Encuentros Fortuitos – Segunda Parte
Capítulo 3: Encuentros Fortuitos – Segunda Parte
Un ojo demoniaco. La mayoría de las personas estarían conmocionadas al recibir algo así tan repentinamente. Por casualidad, ella estaba en ese callejón, y por casualidad, ella me lo dio. Era un gran giro del destino, y mi mente todavía no procesaba lo que estaba pasando.
Dejando eso de lado, había hecho las cosas tal como me había aconsejado el Dios Humano. Entonces eso significaba que las cosas salieron exactamente como él quería que salieran. La idea me hacía querer arrancarme el ojo y aplastarlo bajo mi pie. Aunque no quería, ya que eso sería demasiado doloroso y aterrador.
En cualquier caso, caminé de vuelta hacia la posada y maldije mi propia ingenuidad. Todas las personas caminando por la ciudad estaban duplicadas. ¿Cuál de ellas era el futuro, y cuál el presente? Incluso si pudiera diferenciarlas, los movimientos de las personas eran impredecibles. Seguía malinterpretándolos con mis ojos y chocando con las personas.
“¡Tch! ¡Mira por donde caminas!”
A partir de la apariencia del hombre, supuse que él era un matón de segunda. Tenía una barba voluminosa y una cicatriz en su rostro. No me dio la impresión de que fuera un aventurero, sino más bien uno de los muchos parásitos que infestaban la ciudad.
“Sí, mis disculpas. Mis ojos no están muy bien.”
“Tus ojos no están bien, ¿eh? ¡Entonces camina por la vereda! ¡La mayoría de las personas de esta zona que no pueden ver o escuchar bien se ven arrepentidos cuando caminan, sabes!”
Él estaba tratando de comenzar una pelea. Sus amenazas eran intimidantes, pero podía notar que no estaba tan enojado, sino que solo un poco irritado. “Tendré cuidado de ahora en adelante,” dije.
“¡Así es, ten cuidado!”
No quería que las cosas escalaran más, así que simplemente contuve mi lengua y me di la vuelta.
El matón se dio la vuelta y escupió hacia el suelo antes de empezar a caminar. Después él se detuvo. “Tch… ah, es verdad,” dijo él. “Tengo una pregunta para ti. ¿Viste a un idiota borracho caminando por aquí? Él no regresó ayer.”
Lo vi justo cuando él fijó su mirada en mí una vez más: un masetero rompiéndose justo sobre su cabeza. Lo que pasó a continuación fue instantáneo. Canalicé poder mágico en mi mano derecha y liberé un hechizo de viento que lo apartó del camino.
“¡Gah!” Él dio vueltas por el suelo, y luego saltó para ponerse de pie en una postura defensiva. El hombre desenfundó su espada y apuntó la punta hacia mí. “Bastardo, qué demonios estás—”
En ese momento fue cuando el masetero se estrelló contra el suelo, rompiéndose. Ambos seguimos su trayectoria hacia arriba. Una mujer de mediana edad miró abajo hacia nosotros, con una mirada de desconcierto en su rostro. “¡L-lo siento mucho! ¿Están bien ahí abajo?”
“¡Ah, sí, estamos bien!”
Ella regresó dentro de la casa luego de que respondí. La mirada del matón pasaba una y otra vez por el lugar donde había caído el masetero, su posición actual, y yo. Él tragó saliva.
“Eeh… sobre ese tipo borracho, él está desmayado dentro de uno de los callejones. Probablemente tuvo una pelea con alguien. En fin, me retiro.” Hablé tan rápido como pude antes de darle la espalda. No quería involucrarme más con ese matón.
Después de todo, este ojo parecía tener sus usos, aunque sería una molestia si causaba problemas como este de forma constante. Decidí trabajar en dominarlo lo más rápido posible.
Regresé a la posada. Cuando les conté a Eris y Ruijerd que había conocido a la Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco, ambos estuvieron atónitos.
“¿La Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco? No esperaba que ella reviviera.” Ruijerd tenía una extraña mirada de sorpresa en su rostro.
“Ni siquiera había soñado que conseguiría algo como un ojo demoniaco de forma tan repentina.”
“Otorgar ojos demoniacos es un poder que solo tiene la Gran Emperatriz,” explicó él.
La Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco, Kishirika Kishirisu, también era conocida como la Emperatriz Demoniaca de la Resurrección. Otro nombre para ella era la Emperatriz Demonio de los Ojos Demoniacos. Aparentemente, ella no era muy hábil en combate, pero con doce ojos demoniacos a su disposición, había muchas cosas que ella podía ver que muchos otros no. Su poder más temible era su habilidad para convertir el ojo de otra persona en un ojo demoniaco. Era a través de ese poder que ella otorgaba ojos demoniacos a todos sus seguidores, dándole a ella el poder de gobernar sobre todas las tribus demoniacas. Incluso había aquellos que se volvían sus seguidores solo para obtener más poder.
