Maestra
Capítulo 4: Maestra
Cumplí 3 años.
Recientemente al fin había aprendido el nombre de mis padres. Mi padre se llamaba Paul Greyrat. Mi madre se llamaba Zenith Greyrat. Y mi nombre era Rudeus Greyrat, el primer hijo de la familia Greyrat.
Mis padres no se hablaban entre sí por sus primeros nombres, y me llamaban Rudy para acortar, así que me tomó algo de tiempo aprender cuáles eran nuestros nombres formales.
“Vaya, Rudy de verdad ama ese libro, ¿no es así?” dijo Zenith con una sonrisa mientras yo sostenía Un Manual de Magia en mi mano, como hacía usualmente.
A mis padres no les molestaba que yo llevara el libro para todos lados. Lo mantendría sujeto bajo mi brazo incluso cuando estaba comiendo. Sin embargo, hice la nota mental de nunca leerlo en frente de ellos —no porque quisiera mantener mis talentos en secreto, sino que simplemente no estaba seguro de cuál era la visión de este mundo sobre la magia. En mi antiguo mundo, por ejemplo, las cacerías de brujas habían sido habituales —ya saben, donde quemarían vivos a magos sospechosos por herejía.
Por supuesto, considerando que mi manual de magia era algo así como una guía práctica, la magia probablemente no era considerada herejía en este mundo, pero eso no significaba que las personas no pudieran verla con recelo. Quizá la magia era algo que solo intentabas cuando eras mayor. Por lo menos, los magos se arriesgaban a desmayarse si la usaban demasiado; las personas podrían pensar que podía atrofiar el crecimiento de un niño.
Con todo eso en mente, decidí mantener mi aptitud mágica en secreto de mi familia. Antes, había tenido que practicar el lanzar hechizos por la ventana, así que había una buena probabilidad de que de todos modos fuera descubierto. Aunque no tenía mucha elección al respecto. No si quería probar cuán rápido podía lanzar mis hechizos.
Nuestra sirvienta (cuyo nombre aparentemente era Lilia) ocasionalmente me lanzaría una mirada severa, pero mis padres permanecieron tan relajados como siempre, así que estaba muy seguro de que estaba bien. Si las personas trataban de detenerme, yo no me resistiría, pero no quería desperdiciar mi niñez mientras aún la tenía. Necesitaba entrenar ahora mis talentos, antes de que se fijen y sean demasiado rígidos. Este era el momento que debía aprovechar.
Entonces, una tarde, mi entrenamiento secreto de magia llegó a su fin.
Mi reserva de poder mágico había crecido considerablemente, así que recité el encantamiento para un hechizo de nivel Intermedio de manera bastante casual. El Cañón de Agua: Tamaño 1, Velocidad 0. Supuse que, como siempre, el agua terminaría en mi cubeta. Tal vez volaría un poco, pero de seguro no por mucho.
Así que, recité el hechizo… y disparé hacia el frente una cantidad impresionante de agua que abrió un agujero enorme en la pared. Me quedé ahí, estupefacto, mirando mientras el agua goteaba desde los bordes de madera de ese agujero. Estaba demasiado desconcertado como para pensar qué hacer. Dado el tamaño del agujero, las personas sabrían que había sido hecho mediante la magia.
Ya no había nada que pudiera hacer para cambiarlo. Yo siempre había tenido una tendencia a darme por vencido demasiado rápido.
Paul fue el primero en correr dentro de la habitación. “¿Qué pasó?” gritó él. “¡Qué!” Su mandíbula se abrió por completo al ver el agujero en la pared. “¿Qué demonios? Más importante… ¡Rudy! ¿Estás bien?”
Paul era un buen sujeto. Era obvio que yo fui el que había hecho esto, pero todo lo que a él le importaba era que yo estuviera bien. Paul se puso en guardia, revisando cuidadosamente los alrededores. “¿Había un monstruo?” murmuró para sí mismo. “No, no por aquí…”
“Oh, santo cielo,” dijo Zenith mientras entraba en la habitación. Ella siempre era mucho más serena que mi papá. Primero miró hacia la pared destrozada, y luego hacia la piscina de agua en el suelo. “¿Eh?” Su mirada se fijó en mi manual de magia y específicamente en la página abierta.
Mi madre miró una y otra vez entre el libro y yo, para finalmente agacharse frente a mí. Ella me miró a los ojos, con su boca curvada en una sonrisa cálida.
Aunque la sonrisa no llegaba a sus ojos. Era realmente espeluznante.
Yo quería apartar la mirada, pero hice mi mejor esfuerzo para mantener mis ojos fijos en los de Zenith. Si había aprendido algo de mi tiempo como un parásito sin trabajo, era que ponerse petulante y desafiante cuando habías hecho algo malo solo empeoraba la situación. Así que, sin importar qué, no iba a apartar mis ojos de ella. Ahora mismo, necesitaba mostrar sinceridad. Y la forma más simple de hacer eso era hacer contacto visual —al menos te verías sincero, sin importar cómo te sintieras.
“Rudy, ¿dijiste en voz alta algunas de las palabras de ese libro?” preguntó Zenith.
“Lo siento,” respondí asintiendo suavemente. Una disculpa directa era lo mejor cuando habías hecho algo malo. Yo era el único que pudo haber hecho esto, así que mentir al respecto solo dañaría la confianza de mis padres en mí.
En mi vida anterior, dije una mentira casual tras otra hasta que nadie confiaba en mí. No iba a cometer ese error de nuevo.
“¿Lo siento?” preguntó Paul. “Ese fue un hechizo de nivel Interme—”
“¡Oh, cariño! ¿¡Escuchaste eso!?” lo interrumpió Zenith, prácticamente chillando. “¡Oh, sabía que nuestro chico era un genio!” Ella envolvió sus manos alrededor de mis pequeños puños y saltó por los alrededores de la felicidad.
Bueno, ella de seguro estaba de buen humor. ¿Supongo que eso significaba que la disculpa fue aceptada?
Zenith claramente estaba emocionada por este acontecimiento, pero Paul aún parecía estar sin palabras. “Esperen un momento,” dijo él, mirando hacia mí. “Nosotros ni siquiera te hemos enseñado a leer, o—”
“¡Tendremos que contratar de inmediato a un tutor para él! ¡Ah, Rudy va a crecer para convertirse en un mago increíble, estoy segura!”
