Despistado, pero Perceptivo
Capítulo 8: Despistado, pero Perceptivo
El invierno había llegado, y la ciudad de Sharia del Reino de Ranoa estaba cubierta de nieve. Gracias a los famosos implementos mágicos de la ciudad, los caminos y las calles principales eran mantenidas limpias, pero enormes pilas de nieve rápidamente se formaban a los costados y detrás del edificio principal de la escuela.
No mucho después del comienzo de esta temporada, llegó una carta para mí. Era de un tal Soldat Heckler, un aventurero de rango S y el líder del grupo Liderazgo Escalonado, y me informaba que Soldat acababa de llegar a la ciudad. Aparentemente, había alguna clase de conferencia de clan tomando lugar aquí. Relámpago, el clan al cual pertenecía Liderazgo Escalonado, había sido llamado oficialmente a esta ciudad para luchar contra el Rey Demonio Badigadi. Pero cuando esa solicitud fue cancelada previo a su llegada, ellos terminaron quedándose en la ciudad por un tiempo, y eventualmente decidieron efectuar aquí su reunión anual del clan. Cada invierno, ellos se tomaban dos o tres meses para discutir las cosas y hacer planes para el futuro.
Soldat era un aventurero de rango S y un miembro del liderazgo del clan. Escoger no asistir a la reunión no era una opción, así que él había sido forzado a venir hasta el Reino de Ranoa. El hombre no se llevaba muy bien con el líder del clan, y honestamente él había estado maldiciendo esto. Soldat estaba convencido de que tenía un par de largos meses de sufrimiento en su futuro. Pero entonces, de camino aquí, él recordó que su viejo amigo Pantano de casualidad estaba viviendo en esta ciudad. Ya que el destino nos había vuelto a juntar, bien podríamos aprovechar la oportunidad para reconectarnos. Por lo tanto, él me envió esta carta invitándome a ponernos al día en una comida.
La idea me gustaba mucho. Soldat era un buen tipo, y le debía mucho. Él tenía un pasado con Elinalise, así que sentía que puede ser un poco incómodo presentarle a su devoto nuevo novio… pero él había superado cosas más difíciles que yo. Probablemente lo superaría rápido.
Con eso decidido, le hice saber a Nanahoshi que me tomaría un descanso de nuestros experimentos al día siguiente. Invité a Fitz para que fuera conmigo, pero él frunció el ceño y sacudió su cabeza. “Lo siento, tengo que hacer algo más esa tarde. Estaré protegiendo a la Princesa Ariel.”
La vida de un guardaespaldas no era fácil. Todos los demás tienen el día libre, pero él estaba de guardia desde el amanecer hasta el ocaso. Hablando de una vida de esclavo.
No, no. Estaba siendo grosero con Fitz. Él solo estaba siendo devoto a su trabajo. En cualquier caso, no podía pedirle dejar de lado sus responsabilidades. Era una lástima que no pudiera acompañarme, pero así eran las cosas algunas veces. Parecía que solo Elinalise, Cliff, y yo íbamos a ir a reunirnos con Soldat.
Llegado el día, los tres caminamos juntos hacia el Gremio de Aventureros. Los caminos de la ciudad estaban lo suficientemente despejados, pero su superficie todavía estaba blanca con una delgada capa de nieve. Estaba siendo removida regularmente a lo largo del día, pero con frecuencia las tormentas de nieve crecían en intensidad durante la noche, y el implemento mágico para remover la nieve de la ciudad no podía seguir el ritmo.
“¡Oye! ¿Estás escuchando, Rudeus?”
“¿Qué? Por supuesto que estoy escuchando.”
Durante el último par de minutos, Cliff había estado hablando de sus planes respecto a su propia investigación. Él había estado estudiando las maldiciones profundamente, con el objetivo final de eliminar la de Elinalise. Pero las maldiciones habían existido desde tiempos ancestrales, y eran el objeto de investigaciones exhaustivas a lo largo de la historia, así que eliminar una no era tan fácil como podrías esperar. A pesar de todo el esfuerzo de Cliff, seis meses de dedicada investigación no lo habían llevado a ningún descubrimiento importante.
“¿No es difícil esforzarse tanto sin lograr absolutamente nada?”
“No estoy preocupado en lo más mínimo,” dijo Cliff, con su voz llena de confianza genuina. “¡Soy un genio, así que descubriré algo eventualmente!”
No podías evitar admirarlo. Sabía que había algunas cosas que yo nunca lograría sin importar lo mucho que me esforzara; probablemente no podría motivarme para golpear repetidamente un muro de ladrillo de esa forma. Abrirte paso con dificultad hacia una frontera completamente nueva que nadie había alcanzado antes era algo que solo un genio podía esperar lograr.
“Aun así, si sabes algo acerca de maldiciones, espero que compartas ese conocimiento conmigo.”
“¿Mm…?”
Me detuve un momento para pensarlo. Creía haber escuchado la palabra maldiciones aparecer varias veces durante mi viaje desde el Continente Demoniaco hasta esta ciudad. “Eh, veamos…”
¿Dónde la había escuchado exactamente? Maldiciones, maldiciones… por alguna razón, el sonido de la palabra me hacía querer retorcerme del miedo. Eso probablemente era porque Orsted tenía bastantes de ellas. Fue el Dios Humano quien me dijo eso, ¿cierto?
Ahora que lo pienso, también había escuchado que el Dios Demonio Laplace estaba maldito. Él supuestamente había transferido la suya a las lanzas que le entregó a los Superd, condenándolos a siglos de persecución.
“Bueno, he escuchado que Laplace una vez transfirió su propia maldición a un gran número de objetos, y los usó para pasársela a una cierta tribu de demonios.”
“¿Objetos…?”
“Así es. Para ser específico, las lanzas que los Superd usaron durante la Guerra de Laplace. Gracias a la maldición en esas armas, ellos perdieron la cordura y terminaron con la reputación de asesinos sin mente.”
Cliff abrió ampliamente sus ojos. “¿Qué? ¡Nunca antes había escuchado eso! ¿¡Es verdad!?”
“Bueno, solo lo escuché de segunda mano, así que no puedo asegurarlo.”
¿Había sido el Dios Humano quien me lo dijo? Sí, eso parecía. Probablemente era seguro creer en su palabra acerca de esto. No podía ver lo que ganaría mintiéndome en esto.
“De cualquier forma, ese es un concepto muy intrigante. No sabía que era posible transferir una maldición hacia un objeto.” Cliff puso su mano en su mentón y asintió pensativamente, aparentemente sopesando la idea.
“Pero no sé cómo hacerlo. Lo siento.”
“No te preocupes. Solo saber que ha sido realizado antes es de mucha ayuda.”
¿Aunque alguien además de Laplace alguna vez lo había logrado? Parecía el tipo de truco siniestro que esperarías de un Dios Demonio, pero no me habría sorprendido que hubiera un antiguo tabú acerca de incursionar en ese tipo de cosas.