“Me pregunto qué está haciendo en la ciudad,” dije.
“¿Quién sabe? No tengo ni la menor idea de lo que pasa por las mentes de los Reyes o Emperadores Demoniacos,” dijo Ruijerd, encogiéndose de hombros.
Es verdad, pensé. Después de todo, ni siquiera conocías las verdaderas intenciones del Dios Demonio que serviste por tantos años. No es como si fuera a decirle eso, sabiendo que solo lo deprimiría.
Eris, por otro lado, idealizaba el título Gran Emperatriz del Mundo Demoniaco. “Eso es increíble. ¡Yo también quiero conocerla!”
“¿De verdad?”
Eris y Kishirika. ¿Qué clase de conversación tendrían si se encontraban? Incluso yo tenía un poco de curiosidad. Aunque puede parecer muy improbable, podrían tener algo en común.
“Me pregunto si ella todavía está en la ciudad.”
“No estoy seguro,” dije.
¿Quién sabe? Tal vez, si recorría de nuevo los callejones el día de mañana, la encontraría desmayada del hambre una vez más. Dada su personalidad, se sentía como una broma recurrente altamente plausible. Pero, aun así, bastante improbable. Parecía que estaba buscando a alguien, así que probablemente ya se fue. Era como si ella fuera una chica mágica siendo guiada por la Ley de los Ciclos, o algo así. “Estoy seguro de que ella ya dejó la ciudad.”
“¿En serio? Qué mal,” dijo Eris. Ella probablemente iría a revisar los callejones mañana, a pesar de lo que le diga.
“En fin, dicho eso, voy a encerrarme en la posada. Ustedes dos son libres de salir por su cuenta.”
Ambos asintieron.
Me tomó una semana aprender a usar el ojo demoniaco. Al final, no fue tan difícil. Podías controlar el ojo usando poder mágico. Era muy similar a la forma en que yo usaba magia sin encantamientos, lo cual había hecho muchas veces en el pasado. Con poder mágico, podías controlar lo que veías. Estuve confundido hasta que comprendí que había dos tipos de enfoque. Después las cosas encajaron rápidamente en su lugar.
Uno de los tipos de enfoque controlaba la opacidad, como cambiar la forma de las ventanas de diálogo en un juego erótico. Al principio, estaba configurado al máximo, así que todo parecía completamente duplicado. Configuré la opacidad tan baja como era posible. Al enviar poder mágico hacia la parte más profunda de mi ojo, podía debilitar mi habilidad de premonición lo suficiente como para ver el presente. Aunque los vistazos hacia el futuro eran beneficiosos, así que ajusté la opacidad hasta el punto exacto en que no fuera molesto, pero todavía visible. Después traté de mantenerlo de esa forma. Si perdía la concentración, aunque sea por un segundo, la opacidad cambiaría. Me tomó tres días ser capaz de mantenerlo constante.
Lo siguiente era la duración —o más bien, la latencia. Podía cambiar cuán lejos en el futuro podía ver al canalizar poder mágico hacia el frente de mi ojo. Lo más lejos que podía ver normalmente era solo un segundo, pero con el uso de poder mágico podía ver dos o más segundos en el futuro. Las cosas terminaban viéndose dobles o triples, como la rama de un árbol dividiéndose y representando las diferentes posibilidades.
Podía ver hasta tres o cuatro segundos con más poder mágico, pero si trataba de ver hasta cinco segundos en el futuro, la imagen se dividía y se volvía tan borrosa que me provocaba una jaqueca. Eso representaba cuántos caminos podía tomar el futuro. Además, mientras más lejos intentabas ver hacia el futuro, aparentemente más presionaba tu cerebro. Kishirika incluso dijo que tener dos ojos demoniacos te enloquecería. Tal vez era debido a la influencia de todos sus ojos demoniacos que ella parecía ser tan cabeza hueca.
Sin embargo, yo sabía que podía ver de forma segura un segundo hacia el futuro. Me tomó tres días dominar esto, y después un día adicional aprender a controlar ambos factores al mismo tiempo. En total, me tomó siete días aprender lo básico del uso de mi Ojo de la Premonición.
Mientras yo estaba canalizando poder mágico hacia mi ojo y ordenándole, ¡Ojo de la Premonición, cumple mis deseos! Eris y Ruijerd iban hacia algún lugar juntos cada día. Cuando regresaban, Eris siempre estaba bañada de sudor mientras Ruijerd se veía tan tranquilo como siempre, solo sudando ligeramente más de lo usual. Los dos estaban haciendo algo para sudar así. ¡Y para colmo cada día!