La reacción de Zenith a mi habilidad para usar la magia era de una alegría apenas contenible. Evidentemente, mis temores de que los niños no deberían usar magia eran infundados.
Mientras tanto, Lilia había comenzado a limpiar casualmente y sin decir ni una sola palabra. O ella ya sabía que yo podía usar magia, o había tenido sus sospechas. Ya que esta habilidad no parecía ser tan mala, parecía que a ella no le había importado mucho. O quizá Lilia solo quería ver felices a mis padres.
“¡Cariño, mañana vayamos a Roa y publiquemos un anuncio para un tutor!” dijo Zenith. “¡Necesitamos asegurarnos de que Rudy pueda perfeccionar sus talentos!”
Zenith estaba completamente emocionada, divagando una y otra vez acerca de cómo su hijo era un genio por demostrar repentinamente un talento para la magia. No sabía si ella solo estaba siendo una madre orgullosa o si ser capaz de usar un hechizo de nivel Intermedio era considerado impresionante. Tenía que ser lo primero, ¿cierto? Ella no me había visto practicar nada de mi magia, así que decir que ella sabía que yo era un genio significaba que ya había decidido eso por su cuenta, sin razón alguna.
No, eso no era totalmente cierto. Ella claramente tenía alguna clase de intuición. Yo hablaba mucho conmigo mismo. Incluso cuando estaba leyendo, murmuraría palabras o frases que me gustaban en voz alta. Desde que llegué a este mundo, había estado murmurando cosas mientras leía; al principio todo fue en japonés, pero después de aprender la lengua local, subconscientemente comencé a usarla. Cuando Zenith me escuchaba murmurando palabras, ella empezaría a hablar para explicar sus significados. Gracias a eso había aprendido mucho sobre los nombres propios de este mundo, pero eso no es relevante aquí.
Nadie había dicho nada mientras yo estaba aprendiendo el lenguaje de este mundo. Tampoco nadie me enseñó las palabras que estaba leyendo. Desde la perspectiva de mis padres, estaban viendo a su hijo leer cuando no le habían enseñado, como también decir en voz alta el contenido de un libro. Por supuesto que ellos pensarían que yo era un genio.
Quiero decir, si fuera mi hijo, eso es lo que yo pensaría.
Así fue como pasó en mi vida anterior, luego del nacimiento de mi hermano menor. Él creció más rápido —más rápido que yo o mis hermanos mayores comprendiendo las cosas, incluyendo hablar y caminar. Mis padres eran la clase de personas relajadas que dirían animadamente, “Oh, me pregunto si él es un genio,” incluso cuando no era algo tan impresionante.
Tenía que mantener en mente que, si bien pude haber sido un desempleado que abandonó la preparatoria, también tenía la edad mental de una persona en la mitad de sus treintas. ¡Esto era posible para mí!
“¡Cariño, tenemos que conseguirle un tutor particular!” dijo Zenith. “¡Estoy segura de que seremos capaces de encontrar un gran instructor de magia en Roa!” Aparentemente, los padres eran iguales sin importar dónde estuvieras: cada vez que un niño mostraba alguna clase de indicio de un talento especial, iban directo a asegurarse de que tuviera la educación especial y apropiada para su don. En mi vida anterior, mis padres alababan a mi hermano menor por ser un genio y le daban un montón de cosas para aprender.
Paul estaba menos entusiasmado por la sugerencia de Zenith sobre encontrarme un tutor particular de magia. “Espera un segundo. ¿No prometiste que si teníamos un niño lo criaríamos para ser un caballero?” Entonces, ¿una niña sería una maga, pero un niño sería un caballero? Ellos debieron haber decidido eso antes de que yo naciera.
“¡Pero él ya puede usar magia de nivel Intermedio a su edad!” replicó Zenith. “¡Con el entrenamiento adecuado, él sería un mago increíble!”
“¡Pero una promesa es una promesa!”
“¡No te atrevas a hablarme de promesas! ¡Tú rompes promesas todo el tiempo!”
“¡Ahora mismo no estamos hablando de mí!”
Y así, mis padres comenzaron a discutir, mientras Lilia seguía realizando sus deberes tranquilamente. La discusión continuó por un tiempo, hasta que, mientras Lilia terminaba de limpiar, ella dijo en un suspiro, “¿Qué tal si él estudia magia por las mañanas y practica esgrima por las tardes?”
Esa sugerencia acabó con la discusión, y mis estúpidos padres decidieron el futuro de su hijo sin detenerse a considerar sus sentimientos al respecto.
Bueno, no importa. Después de todo, prometí dar mi mejor esfuerzo en esta nueva vida.
Y así, fue decidido que iba a ser contratado un tutor particular para mí.
Escuché que la posición de instructor personal de un joven noble era una bien pagada. Paul era uno de los pocos caballeros de la zona, y eso lo convertía un noble de bajo rango, así que no podía evitar preguntarme si él podía o no ofrecer un salario competitivo. Aunque nosotros estábamos en medio de la nada, en la frontera del reino, y en la frontera, un talento de nivel alto (especialmente para algo como un mago) estaba escaso. Si publicábamos una solicitud en un lugar parecido a un Gremio de Magos o un Gremio de Aventureros, ¿alguien siquiera respondería?
Mis padres también parecían preocupados sobre eso, pero al parecer ellos encontraron a alguien rápidamente, debido a que mis lecciones iban a comenzar al día siguiente.
Y ya que no había ninguna posada en nuestra aldea, mi profesor estaría viviendo con nosotros.
Mis padres estaban bastante seguros de que mi profesor sería algún aventurero retirado. Los jóvenes no recorrerían todo el camino hasta el infierno, y no había atajos para los trabajos de magos reales en la capital. Por lo que entendí, en este mundo, solo los magos de rango Avanzado enseñaban las artes arcanas. Así que, a quien sea que consiguiéramos sería al menos un aventurero de rango Intermedio o Avanzado, posiblemente más alto.
En mi mente, me imaginaba a un sujeto de mediana edad o anciano con muchos años de estudio diligente bajo su brazo, completado con la gran barba que era un requisito indispensable para tales magos.
“Soy Roxy. Es un placer conocerlos.”
Mis expectativas estaban bastante equivocadas. La persona que apareció fue una joven, tal vez de una edad adecuada para la secundaria.
