, pero aun así me sentí un poco aliviado. Duele un poco ser ignorado, ¿saben?
“No te preocupes mucho por eso, Norn. Cualquiera puede entrar a esta escuela si tiene dinero,” dije.
“¿Qué…? ¡No quiero que me compres un lugar!”
Ups. Supongo que lo hice sonar como si fuera a pasarla a través de la puerta trasera.
“¡Oye, Norn! ¡No deberías hablarle así a Rudeus!” rugió Aisha.
“Escuchaste lo que dijo, ¿no? ¡Él va a sobornar a alguien para hacerme entrar!”
“¡Bueno, tal vez si te esforzaras en el examen como si tu vida dependiera de ello, él no tendría que hacerlo!”
“¿¡Me estás llamando estúpida!?” gritó Norn, agarrando a su hermana del cabello.
Aisha agarró la muñeca de Norn en respuesta y lanzó un golpe hacia su cara. En un instante, ellas se estaban jalando y lanzando arañazos hacia la otra furiosamente, pero de una forma no muy efectiva.
De cierta forma, casi era genial ver una pelea tan normal entre dos niñas. Mejor que una de ellas golpeando a la otra en el mentón, y después dándole una paliza. Dicho eso, aunque una pequeña pelea no era lo peor del mundo, esta era mi culpa. Debía intervenir.
“Ustedes dos, ya basta.” Las palabras salieron más severas de lo que había esperado. Ambas se sacudieron de la sorpresa e instantáneamente dejaron de mover sus manos.
“…”
Norn volvió a mirar hacia el suelo, con su expresión aún más deprimida que antes. Podía ver lágrimas reuniéndose en sus ojos.
Claramente aquí teníamos un problema. Ella era todavía más sensible al asunto de lo que había esperado.
“Permíteme explicarlo, Norn. La universidad en esta ciudad permite que todos asistan, sin importar su edad, raza, o talentos… siempre y cuando puedan pagar la tarifa. No quise decir que iba a sobornar a alguien para dejarte entrar.”
Sollozando suavemente, Norn se limpió las lágrimas de sus ojos, pero no respondió.
“Recuerdas a mi maestra Roxy, ¿cierto? Ella también estuvo ahí. Es una buena escuela, con muchos buenos profesores que pueden enseñarte todo tipo de cosas. Ahí podrías encontrar algo… que te interese.”
Había comenzado a decir que ella podría encontrar algo en lo que era mejor que su hermana, pero lo pensé mejor a media oración. Este definitivamente no era un buen momento para estar comparándolas.
Norn siguió mirando hacia el suelo por un tiempo, pero eventualmente habló. “Bien. Tomaré el estúpido examen.”
Tan pronto como las palabras salieron de su boca, ella empujó su silla con fuerza y salió apresuradamente de la sala de estar.
“¡Norn!” le gritó Aisha. “¡No hemos terminado de hablar!”
“¡Ah, ya cállate!”
Norn subió pesadamente por las escaleras. Unos segundos después, una puerta fue cerrada con fuerza en el segundo piso.
Esto… iba a ser complicado. Esta chica claramente estaba en una edad difícil, y tenía una personalidad irritable. No estaba seguro de estar bien preparado para lidiar con ella.
“En serio, Norn siempre es igual,” dijo Aisha, encogiéndose de hombros. “Es una verdadera molestia tener que lidiar con niños tan malcriados. ¿No estás de acuerdo, Rudeus?”
Aunque también teníamos algunos problemas por aquí. Esta clase de actitud no nos iba a ayudar en nada.
“Aisha…”
“¿Si?”
“No quiero que insultes a Norn de esa forma. Especialmente no acerca de su desempeño académico.”
“¿Queeeeé?” dijo Aisha, inflando sus mejillas. “Pero ella ni siquiera se esfuerza, Rudeus.”
“Para ti puede verse de esa forma. Pero yo creo que se está esforzando mucho, a su propia manera.”
“… Bueno, si tú lo dices. Trataré de guardarme mi opinión.”
Era bueno escucharlo, pero no parecía muy dispuesta. Ahora mismo probablemente nada de lo que dijera sería muy convincente. Tampoco las conocía muy bien, y no tenía ni la más mínima idea de cómo lidiar con niñas de diez años.
Este iba a ser un camino difícil.