Dicho eso… Los Niños Benditos y Malditos supuestamente eran exactamente lo mismo, ¿cierto? Tal vez había algún precedente acerca de tratar de mover una bendición a un huésped diferente, al menos. “Mmm. Cliff-senpai, ¿sabe si alguien ha intentado transferir una bendición en vez de una maldición?”
“¿Mm? ¿Qué tiene que ver una Bendición con todo esto?” dijo Cliff, ladeando su cabeza de la curiosidad.
Qué extraño. Parecía que no estábamos en la misma página. “Eh, bueno, los Niños Benditos son lo mismo que los Malditos, ¿no? Todos ellos nacieron con una peculiaridad en su poder mágico, lo cual les da extraños poderes. La única diferencia es si el efecto termina siendo positivo o negativo.”
“… Eso es nuevo para mí.”
Miré hacia Elinalise por ayuda, pero ella también me estaba mirando con sorpresa en su rostro. Evidentemente ninguno de ellos había escuchado de esto antes. ¿Tal vez no era de conocimiento público? Creía recordar a alguien diciéndomelo de forma muy casual…
Esperen, ese también fue el Dios Humano.
Todo esto era información del Dios Humano, ¿no? Ese sujeto necesitaba parar de compartir conmigo oscuro conocimiento arcano como si no fuera nada.
“Aun así, todo esto es muy interesante… Objetos, ¿eh? En efecto, muy interesante… Tal vez pueda intentarlo…” Cliff estaba temblando de la emoción. Él se veía convencido de que le había entregado una pista importante. Para ser honesto, creo que él se estaba creyendo todo lo que le decía muy fácilmente, pero como sea.
De cualquier forma, parecía que las maldiciones tenían alguna conexión con los supuestos dioses de este mundo. El Dios Humano, el Dios Dragón, y el Dios Demonio tenían al menos una. Y después estaban los Niños Benditos, quienes supuestamente eran de alguna forma sagrados. ¿Acaso había una conexión oculta aquí, o era solo coincidencia?
“Gracias, Rudeus. ¡Creo que me has ayudado a idear algo!”
El rostro de Cliff estaba lleno de optimismo y energía. Mientras estaba en ello, quizás él podría encontrar una forma de eliminar la maldición que estaba afectando a mis partes privadas.
“¡Hola, Pantano! ¡Mucho tiempo sin verte!”
Soldat y sus amigos me recibieron con sonrisas de felicidad; pocos minutos después, nos dirigimos hacia una taberna cercana y nos sentamos alrededor de una gran mesa.
Cuando ellos escucharon acerca de la relación de Cliff y Elinalise, los miembros de Liderazgo Escalonado estuvieron… atónitos, por decirlo menos. “¿Qué demonios?” soltó alguien, evitando reírse. “¿De verdad te vas a casar? Y yo creyendo que serías una puta por el resto de tu vida.”
Obviamente, Cliff estalló de la ira. Pero Soldat y los demás solo lo encontraron gracioso, lo cual hizo que la ira de Cliff subiera un par de niveles. Por un momento, pensé que las cosas escalarían a los golpes. Afortunadamente, Elinalise de alguna forma calmó a su novio mientras simultáneamente cambiaba el tema. La mujer de seguro era impresionante algunas veces, especialmente cuando se trataba del manejo de la ira.
Ahora que lo pienso, yo nunca la había visto enojada o llorando. Ella había estado malhumorada en ocasiones, seguro, pero nunca realmente molesta. Paul era la única persona que ella había mencionado odiar. ¿Qué diablos le había hecho mi viejo?
Mientras reflexionaba acerca de todo esto, el tema de alguna forma cambió a mi atuendo. Como siempre, estaba usando mi uniforme escolar. “¡Es gracioso verte en ese atuendo, Pantano! ¡Te hace ver como un novato cualquiera!”
Algunos estudiantes de la Universidad de Magia tenían el hábito de venir al Gremio de Aventureros todavía usando sus uniformes, con a lo mucho un manto sobre ellos. Casi todos ellos eran novatos de rango F o E, así que no interactuaban frecuentemente con el grupo de Soldat. Pero en ocasiones, ellos rogarían por una invitación para entrar en Relámpago.
“Mmm. Bueno, si ahora soy un novato, ¿por qué no actúo como uno y cargo su equipaje en su lugar?”
“¡Ja! Buen intento, niño. ¡Nadie excepto nosotros toca nuestras cosas!”
“Bien, bien. Creo recordar que todos ustedes cargan las ganancias de ese dragón rezagado…”
“Cielos, ese sí que fue un buen día…”
Era divertido recordar todas estas cosas. Cuando yo había derrotado a ese Wyrm Rojo, todo el grupo había cargado su carne y escamas de regreso a la ciudad para dividirlas equitativamente.
“Ah, cierto. ¡Eso me recuerda, Pantano! Verás, hace un mes estuvimos en la Tundra de Neris, y—”
Desde este punto, la conversación cambió a recordar las historias de las aventuras recientes de Liderazgo Escalonado. Cliff estuvo bastante malhumorado por un tiempo, pero mientras Soldat y los demás continuaban, sus ojos comenzaron a brillar de la emoción. Ahora que lo pienso, él una vez había soñado con convertirse en un aventurero, ¿cierto? Supongo que todavía es solo un adolescente. Es fácil de olvidar, dada la forma en la que actúa usualmente.
“… Así que al menos salimos de ahí en una pieza. En fin, ya es hora de que vayamos a un lugar nuevo, ¿cierto? ¿Qué sigue?”
Todos habíamos terminado de comer, y la historia había terminado. Parecía un buen momento para encontrar una nueva taberna y comenzar a beber de verdad, pero… Un mensajero del clan apareció de la nada justo cuando nos estábamos marchando. “Hola, Soldat. Han agendado una nueva reunión.”
“¿Qué? ¿De nuevo? ¿Estás bromeando? ¡Acabamos de tener una esta mañana!”
“Lo siento, pero es un hecho. Supongo que el líder está lleno de energía el día de hoy.”
Al parecer, Soldat estaba siendo llamado a una reunión repentina de líderes de grupo, y no asistir no era una opción. “Mierda. Lo siento, Pantano. Estaba esperando con ansias pasar un día completo emborrachándome contigo, pero supongo que eso no va a pasar esta vez. Vamos a retomarlo donde lo dejamos otro día, ¿bien?”
“No hay problema, Soldat. Envíame un mensaje cuando estés libre.”
Asintiendo firmemente, Soldat se alejó por la calle.
En cualquier caso, habíamos perdido al alma de la fiesta, así que probablemente era la hora de dar el día por terminado. Pero era temprano de tarde—tal vez las 2:30 a lo mucho. Si me iba a casa ahora, tendría demasiado tiempo libre que matar. “¿Qué hacemos ahora?” pregunté, mirando hacia el grupo.
“Bueno, de hecho,” dijo Elinalise, “Estaba esperando que pudiéramos enseñarle a Cliff una o dos cosas acerca de ser aventureros.”
“¿De verdad?”
Interesante. Elinalise debe haber notado lo emocionado que estaba su novio con las historias de Liderazgo Escalonado y había decidido mostrar sus habilidades como una aventurera.
“Ooh, eso suena divertido. Vas a educar al novato, ¿eh?”
“¿Podemos ir con ustedes?”
Los otros miembros de Liderazgo Escalonado también parecían aprobar la idea. Después de discutir las cosas un poco más, todos estuvieron de acuerdo con darle a Cliff una probada de la vida de un aventurero. La idea era tomar un trabajo para asesinar a un monstruo de rango A y brindarle algo de experiencia real. Cliff estaba un poco malhumorado acerca de la forma vagamente condescendiente en que todos le estaban hablando, pero su emoción parecía ser mayor.
“Rudeus, ¿qué hay de ti?” preguntó Elinalise.
“Bueno… creo que pasaré.” Podía darle a Cliff algunos consejos acerca de cómo contribuir a un grupo con múltiples magos, pero de alguna forma, no creía que quisiera recibir consejos de alguien más joven que él. En situaciones como esta, era más fácil tragarte tu orgullo cuando todos los que te enseñaban eran mayores.
Además, no me parecía una gran idea ir a pasar un par de días cazando a un monstruo evasivo. Si no se lo informaba antes a Nanahoshi, podía imaginarla poniéndose muy, pero muy malhumorada. A pesar de su aislamiento autoimpuesto, la chica se veía extrañamente hambrienta de compañía. Ella se ponía triste cada vez que yo pasaba un día o dos sin ir a ayudarla. Si quería ser una verdadera aislada, ella necesitaba aprender a saborear la vida de un solitario. Por supuesto, parecía que ella extrañaba mucho Japón, así que entendía que quisiera a alguien con quien hablar su lenguaje nativo. Pero como alguien que había decidido seguir viviendo en este mundo, era difícil resistir la idea de decirle que saliera más.
“Muy bien. ¿Podrías hacerle saber a todos hacia dónde vamos?”
“Sí, no hay problema. Sé cuidadosa ahí afuera, Elinalise. Tienes a un principiante junto a ti, así que no lo lleves a un lugar muy peligroso.”
“No te preocupes, Rudeus. A diferencia de alguien, no estamos planeando desafiar a un Wyrm Rojo o un Rey Demonio.”
No era como si hubiera luchado contra Badigadi porque quise, pero bueno. Como sea.
Después de despedirme, me dirigí de regreso a la Universidad, solo. Ir desde el Distrito de los Aventureros significaba atravesar el Distrito Comercial de Sharia. Mientras entraba al área, el tentador aroma de la carne asada en palos flotó hacia mí. Miré hacia el aroma, y descubrí que un buen número de comerciantes habían instalado sus puestos al aire libre, a pesar de toda la nieve. Debe ser duro hacer negocios aquí afuera con este frío…
Aun así, tenía algo de tiempo libre en mis manos. Podía regresar al dormitorio, pero no había mucho más que hacer aparte de estudiar, practicar, y fabricar figuras. Tal vez habría sido mejor acompañar a Cliff y compañía, en vez de pensarlo demasiado. Aunque ahora era demasiado tarde.
“Bueno, ya estoy aquí. Bien podría dar un vistazo.” Comencé a caminar sin rumbo a través de las calles del Distrito Comercial.
No necesitaba nada en particular, pero tal vez vería algo interesante. Después de esa discusión con Cliff, terminé un poco interesado en varias clases de objetos mágicos. Después de todo, esas lanzas malditas que Laplace les dio a los Superd presumiblemente eran alguna clase de implementos mágicos. No había pensado mucho en los objetos mágicos hasta ahora, ya que aquellos a la venta eran todos increíblemente costosos. Pero Fitz aparentemente estaba equipado con algunos, y Nanahoshi tenía un par de útiles artefactos. Sharia básicamente era el hogar del Gremio de Magos. Quizás encontraría un par de cosas interesantes a la venta aquí. No estaba planeando de verdad comprarlos, pero mirar nunca hacía daño.
Por cierto, aunque originalmente había confundido las dos categorías, los objetos mágicos y los implementos mágicos eran dos cosas muy distintas. Los implementos mágicos eran objetos creados por el hombre con círculos mágicos grabados en su interior. Cuando el usuario recitaba un encantamiento específico, su poder mágico fluiría a través del objeto, produciendo un efecto. Siempre y cuando el poder mágico del usuario no se acabara, podían ser usados indefinidamente. Los objetos mágicos, por otro lado, eran objetos que poseían su propia reserva de poder mágico. Los activabas a través de alguna clase de gesto o acción. Solo podían producir sus efectos un par de veces al día, pero su reserva de poder mágico interna se regeneraría a lo largo de varias horas.
En resumen, los implementos mágicos podían ser usados rápidamente muchas veces seguidas, pero requerían poder mágico, mientras que los objetos mágicos tenían usos limitados, pero no requerían nada de ti. Los objetos mágicos generalmente eran considerados más prácticos y útiles, ya que no necesitabas gastar tu preciado poder mágico o memorizar un encantamiento para usarlos. Pero la mayoría de aquellos disponibles habían sido encontrados dentro de los distintos laberintos, y sus efectos eran aleatorios. Como resultado, aquellos con poderosos efectos tendían a alcanzar precios astronómicos. Por ejemplo, esas botas que usaba Fitz probablemente valían considerablemente más que todos mis bienes combinados. Pero, como nota aparte, algunas de las armas conocidas como espadas mágicas eran fabricadas por el hombre, pero también tenían las cualidades de un objeto mágico.
Por supuesto, yo tenía más que suficiente poder mágico para gastar, así que los implementos mágicos eran perfectos para mí. Incluso aquellos que usaban demasiado poder mágico para ser prácticos para la mayor parte de las personas podrían probar ser útiles para mí. Estaba esperando poder toparme con algo así, clasificado prematuramente como un producto defectuoso si es que revisaba bien las tiendas de los alrededores.
Pero entonces, mientras estaba caminando por una calle cualquiera, reconocí dos rostros familiares. “¿Mm?”
Luke y Fitz estaban charlando en frente de alguna clase de tienda de ropa. Fitz estaba mirando hacia alguna clase de adorno en la ventana de la tienda con una expresión encantada en su rostro. Luke también estaba sonriendo, a pesar de que también se veía un poco exasperado. Él ya estaba cargando una gran bolsa de compras en una mano. Casi parecía que estaban en una cita.
¿Fitz no dijo que estaría protegiendo a Ariel el día de hoy? ¿Estaba bien que estuvieran perdiendo el tiempo aquí? Bueno, como sea. No hace daño al menos saludar…
“Buenas tardes. No esperaba encontrarme con ustedes dos aquí.”
“Qué dem—¿¡Rudeus!?”