Ella estaba vestida con una túnica café como las de los magos, su cabello azul estaba atado en trenzas, y su postura era correcta y formal. Su piel blanca parecía no haber sido tocada por el sol, y sus ojos se veían somnolientos. Su expresión no irradiaba exactamente sociabilidad, y a pesar de su falta de anteojos, ella se veía como la clase de chica que le gustaba encerrarse en una biblioteca con su nariz metida en un libro.
Ella cargaba una maleta en una mano, y, en la otra, sostenía una vara apropiada para un mago. Toda la familia vino a recibirla, con mi madre cargándome en brazos.

“…”
“…”
Mis padres se quedaron mirándola, completamente sin palabras. No me sorprende. Esto de seguro no era lo que ellos habían estado esperando. Cuando se contrataba a alguien para ser un tutor, era normal suponer que conseguirías a alguien de una edad un poco avanzada. Y en cambio, aquí estaba esta pequeña cosa.
Con todos los juegos de vídeo que había jugado, la idea de una maga loli no era inusual para mí.
Joven. Ojos desdeñosos. Inadaptada socialmente. Era la tripleta perfecta.
Ella era perfecta.
Quería que fuera mi esposa.
“Eh, um, eres… ¿eres la tutora particular?” preguntó finalmente Zenith.
“No eres un poco, eh…” vociferó Paul.
Mis padres no sabían qué decir, así que decidí ser directo y terminar la frase de mi padre. “Eres pequeña.”
“Oye, tú no eres quien para decir eso,” respondió Roxy. Ella de seguro parecía tener un complejo por el asunto. Y yo ni siquiera me refería a sus pechos.
Roxy dejó salir un suspiro. “Entonces, ¿dónde está mi estudiante?” preguntó ella, mirando a su alrededor.
“Oh, ese sería nuestro hijo,” respondió Zenith, moviéndome suavemente en sus brazos.
Le di a Roxy un guiño descarado. Sus ojos se abrieron por completo, y suspiró una vez más. “Ugh, esto pasa a veces,” murmuró ella para sí misma. “Los niños muestran señales de crecer un poco más rápido y los malditos padres tienen la idea de que tienen un talento especial.”
¡Oye! ¡Escuché eso, Roxy!
Bueno, yo estaba totalmente de acuerdo con ella, pero aun así…
“¿Dijiste algo?” preguntó Paul.
“Ah, no es nada,” respondió ella. “Es solo que no estoy segura de que su hijo sea capaz de entender los principios de la magia.”
“Oh, no te preocupes,” dijo Zenith, rebosante de orgullo materno. “¡Nuestro pequeño Rudy es brillante!”
Una vez más, Roxy suspiró. “Muy bien. Supongo que tendré que hacer lo que pueda.” Ella sonaba como si ya hubiera decidido que todo esto sería una pérdida de tiempo.
Y así, ese fue el primer día de tomar clases con Roxy en la mañana y practicar esgrima con Paul en la tarde.
“Bueno, vamos a echar un vistazo a este manual de magia de aquí… De hecho, antes de llegar a eso, Rudy, ¿qué tal si vemos cuánta magia puedes usar?”
Roxy me había llevado al patio para nuestra primera lección. Descubrí que la magia era algo practicado comúnmente en el exterior. Diablos, ya había aprendido personalmente lo que podía pasar cuando jugabas con la magia dentro de la casa. Las personas no querían terminar abriendo agujeros en las paredes ni nada parecido.
“Primero, yo haré una demostración. Permite que las aguas bastas y benditas converjan a tu voluntad y crea un único chorro puro de ellas. ¡Bola de Agua!” Mientras Roxy recitaba su encantamiento, un orbe de agua de alrededor del tamaño de un balón de baloncesto se formó en su palma. Entonces, ella lo disparó a gran velocidad hacia uno de los árboles en nuestro patio.
La Bola de Agua partió el árbol a la mitad como si fuera una simple ramita y aplastó la reja detrás de él. Si tuviera que adivinar, eso debe haber sido un Tamaño 3, Velocidad 4.
“¿Y bien?” preguntó Roxy. “¿Qué opinas?”
“Mi mamá siempre ha amado ese árbol y pasa mucho tiempo preocupándose de él, así que creo que ella va a estar muy enojada.”
“¿Eh? ¿¡De verdad!?”
“Sin ninguna duda.” Una vez, cuando Paul estaba balanceando su espada, él había cortado accidentalmente una de las ramas del árbol, y Zenith había terminado terriblemente enojada por eso.
“E-eso no es bueno,” tartamudeó Roxy, corriendo en pánico hacia el árbol. “Tengo que hacer algo al respecto.”
Ella gruñó del esfuerzo mientras levantaba el tronco caído de vuelta a su lugar. Luego, con su cara roja y esforzándose hasta el cansancio, ella comenzó a recitar. “Nngh… Permite que este poder divino sea un nutriente satisfactorio, dándole a quien ha perdido su fuerza la fuerza para levantarse una vez más. ¡Sanación!”
El tronco del árbol regresó a su posición original de forma lenta y segura. Bueno, ella merecía algo de crédito: eso fue muy asombroso. “¡Fiu!” resopló Roxy.
“¿¡Roxy-san, también puedes utilizar magia de sanación!?”
“¿Mm? Ah, sí. De todo hasta los hechizos de nivel Intermedio.”
“¡Oh, vaya! ¡Eso es increíble!”
“¡Oh, para nada! Con un entrenamiento apropiado, cualquiera podría hacer esto.” El tono de Roxy era de alguna forma seco, pero las esquinas de su boca se suavizaron, y su nariz se movió orgullosamente.
Sí, podía darme cuenta de que ella estaba feliz. Todo lo que se necesitó fue alabarla un poco. Cielos, ella sí que era fácil de complacer.
“Muy bien, Rudy. Es tu turno.”
“¡Bien!” Estiré mi mano y—
Mierda. Había pasado casi un año desde que había disparado una Bola de Agua usando el encantamiento, por lo que no podía recordar cuál era. Aunque Roxy lo acababa de decir. Hmm. Veamos…
“Um, ¿cómo era?”
“Permite que las aguas bastas y benditas converjan a tu voluntad y crea un único chorro puro de ellas,” dijo Roxy como algo natural. Ella aparentemente supuso que esto estaba bien dentro de mis capacidades.