“Solo por curiosidad, me gustaría preguntar. ¿Qué hacen ustedes dos?”
Eris estaba estrujando un trapo lleno de sudor cuando pregunté. Ella respondió, “¡Jeje, es un secreto!” Ella realmente parecía estar disfrutándolo.
¿Entonces ella estaba haciendo algo en secreto que no podía decirme? Ah, lo entiendo. Un poco de diversión por la tarde, ¿eh? Supongo que mi única esperanza de tener acción era ahogarme en el aroma de ese trapo lleno de sudor que ella estaba sosteniendo.
No se hagan una idea equivocada —no estaba particularmente preocupado por eso. Ellos probablemente solo estaban entrenando. Si bien su actitud puede sugerir otra cosa, Eris en realidad era del tipo que se esforzaba en secreto. Ella hizo lo mismo durante nuestro tiempo en la Región de Fittoa, con frecuencia entrenando con Ghislaine en sus días libres. En ese entonces, cada vez que le preguntaba qué estaba haciendo, ella pondría la misma sonrisa confiada en su rostro y diría, “¡Es un secreto!” así que estaba seguro de que esta vez también tenía que tratarse de entrenamiento.
Esa noche tuve un sueño acerca de un aislado de treinta y cuatro años pinchando mi mejilla y susurrando en mi oído, “De ahora en adelante tu apodo será perdedor patético.” Supuse que debía ser obra del Dios Humano. Ese bastardo de verdad era un bueno para nada.
Una semana después les informé a Eris y Ruijerd de mi habilidad de controlar el Ojo de la Premonición. Cuando lo hice, Ruijerd sugirió, “¿Entonces por qué no tú y Eris tienen un combate?” ¿Era para probar lo útil que era esta cosa en batalla? ¿O para mostrarme los resultados de su entrenamiento especial? Lograr ambos al mismo tiempo sería bastante bueno, así que acepté.
Cambiamos de ubicación hacia la playa. Ruijerd se puso de pie al costado para observar mientras nosotros nos posicionábamos uno al frente del otro, con espadas en mano.
“¿¡Realmente crees que ahora puedes derrotarme solo porque conseguiste un ojo demoniaco!?” Hoy Eris se estaba sintiendo particularmente confiada. Ella debió haber aprendido alguna técnica o algo así a lo largo de esta última semana.
Yo quería mantener esa sonrisa de oreja a oreja en su rostro. “Nop, está bien si pierdo. Solo quiero saber cuánto puedo ver con este ojo en medio de la batalla, eso es todo.” Era por eso que hoy no iba a usar magia. También quería comprobar los frutos de mi esfuerzo. Ajusté mi ojo para ser capaz de ver un segundo en el futuro y la batalla comenzó.
“Hmph, eso suena a algo que dirías, pero…”
Podía ver lo que iba a hacer incluso mientras ella seguía hablando. Ella va a balancear su puño izquierdo hacia mí de forma repentina. Si no tuviera este ojo, no habría sido capaz de reaccionar a tiempo. Eris era un prodigio cuando se trataba de lanzar ataques preventivos.
“¡Ha!”
“¡Hoo!” Fui capaz de evitar su ataque. Contrataqué tocando el costado de su cara.
Después apareció la siguiente visión. Eris ni siquiera va a inmutarse —en cambio ella va a comenzar con una seguidilla de ataques, con su espada en su mano derecha. Ese era el punto fuerte de Eris. Ella podía realizar un gran número de ataques para conformar una ofensiva. Su parte baja era tan fuerte que la mayoría de los ataques no la harían tambalear. De hecho, mientras más daño recibía, más cargaba su ira y más agresivos se volvían sus ataques.
“¡Tah!”
“¡Bien!” Golpeé con fuerza su antebrazo. Eris soltó la espada. Anteriormente, yo habría considerado la batalla terminada en este punto. Soltar tu espada significaba que perdías, o al menos era así mientras estaba entrenando junto a Ghislaine. Sin embargo, con mi ojo podía ver que esto aún no había terminado.
Eris ya está preparando su segunda seguidilla de ataques.
En otras palabras, esta solo era una de sus fintas. Ella soltó la espada para hacerme bajar la guardia.
Ella me golpeará directamente en la mandíbula con su puño derecho.
En otras palabras, ella soltó la espada a propósito para provocarme una falsa sensación de seguridad, y así poder llevar a cabo una de sus técnicas de su estilo de combate mano a mano: el especial de Eris, el Puño Boreas.
“¡Qué…!”
“Tus piernas están demasiado abiertas.” Crucé mi pie alrededor de los suyos, sacándola de balance. