Cosas a Preparar Antes del Matrimonio – Segunda Parte
Capítulo 3: Cosas a Preparar Antes del Matrimonio – Segunda Parte
Tomamos turnos para hacer guardia. Una persona se quedaría despierta para alertar a las otras dos si algo extraño ocurría. Yo instruí específicamente a mis compañeros que, si escuchaban un sonido de crujido, no debían investigarlo, sino que en cambio despertar a los demás.
Nosotros estábamos durmiendo donde el anterior dueño había sido asesinado: la habitación al fondo del segundo piso. La ubicación podría tener algo que ver con si el espíritu maligno aparecía o no. Yo a decir verdad no creía que fueran bandidos o algo parecido, pero de seguro sería genial que eso fuera todo. Podría arrestarlos, entregarlos a las autoridades, y agregar el dinero de la recompensa a nuestros fondos de matrimonio. Si solo era un monstruo común y corriente, aún mejor. Todo lo que teníamos que hacer era buscar y destruir. Pan comido.
“¡Rudeus! ¡Despierta; es el sonido!”
Sucedió cuando Cliff estaba de guardia.
Yo inmediatamente desperté de un salto, revisando la hora. Para asegurarnos de dormir ligeramente, cada persona solo tuvo dos horas de sueño, usando un reloj de arena para llevar la cuenta. Ahora mismo, estaba en su segunda vuelta, lo cual quería decir que eran las dos o tres de la mañana. La hora perfecta para la aparición de un espíritu maligno.
“Despierte a Zanoba.” Después de darle esa corta orden a Cliff, me dirigí hacia la puerta y agudicé mi oído.
Kree… kree…
Klak… klak…
Kee... kee…
Mierda. Realmente podía escucharlo—y además con claridad. Sonaba como una silla crujiendo. Ahora que lo escuchaba con mis propios oídos la verdad era bastante aterrador. Mis labios se cerraron con fuerza mientras activaba mi Ojo de la Premonición.
“Aahh.” Zanoba se restregó sus ojos mientras dejaba salir un gran bostezo.
Una vez que confirmé que él estaba despierto, puse mi mano sobre la perilla de la puerta. Entonces, lentamente, asegurándome de no hacer ruido, abrí la puerta. Miré hacia el pasillo. Nada. Solo para estar seguro, también miré hacia el lado opuesto. Nada. Después hacia arriba y hacia abajo. Nada.
Agudicé mis oídos, pero no pude escuchar nada. El sonido se había detenido.
Zanoba se puso de pie y se acercó a mí. “¿Cómo se ven las cosas?”
“No veo nada en las cercanías.”
Podíamos ya sea revisar la mansión o esperar que algo extraño ocurriera. El dueño anterior había ignorado el ruido, pensando que estaba escuchando cosas, y después falleció, así que probablemente no debíamos seguir su ejemplo.
“Vamos a buscar la fuente,” decidí.
“Muy bien. Asumo que vamos a usar la misma formación de antes, ¿no?” preguntó Zanoba.
“Sí. Tengan cuidado.”
“Maestro, siempre y cuando usted esté cuidando mi espalda, no tengo nada que temer.”
Él en ese momento recogió su porra. Cliff lo siguió, viéndose nervioso.
“Cliff-senpai, ¿recuerda lo que debe hacer?”
“M-magia divina.”
“Así es. Cuento con usted.” Zanoba sería nuestro escudo, Cliff usaría magia divina, y si eso no funcionaba, yo usaría mi Cañón de Piedra. Todos estábamos listos. “Zanoba, en marcha.”
Nuestra investigación nocturna comenzó.
Yo ya estaba familiarizado con la distribución de la casa gracias a nuestra búsqueda durante el día, por lo que la investigación procedió sin problemas. Primero, buscamos a través de todo el segundo piso. No encontramos anormalidades. Después de eso descendimos cuidadosamente hacia el primer piso. Avanzamos a través de cada espacio, revisando cada uno de ellos donde algo podría estar ocultándose, como en la chimenea o el horno. Una vez más, no encontramos nada. Todos los espacios estaban vacíos.