Aunque ella lo había dicho con tanta naturalidad que no podía recordarlo después de haberlo escuchado solo una vez. “Permite que las aguas bastas y benditas…” comencé, antes de fallar en recordar el resto, así que corté el encantamiento. Conjuré una Bola de Agua solo un poco más pequeña y solo un poco más lenta que la de Roxy; después de todo, si la superaba, ella podría enojarse. Oigan, me gusta ser amable con las chicas más jóvenes.
La Bola de Agua del tamaño de un balón de baloncesto dejó su marca con una salpicadura, haciendo que el árbol crujiera y se rompiera mientras caía. Roxy fijó sus ojos en esta escena, con su expresión poniéndose rígida. “Acortaste el encantamiento, ¿no es así?” preguntó ella.
“Sí.” Vaya. ¿Estaba en problemas?
Es verdad: el manual de magia no decía nada sobre lanzar hechizos sin encantamientos. Yo lo había hecho como si no fuera la gran cosa, pero ¿quizás esto era alguna clase de tabú cultural? ¿O quizás ella estaba enojada de que yo hubiera logrado algo que debería haber requerido mucho más entrenamiento? Con suerte, ella simplemente me regañaría por ser descuidado al recitar o algo así.
“¿Usualmente acortas tus encantamientos de esa forma?” preguntó ella.
No estaba seguro de cómo responder eso, y luego de dudar un poco, decidí ser honesto. “Yo usualmente, eh… no los utilizo.” Después de todo, yo iba a estar aprendiendo de ella, así que eventualmente lo descubriría.
“¿¡No los utilizas!?” Los ojos de Roxy se abrieron por el shock y la incredulidad mientras miraba hacia mí. Sin embargo, ella rápidamente recuperó la compostura. “Ah, sí, ahora lo entiendo. Eso tiene sentido. ¿Entonces ahora te estás sintiendo cansado?”
“Un poco, pero estoy bien.”
“Ya veo. Bueno, el tamaño y la fuerza de tu Bola de Agua estuvieron bien.”
“Te lo agradezco.”
Roxy finalmente mostró una sonrisa —una real. Y entonces ella murmuró para sí misma. “Tal vez vale la pena entrenar a este niño.”
De nuevo, todavía puedo escucharte.
“Bien, pasemos al siguiente hechizo,” dijo emocionadamente Roxy, ojeando un poco más a través del libro de magia.
“¡Aaaaah!” Un grito desgarró el aire, proveniente desde detrás de nosotros. Zenith había salido para ver cómo iban las cosas. Ella dejó caer la bandeja con refrescos que había estado sosteniendo y llevó ambas manos a su boca mientras miraba hacia el árbol destrozado y derribado. La tristeza inundó su rostro.
Un momento después, esa tristeza fue reemplazada por una ira incontrolable. Ella caminó con fuerza hacia Roxy, parándose justo frente a su cara.
“¡Roxy-san, ten más cuidado! ¿Podrías, por favor, no usar mis árboles como blancos?”
“¡Oigan! ¡Rudy fue quien lo hizo!”
“¡Si Rudy lo hizo, fue porque tú le permitiste hacerlo!”
Lo blanco de los ojos de Roxy se expandió, y su cuerpo se tensó como si un rayo acabara de caer. Luego ella sostuvo su cabeza. Oye, eso es lo que consigues por tratar de pasar la culpa hacia un niño de tres años. “No, usted está absolutamente en lo correcto,” murmuró ella.
“¡Jovencita, por favor, asegúrate de que esto no vuelva a suceder!”
“No sucederá otra vez, señora. Lo siento mucho.”
Zenith caminó hacia el árbol y lo restauró a su belleza original con su magia de sanación antes de regresar dentro de la casa.
“Bueno, de seguro arruiné esto bastante rápido,” murmuró Roxy.
“Roxy-san…”
“Hah… Supongo que mañana seré despedida.” Ella se sentó en el suelo, dibujando círculos en la tierra.
Vaya. ¿Ella realmente no podía soportar incluso el más mínimo regaño? Me quedé de pie junto a ella y puse mi mano sobre su hombro, pero sin decir nada.
“¿Rudy?”
No estaba seguro de qué hacer después de poner mi mano sobre su hombro. Yo no había tenido una conversación real con nadie en cerca de veinte años, así que no podía encontrar las palabras para consolarla. Para ser honesto, no sabía cuáles eran las palabras correctas en una situación como esta.
No. Solo necesitaba calmarme y pensar. ¿Qué diría el protagonista de un simulador de citas para adultos para consolar a alguien en un momento como este?
Bien. Estaba bastante seguro de que sería algo como esto. “Roxy-san, tú no fallaste aquí.”
“¿Rudy…?”
“Simplemente ganaste algo más de experiencia, eso es todo.”
Roxy fue tomada por sorpresa. “Sí, tienes… tienes razón. Gracias.”
“De nada. Entonces, ¿qué tal si continuamos con nuestra lección?”
Y así, desde el primer día, formé un pequeño vínculo con Roxy.
Las tardes las pasé practicando esgrima con Paul.
No teníamos una espada de práctica de madera apropiada para un niño de mi estatura, así que nuestro enfoque estaba en el entrenamiento físico: correr, lagartijas, sentadillas, esa clase de cosas. De acuerdo a Paul, hacer que mi cuerpo se acostumbre a moverse era el primer objetivo. En los días en los que Paul estaba demasiado ocupado para entrenar conmigo, él me dijo que siguiera con lo básico.
Supongo que los papás eran así en cada mundo. Simplemente tenía que sonreír y lidiar con ello.
Un niño no tiene la resistencia para pasar una tarde completa ejercitándose, así que terminaríamos alrededor de media tarde. Con ese siendo el caso, decidí pasar mi tiempo entre eso y la cena trabajando en los hechizos.
Ajustar el tamaño de un hechizo incrementaba la cantidad de poder mágico necesaria para lanzarlo. Cada hechizo requería una cantidad predeterminada de poder mágico para ser lanzado si es que no ponías un esfuerzo consiente en él cuando terminabas el encantamiento, y hacer que un hechizo fuera más grande que eso consumía una cantidad proporcional de poder mágico. Algo así como la ley de la conservación de la materia.
Sin embargo, curiosamente, hacer que un hechizo sea más pequeño también consumía más poder mágico. No estaba muy seguro de cómo funcionaba el principio en ese caso, pero crear una Bola de Agua del tamaño de un puño requería menos poder mágico que crear una del tamaño de una gota de agua. Era extraño.
Le pregunté a Roxy al respecto, pero ella solo dijo, “Sí, así es como es.”
Aparentemente, eso aún no tenía explicación.
Yo no conocía los mecanismos por los cuales funcionaba la magia, pero a través de la práctica, acostumbrarse a ellos no era tan difícil. Mi reserva de poder mágico había crecido hasta el punto de que no la agotaría a menos que lanzara hechizos mayores. Si mi objetivo solo hubiese sido usar mi poder mágico, entonces simplemente podría seguir disparando los hechizos más fuertes que tenía hasta que se agotara.
Pero yo más adelante quería avanzar hacia aplicaciones prácticas de la magia, así que decidí concentrarme en practicar conjuros más precisos. Quería que los efectos fueran más pequeños, de un alcance más limitado, más complejos: por ejemplo, crear esculturas de hielo, hacer que las puntas de mis dedos brillen con fuego para escribir en placas de madera, tomar tierra del patio y separarla hasta sus componentes constituyentes, cerrar y abrir puertas, cosas así.
Volver a darle forma a algo que ya era resistente y sólido obviamente era más difícil. Trabajar para volver a darle forma a algo tan duro como el metal, por ejemplo, costaba más poder mágico. Trabajar con tu magia en algo más pequeño, en algo más intrincado, o tratar de trabajar tanto con la velocidad como la precisión al mismo tiempo también consumía mucho más poder mágico. La concentración y el esfuerzo que requería se sentía como tratar de lanzar una bola rápida y pasar el hilo por el agujero de una aguja al mismo tiempo.
También experimenté usando hechizos de diferentes ramas mágicas al mismo tiempo. Esto requirió más de tres veces el poder mágico necesario para usar dos hechizos de la misma rama. En otras palabras, tratar de ser rápido y preciso con dos hechizos de diferentes escuelas simultáneamente era una gran forma de agotar de una vez tu reserva de poder mágico.
Mi entrenamiento continuó así, día tras día, hasta que alcancé un punto donde no podía ver el límite de mi reserva incluso después de gastar más de la mitad del día usando magia. Tuve la impresión de que la había entrenado hasta niveles suficientes. Especialmente para un perezoso como lo era yo en el pasado.
Pero fui rápido en advertirme a mí mismo. El cuerpo se suaviza cuando uno descuida su entrenamiento físico. Por lo que sabía, la magia podía ser igual, y ahora que había entrenado mi reserva, quería seguir entrenando para asegurarme de que se quedara de esa forma.
Una noche, mientras practicaba magia, escuché sonidos lascivos de crujidos de cama y gemidos morbosos viniendo de algún lugar. Bueno, no de algún lugar —venían de la habitación de Paul y Zenith. Y vaya, sí que eran vigorosos los sonidos. En un futuro no muy distante, podría estar dándole la bienvenida a un hermanito o una hermanita.
Ojalá una hermana. No más hermanos menores para mí. En mi mente, aún podía ver a mi hermano menor de mi vida anterior preparándose para balancear su bate, destrozando mi amado computador en pedazos. No necesitaba un hermano menor. Pero una hermanita sería genial.
“Cielos…”
En mi vida anterior, simplemente me acercaría ya sea a una pared o al suelo y golpearía para hacer callar a las personas cada vez que me molestaban sonidos como este. Gracias a eso, mi hermana mayor dejó de traer hombres a la casa. Cielos, eso me traía recuerdos.
Al mismo tiempo, siempre había pensado que las personas que hacían esa clase de cosas eran la ruina del mundo. Me recordaban a las personas que solían acosarme, mirándome desde una posición fuera de mi alcance, y llenándome con una ira que no tenía forma de liberar. Incluso si el perpetrador de alguna forma era arrojado a mi nivel, él aun así me miraría y preguntaría, “¿Qué? ¿Todavía estás aquí?”
Era lo peor.
Pero las cosas ya no eran así. Quizá porque ahora era un niño, o porque mis padres lo estaban haciendo, o solo porque yo estaba más concentrado en mi futuro, escucharlos haciendo lo suyo de hecho me animaba. Apenas podía notar lo que estaban haciendo a partir de los sonidos.
Además, parecía que Paul era muy bueno en la cama. Aunque Zenith estaba sin aliento, lo escuché decir, “Solamente estoy calentando,” antes de que volviera a lo suyo. Él sonaba como el personaje principal de un simulador de citas para adultos de violaciones, con una virilidad ilimitada y todo eso.
Hmm. Como hijo de Paul, ¿quizá yo había heredado algo de esa destreza sexual? Y un día, despertaría mis poderes, encontraría mi heroína, y me abriría paso hacia lo desconocido.
Esa clase de cosas al principio me emocionaban, pero recientemente había perdido la gracia. Antes habría caminado casualmente por el pasillo hacia el baño, con los crujidos resonando a través de las paredes. Entonces, los crujidos y gemidos se detendrían tan pronto como me acercara a su habitación, lo cual era malditamente divertido.
Esta noche sería igual. Fui hacia el baño, preguntándome si debía hacerles saber que su hijo, ahora capaz de caminar, estaba ahí. Quizás esta vez debería intentar decir algo. Tal vez algo como, “¿Mamááá? ¿Papááá? ¿Qué están haciendo desnudos?”
Sería divertido escuchar sus excusas.
Jejeje.
Con eso en mente, me escabullí fuera de mi habitación tan silenciosamente como pude —excepto que alguien ya me había ganado. La chica de cabello azul estaba encorvada en el pasillo oscuro, espiando dentro de la habitación a través de la brecha de la puerta. Sus mejillas estaban brillando de rojo, y su respiración se había convertido en un jadeo bajo y pesado, con su mirada fija en el interior de la habitación.
Una de sus manos estaba dentro de su túnica, moviéndose de forma bastante sugestiva. Regresé a mi propia habitación lo más silenciosamente que pude. Después de todo, Roxy estaba en medio de la adolescencia, y yo tenía la decencia para pretender que no había visto nada.
O, bueno, algo así. De todas formas, definitivamente me gustaba lo que había visto.
