Juliette y los Modales
Capítulo Extra: Juliette y los Modales
Era el mediodía de un día normal, y Zanoba, Julie y yo estábamos comiendo afuera de la cafetería. Atraíamos un poco la atención sentados ahí, en nuestras ligeramente incómodas sillas hechas con magia de tierra, pero comer al aire libre se había estado convirtiendo en algo de moda. Otros habían comenzado a imitarnos, particularmente aquellos que comían en el primer piso de la cafetería. Esa multitud también tendía a tener malos modales, comiendo sin cubiertos y solo echándose la comida a la boca con sus manos. No es como si a Zanoba o a mí nos importara, pero Julie podría comenzar a imitarlos si seguía observando este comportamiento—
“¡Ah!” Tal como había pensado—la atrapé tratando de comer su tocino tomándolo con su mano. Me moví frenéticamente para corregirla.
“Oye, asegúrate de usar tu tenedor,” dije.
Cuando dije eso, todo su cuerpo tembló y ella soltó el tocino en su plato.
Zanoba se encogió de hombros. “Maestro, no es para tanto. ¿No solo debería dejarla comer?”
“Pero es de mala educación usar tus manos para comer.”
“Mm… pero en Shirone, nosotros en ocasiones comemos con nuestras manos.”
“Pero generalmente comes usando cubiertos, ¿cierto? Es esencial que le enseñemos eso desde el comienzo.”
Miré de nuevo hacia Julie, y me di cuenta que ella estaba evitando las zanahorias que estaban al borde de su plato. A diferencia de las zanahorias en mi vida anterior, estas eran bastante difíciles de comer, con su fuerte olor a vegetal y sabor amargo. Aun así…
“Asegúrate de comerte también tus zanahorias,” le dije.
“Maestro, solo son zanahorias, yo no le veo el problema.”
“Bueno, yo sí.”
Zanoba frunció el ceño y respondió. “¿Está diciendo eso porque ella es una esclava? Entendería si su razonamiento fuera que, como una esclava, ella debería comer todo lo que le den. Pero Maestro, ¿no fue usted quien decidió que no deberíamos tratarla como tal?”
“Eso no tiene nada que ver. Es solo… ¿cómo debería explicarlo? Si cedemos cada vez que haya algo que ella no quiera hacer, entonces no se esforzará cuando esté en una situación donde tenga que hacer algo que no quiere hacer.”
“¿Mm? Pero yo tengo suficiente dinero para que nunca tengamos que preocuparnos acerca de no tener comida. Podría entenderlo si fuéramos muy pobres, pero ese no es el caso, ¿o sí?”
Miré hacia Julie, quien estaba mirando hacia sus zanahorias como una estudiante de primaria que había sido forzada a quedarse después del almuerzo. Su expresión parecía decir que ella estaba siendo castigada injustamente.
Bueno, tal vez estaba siendo demasiado duro. Cuando era un aventurero, me había encontrado con muchas personas que comían con sus manos. Incluso era parte de la cultura de algunas tribus en el Continente Demoniaco. Me relajé ligeramente cuando recordé eso. Tal vez solo me estaba aferrando a costumbres de mi vida anterior, y usándolas para justificar ser irracional. En mi antiguo mundo también había culturas que comían con sus manos. Comidas tales como las jaibas, papas fritas, completos y esas cosas… quizás estaba exagerando con esto.
“Si usted insiste en que ella debe aprender, entonces también la reprenderé, pero considerando lo irrelevante que es para la creación de figuras, preferiría no hacerlo.”
Aún sentía que sería poner un buen ejemplo, pero, por otro lado, había una gran probabilidad de que ella siguiera una vida donde eso no importaba. A las personas no les importaban los modales de un artesano. Como la empleada de Zanoba, ella estaría trabajando con la familia real, pero si su empleador Zanoba decía que ella no lo necesitaba, ¿quién se atrevería a decir lo contrario?
“¿Qué sucede?” Elinalise se acercó a nosotros. Ella acababa de almorzar, esto a juzgar por el resto de salsa en sus labios.
“Estábamos discutiendo acerca de los modales en la mesa de Julie. Que no es bueno comer con tus manos, y que no es bueno ser quisquilloso acerca de la comida.”
“Ya veo.”
“Elinalise-san, ¿qué opinas?”