“Maestro, todo lo que resta es el sótano.”
“Sí.”
Bajamos por los escalones hacia el sótano. Estaba oscuro. No había nada aquí cuando buscamos durante el día, pero ahora, podía sentir algo siniestro abajo.

Me estaba poniendo nervioso. Mi corazón latía con fuerza. Tomé un gran respiro, manteniendo la guardia en caso de que algo nos atacara desde atrás mientras seguíamos bajando las escaleras. Se sentía como si estuviéramos descendiendo hacia el infierno. Finalmente llegamos al sótano.
“¿Cómo se ve?” pregunté.
“No hay nada aquí,” respondió Zanoba.
Usé mi lámpara para iluminar el área. No había nada, ni siquiera en las esquinas de la habitación. Además, el dueño anterior de seguro había revisado el sótano. Después de todo, era el lugar más sospechoso de la mansión.
“Regresemos a la habitación y preparémonos.”
Salimos cuidadosamente del sótano y regresamos al segundo piso. Atravesamos el pasillo hacia la habitación en la que nos habíamos estado quedando.
“Zanoba, hay una probabilidad de que pueda estar rondando en la habitación que usamos para dormir, así que ten cuidado cuando abras la puerta.”
“Entendido.” Él apretó el agarre sobre su porra y gentilmente puso su otra mano sobre la perilla de la puerta antes de abrirla.
“…”
Nada ocurrió.
“Parece que está despejado.”
No hubo nada. Ningún ataque.
“Fiu.”
Ahora podíamos descansar. Tal vez era la hora de considerar que la criatura solo atacaba a las personas mientras dormían. O mientras estaban en el baño. Ahora que lo pienso, no habíamos revisado el jardín. Mañana debería revisar el lugar cuidadosamente.
En ese momento fue cuando repentinamente miré detrás de nosotros.
Ahí estaba.
Estaba al final del pasillo, cerca del suelo, casi como si se estuviera arrastrando. Solo su parte superior estaba sobre la cima de las escaleras. Tenía su cabeza inclinada como mirando en nuestra dirección. Al principio, pensé que podía ser un humano. Tenía ojos, una nariz, una boca, pero sin cabello ni orejas.
Además, de alguna forma, tuve la sensación de que estaba con vida.
“…”
Dibujaba una silueta pálida e inolvidable en la oscuridad como si nos estuviera observando. Por algunos segundos solo nos miramos el uno al otro.
“Ah,” comencé a decir, tratando de sacar mi voz.
En ese momento fue cuando se movió. Su cuerpo se levantó y saltó hacia el segundo piso. Tenía el tamaño de un humano… pero no era un humano. Tenía cuatro brazos y cuatro piernas. Dentro de la oscuridad de la noche de la que apareció, sosteniendo lo que parecía ser una estaca, y en cuatro patas, arremetió silenciosamente y a una velocidad increíble hacia nosotros—
“¡Ahhhhh!”
Mis piernas cedieron, y aterricé de trasero mientras disparaba frenéticamente un Cañón de Piedra. El temor de que pudiera destruir mi propia casa surgió de mi interior. Dudé, así que decidí debilitar el poder del ataque. La bola de tierra se rompió contra el hombro del enemigo, pero todo lo que hizo fue hacer tambalear a esa cosa inhumana. Venía hacia mí con su estaca, por lo que usé mi ojo demoniaco para tratar de evitarla, pero—
“¡Maestro!” Zanoba voló para ponerse frente a mí. La criatura balanceó con fuerza su arma hacia abajo. Fue directamente hacia su corazón.
“¡Zanoba!”
Pero no lo atravesó. La piel bendita de Zanoba fue demasiado dura para el ataque de la criatura. ¡S-sí! Ese es mi pupilo; ni siquiera un rasguño, pensé.