Cuatro meses después, yo ya era capaz de lanzar hechizos de nivel Intermedio. En ese punto, Roxy comenzó a darme lecciones de cátedra en las noches. Eh, eso probablemente lo hace sonar más sensual de lo que era en realidad. Al fin y al cabo, esto era sobre estudiar. Ella era una buena maestra. A Roxy no le gustaba apegarse a una malla de estudios en particular, y aceleraría el contenido de nuestras lecciones basándose en cuán bien yo entendía las cosas. Era buena en responder intuitivamente a su estudiante. Ella tenía un libro que actuaba como un suplemento al Manual, del cual me había hecho preguntas. Si acertaba en una, continuaríamos con la siguiente, y si yo no sabía algo, ella me lo explicaría tranquilamente.
Puede no sonar como mucho, pero podía sentir que mi mundo se estaba ampliando.
En mi vida anterior, nuestra familia contrató a un tutor cuando mi hermano mayor estaba estudiando para sus exámenes de ingreso. Una vez, por capricho, escuché una de sus clases, pero no parecía que fuera muy diferente a lo que se enseñaba en la escuela. En comparación, las lecciones de Roxy eran mucho más fáciles de entender y mucho más divertidas. Su estilo de enseñanza resonaba conmigo, y logró resultados rápidos.
Por supuesto, no hacía daño que mi maestra fuera una adolescente apenas entrando en su madurez sexual. Esa era una situación increíble. En mi vida anterior, habría podido venirme solo con esa imagen mental.
“Roxy-san, ¿por qué solo hay hechizos aptos para el combate?” pregunté abruptamente.
“Ah, bueno, de hecho, no es tan así,” respondió Roxy. “Veamos. ¿Cuál es la mejor forma de explicarlo? Bueno, primero, se dice que la magia originalmente fue creaba por los Elfos Superiores.”
¡Vaya! ¿¡Elfos!? ¡Ajá! ¡Así que ellos existen!
Podía imaginármelos, con su cabello rubio y túnicas verdes, arcos colgando alrededor de sus espaldas, con tentáculos restringiéndolos en su lugar…
Ejem. Bien, es mejor que me calme.
Basado en las letras[3] usadas para escribir la palabra elfo, parecían tener orejas largas.
“Roxy-san, ¿qué son los elfos?” pregunté.
“Permíteme explicarlo. Los elfos son una raza de personas que actualmente viven en la parte norte del Continente de Millis.”
De acuerdo a Roxy, incluso mucho antes de la Gran Guerra entre Humanos y Demonios, cuando el mundo fue sumido en la incesante espiral de la batalla y el caos, los Elfos Superiores, para luchar contra sus enemigos, forjaron un contrato con los espíritus de los bosques para controlar el aire y la tierra. Y, gracias a eso, los primeros hechizos de magia nacieron.
“Vaya, ¿así que hay una gran historia detrás de todo esto?” pregunté.
“¡Por supuesto que la hay!” resopló Roxy, respondiendo mientras asentía. “La magia moderna tomó su forma luego de que los humanos imitaran los hechizos que los elfos usaron en batalla y los reescribieran. Después de todo, los humanos son buenos en esa clase de cosas.”
“¿Lo somos?”
“Sí. Casi siempre son los humanos los que hacen las innovaciones. Solo hay hechizos de magia de combate porque las personas en su mayoría han usado la magia para la batalla; para todo lo demás, puedes usar algo más en vez de depender de la magia,” explicó Roxy.
“¿Algo más? ¿A qué te refieres?”
“Bueno, por ejemplo, si necesitas una fuente de luz, puedes usar una vela o una lámpara, ¿cierto?”
Ah, entiendo. Así que, estábamos en ese tipo de lugar, donde las herramientas y los dispositivos eran más fáciles de usar que la magia. Eso tenía mucho sentido.
Sin embargo, recitar de forma silenciosa facilitaría mucho las cosas.
“Es más,” continuó Roxy, “no toda la magia es usada para la batalla. Por ejemplo, la magia de invocación te permite invocar bestias o espíritus poderosos.”
“¡Magia de invocación! ¿Cuándo crees que podrás enseñármela?”
“Me temo que no podrá ser. Yo no puedo usarla,” respondió Roxy. “Pero para regresar al asunto anterior, también existen los implementos mágicos.”
¿Implementos mágicos? Estaba muy seguro de que tenía una idea de a qué se refería ella, pero eso todavía era un poco vago. “¿Podrías describirlos?” solicité.
“Los implementos mágicos son dispositivos que tienen efectos mágicos especiales. Tienen un círculo mágico inscrito en algún lugar dentro de ellos, así que no necesitas ser un mago para poder usarlos. Aunque algunos utilizan vastas cantidades de poder mágico.”
Bueno, entonces era muy similar a lo que había estado imaginando. Aun así, era lamentable que Roxy no fuera capaz de usar magia de invocación. Yo entendía los principios de la magia de ataque y la magia de sanación lo suficiente, pero no sabía cómo funcionaba en realidad la magia de invocación.
Pero oigan, había escuchado algunos términos nuevos: Gran Guerra entre Humanos y Demonios, bestias, y espíritus. Los entendía muy bien, pero supuse que no lastimaría preguntar más al respecto.
“Roxy-san, ¿cuál es la diferencia entre una bestia y un monstruo?”
“Las bestias y los monstruos no son muy diferentes el uno del otro.”
Ella explicó que los monstruos eran el resultado de una mutación repentina en animales normales. Si eran lo suficientemente afortunados para crecer en números, establecerse a sí mismos como una nueva especie, y desarrollar intelecto a través de las generaciones, se convertían en bestias. Pero aparentemente, muchas criaturas que poseían inteligencia, pero aun así atacaban humanos eran llamados monstruos; también había casos de bestias haciéndose más salvajes a través de las generaciones, regresando a ser monstruos.
Entonces no existía una clara distinción entre los dos. Pero, en general, los monstruos atacaban humanos y las bestias no.
“Entonces, ¿los demonios solo son versiones más evolucionadas de las bestias[4]?” pregunté.
“No, los demonios son completamente diferentes. El nombre demonio viene de mucho tiempo atrás, cuando las razas de los hombres y los demonios lucharon entre ellas.”
“¿Hablas de la Gran Guerra entre Humanos y Demonios que mencionaste antes?”
“Así es,” dijo Roxy. “El primer conflicto sucedió alrededor de siete mil años atrás.”
“Vaya, eso pasó hace tanto tiempo que es casi vertiginoso pensar al respecto.” Este mundo evidentemente tenía una gran historia.
“Ah, no fue hace tanto tiempo. Los humanos y los demonios todavía estaban en guerra hace unos cuatrocientos años. Comenzó hace siete mil años, y los dos lados han estado en conflicto una y otra vez desde entonces.”
Cuatrocientos años ya sonaban como mucho tiempo, pero ¿siete mil años de luchas continuas? Los humanos y los demonios se deben llevar realmente mal.
“Ah, bien, lo entiendo,” dije. “Entonces, ¿qué son los demonios?”
“Bueno, es un poco difícil de definir,” dijo Roxy. La forma más simple de decirlo, de acuerdo a ella, era que los demonios incluían a quien sea que hubiera luchado del lado de los demonios en el conflicto más reciente. Pero esto, también, tenía sus excepciones.
“De hecho, yo misma soy un demonio,” dijo ella.
“Oh. Tú… ¿lo eres?”
Tenía a un demonio como tutora particular. Lo cual supongo que significaba que no había ningún conflicto en marcha ahora mismo. Darle una oportunidad a la paz era algo necesario, ¿eh?
“Así es,” dijo Roxy. “Para decirlo más formalmente, yo soy parte de los Migurd, de la Región Biegoya del Continente Demoniaco. Debes haber notado la sorpresa de tus padres cuando me vieron por primera vez, ¿no, Rudy?”
“Supuse que fue porque eres pequeña.”
“Yo no soy pequeña,” resopló Roxy. Ese claramente era un tema doloroso para ella. “Ellos estaban sorprendidos por el color de mi cabello.”
“¿Tu cabello?” A mí me parecía un tono de azul muy bonito.
“Dicen que, para las razas demoniacas, mientras más cerca está el cabello del verde, más salvajes tendemos a ser. Dependiendo de la iluminación, mi cabello también se puede ver bastante verde.”
Conque verde. ¿Entonces ese era el color del peligro en este mundo?
El cabello de Roxy era de un color azul cielo fuerte, y ella pasó un dedo a través de su flequillo mientras lo explicaba. Sus gestos eran adorables.
En Japón, el cabello azul era la clase de cosa que yo asociaría con los brabucones o las mujeres mayores. Cuando veía a personas así, siempre pensaba que era inusual —pero no había nada inusual o fuera de lugar acerca de las trenzas azules de Roxy. Si había algo, era que pensaba que sus ojos ligeramente somnolientos ayudaban a completar la imagen. Ella se veía como si fuera el primer personaje cuya ruta yo trataría de completar en un simulador de citas para adultos.
“Yo creo que tu cabello es hermoso,” dije.
“Ah, te lo agradezco mucho. Pero esa es la clase de cosa que deberías decirle a una chica que te guste cuando hayas crecido.”
No perdí mi oportunidad. “¡Tú me gustas, Roxy-san!” No podía evitarlo; coquetear con chicas lindas es lo que hago.
“Ya veo. Bueno, en otros diez o quince años, si tus sentimientos no han cambiado, por favor, siéntete libre de volver a decirme eso.” Ella me había rechazado de manera muy educada, pero aun así noté la mirada feliz que atravesó su rostro.
No estaba seguro de cuánto me ayudarían en este mundo las habilidades que había perfeccionado jugando juegos hentai, pero la respuesta claramente no era en nada. Las bromas y las líneas que eran viejas y repetitivas en Japón bien podrían ser formas únicas y apasionadas de ganarse el corazón de alguien aquí.
Bueno, lo admito, yo tampoco estaba seguro de a qué quería llegar con eso. El punto es que Roxy era linda y pervertida y yo quería presionar sus botones. Aunque la considerable diferencia de edad entre nosotros definitivamente era un problema. Quizás algo que pensar para el futuro.
“Regresando al tema,” dijo Roxy, “la idea de que el cabello de un color más brillante significa peligro no es nada más que una superstición.”
“Oh. ¿De verdad?” Ahora me sentía tonto por haberme tomado en serio todo el asunto del color del peligro.
“Sí. Durante la guerra de hace cuatrocientos años, los Superd, una raza demoniaca de cabello verde de la Región de Babynos, comenzó una masacre brutal. De ahí viene la asociación; el color del cabello de alguien en realidad no tiene nada que ver con eso.”
“¿Dijiste una masacre brutal?”
“En efecto. Después de solo un poco más de una década de guerra, ellos se volvieron temidos tanto por aliados como enemigos, volviéndose tan violentos como despreciados. Ellos eran tan peligrosos que, luego de la guerra, la persecución los erradicó casi por completo del Continente Demoniaco.”
¿Sus propios aliados los apartaron luego de la guerra? Vaya. “¿Las personas realmente los odian tanto?” pregunté.
“Así es.”
“¿Qué hicieron que fuera tan malo?”
“Bueno, solo puedo decirte lo que he escuchado. Cosas como atacar los campamentos de los aliados demonios y asesinar a las mujeres y los niños, o masacrar a todos sus enemigos en el campo de batalla y luego darse la vuelta a hacer lo mismo con sus aliados. Cuando yo era una niña, escuchaba historias como esas todo el tiempo. ¡No te quedes despierta hasta tarde, o los Superd saldrán y te comerán! Esa clase de cosas.”
Casi sonaba como si ella estuviera hablando del Hombre del Saco, quien aparecía en los cuentos antiguos.
Roxy continuó, “Las personas Migurd y Superd están cercanamente emparentadas, y he escuchado que solíamos ser tratados casi igual que ellos.” Ella se detuvo para asegurarse de que tenía mi atención. “Imagino que tus padres te dirán algo como esto muy pronto, pero si alguna vez te encuentras a alguien con cabello verde esmeralda y algo que se ve como una joya roja incrustada en su frente, asegúrate de no acercarte a ellos. Y si interactuar con uno es inevitable, hagas lo que hagas, asegúrate de no hacerlo enfadar.”
¿Cabello verde esmeralda y una joya roja en la frente? Ella debe haberme estado describiendo a los Superd. “¿Qué pasará si los hago enojar?”
“Provocarás que toda tu familia sea asesinada.”
“Dijiste verde esmeralda, con una joya en sus frentes, ¿cierto?”
“Así es. La cosa en sus frentes es su tercer ojo, el cual les permite ver el flujo de poder mágico.”
“¿Todos los Superd son mujeres?” pregunté.
“Eh, no. Como es de esperarse, también hay hombres.”
“¿Si ellos hacen algo con la joya en sus cabezas, esta se vuelve azul o algo parecido?”
Roxy inclinó su cabeza de la confusión. “Um, ¿no? Al menos, no que yo sepa.”