Temprano esa tarde, dejé a mis dos hermanas en casa e hice un viaje a la Universidad de Magia. Fui directamente hacia las oficinas de la facultad, busqué al Subdirector Jenius, y le expliqué resumidamente la situación.
“Ambas estuvieron asistiendo a otras escuelas previamente, ¿cierto? Entonces creo que podrían mantener el ritmo de los cursos iniciales. Lo mejor para ellas sería que tomen el examen lo antes posible.”
Después de una breve discusión, fijamos la fecha de su examen en una semana más. Ellas no tendrían mucho tiempo para estudiar, pero ese no era el verdadero problema.
“Debo decir que estoy muy emocionado de conocerlas,” dijo Jenius. “Si son tus hermanas, deben ser muy talentosas.”
“Una de ellas es un genio, pero la otra solo es una chica común y corriente.”
“Espero que no estés siendo modesto otra vez. A decir verdad, espero que ambas sean capaces de usar la conjuración silenciosa.”
“No, no, nada de eso…”
Mientras seguíamos con nuestra plática educada, un tema sin relación a esto apareció en mi mente.
“Por cierto, Subdirector Jenius, ¿de casualidad sabe si Badigadi está hoy en el campus?”
“… ¿Badigadi-sama? No, no creo haberlo visto el día de hoy.”
“Ah. Entiendo.”
Para un sujeto tan grande y animado, Badi podía ser realmente evasivo cuando quería. Pero cuando decidía hacer una aparición, él era imposible de pasar por alto.
“Si tienes algún asunto con él, podría enviarle un mensaje…”
“Nah, no es nada urgente. Solo estaba esperando sentarme a hablar con él acerca de un conocido nuestro. Creo que hay un malentendido que me gustaría aclarar.”
“Entiendo. Si de casualidad lo veo, ciertamente se lo haré saber.”
Le agradecí educadamente por su ayuda al subdirector, y después seguí mi camino.
Después de eso tenía la intención de regresar directamente a casa, pero tenía algo de tiempo libre, así que en cambio fui a visitar a Nanahoshi. Golpeé su puerta y entré, pero encontré vacía su sala de investigación. Eso era inusual a esta hora. Después de todo, la chica era básicamente una aislada.
Di un vistazo dentro de su sala de experimentación, pero ella tampoco estaba ahí. Se me había prohibido estrictamente entrar en su habitación, pero golpeé la puerta solo por si acaso.
“¿Mmm? Guhhh…”
Un sonoro y miserable gruñido se escuchó desde el interior. Parecía que ella estaba sufriendo.
Vacilé, preguntándome si debía tratar de entrar. Pero después de poco tiempo, la propia Nanahoshi abrió la puerta. Su rostro estaba alarmantemente pálido.
“Eh, hola. ¿Estás bien?”
“Mi… mi cabeza me está matando… Creo que… voy a morir…”
Ugh. Ella apesta a alcohol.
Ahora que lo pienso, no era de sorprender que tuviera resaca. Ella se había excedido anoche. En todo caso, ella tenía suerte de no haber tenido un envenenamiento etílico.
“Siéntate un momento, Nanahoshi. Yo lo arreglaré.”
Guie a mi tambaleante amiga a su sala de experimentación, la senté en una silla, y entonces tomé su cabeza con mis dos manos. Después de usar un hechizo de desintoxicación básico, agregué un poco de magia de sanación para aliviar el dolor.
“Fiu… Gracias, Rudeus. Te debo una.”
Sacudiendo lentamente su cabeza, Nanahoshi presionó sus dedos contra sus sienes. Después de un momento, ella se dio la vuelta y se puso la máscara que había dejado sobre la mesa.
Aparentemente ahora estaba hablando con Silent Sevenstar.
“En fin, ¿necesitas algo de mí? Si es acerca de tu recompensa, todavía no está lista. Apreciaría un poco de paciencia.”
Sus palabras eran tan compuestas como siempre, pero había una pizca de vergüenza en su voz. ¿Podría ser ella una de esas kuuderes1 de las que había escuchado tanto?
“No necesito nada,” dije. “Mis dos hermanas menores aparecieron en mi casa repentinamente, así que vine al campus a organizar que ellas tomen el examen de ingreso. Solo pasé a verte, ya que estaba cerca.”
“… ¿Tus hermanas? Espera, ¿son tus hermanas del otro mundo? ¿Ellas también fueron traídas aquí?”
“Nah. Son mis hermanas de este mundo. Nacieron y fueron criadas aquí.”