Zanoba agarró la cara de la cosa con ambas manos. Todas sus ocho extremidades se retorcieron en el aire mientras hacía llover puñetazos sobre Zanoba.
Cliff se asomó lentamente fuera de la habitación para recitar un encantamiento. “¡Yo te invoco, Dios que bendice la tierra que nos nutre! ¡Lanza un castigo divino sobre aquellos lo suficientemente estúpidos para desafiar las leyes de la naturaleza! ¡Exorcismo!” Luz blanca proveniente de su vara golpeó a la figura de cuatro patas… pero no dejó de moverse. ¿Entonces no era un espíritu?
En ese caso, era la hora de usar mi magia. “Zanoba, apártate del camino. ¡Voy a usar un Cañón de Piedra!”
“¡Por favor, espere, Maestro!” Zanoba no se movió. Incluso aunque la estaca estaba haciendo pedazos su ropa, él no quería moverse. ¿Por qué?
“¡Suficiente, muévete! ¡Yo me encargaré!”
“¡Por favor, espere! ¡Maestro, se lo ruego!” Zanoba rodeó a la cosa con sus brazos, casi como si estuviera tratando de protegerla de mí. Ella siguió resistiéndose, reduciendo su ropa a harapos. Su espalda, ahora expuesta, se veía tan frágil que no creerías que él poseía fuerza sobrehumana.
Un par de segundos transcurrieron de esa forma. Entonces, diez minutos. El enemigo continuó su violenta resistencia, pero sus movimientos se estaban volviendo más torpes gradualmente, hasta que finalmente se detuvieron.
“Fiu.” Una vez que Zanoba estuvo seguro de que se había detenido, él se quitó su ropa destruida y la usó para atar las manos y los pies de la cosa inhumana. “Maestro, regresemos a la habitación.”
“Bien…”
Cliff estaba de pie en medio de la habitación, temblando de miedo. “¡N-no se equivoquen! No es como si hubiera huido. Solo supuse que estaría en el camino en ese estrecho pasillo.”
“Ah, ya veo. Bien pensado.”
“¿C-cierto?”
Su excusa no era ni remotamente convincente, pero por otro lado, yo también me había asustado. No iba a seguir con el asunto.
“Maestro…”
“Me salvaste ahí, Zanoba. Pero eso fue peligroso, sabes. A diferencia de cierto Rey Demonio, tú no eres inmortal.”
“Esto es increíble, Maestro. Por favor, dé un vistazo.” Zanoba estaba extremadamente emocionado. Él me ignoró completamente mientras ponía en el suelo a nuestro restringido atacante, el cual estaba haciendo ruidos extremadamente suaves. Zanoba agarró una lámpara para iluminarlo.
“E-es… ¿una muñeca?”
Ante nosotros yacía un maniquí de madera blanco, bastante deteriorado. Tenía cuatro brazos y piernas. A pesar de su extraña forma, definitivamente era una creación. Me había preguntado por qué no había escuchado sus pasos, pero ahora sabía por qué. Una tela completamente negra estaba envuelta alrededor de cada uno de sus pies. Lo que creí que había sido una estaca solo era un brazo roto—dos de sus cuatro brazos estaban rotos. Tenía una nariz y boca patéticas, con bolas de vidrio por ojos. Esos fríos y siniestros ojos eran lo que habíamos estado viendo.
Para ser honesto, era demasiado espeluznante… y podría comenzar a moverse de nuevo en cualquier momento. Cliff estaba pensando lo mismo. Él tenía su vara lista, con su mirada fija en la muñeca.
“¡Maestro, este es un descubrimiento increíble!” Zanoba, por otro lado, no parecía ser capaz de esconder su emoción.
“Zanoba, no me importa lo mucho que ames a las muñecas—” comencé a decir.
“¡Esta se mueve! ¡Una muñeca que se mueve!”
Cuando él dijo eso, me di cuenta de que tenía razón. Esta muñeca nos había atacado. “Una muñeca que se mueve.”
¡Una muñeca que se mueve! Una muñeca que se movía por su cuenta. Era… un autómata. Como un robot. Como… una sirvienta robot. ¡Oooh! Mientras esas palabras atravesaban mi mente, el miedo que había sentido desapareció instantáneamente.
“Tienes razón,” dije. “Esto es increíble.”
“¿Finalmente lo entendió?”
“Sí. Estoy feliz de no haberla destruido. Zanoba, tu juicio fue impecable.”
“Jeje. Supe lo que era de un vistazo.”
“No esperaría menos. Tu ojo para los muñecos ya ha superado al mío,” dije, ofreciendo un halago a mi pupilo sonriendo orgullosamente.
Dejando eso de lado… Una muñeca que se mueve. Ahora que lo pienso, en este mundo había otros objetos inanimados que se movían, como las armaduras. Esta muñeca estaba tallada a partir de madera, pero ¿tal vez podría fabricar algunas figuras de piedra que también se muevan? Y si pudiera encontrar una forma de hacer que las figuras se muevan por su cuenta… y si pudiera desarrollar una sustancia como la silicona que les dé piel, como los humanos…
Las posibilidades eran infinitas.
“Zanoba, ¿qué debería hacer? ¡Mi corazón está latiendo con demasiada fuerza!”
“El mío también. ¡Puedo sentir las lágrimas brotando!”
Por ahora, nos llevaríamos la muñeca a la universidad. Después podíamos investigar el mecanismo que le permitía moverse.
“¡Oigan, ustedes dos, ya fue suficiente!” Cliff repentinamente perdió la paciencia con nosotros. Miré en su dirección para encontrarlo mirando hacia nosotros, con su vara apretada con fuerza con ambas manos. “¡Este no es el momento para estar hablando de esa clase de cosas!”
“¿¡No es el momento para estar hablando de qué!?” Zanoba agarró la cara de Cliff con una mano y lo levantó en el aire. Ah, había pasado un tiempo desde que lo vi usar este truco.
“¡Arrrgggghhh!” Cliff agarró el brazo de Zanoba, pero este último ni siquiera se estremeció.
“¡La muñeca se movió! ¿¡No entiendes lo increíble que es esto!?”
“¡Au, au, au! ¡Ahí afuera hay monstruos así, como una armadura que se mueve por su cuenta!”
Monstruos. Escuchar eso me hizo recordar nuestro objetivo inicial. La razón por la que habíamos venido aquí no fue para atrapar a una muñeca que podía moverse; fue para garantizar la seguridad en esta casa. No es como si no pudiera matar dos pájaros de una sola pedrada.
“Zanoba, por favor, suéltalo.”
“Grr… pero, Maestro—”
“Cliff-senpai tiene razón.”
Tan pronto como Zanoba lo soltó, Cliff inmediatamente recitó magia de sanación para recuperarse. Qué llorón.
“Esta muñeca probablemente es el espíritu maligno que estábamos buscando.”
“Mm.”
“Y no hay garantías de que solo haya una. Vamos a buscar y capturar a cualquier otra bajo esta premisa. Tal vez podamos encontrar algo de información acerca de cómo fueron fabricadas mientras estamos en ello.”
“¡Entiendo!” asintió Zanoba, finalmente convencido.
“Esta noche no dormiremos. Tenemos que hacer una búsqueda exhaustiva dentro de la casa y descubrir dónde se estaba escondiendo esta muñeca.”
Así fue como nuestra tercera revisión de la casa comenzó.
Estábamos buscando un lugar lo suficientemente grande para ocultar a una muñeca de tamaño humano, pero no habíamos encontrado nada así durante nuestro segundo recorrido de búsqueda a través de la casa. Creí que podría estar en el jardín, ya que no habíamos revisado ahí, pero ese enfoque no dio resultados. Las huellas de la muñeca estaban claramente marcadas en la nieve, pero no daba a ningún lado.