Luke se dio la vuelta, con su rostro rígido del shock. Como siempre, yo no parecía agradarle al hombre. Yo me estaba esforzando por no meterme en sus asuntos, pero supongo que últimamente había estado recibiendo demasiada atención. Esa probablemente era una fuente de irritación para ellos. Aunque lo único que realmente me importaba era permanecer en buenos términos con Fitz.
“… ¿Mm?”
De alguna forma, Fitz se veía… diferente el día de hoy. ¿Tal vez su vestimenta era diferente? No. Era algo más. Pero no podía descubrir lo que era. “Fitz-senpai, ¿cambió su aspecto o algo así?”
Tan pronto como las palabras dejaron mi boca, Fitz se retorció y miró hacia mí con una expresión de conmoción en su rostro. ¿Era su postura? Su cuerpo además se veía un poco más… relleno, creo.
Mientras continuaba estudiándolo, Fitz apartó su rostro del mío. Un instante después, Luke se interpuso entre nosotros. “Hola, Rudeus. ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Necesitas algo de nosotros?”
Parecía que él estaba escondiendo a Fitz de mí… como un novio celoso o algo así. Su tono era tranquilo, y a pesar de que su vista era afilada, no era abiertamente hostil. Aun así, definitivamente había cierta tensión en su voz. ¿Me los había encontrado en un mal momento?
¿Acaso ambos de verdad estaban en una cita? ¿Tal vez Luke bateaba hacia ambos lados, y los dos tenían un acuerdo? Tendría sentido que trataran de mantenerlo en secreto. Habría problemas si todos descubrían que los guardianes de Ariel eran amantes.
Por supuesto, yo en realidad no creía que ese fuera el caso. Pero por alguna razón, la idea todavía me molestaba. “En realidad no. Simplemente los vi y pensé en saludar… Eh, ¿Fitz-senpai?”
Fitz ni siquiera había mirado en mi dirección todo este tiempo. ¿Eh? ¿Me está haciendo la desconocida? Pero ¿por qué? ¿Fue algo que dije?
“Ya veo. Agradecemos el saludo. Pero debo recordarte que Fitz no se supone que hable mientras está protegiendo a la Princesa. Seguro lo entiendes, ¿no?”
Sus palabras eran amistosas superficialmente, pero Luke estaba tratando de echarme. Al menos una cosa estaba clara. Definitivamente había aparecido en un mal momento. Aun así, era bastante grosero de parte de Fitz ignorarme de esta forma…
Fitz todavía no me estaba mirando. Bueno, no. Él estaba lanzando miradas de vez en cuando, pero no eran exactamente amistosas. Podía ver que él estaba frunciendo el ceño. Su lenguaje corporal dejaba claro que estaba esperando impacientemente mi partida. Podía ser un poco despistado en ocasiones, pero incluso yo podía ver que él me estaba rechazando.
“¿Cuál es el problema?” preguntó Luke tranquilamente.
“No es nada. Por favor, discúlpenme.”
Me di la vuelta y me alejé tranquilamente. No creo haber mostrado algo en la superficie, pero en mi interior, esto me estaba afectando mucho. Ser rechazado de esa forma por Fitz lastimaba tanto que apenas podía pensar con claridad.
Había perdido todo el interés en recorrer el lugar. Era la hora de ir a casa.
El camino frente a mí estaba cubierto de nieve ligeramente sucia. Por supuesto, estaba cayendo una vez más.
El viento se sentía muy frío el día de hoy.
Regresé lentamente al campus de la Universidad.
Reflexioné acerca de lo ocurrido mientras caminaba, pero no pude llegar a ninguna explicación de por qué Fitz me había tratado así. Por lo que podía recordar, recientemente no había hecho nada para molestarlo. Quería hablarlo con alguien. O tal vez solo ventilarlo.
Hoy Zanoba estaba en el Gremio de Magos, ayudándolos en su investigación de los Niños Benditos. Él probablemente había llevado a Julie consigo. Linia y Pursena técnicamente eran una opción, pero no tenía muchas esperanzas de que fueran a tomárselo en serio. Probablemente terminaría con ellas saltando a las conclusiones y burlándose de mí sin piedad. Por supuesto, Elinalise y Cliff no eran una opción. Badigadi tampoco parecía estar en el campus el día de hoy. Y Nanahoshi… ella tenía sus manos llenas con sus propios problemas.
No podía pensar en nadie más a quien acudir. No tenía tantos amigos.
Al final, me dirigí directamente hacia la biblioteca. En momentos como este, lo mejor era sentarse en un lugar tranquilo y sumergirte en un estúpido libro por un par de horas. Una historia de heroísmo o aventuras sería genial ahora mismo. ¿Alguna de las historias de Kishirika y Badigadi habrá sido convertida en un libro? Esa era la clase de cosa que quería ahora mismo: la historia de dos guerreros sin igual, mandando a volar patéticos magos mientras se ríen a carcajadas…
Entré en la biblioteca, asintiendo suavemente hacia el guardia. Nunca habíamos tenido una conversación real, pero había estado aquí lo suficientemente seguido para que me dejara ingresar automáticamente. Me detuve un momento para sacudir la nieve de mi ropa, usé un hechizo en silencio para secarme rápidamente, y después me dirigí hacia mi asiento de siempre dando un pequeño suspiro de alivio.
Como había esperado, el lugar estaba prácticamente desierto. No había muchos estudiantes aquí que pasaran sus días libres en la biblioteca. En este mundo, leer no era algo muy importante… el nivel de alfabetización después de todo no era especialmente alto.
“… ¿Eh?”
De alguna forma, Fitz estaba aquí. Él estaba sentado en la mesa que usualmente compartíamos, leyendo un libro con su cabeza apoyada en sus manos y una expresión medianamente aburrida en su rostro.
“¡Ah! Hola, Rudeus.” Cuando se dio cuenta de que me estaba acercando, él miró hacia mí con su sonrisa radiante usual. “¿Ya regresaste? Creí que estarías fuera hasta tarde. ¿Al menos te encontraste con tus amigos?”
“Eh, sí…” Me senté al otro lado de la mesa frente a Fitz, y estudié su rostro cuidadosamente. Él se veía… normal. Su ropa y sus gestos eran los mismos de siempre.
Había algo muy extraño en todo esto. Me lo había encontrado afuera, y después me dirigí directamente hacia la biblioteca. El camino que seguí hasta aquí básicamente era la ruta más corta posible. ¿Cómo demonios estaba sentado aquí ahora mismo?
“Eh, ¿cuál es el problema? ¿Hay algo en mi rostro?” dijo Fitz, moviendo su mano de forma ansiosa.
Justo esto era otra cosa extraña. ¿Por qué estaba actuando así? Él me había rechazado rotundamente hace solo cinco minutos, pero ahora se veía totalmente relajado y confiable.
“¿Por qué me ignoró de esa forma antes?”
La pregunta salió de mi boca sin siquiera darme cuenta. La sonrisa de Fitz se congeló de inmediato. Después de unos segundos, él mostró una expresión seria. “Bueno, ya sabes… Supuestamente no debo hablar con nadie cuando estoy trabajando. Yo soy Fitz el Silencioso, ¿sabes? Mi voz es un poco infantil, así que las personas no me toman en serio cuando hablo. Cuando estoy en público, especialmente cuando estoy protegiendo a la Princesa Ariel, ella quiere que esté en silencio tanto como sea posible.”
“¿De verdad? Aunque no vi a la Princesa Ariel ahí.”
“Oh, ella estaba dentro de una de las tiendas cercanas. Es un lugar que sabemos que es de confianza. Luke y yo tampoco somos sus únicos guardaespaldas. Las demás estaban haciendo guardia a su lado mientras nosotros vigilábamos desde la distancia. Um, pero no le digas a nadie de esto.”
Las palabras de Fitz salieron fluidamente, sin un momento de vacilación. Casi como si fuera algo que había practicado de antemano.
“Ya veo. Bueno, entonces lamento haberme entrometido en su camino mientras usted estaba trabajando.”
“¡Oh, no hay problema! Yo también lo siento. No estaba tratando de ser grosero.”
Estaba comenzando a tener una idea de lo que realmente estaba ocurriendo aquí. No estaba completamente seguro, pero… probablemente la Princesa Ariel de alguna forma había utilizado la apariencia de Fitz como un disfraz. Probablemente había un objeto o implemento mágico involucrado. Ella no me había hablado porque su voz no era afectada por sus efectos. Tal vez el color de sus ojos tampoco cambiaba. Eso explicaría por qué Fitz siempre mantuvo escondidos sus ojos. De otra forma, sería un peligroso indicativo de cuando Ariel se disfrazaba de él.
Sí. Mientras más lo pensaba, más parecía encajar. La razón por la que Fitz me había rechazado más temprano era evidente. Yo era lo suficientemente cercano con la persona en cuestión que habría visto a través de su intento de imitarlo.
Bien. Después de todo, yo no había hecho nada para hacerlo enojar. Me parecía una muy buena explicación. La tomaría.
“Eso es un alivio. Pensé que ahora usted me odiaba, Fitz-senpai. Estuve muy preocupado por eso.”
“Jajaja… No seas ridículo, Rudeus. Nunca podría odiarte…”
Fitz se rascó la parte trasera de su oreja de la vergüenza. Él hacía ese gesto todo el tiempo, pero últimamente provocaba que mi corazón latiera más rápido cada vez que lo veía. ¿Por qué una persona tan adorable tenía que ser un chico?
… Asumiendo que de verdad lo fuera. Yo todavía quería creer que no era así.
Últimamente Fitz había estado mucho dentro de mi mente.
Como siempre, solo nos encontrábamos una vez cada un par de días. Y no era como si tuviéramos mucho de lo que hablar cuando lo hacíamos. Aun así, yo no podía dejar de pensar en él. En ocasiones me descubriría recordando los pequeños gestos suyos. La forma en la que se rascaba sus orejas. La forma en la que se estiraba cuando había terminado una tarea. Otras veces, pensaba en su aroma—la forma en la que percibía un poco de su esencia cuando él pasaba a mi lado en el pasillo. Más que nada, no podía dejar de pensar en su sonrisa. Esa sonrisa de oreja a oreja suya que no quería salir de mi cabeza.
No era diferente los días que no lo veía. Cada vez que veía una multitud de estudiantes, terminaría buscándolo.
En mi defensa, él frecuentemente estaba en medio de una multitud. La Princesa Ariel y sus guardianes eran famosos en esta escuela. Cuando estaban afuera realizando tareas del consejo estudiantil, un puñado de ellos con frecuencia atraían una gran multitud de observadores. E incluso dentro de ese grupo de estrellas, Fitz en particular recibía mucha atención. Fitz el Silencioso raramente hablaba en público, pero él era uno de sus guardias más confiables, y uno de los magos más poderosos de toda la Universidad. No era una sorpresa que las personas estuvieran interesadas en él.
En este punto yo era una de esas personas. Cada vez que lo veía, mis ojos siempre parecían seguirlo.
Por supuesto, reconocía muy bien la causa de estos síntomas. Estaba enamorado. Me había enamorado de un hombre. Asumiendo que de verdad fuera uno, de lo cual no estaba muy convencido.
Esta parecía ser una pregunta importante. Dependiendo de su género, tendría que aceptar el hecho de que era gay, o posiblemente bisexual. No es como si importase en el corto plazo, dado que mi condición aún no había mejorado.
Aunque yo todavía esperaba que él resultara ser una chica.
Una vez que finalmente logré admitir mis sentimientos, partí a reunir algo de información acerca del tema.
El enfoque más fácil y ético sería preguntarle a la persona en cuestión, pero ese iba a ser mi último recurso. Por lo que sabía, él podría estar consciente del encanto de su rostro femenino.
Comencé dirigiéndome hacia el Edificio de los Profesores. Probablemente había registros de los estudiantes en sus oficinas, con la verdad registrada en ellos. Esperaba que tuvieran alguna clase de política acerca de proteger la privacidad de los estudiantes, pero tal vez yo podría convencerlos de ayudarme esta vez.
Después de asechar un poco, logré encontrar al profesor a cargo de los estudiantes de cuarto año, quien también ejercía como el consejero de Fitz. Se lo pregunté directamente. “Profesor, ¿puede decirme cuál es el género de Fitz-senpai?”
“No puedo darte ninguna información acerca de Fitz.”
“¿Está seguro? ¿No podría ignorar las reglas un poco, solo esta vez?”
El profesor se acobardó ligeramente mientras yo hablaba. Aparentemente, él me encontraba un poco aterrador. Estos días muchos estudiantes se ponían pálidos cada vez que me veían, pero no había esperado esto de un miembro de la facultad. Quizá podría usar esto a mi favor. “Si realmente no puede ser flexible, tal vez yo podría disparar un lindo y grueso Cañón de Piedra en su espalda y ver si eso ayuda…”
“¡Hiii! Espera, yo… yo…”
“¿Mm? ¿Tal vez prefiere un vigoroso chorro de agua?”
“… ¡L-lo siento mucho, pero no tengo permitido decírtelo!”
El hombre probó ser una nuez difícil de abrir. Al menos era genial ver que la facultad no se doblegaba ante amenazas. “Solo estaba bromeando, Profesor.”
Dándome por vencido en el enfoque de la intimidación, decidí ir en busca de Jenius. Si no podía conseguir respuestas de las personas en el fondo, en cambio iría directamente con aquellos en la cima.
Encontré a nuestro querido subdirector en medio de una batalla espiritual contra una montaña de papeleo. Dado el tamaño de esta universidad, probablemente había muchos papales que firmar cada día. Me sentía un poco mal por interrumpirlo, pero no era como si fuera a tomar demasiado tiempo. “Hola, Subdirector Jenius.”
“Ah. Buenos días, Rudeus.”
“Debo decirlo, se ve bastante ocupado…”
“Oh, para nada. Gracias a que mantienes bajo control a los niños problema, últimamente mi vida ha sido mucho más fácil.”
