★ 1: Lucy está Enojada
Capítulo Extra
Lucy está Enojada
Ese día, Lucy Greyrat causó un incidente violento en la escuela y fue suspendida.
La causa de todo, como era de esperarse, fue un mensaje desde casa.
Ars y Aisha se habían fugado.
La noticia vino directamente de la verdadera madre de Lucy, Sylphiette.
En el momento en que lo escuchó, la mente de Lucy se quedó en blanco. Aunque Sylphiette le dijo: “Puedes tomarte el día libre de la escuela”, sus pies la llevaron inconscientemente hasta allá, y cuando se dio cuenta, ya estaba en el aula, siendo bombardeada de preguntas de preocupación por sus compañeros.
Cuando sus amigas cercanas le preguntaron qué había pasado, Lucy les contó todo lo que su madre le había dicho. Normalmente, Lucy jamás habría contado detalles tan escandalosos con tanta facilidad. Pero estaba sumida en la confusión. Y con eso, ella había perdido el control.
Mientras hablaba, empezaron a caer lágrimas de su rostro. Ver a Lucy llorar de esta manera fue un shock para todos sus compañeros. Después de todo, Lucy Greyrat era conocida por ser una estudiante excelente, de buen comportamiento, alegre y amable, siempre sonriendo, con un amplio círculo social, querida por los profesores y respetada tanto por los alumnos mayores como por los más jóvenes—era una verdadera líder en la clase.
Era la primera vez que alguien la veía tan vulnerable. Los otros estudiantes intentaron consolarla. Sin embargo, ellos tampoco eran precisamente expertos en la vida. Todos apenas eran adolescentes, y sólo unos pocos habían llegado a la adultez. Así que sus palabras fallaron en dar en el blanco.
“Si lo piensas de otra forma… ¿quizá en realidad es algo bueno? Digo, gracias a esa sirvienta, el puesto de próximo jefe de familia está libre ahora”.
Ese comentario venía de una ocasión en la que Lucy se había quejado en la cafetería sobre Ars, diciendo: “Le falta conciencia como próximo jefe de familia”. No era una queja seria—sólo estaba desahogándose por un error menor que Ars había cometido. Incluso en ese momento había dicho medio en broma: “Oh, si yo fuera la próxima jefa, no haría enojar a Mamá así”.
Así que el comentario de su compañero seguramente también era medio en broma. En circunstancias normales, Lucy habría reído y dicho: “Ay, no digas tonterías”, y quizá le habría dado un empujoncito juguetón. Sin importar lo que sintiera por dentro.
Pero ese día, Lucy no era ella misma.
En el siguiente momento, le dio un puñetazo directo en la mandíbula al compañero que lo había dicho.
★ ★ ★
Y así, Lucy, que ahora suspendida, yacía boca abajo sobre una cama en la residencia secundaria de los Greyrat en el Reino de Asura.
“Lucy, voy a entrar, ¿sí?”
Con esas palabras, Sylphiette entró a la habitación.
No había regresado de inmediato después de dar la noticia sobre Ars y Aisha—probablemente porque ya anticipaba esta situación. Sabía que Lucy sería la más afectada. Sylphiette se sentó en la cama, junto a Lucy, y le acarició suavemente el cabello.
“Uno de tus amigos vino hace rato. Quiere disculparse. Dijo: ‘Perdón por decir algo tan horrible.’”
“Está bien”.
“Hoy lo mandé de regreso a casa, pero tú también tienes que disculparte apropiadamente con él, ¿sí?”
“Sí. Lo sé”.
Lucy respondió, pero no levantó la cara.
En cambio, la hundió en el regazo de su madre.
“Oye, Mamá…”
“¿Qué pasa, Lucy?”
“¿Por qué Ars y Aisha hicieron algo así?”
“Hmm… Quizá fue un impulso del momento…”
Ante esas palabras, Lucy se tensó.
Seguramente pensó: ¿cómo no pueden diferenciar entre algo que está bien hacer por impulso y algo que no?
“Además, tal vez fue porque Rudy se puso muy terco, y Lilia se opuso con fuerza. Ya sabes cómo, a pesar de todo, cuando esos dos se empeñan en algo, los demás no pueden decirles que no”.
“Pero Mamá tiene más influencia que ellos…”
Lucy no se equivocaba—Sylphiette tenía bastante influencia dentro de la familia Greyrat. Rudeus trataba a sus tres esposas por igual, pero las otras dos madres solían ceder ante Sylphiette.
“Puede que sea cierto. Pero Lilia rara vez se impone. Y esto era sobre Aisha, ¿no? Aisha nunca había actuado con tanta fuerza antes, así que todos se quedaron desconcertados. Tú también, ¿o no es así, Lucy?”
“Sí…”
Lucy asintió, encontrando consuelo en la mano que le acariciaba la cabeza con suavidad.
“Probablemente Aisha sólo está un poco fuera de control… Quizá tome algo de tiempo, pero creo que las cosas se arreglarán, así que no te preocupes”.
“Está bien…”
“Y cuando todo se calme, deberías hablar también con Ars y Aisha. Seguro tienes cosas que quieres decirles. Así que no te lo guardes, ¿sí?”
“…Está bien”.
“Puedes tomarte unos días más sin ir a la escuela si lo necesitas”.
Al oír eso, Lucy empezó a asentir, pero luego negó con la cabeza.
“……………No, voy a ir. Tengo que disculparme”.
“Ya veo. Eso es muy responsable de tu parte”.
Durante un rato, Lucy se quedó envuelta en el abrazo de su madre.
Sylphiette continuó acariciándole el cabello suavemente hasta que Lucy finalmente se quedó dormida.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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