Estaba comenzando a pensar que había una habitación oculta en la casa. Claramente había sido diseñada para ser completamente simétrica, así que tal vez necesitábamos buscar cualquier cosa que no fuera simétrica. Con eso en mente, revisé el primer y segundo piso de la casa en busca de anormalidades en la distribución, pero no encontré nada. La falta de luz lo hacía más difícil.
“Podría ser mejor volver a buscar mañana, cuando tengamos la luz del sol,” sugirió Cliff.
Estuvimos de acuerdo. Sin embargo, antes de terminar por esta noche, decidimos llevar la muñeca a la universidad. Atamos sus brazos y piernas con fuerza y la dejamos en la habitación de Zanoba. Bajo una mejor luz, pudimos darnos cuenta de que era bastante vieja. Antes se había visto de un color blanco pálido, pero ahora podía ver que la pintura blanca original estaba comenzando a descascararse, y había zonas con moho.
“Maestro, ¿esta es… una nueva muñeca?” preguntó Julie. Había pensado que Julie podría estar asustada de ella, pero en cambio, solo se veía curiosa. “¿Debería… limpiarla?”
Cuando Zanoba traía a casa algunas muñecas cualesquiera del mercado, ella estaba a cargo de limpiarlas. Zanoba creía que la mejor forma de incrementar su apreciación por las figuras era hacer que practique limpiarlas y pulirlas, y parecía que su método de educación estaba funcionando.
“¿Cómo hacemos que vuelva a moverse?” se preguntó Zanoba.
“Investigaremos eso después de solucionar el tema de la mansión.” Entendía su impaciencia, pero él necesitaba tranquilizarse. Por ahora, sellamos esa cosa en una caja hecha a partir de mi magia de tierra. No quería que atacara a Julie mientras nosotros no estábamos.
Entonces regresamos a la mansión, deteniéndonos a comprar un montón de lámparas en el camino. Decidimos revisar una vez más la chimenea, entrando en ella para examinarla exhaustivamente esta vez.
“Mm, no es aquí, ¿eh?”
Me limpié el hollín y telarañas mientras terminaba mi revisión. Entonces me di cuenta… que no había nada de hollín en el suelo. Era casi como hubiese sido limpiado. Ahora que lo pienso, la tela envuelta alrededor de los pies de la muñeca había sido negra. ¿Estaba limpiando el lugar cada noche?
Ahora bien. Tomando en cuenta el segundo piso, el primer piso, y el sótano, este último definitivamente era el más sospechoso. Nos aventuramos en él una vez más con nuestras lámparas. Dejé la puerta completamente abierta para asegurarme de que no nos quedáramos sin oxígeno y alineé lámparas para que el espacio estuviera completamente iluminado. Si yo fuera un niño contando un cuento podría haber exclamado, ¡Miren, ahora está tan brillante como de día!
Había un cuadrado oscuro en la pared: una puerta secreta que no habíamos visto en la oscuridad. Cuando la casa fue construida, probablemente había pasado desapercibida, pero con el paso del tiempo, el desgaste de los constantes movimientos de abrir y cerrar había oscurecido el área alrededor de las bisagras. También había marcas en el suelo hacia donde la puerta se abría.
“¡Bueno, entremos!” Cliff felizmente se estiró para abrir la puerta. Me preparé para un posible ataque y fijé mi vista en la puerta, pero entonces Cliff se detuvo.
“¿Qué sucede?” pregunté.
“No sé cómo abrirla.”
Yo mismo le di un vistazo. Él tenía razón. No había ni una manilla ni una muesca en la puerta que te ayudara a abrirla. Tampoco parecía que debieras levantarla para abrirla.
“Maestro, ¿debo romperla?” propuso Zanoba.
Sacudí mi cabeza. Incluso si iba a renovar la mayoría de la casa, no quería dañar nada de ser posible. Miré hacia las marcas de desgaste en el suelo. No tenía dudas de que la puerta podía ser abierta, y que se abría hacia nosotros.
“¿Mm?”
Me di cuenta de que había algo extraño en esas marcas. Comenzaban tres tablas hacia la izquierda, por lo que no estaban alineadas con el desgaste en la pared.
En mi vida anterior, habíamos ido de viaje escolar hacia una antigua aldea ninja que tenía una puerta oculta. Con ese recuerdo en mente, traté de presionar el borde izquierdo de la puerta. Hubo un crujido, pero la puerta no se abrió. Era pesada.
“Zanoba, empuja esta parte de aquí.”
“Bien.”
Una vez que lo hizo, la puerta se abrió completamente. Así que ese fue el sonido que habíamos escuchado anoche, ¿eh? Había una manilla en el lado interno de la puerta, así que abrirla desde el interior aparentemente era fácil.
“Dudo que haya alguna trampa, pero, por favor, manténganse en guardia,” dije mientras entrábamos, iluminando la habitación con mi lámpara. Era una habitación estrecha con un solo escritorio, un pedestal de madera, y nada más. Había varios libros y una botella de tinta sobre el escritorio. La botella estaba agrietada y su contenido se había secado.
En cuanto al pedestal, ¿cómo debía describirlo? Tenía la forma de un cofre, con su base hueca con hendiduras que encajaban con el tamaño y la forma de la muñeca. Mirando de cerca, me di cuenta de que había un cristal transparente fijado en la madera justo donde la cabeza de la muñeca descansaría. Probablemente se recargaba al recostarse ahí—en un sentido mágico en vez de uno eléctrico.
“Cliff-senpai, ¿puede decirme algo acerca de este pedestal?”
Él sacudió su cabeza. “Nop; es mi primera vez viendo algo así.”
Me estiré nerviosamente para tocarlo. No creía que fuera a electrocutarme o algo así, pero tenía que asegurarme de que estaba desactivado. Cuando no reaccionó, cambié mi atención a uno de los libros sobre el escritorio. Podía darme cuenta de que había estado aquí por mucho tiempo, pero afortunadamente no había señales de que insectos se lo hubieran comido. ¿Tal vez la muñeca los había exterminado?
En la portada estaba el título y un escudo en un lenguaje que no podía leer. El interior del libro estaba igual, con una escritura que no conocía, lo cual quería decir que era ya sea la lengua del Dios del Cielo, la del Dios del Mar, o un lenguaje tan poco conocido que nunca había escuchado de él. Pero tanto el escudo como la escritura se sentían familiares. ¿Dónde los había visto? ¿Tal vez en la biblioteca de la universidad?
Mientras revisaba sus páginas, me encontré con un buen número de bosquejos. Bosquejos del cuerpo humano y de círculos mágicos. Mientras los revisaba, me topé con uno de una muñeca de cuatro piernas y brazos. “¿Zanoba?”
“¿Si?” se acercó Zanoba, quien había estado vigilando desde la entrada.
“Creo que esta es la muñeca que encontramos. ¿Qué opinas?”
“No puedo leer el texto, pero probablemente usted tiene razón,” estuvo de acuerdo él.
“¿Dónde? Déjenme ver,” dijo Cliff, interviniendo una vez más.
Los tres miramos hacia el libro, revisando las páginas. El encuadernado era bastante viejo y parecía que iba a ceder en cualquier momento. Había flechas dibujadas a un lado de los bosquejos y palabras escritas debajo de ellos, probablemente anotaciones o comentarios. Había bosquejos de los brazos de la muñeca, círculos mágicos, y más flechas y anotaciones. Los márgenes estaban llenos de garabatos.
“A juzgar solo por los bosquejos, esto se ve similar a los círculos mágicos usados para encantar implementos mágicos,” murmuró Cliff.
“¿De verdad?”
“Sí, me di cuenta porque los he estado investigando recientemente. La muñeca debe ser un implemento mágico.”
“Entonces eso es.”
El anterior dueño—no, el primer dueño de esta casa—probablemente había estado investigando algo prohibido. Mi suposición era que él había hecho que la muñeca protegiera la casa, lo cual parecía haber tenido éxito, ya que claramente se había estado moviendo alrededor de la mansión y atacando a los intrusos. Después el dueño original desapareció. Ya sea si él había dejado su trabajo incompleto y se había mudado, o quizás había sido atrapado, no tenía idea. Considerando que había dejado atrás los frutos de su labor, había una gran probabilidad de que hubiera muerto en un accidente repentino.
En cuanto a la muñeca, probablemente había permanecido aquí dormida en el pedestal hasta que algo causó su despertar. Comenzó a limpiar la casa y patrullarla, matando a cualquier intruso que se encontraba. Probablemente estaba programada para regresar al pedestal para recargarse una vez que terminaba.
Al menos esta parecía ser la conclusión más lógica. Pero si estaba patrullando el jardín, entonces alguien ya debería haberla visto… Esperen, no, nosotros habíamos destrozado la puerta principal cuando llegamos aquí, y había sido la única puerta quebrada de la casa. La programación original de la muñeca debe haber incluido el patrullaje del jardín, pero fue forzada a abandonar esa ruta cuando no pudo abrir las puertas, dejándola atrapada dentro de la casa. Y entonces nosotros habíamos quebrado la puerta cuando entramos, permitiendo que reanudara sus rondas por el jardín—probablemente justo después nosotros subimos las escaleras, y por eso nos siguió.
Solo para estar seguros, revisé cada rincón y grieta de la casa una vez más y la mantuve vigilada por varios días más. No hubo más sonidos de noche. Una vez que tuve la certeza de que era seguro, fui hacia la inmobiliaria para firmar el contrato de manera oficial. En cuanto al espíritu maligno, les dije que era un monstruo del tipo demonio que había estado refugiándose en el sótano de la casa.
Mañana, haría que algunas personas fueran a limpiar y realizar las reparaciones. Había decidido que por ahora solo compraría los muebles estrictamente esenciales. Tal vez solo era la parte japonesa de mí expresándose, pero sentía que debía dejar el resto para después de tomar una decisión conjunta con Sylphie. Además, no seríamos capaces de mudarnos definitivamente por otro mes, cuando las renovaciones estuvieran listas.
Ya podía imaginar la emoción en el rostro de Sylphie. “¡Mira, esta es nuestra casa!” diría yo.
“¡Vaya! ¡Rudy, esto es increíble!”
“Y además tiene muchas habitaciones. ¡Así que tendremos suficiente espacio sin importar el número de hijos que tengamos!”
“¡Es increíble; incluso estás pensando en nuestro futuro juntos! ¡Hazme tuya!”
“Por supuesto, mi amor. Ya preparé la cama para nosotros.”
“¡Rudy, hazme tuya!”
Sí, eso probablemente no iba a pasar, pero la idea todavía me hacía sonreír.
Esperen. Ella no estará decepcionada, ¿cierto? Como, “Ugh, Rudy, ¿esto es todo lo que conseguiste para nosotros?”
No, Sylphie no era así de egoísta. Estaba bastante seguro de eso.
En fin, este había sido un esfuerzo fructífero. En solo un par de días, había puesto mis manos en una genial casa nueva y conseguido uno de los tesoros que habían sido dejados en su interior. Estaba bastante seguro de que la muñeca era un implemento mágico. Era probable que el protocolo apropiado en estas circunstancias fuera informar mi descubrimiento al Gremio de Magos, pero yo todavía no era un miembro oficial.
Una vez que el proceso estaba más o menos terminado, decidí mover los materiales de investigación que habían sido dejados en el sótano. Zanoba cargó el pedestal mientras yo cargaba los libros y esas cosas. Los usaríamos para investigar esa muñeca.
“¿Maestro?”
Estábamos en el camino de regreso a la universidad cuando Zanoba me habló, con una expresión seria en su rostro. Él tenía el largo pedestal de madera sobre su hombro. Era increíblemente pesado, pero Zanoba no tuvo problemas para levantarlo. Solo para estar seguros, lo habíamos envuelto en tela para que se viera como un ataúd para un observador.
“¿Qué sucede?”
“¿Hay alguna forma de convencerlo de que deje la investigación de la muñeca que se mueve completamente en mis manos?”
Me encontré con su mirada. Detrás de esos redondos anteojos había una mirada de determinación que nunca antes había visto.
“Mi reserva de poder mágico es deplorablemente pequeña, y mis manos son demasiado torpes. Lo he estado retrasando en la figura de wyrm rojo que supuestamente estábamos fabricando para Julie. Apenas he logrado avanzar con ella.”
Sería fácil asegurarle que eso no era cierto, pero sabía que esto le preocupaba. No podía hablar sin pensar. Zanoba continuó. “Sin embargo, siento que puedo realizar la investigación. Honestamente, ver el libro me dio una idea de lo que el autor quiso lograr.”
Mm. Así que él podía intuir los pensamientos del creador de la muñeca ya que compartían una pasión similar, ¿eh?
“Dicho eso, identificar y traducir el lenguaje podría tomar algo de tiempo. Tal vez sería más rápido que usted esté a la cabeza de la investigación,” sugirió él.
Yo no estaba tan seguro de eso. Después de todo, no podía pasar todo mi tiempo investigando muñecas. Podría ser más beneficioso dejárselo a Zanoba. Pero… “Hipotéticamente hablando, ¿qué harías si la muñeca vuelve a perder el control?”
“Incluso si perdiera el control, podría recapturarla sin problemas. Lo vio con sus propios ojos, ¿no?”
Eso era verdad. La idea de que comenzara a moverse de noche era un poco aterradora, pero eso probablemente no sucedería siempre y cuando no le permitiéramos recargarse en el pedestal. Pero dejarla en la habitación de Zanoba era peligroso, así que podría ser una buena idea tomar prestada una de las salas de investigación de la universidad. Una con una puerta resistente.
No, esperen. Era posible que esta de verdad fuera magia prohibida. Quizás sería mejor que no lo hiciéramos en el campus, incluso aunque Nanahoshi estaba haciendo algo similar con su investigación de los círculos mágicos. Tal vez le pediría una buena recomendación para mí, solo por si acaso. Después de todo, ella era una integrante de rango A del gremio.
“¡Por favor, Maestro! ¡Cuando su plan esté completamente terminado, no quiero que mi única contribución sea el dinero!”
Parecía ser que Zanoba había pensado mucho esto. Estaba un poco preocupado de su obsesión con las figuras, pero si era así como se sentía, tal vez debería dejárselo a él.
“¡Se lo ruego! ¡Confíeme esta investigación!”
Aparentemente él malinterpretó mi silencio como renuencia. Zanoba había dejado a un lado el pedestal y ahora estaba postrado con ambas manos y rodillas sobre la nieve.
“Bien, entiendo. ¡Solo ponte de pie! Lo dejaré en tus manos.”
“¿¡De verdad!?” Él inmediatamente dio un salto para ponerse de pie, con una expresión de absoluta dicha en su rostro. Él de seguro cambiaba en un instante.
“Hay una posibilidad de que estés aventurándote en el territorio de la magia prohibida,” le advertí.
“¿Magia prohibida?”
“Si. Por ahora tomaremos prestada una sala de investigación de la universidad, así que trabaja ahí.”
“… ¡Muchas gracias!” Él rápidamente volvió a levantar el pedestal, casi rozando la punta de mi nariz. ¡Eso estuvo cerca! ¿Qué iba a hacer si por accidente me golpeaba la cabeza con eso?
“¿Podrían ustedes dos, por favor, dejar de llamar la atención en medio de la calle?” se quejó Cliff.
Y así, Zanoba comenzó su investigación de la muñeca autómata y yo conseguí una casa nueva. A continuación: ¡las renovaciones!
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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