“Mm, déjame pensar.” Ella se tomó unos segundos para considerar la pregunta, y después sonrió como si hubiera pensado en algo malvado. “Oye, Julie, mira con atención. Si vas a comer con tus manos, hazlo de esta forma.”
Ella robó un gran pedazo de tocino de mi plato. Después lo levantó, lo sostuvo entre dos dedos, y comenzó a meterlo en su boca. La forma en que levantó su mentón enfatizaba el blanco pálido de su pecho y clavícula. Era encantadora la forma en que ella sacaba su roja lengua para recibir al tocino mientras se acercaba, haciéndote querer lamer la salsa de su mejilla.
“¡Esos son malos modales!” Golpeé por reflejo la nuca de Elinalise.
“¡Ah!”
El impacto causó que ella dejara caer el tocino. Dibujó un arco a través del aire, agitándose mientras caía al suelo—pero una sombra pasó rápidamente y lo atrapó justo antes de que cayera.
“Fiu, eso estuvo cerca.”
Era Pursena. Ella había atrapado el tocino con su boca de una forma impresionante. Ella procedió a comérselo y terminarlo, acercándose a nosotros una vez que todo había desaparecido. Linia también estaba junto a ella, con una mirada desconcertada en su rostro.
“Puedes ser nuestro jefe, pero eso no significa que puedas desperdiciar carne de esa forma. Si vas a botarla porque no puedes comer más, entonces dámela a mí.” El rostro de Pursena era uno de enojo, pero el tocino debe haber estado delicioso, ya que su cola estaba girando como una hélice de helicóptero.
Linia mantuvo a Pursena en su periferia mientras nos miraba a todos con gran interés. “¿Están peleando? Es muy raro que Zanoba desafíe al Jefe, miau.”
“No lo estoy desafiando,” dijo Zanoba. “Solo tenemos una diferencia de opinión.”
“A mí no me parece, miau, ¿estás seguro? Si lo haces enojar, él podría ya no volver a fabricarte figuras, miau.”
“Hmph, el Maestro no es tan cerrado de mente como para molestarse por algo tan trivial.” Él después miró hacia mí como preguntando, No está enojado, ¿cierto?
Por supuesto que no. Ni siquiera estaba molesto, solo un poco decepcionado. “Ah sí, hay algo que me gustaría preguntarles a ustedes dos.”
“¿Miau?”
“Acerca de los modales en la mesa.” Les pregunté qué pensaban acerca de comer con las manos y ser demasiado quisquilloso con la comida.
“Los modales son importantes.” Pursena dio un paso al frente sin dudarlo, como diciendo, Déjenme a mí cualquier discusión acerca de comida. “Es inaceptable usar tus manos para comer durante las comidas.”
Ella tenía una sonrisa de satisfacción en su rostro mientras lo decía… y sostenía un pedazo de carne seca que había estado masticando. Ella no podía ser menos convincente.
“Ignorando a Pursena, los modales son importantes para una chica, miau,” dijo Linia. “Ser quisquillosa es un no rotundo, miau.”
“La carne es diferente. Y tú no tienes derecho de opinar, ya que dejaste esas pasas en tu plato.”
“Esas cosas ni siquiera pueden ser consideradas comida, miau. Solo destruirán tu estómago si las comes, miau.”
“Eso suena a excusa.”
Y ahora ambas se estaban mirando de forma amenazante. Preguntarles había sido un error. Todo lo que dijeron era correcto, o al menos se suponía, aunque no daba confianza que Julie creciera para convertirse en una señorita si seguía sus consejos.
Ven, pensé, Julie se ve completamente confundida.
Fitz-senpai apareció de la nada. “¿Mm? ¿Por qué están todos aquí?”
“Llega en el momento justo,” dije. “¡Por favor, escuche!”
“¿Eh? ¿Escuchar qué?”
Fitz-senpai era el guardaespaldas de un miembro de la familia real del Reino de Asura. Él debía tener modales, lo cual quería decir que debería tener el conocimiento suficiente para conocer la respuesta correcta.
“Esto es lo que pasó…bla bla bla, esto y aquello…”
“¿Bla bla bla? ¿Esto y aquello? ¿Qué?”
“Estábamos discutiendo acerca de los modales en la mesa de Julie.”
Una vez que lo expliqué, Fitz-senpai puso su mano en su mentón. Después de hundirse en sus pensamientos, él murmuró, “Bien,” y levantó su cabeza. “¿No está bien dejarla comer como quiera por ahora?”