¿Niños problema? ¿Tal vez estaba hablando de Badigadi y Zanoba…? No es como si de verdad fueran niños en todos los sentidos de la palabra.
“En cualquier caso, ¿qué puedo hacer por ti el día de hoy?”
“De hecho, quería obtener algo de información acerca de Fitz-senpai.”
Las cejas del subdirector se retorcieron. “Lo siento muchísimo, pero las personas a cargo nos dieron instrucciones realmente estrictas acerca de él y su empleadora.”
“¿De verdad?” Estuve ligeramente tentado a decirle que no me importaba en lo más mínimo, pero algo acerca de su rostro exhausto me hizo reconsiderarlo. Claramente la administración tenía sus propios problemas. Ellos deben haberse asegurado alguna clase de apoyo crucial aceptando a la segunda princesa y su comitiva. “¿Podría decirme al menos el género de Fitz?”
“¿Su género…? Mmm…” Jenius me mostró una de sus usuales sonrisas incómodas. Estas realmente eran su especialidad. Por cerca de un minuto, él meditó mi solicitud. Pero un minuto podía sentirse como mucho tiempo cuando estabas esperando en total silencio.
“Fitz… es un hombre.”
Al final, esa fue toda su respuesta.
En definitiva, yo todavía no estaba seguro del género de Fitz.
Jenius había respaldado la historia oficial, pero claramente estaba bajo presión, y lo había pensado por una cantidad extrañamente larga de tiempo. Era difícil saber si él me estaba diciendo la verdad o no. Por supuesto, él automáticamente había usado el pronombre él para Fitz incluso antes de escuchar mi pregunta… ¿eso significaba que al final me había dicho la verdad?
No, no tenía caso analizarlo tanto. De cualquier forma, no tenía la evidencia para decidirme.
Sin darme cuenta, me había dirigido hacia la biblioteca y hacia la mesa donde siempre trabajaba junto a Fitz. Me senté y dejé salir un suave suspiro. De todas formas, ¿cuál era el punto de averiguar su género? ¿Siquiera podría reunir el valor para decirle cómo me sentía? ¿Podía decirle a alguien que sentía algo por él? ¿Yo, de todas las personas?
En teoría era bueno sacarse estas cosas del pecho… pero la idea se sentía un poco mal. No estaba abordando esto de la forma correcta. Primero que nada, ¿qué quería que sucediera después de confesarme?
Eso era importante. De hecho, muy importante.
No podía llevar las cosas muy lejos con mi cuerpo en esta condición. Mi grúa no quería moverse, pero no era como si me faltara gasolina. Mi cerebro estaba lleno de pensamientos pervertidos y malvados todo el tiempo. En algún punto, no sería capaz de contenerme. Pero no sería capaz de hacer nada cuando lo intentara. Eso sonaba como un calvario.
Bien. Vamos a dejar de lado las palabras bonitas que las personas siempre dicen. No más eufemismos acerca de mis “sentimientos”.
Quiero acostarme con Fitz. Quiero hacer toda clase de cosas con él. Quiero experimentar. Quiero intentar un poco de esto, un poco de aquello… bueno, tal vez eso es ir demasiado lejos…
“Dios, al menos me gustaría poder tocármelo…”
Justo cuando murmuraba estas palabras para mí mismo, una mano tocó mi hombro. Me di la vuelta, miré hacia arriba, y me encontré cara a cara con Fitz. “¿Tocar qué?” dijo él, ladeando su cabeza de la curiosidad.
“¡Waaaaaah!” Salté violentamente, enredando mi pie en las patas de mi silla.
“¡Qué! ¡Cuidado!” Fitz se estiró y me agarró de la mano, tratando de enderezarme. Pero él no fue lo suficientemente fuerte para lograrlo.
“¡Aaaaah!”
Terminamos cayendo juntos, todavía enredados con la silla, y empujando la mesa en el proceso.
Y cuando golpeamos el suelo… Fitz cayó sobre mí. Yo estaba de espaldas, sosteniéndolo en mis brazos.
El rostro de Fitz estaba muy cerca del mío.
Gracias a esos enormes lentes de sol, no podía ver bien su expresión. Pero podía ver el caballete de su nariz y sus delgados labios a solo centímetros. Sentía la calidez y el peso de su cuerpo sobre el mío. Aunque no era como si pesara mucho.
Un aroma placentero llenaba mis fosas nasales. Era el aroma de Fitz, a una mayor intensidad que en cualquier otra ocasión. Podría haber pasado todo un día saboreándolo.
Mis brazos habían terminado envueltos alrededor de sus caderas y trasero mientras caíamos. Su cadera era delgada y femenina. Su trasero no era exactamente redondo, pero era suave. La sola sensación había hecho que mi pequeño amigo… saludara firme…
Mierda.
“¡Ah! ¡L-lo siento, Rudeus!” Sonrojándose con fuerza, Fitz rápidamente trató de levantarse y alejarse de mí.
“Fitz-senpai… usted en realidad es una chica, ¿cierto?”

Él me miró conmocionado, y entonces balbuceó por unos segundos antes de finalmente lograr sacudir su cabeza. “¡N-no! ¡Ya te lo dije, soy un hombre!”
Saltando para ponerse de pie, él… o ella… se apartó de mí un par de pasos, y finalmente se dio la vuelta y corrió hacia la salida. Fitz había dejado atrás varios libros sobre la mesa. Quizás ella había estado escogiendo algunos documentos de referencia para una clase, como en el día de nuestro primer encuentro aquí.
Y ella definitivamente era una chica.
Pero ahora mismo había algo mucho más importante en mi mente.
“Tengo una erección…”
Después de tres largos años de letargo silencioso, mi pequeño finalmente estaba saludando hacia la bandera una vez más. Después de toda esa frustración y desilusión, el solo hecho de tocar a Fitz me había excitado.
Felizmente, estiré una mano hacia mi zona baja para asegurarme de no estar alucinando. “… Vaya. No es un sueño, ¿cierto?”
En este momento, finalmente entendí el significado del consejo del Dios Humano. Esta era la razón por la que me dijo que viniera a la biblioteca.
Dicho eso… Había sabido desde el comienzo que Fitz me estaba escondiendo cosas. Sea cual sea su género, si él estaba ocultándolo, tenía que ser por una muy buena razón. No quería arruinar su fachada con mis teorías y mi torpeza.
Yo estaba enamorado de Fitz. Fitz quería ser conocido como un hombre. ¿Sería justo priorizar mis sentimientos bajo esas circunstancias? ¿O mis deseos?
Obviamente no.
No tenía ningún derecho de exponer sus secretos. Es más, yo tenía la responsabilidad de respetar sus deseos y ayudarla a mantener su fachada. De hecho, ese parecía ser el único enfoque seguro. Si no me esforzaba en pensar de esa forma, temía que pudiera tratar de acercarme a ella y susurrar, Mantendré mi boca cerrada, así que ven a mi habitación esta noche en su oído. Esa sería la peor forma de pagarle por todo lo que ella había hecho por mí…
“Nunca pensé que fueras tal pedazo de basura,” diría ella tristemente, estirando sus manos hacia su ropa interior… y entonces, al fin…
No, no. ¡Nooo! ¡Malos pensamientos! ¡Muy malos pensamientos!