“Ya veo,” murmuró pensativamente Nanahoshi, mirándome directamente. “Bueno, si son tus hermanas de este mundo, imagino que son bastante adorables.”
“Espera, ¿estás elogiando mi apariencia?”
“A partir de los estándares de nuestro antiguo mundo, tú eres un hombre objetivamente apuesto. No sé cómo te veías en el otro lado, pero ahora mismo, podrías pasar por un modelo europeo. ¿No estás de acuerdo?”
“Eh, supongo.” No estaba esperando eso…
Tenía que cuidarme cerca de esta chica. En mi vida anterior, podría haber asumido que ella sentía algo por mí. ¡Pero ya no era un virgen, maldita sea! ¡Ni siquiera estaba soltero! Ella no iba a jugar con mi cabeza tan fácilmente.
“¿Qué edad tienen?” preguntó Nanahoshi.
“Ambas tienen diez, creo.”
“Ya veo. De hecho, yo tengo un hermano menor de la misma edad. Pero supongo que ahora él es mayor que yo, si el tiempo pasa a la misma velocidad en casa…”
Era difícil saberlo por la máscara, pero ella sonaba nostálgica, probablemente recordando su vida en Japón. Personalmente, yo no tenía ningún recuerdo agradable asociado a la palabra hermano.
“Genial, ahora tengo ganas de comer pudín,” murmuró Nanahoshi.
¿Qué? ¿De dónde salió eso?
“Eh, ¿tienes buenos recuerdos acerca de un pudín o algo así?”
“El pequeño mocoso solía comerse los que yo guardaba en el refrigerador para más tarde. Y esos eran realmente costosos…”
Un clásico de los hermanos menores. No me parecía un recuerdo muy agradable, pero claramente había hecho sentir nostálgica a Nanahoshi. Ella estaba mirando hacia el techo, conteniendo las lágrimas. Miré hacia otro lado para evitar avergonzarla.
“Bueno, como sea. Volveré a visitarte pronto, ¿bien?” dije.
“Muy bien… Um, por cierto, lamento todos los problemas de antes. Has mejorado bastante mi opinión de ti.”
“Heh. Solo no te enamores de mí, niña. Te quemarás…”
“¿Disculpa? ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo?”
“¡Vamos! ¡Esa se suponía que fuera una referencia divertida!”
Una vez que le di una pista, Nanahoshi se rio un poco, pero sonó un poco forzado. ¡Los niños de estos días! No aprecian los clásicos.
En cualquier caso, la chica claramente no estaba en condiciones de efectuar experimentos el día de hoy. Tampoco era como si yo tuviera tiempo para ayudar. Tendríamos que continuar nuestra investigación más adelante, una vez que las cosas se hubiera calmado un poco.
Una vez que el día de escuela terminó, me encontré con Sylphie y nos dirigimos a casa juntos. Quería pedir su consejo acerca de Norn y Aisha. Ella estaba mucho más cerca de su edad, así que estaba esperando poder conseguir algo de información desde otra perspectiva.
Pero antes de que pudiera sacar el tema, Sylphie habló. “Ah, cierto. Vamos a pasar por el mercado, Rudy. Ahora hay más personas en nuestra casa, así que vamos a necesitar más comida.”
Sonaba razonable para mí, así que tomamos un pequeño desvío.
Tan pronto como entramos al mercado, un dulce aroma a frijoles cocidos alcanzó mi nariz desde todas las direcciones. El Distrito Comercial siempre estaba animado a esta hora de la tarde. Las personas tendían a pensar que los mercados estaban más llenos en la mañana, pero los de esta área vendían mucha carne suministrada por cazadores o aventureros. Los cazadores tenían horarios impredecibles, pero los aventureros tendían a pasar sus días asesinando monstruos en los bosques o las planicies. Naturalmente, la carne que traían de regreso con ellos en las tardes tendía a venderse de noche.
Aquí no había una gran variedad de comida disponible, y la mayor parte de los ingredientes eran bastante costosos. Pero el reino de Ranoa y las otras Naciones Mágicas en realidad estaban mucho mejor que la mayoría de los países de esta región; si podías costearlo, al menos había carne disponible aquí. Si ibas más hacia el sur, encontrarías países donde había poca comida fresca a un precio elevado.