Bueno, estaba feliz de haber podido preguntar lo que quería. “Al menos, suena a que ellos destacan y son muy fáciles de reconocer,” dije.
“Así es. Si llegas a ver a uno, solo actúa normal, como si tuvieras algo más que hacer, y sal de ahí. Si reaccionas muy de improviso, podrías provocarlo.”
Así que ver a un brabucón y hablarle simplemente era una mala idea. Sí, yo tenía algo de experiencia con eso. “Entonces, si tengo que hablar con uno, ¿con solo hablar de forma educada debería estar bien?”
“En cuanto no digas nada descaradamente degradante, entonces no debería haber problemas; sin embargo, hay muchas diferencias en lo que es comúnmente aceptado en la cultura humana comparada a la cultura demoniaca, así que podrías no saber qué palabras detonarán un estallido. Lo más seguro es evitar ser indirectamente sarcástico y esa clase de cosas.”
Hmm. Estos tipos deben tener un temperamento explosivo. Roxy había dicho que ellos habían sido víctimas de opresión, pero sonaba a que estos miedos tenían fundamento. Quiero decir, si su ira era lo suficientemente tenebrosa como para mantener alejadas a otras personas —cielos.
Si yo era asesinado, dudaba que fuera lo suficientemente afortunado de tener una tercera oportunidad en la vida, así que supuse que lo mejor era hacer todo lo que pudiera para estar a salvo. Estos Superd eran muy malas noticias.
Había pasado más o menos otro año. Mis lecciones de magia estaban avanzando sin problemas. Ahora podía usar hechizos de nivel Intermedio de todas las ramas diferentes.
Por supuesto, todo esto también sin usar encantamientos.
Comparado al entrenamiento ordinario, la magia de nivel Avanzado era como meter el dedo en tu nariz. Lo que quiero decir es que había muchos ataques de largo alcance y se sentían muy extraños de usar. Como, ¿qué iba a hacer con la habilidad de hacer llover sobre un área extensa?
Pero entonces recordé que, luego de una sequía prolongada, Roxy había hecho llover sobre los campos de trigo, para la alegría de todos los aldeanos. En ese momento yo había estado en casa, así que todo esto era algo que había escuchado de Paul.
Evidentemente, Roxy había recibido múltiples peticiones de los aldeanos y había estado resolviendo sus problemas. Casi podía escucharlo ahora mismo:
“¡Estaba labrando la tierra y golpeé una gran roca enterrada en el suelo! ¡Roxy-sama, por favor, ayúdeme!”
“¡Yo me encargo!”
“¡Vaya! ¿Qué clase de magia es esa?”
“Usé magia de agua para ablandar la tierra alrededor de la roca y luego la usé en conjunto con magia de tierra para convertirla en barro!”
“¡Vaya! ¡Eso es increíble! ¡La roca simplemente se está hundiendo!”
“¡Jejeje!”
Estaba suponiendo que así era (probablemente) cómo había sido.
“¡Roxy-san, sabía que tú eras la clase de persona que ayuda a los demás!” dije.
“No es tan así. Estoy haciendo esto para ganar un dinero adicional.”
“¿Te pagan por hacer cosas como esa?”
“Por supuesto.”
Mi primer instinto fue catalogarla como codiciosa, pero los aldeanos parecían aceptar sus términos. Ellos nunca antes habían tenido a alguien que pudiera hacer esa clase de cosas por ellos, y realmente apreciaban a Roxy por ello. Supuse que esto era lo que llamaban dar y recibir.
Había estado pensando al respecto de la forma equivocada. La idea de ayudar a alguien en un apuro sin pedir nada a cambio era algo muy japonés. Era normal ser compensado por algo así. Tenía sentido.
Sin embargo, al ser un aislado en mi vida anterior, no solo no ayudé a nadie más a salir de una situación complicada, sino que yo era la situación complicada para el resto de mi familia.
Jajaja…
Un día, de la nada, decidí preguntarle algo a Roxy, “¿Prefieres que te llame Maestra en vez de solo Roxy-san?”
Roxy arrugó su cara de forma extraña. “No, probablemente es mejor que no. Estoy segura de que me superarás muy pronto.”
¿Yo tenía suficiente talento como para ser mejor que Roxy? Era suficiente para hacerme sonrojar.
“Después de todo, sería raro llamar Maestro a alguien cuyos poderes son inferiores que los tuyos,” agregó Roxy.
“Yo no creo que eso sea raro.”
“Bueno, sería raro para mí. Nunca dejaría atrás la vergüenza de tener a alguien que es claramente mejor que yo refiriéndose a mí como Maestra.”
Ah. ¿Entonces de eso se trataba? “Roxy-san, ¿estás diciendo eso debido a que te volviste más fuerte que tu propio maestro?”
“Rudy, escucha: un maestro es alguien que dice que no tiene nada más que enseñarte, pero que todavía saca una sugerencia respecto a cada una de las cosas que haces.”
“Pero, Roxy-san, tú no harías algo así.”
“Podría.”
“Incluso si lo hicieras, yo estaría honrado.” Roxy siempre se veía muy satisfecha consigo misma cada vez que me sugería cosas; yo probablemente tenía una gran sonrisa en mi propio rostro cuando la alababa con cumplidos.
“Oh, no. Si termino resentida de los talentos de mi propio estudiante, no hay forma de saber qué pueda decir.”
“¿Como qué clase de cosas?”
“Cosas como que yo solo soy un sucio demonio, o como que tú eres solo un campesino.”
Vaya, ¿en serio Roxy acaba de decirme eso? De alguna forma me sentía mal por ella. Después de todo, ser discriminado no era bueno. Pero supongo que eso es lo que consigues cuando hay una jerarquía en tu relación con alguien.
“Estará bien,” dije. “¡Solo actúa como que eres mejor que yo!”
“¡No voy a actuar toda engreída y superior solo porque soy mayor! ¡Simplemente no estoy cómoda teniendo una relación de maestra-estudiante con tal desequilibrio de talento!”
Ella me hizo callar bastante rápido; parecía ser que mi conexión con mi maestra había empeorado. Sin embargo, en mi mente decidí que de todas formas pensaría en ella como mi maestra. Después de todo, ella era una chica que tenía algunos trazos de juventud y podía enseñarme apropiadamente cualquier cosa que yo no pudiera aprender por mi cuenta.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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