Él… o ella… Fitz me había ayudado muchas veces, y de muchas maneras. Sería realmente imperdonable traicionarla de esa forma. ¡Y tampoco quería que me viera como un pedazo de basura! Yo era un caballero de corazón. Bueno, casi.
Simplemente tendría que tratarla igual que siempre. Y si ella alguna vez parecía en peligro de ser expuesta, yo intervendría tranquilamente para ayudar. Después de todo, ella había hecho lo mismo por mí en mi primer día en esta escuela, incluso aunque probablemente había sido un movimiento arriesgado para ella. Quejarse acerca de las reglas de los dormitorios pudo haberla dejado en una situación bastante complicada. Pero, aun así, ella me había ayudado. Ella había ido en mi rescate, aunque aún no sabía por qué.
Si alguna vez cambiábamos papeles, yo tendría que devolverle el favor. Ayudaría a Fitz, tal como ella me había ayudado.
“Pero esperen un segundo. Si Fitz realmente es una mujer…”
En este punto, mi mente se fue por la tangente, y un par de recuerdos atravesaron vívidamente mi cabeza.
De pronto estaba recordando todos los chistes sucios que había hecho en frente de Fitz. Mi chiste en el mercado de esclavos, lo que dije cuando capturé a Linia y Pursena… ¡oh cielos, y eso que le hice decir cuando me trajo mi vara!
Me retorcí en agonía por un tiempo.
Una vez que había terminado con este agradable viaje por el lago de los recuerdos, descubrí que mi pequeño soldado había retomado su vida como un aislado. Sin importar cómo lo alenté, él se rehusó testarudamente a despertar. Supongo que él era menos desagradable al respecto que mi viejo yo, ya que no comenzó a golpear el suelo cuando lo molesté.
Realmente quería acariciar a mi pequeño como se lo merecía por primera vez en años… pero aparentemente, todavía estaba muy lejos de estar totalmente curado.
Como sea. Al menos ahora tenía razones para tener esperanza. No tenía caso apresurar las cosas. Por el momento, regresé a mi habitación para tratar de almacenar esa maravillosa sensación en mi memoria.
A la mañana siguiente, me tomó una gran cantidad de esfuerzo llevar mi perezoso cuerpo a una posición sentada. Había estado tan preocupado con la breve recuperación de mi compañero que no había logrado dormir mucho. El pequeño en cuestión tristemente todavía estaba pretendiendo que nada había ocurrido.
Mi mente estaba repleta de pensamientos e imágenes de Fitz, pero ni siquiera obtuve un temblor de ese traidor del piso inferior. ¿Cuándo iba a dejar de estar malhumorado y ayudar a sacarme algo de esta energía que se estaba acumulando dentro de mí? ¿Tal vez los recuerdos no eran suficiente para complacerlo?
Aún no sabía exactamente qué lo activó. Pudo haber sido su aroma, su voz, o la sensación de su cuerpo. Como sea, algo en Fitz-senpai claramente era la llave para curar mi condición. El Dios Humano estuvo en lo correcto todo este tiempo. Por meses no me había dado cuenta, pero la medicina que necesitaba había estado a mi alcance todo este tiempo.
Aun así, cuando me detenía a pensar esto racionalmente, todavía quedaba un gran problema. ¿Cómo iba a conseguirme una receta?
Fitz no podía revelar su verdadera identidad, y yo no quería hacer nada que la pusiera incómoda o la hiciera enojar. Curar mi condición era importante, pero también lo era mantener su confianza. Si hubiera pensado que Fitz era una chica hace seis meses, me podría haber acercado a ella de forma más agresiva, preocupándome más acerca de mis propios problemas que su opinión. Pero ahora estaba enamorado de ella. No quería repetir el error que había cometido con Eris y pasar a lo físico demasiado pronto. No quería que Fitz desapareciera de mi vida sin decir palabra alguna.
“Supongo que solo me queda ver hacia donde me lleva esto.”
Hah. Así que ahora yo era el tipo que dependía del guardaespaldas travestido de una princesa para curar su impotencia, ¿eh? Sonaba como un divertido concepto para un espectáculo. Dios Humano, si estás disfrutando esto, ¿qué tal si me das un consejo?
Con una sonrisa sarcástica, salí de la litera, la cual todavía tenía para mí solo y me estiré. No pude suprimir un gran y sonoro suspiro; este definitivamente iba a ser un largo día.
Caminé hacia el balde vacío que había dejado en una esquina de la habitación y lo llené con agua tibia. El rostro que me miraba desde el interior era relativamente apuesto. Había heredado una mezcla de la mirada de chico malo de Paul y los rasgos suaves de mi madre. A partir de los estándares de mi antiguo mundo, al menos, el resultado no era malo, aunque no era lo que las personas de este llamarían perfecto. Sin importar cuántas veces mirara este rostro, no podía aceptar que era mío, pero ya me había acostumbrado. Era uno mejor que el que tuve la última vez, y eso era suficiente para mí.
Pero ¿era del gusto de Fitz? Esa era la pregunta más importante.
Bien, detente. No tiene caso pensar en eso. Fitz era un hombre y yo no le iba a hacer nada. Esa era mi postura oficial por el momento.
Mientras comenzaba a lavar mi rostro, noté un indicio de algo en mi mentón. Cuando lo toqué, mi piel se estiró un poco con él. Era un vello. Un solitario vello facial.
“Supongo que ya tengo esa edad, eh…”
Al parecer, los humanos no envejecían de forma diferente en este mundo. Mi padre no era un hombre peludo, así que me había tomado mucho tiempo que algo saliera en mi rostro, pero a esta altura ya me había crecido vello en otros lugares.
No estaba seguro de cómo funcionaban las cosas para las personas de otras razas, como Fitz. ¿Acaso los elfos eran diferentes? ¿Ya tenía vello ahí abajo?
¿Mm…?
Por alguna razón, algo al respecto se sintió familiar. Sentí que estaba a punto de recordar algo, pero simplemente no podía.
“Ah, como sea.” Encogiéndome de hombros, me afeité el solitario vello en mi mentón.
Habían trascurrido dos días sin ningún avance.
No había tenido contacto con Fitz en todo ese tiempo. No iba a arriesgarme a hacer nada sospechoso, como tratar de seguirlo. No hay nada que ver aquí, oficial. Todo está igual que siempre.
Sin embargo, en la tercera mañana después del incidente, encontré a Luke esperando por mí en el pasillo del dormitorio de hombres. No entré en pánico. Había estado esperando que algo así sucediera eventualmente. “Hola, Luke-senpai,” dije, tan animadamente como me fue posible. “¿Qué está haciendo aquí a esta hora?”