“Bien, ¿cuál es su razonamiento para eso?” Había creído que él, de todas las personas, diría que ella necesitaba aprender modales tan rápido como fuera posible. Tal como si usabas magia (modales) constantemente desde una temprana edad, tu reserva de poder mágico (¿reserva de modales?) crecería dos o tres veces en tamaño.
“Ella está aprendiendo magia de tierra de ti, ¿cierto? También está ayudando a cuidar a Zanoba. Eso es mucho. Si la fuerzas a pensar en los modales además de todo eso, podría abrumarla a tal punto que ella tendría problemas para aprender bien cualquier cosa que le enseñes.”
“Ah, ya veo.” Eso era verdad. También estaba la idea de que el sueño y las comidas debían ser momentos de relajación.
“Creo que debería aprenderlos eventualmente, pero que está bien si es en uno o dos años.”
Tal vez no me había explicado bien. No quise decir que ella tuviera que aprenderlos completamente, solo que necesitábamos enseñarle a mantener el mínimo de—no, supongo que básicamente eran lo mismo.
“Mmm.” Con la opinión de Fitz-senpai incluida, las cosas estaban tres contra tres. Estábamos de vuelta en un empate.
Miré hacia Julie, quien tenía una mirada ansiosa en su rostro. ¿Qué era lo que ella quería hacer? Yo creía que lo mejor para ella era aprender modales a la hora de comer, y que podría terminar en problemas si no lo hacía, pero no era como si su ausencia fuera fatal. En cuyo caso, todo se resumía en lo que ella quería. Si no eran esenciales para su supervivencia, entonces lo que importaba era lo que ella quería hacer.
Su decisión además rompería el empate.
“Muy bien. Julie,” dije. “Tú decides.”
Ella miró hacia mí, sorprendida. La expresión en su rostro decía que ella no creía tener voz en el asunto. La mirada de Julie pasó por cada persona presente—Zanoba, Elinalise, Linia, Pursena, Fitz-senpai—y después se posó en mí, viéndose asustada.
“Decidas lo que decidas no me enojaré, así que escoge lo que quieras.”
“B-bien.”
Incluso mientras decía eso, me descubrí pensando, Ah, tal vez metí la pata. Después de todo, pensando al respecto de forma lógica, ella había evitado las zanahorias porque no quería comerlas. Dejando de lado el asunto de los utensilios, si alguien te decía que no debías comer algo que no te gustaba, entonces por supuesto que no lo comerías. Pero, como sea.
Julie tomó su tenedor con toda su mano, como si se hubiera decidido. Apuñaló las zanahorias y las metió en su boca, todas al mismo tiempo. Ella cerró sus ojos con fuerza mientras masticaba, y después de hacer un ruido que indicaba que podría vomitar, se las tragó con lágrimas en sus ojos.
“Gulp, gulp… ¡Haaa!”
Ella se bebió su agua, jadeó, y volvió a bajar su vaso. Después miró hacia mí con una expresión compleja en su rostro, como diciendo, Listo, ¿cómo estuvo eso? ¿Está satisfecho?
“¡Te las comiste todas! ¡Muy bien! ¡Estoy muy orgulloso!” Fui sorprendido momentáneamente, pero aun así la felicité y acaricié su cabeza.
“¡Buen trabajo! ¡Excelente!”
“¡Un espectáculo esplendido!”
“Ahora ella no estará asustada cuando tenga que hacerlo de nuevo, miau.”
“Eso fue valiente.”
“¡Aw, estoy feliz!”
Todos los demás se veían igual de confundidos al principio, pero los cumplidos pronto se comenzaron a escuchar, casi como si Julie los hubiera invocado para nosotros.
“¡Sí!” Julie sonreía mientras era bañada en elogios. Era la primera vez que la había visto sonreír de forma tan feliz, lo que también me hizo feliz a mí. Puede ser un asunto trivial, pero ella había enfrentado algo que no le gustaba, lo conquistó, y ganó confianza. Me sentía tan feliz como si hubiera sido mi propio logro.
“Entonces, a partir de mañana, comenzaré a enseñarte algunos modales en la mesa.”
“¡Sí, por favor, Gran Maestro!”
No tenía idea de si enseñarle modales en la mesa a una esclava era la decisión correcta. Pero mientras la veía asentir, con una mirada entusiasta en su rostro, sabía que ella había hecho lo correcto al enfrentar sus miedos de frente.



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