Aparte del propio mercado, también podías encontrar algunos trabajos para aventureros colocados en esta área de la ciudad. La mayoría de estos involucraban congelar carne fresca con magia—trabajos populares con los estudiantes más jóvenes de la universidad quienes habían aprendido magia básica y necesitaban algo de cambio.
Sylphie y yo caminamos un poco, escogiendo ingredientes para la cena. Aproveché la oportunidad para informarle todo lo que había sucedido el día de hoy.
“Bueno, creo que tienes razón,” dijo ella. “Parece que las dos no se llevan muy bien.”
“Para ser honesto, no estoy seguro de lo que están pensando. Supongo que ya no sé cómo ver el mundo a través de los ojos de un niño.”
“Sí, es difícil.”
“Aisha parece determinada a convertirse en nuestra sirvienta personal en vez de ir a la escuela. ¿Qué opinas al respecto?”
“Mmm. No he sido capaz de dedicar mucho tiempo al trabajo del hogar con todo mi trabajo… así que, personalmente, apreciaría la ayuda.”
“El problema es que nosotros somos los adultos aquí,” dije. “Y ella es una niña.”
“Sip.”
“¿Crees que tengamos la responsabilidad de enviarla a la escuela? Ella podría terminar descubriendo algún nuevo interés ahí, ¿cierto?”
“Mmm. Bueno, puede que tengas razón. Podríamos instarla a tomar todo tipo de clases extrañas y ver si alguna de ellas le gusta…” Sylphie se detuvo a pensar y puso su mano en su mentón, aparentemente dividida entre las opciones que yo había puesto sobre la mesa.
Después seguí su mirada y me di cuenta de que ella estaba considerando dos cortes de jamón de precios diferentes.
“Vamos, Sylphie. Estoy teniendo muchos problemas con esto. Al menos ayúdame a pensarlo.”
“¡Estoy pensando! Pero sabes, Rudy, estoy bastante segura de que estás subestimando un poco a Aisha. Ella es una niña muy inteligente.”
“Lo sé. ¿Y eso qué?”
“Bueno, creo que ella estará bien ya sea si va a la escuela o no.”
“Mmm…”
“Dicho eso, tal vez no deberías pensar tanto acerca de esto. Dejarla hacer lo que quiera es la opción más simple, ¿cierto?”
No había esperado una muestra de confianza tan grande de mi hermana. Pero Sylphie las había conocido desde que eran pequeñas, ¿no? Ella debe haber visto de lo que es capaz Aisha con sus propios ojos.
“Para ser honesta, estoy más preocupada por Norn,” dijo ella. “Ella obviamente está ansiosa, y creo que extraña a tu padre y Ruijerd. Tenemos que asegurarnos de cuidarla bien, ¿sabes?”
“Sí… Tienes razón en eso.”
La voz de Sylphie era tranquila, con sus palabras razonables y mesuradas. Me hizo darme cuenta de lo nervioso que estaba yo en contraste. Mi esposa era una mujer realmente confiable. Esto se sentía como estar recibiendo consejos de mi viejo amigo Fitz-senpai—lo cual de cierta forma era así.
“¿Entonces básicamente le damos a Aisha la libertad que quiere y ponemos a Norn sobre rieles por ahora?” dije.
“¿Sobre rieles?”
“Eh, básicamente significa que por ahora le damos un camino a seguir.”
“Ah, entiendo. Sí. Creo que eso suena bien.”
¿De verdad estaba bien tratarlas de forma tan diferente? Bueno, Aisha estaba muy por delante de Norn ahora mismo. Ignorar ese hecho y tratarlas exactamente igual no tendría mucho sentido. Reconocer sus diferencias no era lo mismo que tener favoritismos.
“Um… Dicho eso, Rudy, al final es tu decisión. Siento si soné un poco mandona.”
Sacudí mi cabeza. “Nah, fuiste de gran ayuda. Creo que ahora sé cómo enfrentar esto.”
“Pero no seré capaz de ayudar mucho,” respondió Sylphie, rascándose la parte trasera de su oreja con una expresión acomplejada. “Todavía tengo mis deberes con la Princesa Ariel y todo eso…”
Su trabajo la mantenía mucho tiempo alejada de casa. Y siempre se veía culpable cada vez que eso me causaba hasta el menor inconveniente. En ocasiones, sentía que su trabajo le estaba causando más estrés del que dejaba ver. Después de todo, ahora estábamos casados, y existía la posibilidad de que yo le pidiera renunciar.
Por impulso, decidí seguir esta línea de pensamiento.
“Dime algo, Sylphiette, cariño.”
“¿Qué sucede, mi querido Rudeus?”
“Digamos que te hubiera dicho que dejes tu trabajo con la Princesa Ariel antes de casarnos. ¿Qué habrías hecho?”
Traté de escoger mis palabras cuidadosamente, pero cuando Sylphie se dio la vuelta hacia mí, su expresión era muy seria.
“Yo… supongo que te habría rechazado.”
¿Eh? Mmm. Eso en realidad dolía un poco. Tal vez debí haber llegado a la pregunta de una forma más gradual. Bueno. Da igual. Entonces… ella escogería a Ariel sobre mí, ¿eh? Bien…
“¡Ah!” Aparentemente dándose cuenta de mi reacción, Sylphie de pronto se puso muy nerviosa. “¡No lo malinterpretes, Rudy! ¡Te amo mucho, y lo sabes! Quise decir que hay más factores que influyen en eso… Para ser honesta, ni siquiera yo sé cómo explicarlo. Es un gran torbellino de sentimientos cálidos…”
Ella era realmente linda cuando terminaba sin saber qué decir de esta forma.
“Bueno, supongo que básicamente es una clase diferente de amor. Quiero decir, eh… por ejemplo, yo tengo muchas ganas de tener un bebé contigo…” Mientras decía estas palabras, Sylphie por reflejo llevó una mano hacia su estómago.
Ella había hecho que también me sonrojara. ¿Acaso Sylphie había olvidado que estábamos en público?
“Pero también amo a la Princesa Ariel, ¿sabes? Por supuesto, de una forma diferente. Supongo que ella es una muy buena amiga…”
Nunca antes la había escuchado poner en palabras sus sentimientos por Ariel. Pero ahora que había comenzado, las palabras seguían saliendo.
“La Princesa Ariel puede verse perfecta, pero tiene muchas falencias y debilidades. Sé que tú estarías bien sin mí contigo, Rudy, pero si la princesa no nos tuviera a mí o a Luke vigilándola, ella no duraría ni una semana. No soportaría abandonarla.” Sylphie se detuvo por un momento para recuperar el aliento y se rascó nuevamente la parte trasera de su oreja, para luego continuar incómodamente. “Um, pero sabes… estar casada contigo es, bueno… como un sueño hecho realidad para mí. Tampoco quiero abandonar eso. Siempre y cuando tú todavía me quieras.”
Sylphie parecía tener la impresión de que era injusto para ella pedir tanto. En vez de escoger entre Ariel y yo, ella sentía que se estaba aprovechando de mi amabilidad para tener ambos trozos de pastel. Tal vez era por eso que ella siempre era tan… complaciente cuando estaba conmigo.
Por supuesto, todo eso era completamente ridículo.
En vez de responder, me incliné y le di un beso en la mejilla a Sylphie, sacando exclamaciones de sorpresa de algunas personas que nos estaban observando. Claramente habíamos atraído algo de atención.
Sonrojándose hasta la punta de sus orejas, Sylphie rápidamente se puso sus lentes de sol.
Fitz-senpai era incluso más linda estos días.
Después de unos pocos minutos, mi esposa logró calmarse lo suficiente como para poder continuar con nuestra compra de comestibles. En algún momento nos habíamos salido del tema principal, pero al menos había conseguido su consejo acerca de los problemas más importantes a corto plazo. Con algo de suerte, ella acertaría con Norn y Aisha. Eso sería de gran ayuda. Yo no estaba muy confiado de alguna vez ser capaz de entender la mente de una chica preadolescente.
“En fin, en ocasiones podría tener que acudir a ti por ayuda con esas dos, Sylphie. No soy muy bueno con las chicas.”
“No hay problema. Estamos casados, ¿recuerdas? Te ayudaré cada vez que me necesites.”
La sonrisa de Sylphie fue completamente radiante. Era genial tener una esposa tan encantadora y confiable en mi vida. Por supuesto, ella parecía pensar que la Princesa Ariel estaría perdida sin ella, pero que yo estaría bien por mi cuenta. Eso era… interesante.
Aunque, con respecto a eso, Sylphie de seguro podría desenvolverse bien sin mí alrededor. Al menos, en ese aspecto, las cosas no eran como en los viejos tiempos.
Una semana después, Aisha tomó el examen de ingreso como estaba planeado… y sacó una calificación perfecta.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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