El propio Luke no se veía muy alegre. Algo en la forma en que me miraba sugería que no estaba de buen humor. “Necesito hablar contigo acerca de Fitz.”
Como esperaba. Pero tenía mi respuesta lista para una situación como esta. “No sé a lo que se refiere.”
“¿Oh? ¿Estás seguro?” El tono de Luke era desafiante. ¿Acaso estaba tratando de conseguir más información acerca de lo sucedido el otro día?
… Tal vez él creía que yo no estaba seguro del género de Fitz, por la razón que sea. Había dejado salir mis pensamientos cuando estuvimos juntos tirados en el suelo, pero ella nunca había confirmado el hecho de que era una mujer. Y no era como si hubiera agarrado sus pechos… o la hubiera dejado desnuda, al estilo de Gokú. Ellos pueden estar esperando todavía ser capaces de ocultar la verdad de mí si se esforzaban lo suficiente. Y por supuesto, yo estaba bien con dejar que las cosas siguieran esa dirección.
Aun así, ¿de verdad era tanto problema que yo conociera el secreto de Fitz? Tal vez tenía algo que ver con el hecho de que yo técnicamente era un Greyrat. Había cortado mis lazos con la familia Boreas, pero no sabía lo que pensaban de Paul. Cualquiera sea el caso, parecía una buena idea expresar mis intenciones muy claramente ahora que tenía la oportunidad.
“Solo para reiterarlo, Luke… No tengo ninguna intención de hacerme enemigo de ustedes. Y no sé nada acerca de Fitz, o cualquier secreto que pueda estar ocultando.”
“… ¿Estás dispuesto a pretender que no sabes nada? ¿Por qué?”
“Bueno, en este momento no estoy relacionado con las familias Boreas o Notos. Y más importante, sería un poco aterrador ver el lado malo de la Princesa Ariel.”
Una mirada de sorpresa apareció en el rostro apuesto de Luke, y se quedó en silencio. ¿Había dicho algo peligroso? Tal vez habría sido más inteligente seguir pretendiendo que literalmente no sabía nada. “En fin, eso es todo lo que tengo que decir.”
“Bien. Lamento haberte molestado…”
Con este intercambio final, me alejé y dejé a Luke de pie en el pasillo.
Después de terminar mis clases de ese mismo día, me dirigí hacia el laboratorio de Nanahoshi para nuestro calendario regular de experimentos. Pero, por alguna razón, encontré a Fitz de pie justo afuera.
Por lo que recordaba, no se suponía que viniera a ayudarme hasta dentro de un par de días más, hasta que tuviera un descanso de sus deberes como el guardaespaldas de la Princesa. Ella no tenía el día libre hoy; estaba muy seguro de ello. Pero ella de todas formas había aparecido. Ella había venido al laboratorio de Nanahoshi en vez de quedarse con la Princesa.
Probablemente había una razón para eso. Y presumiblemente, tenía algo que ver con los eventos recientes: mi encuentro íntimo con Fitz el otro día, y mi conversación con Luke esta mañana. Fitz y Ariel no tenían razones para creer en mi palabra. Es más, ellas tenían una buena cantidad de razones para desconfiar de mí. Esa era la consecuencia natural de descubrir el secreto de alguien.
En otras palabras, Fitz probablemente estaba aquí para vigilarme. Tal vez quería confirmar si había dicho en serio lo que le dije a Luke.
Heh. Hoy estoy siendo muy perceptivo.
"..."
Yo había estado en silencio por un tiempo, y el rostro de Fitz estaba visiblemente tenso. Después de un par de minutos de esto, Nanahoshi murmuró, “¿Qué pasa? ¿Tuvieron alguna clase de pelea?” mientras dibujaba un nuevo círculo mágico.
“¡N-no! ¡No tuvimos ninguna pelea!”
La respuesta de Fitz fue graciosamente incómoda. Él era adorable cuando se ponía nervioso. Aun así, era evidente que todavía dudaba de mí. ¿Cómo se suponía que te ganes la confianza de alguien en una situación como esta?
Tal vez habría sido mejor arrodillarme y ofrecer mi lealtad a Ariel. Todo lo que podía pensar era en comprarle una linda caja de pasteles o algo así… pero dado lo cauteloso que estaban siendo conmigo ahora mismo, eso podría terminar muy mal.
“Escuchen, no me importa lo que les haya pasado,” dijo Nanahoshi, con su voz claramente irritada. “Solo no me arrastren dentro de sus tonterías.”
La chica tenía una estricta política de evitar cualquier problema mientras permanecía en este mundo. Fitz estaba profundamente involucrado con la realeza de Asura, y Nanahoshi claramente no quería terminar involucrada en cualquier conflicto entre nosotros. Por supuesto, si ella iba hablándole de forma tan grosera a las personas, probablemente se crearía sus propios problemas eventualmente. Pero básicamente yo era la única persona con la que ella interactuaba, así que tal vez no tenía importancia.
Bueno, como sea. Si ella no quería involucrarse con este mundo, era su decisión. La verdad yo no tenía ningún derecho de dar mi opinión en este asunto. Sentía que no la lastimaría ser un poco más abierta… pero ella actualmente estaba pasando cada uno de sus días dibujando frenéticamente cientos de círculos mágicos. Era difícil sugerir que apartara algo de energía para socializar.
“Tch.”
Normalmente, yo llevaba a cabo estos experimentos mientras charlaba distraídamente con Fitz o Nanahoshi, pero hoy todos estábamos en silencio. El único sonido era el ocasional chasquido de la lengua de Nanahoshi. El ambiente era tenso, por decirlo menos.
“… Bien, fue suficiente. Terminamos por hoy.”
Después de algunas horas de esto, Nanahoshi dio el día por terminado, con su voz claramente cansada. Una vez más, no habíamos hecho ningún progreso.
Mientras regresábamos a los dormitorios, Fitz y yo todavía no éramos capaces de comenzar una conversación. Yo quería hablar de algo. Quería actuar como siempre lo hacía. Pero ¿qué se supone que diga? Si abría la boca sin pensar, tenía miedo de pedirle que se desnude o algo así.
Antes de poder idear algo, llegamos a la bifurcación en el camino que daba hacia el dormitorio de mujeres.
“Oye, Rudeus…” Fitz se adelantó un par de pasos, y después me habló con un tono extrañamente tenso.
“¿Si? ¿Qué sucede?”
Su mano, la cual había estado cerca de su boca, se movió hacia abajo. Ella apretó su mano con fuerza y la puso contra su pecho. Obviamente iba a decir algo importante. Tal vez era acerca de su género. Me preparé lo mejor que pude.
“… Lo siento. No es nada. Nos vemos.”
“Bien. Nos vemos…”
Fitz miró hacia el suelo mientras se daba la vuelta y se alejaba trotando rápidamente hacia su dormitorio. Exhalando suavemente, yo lo observé irse con un desagradable sentimiento de confusión en mi pecho. Había decidido no causarle ningún problema si podía evitarlo, pero… para ser honesto, esto era un poco difícil de soportar.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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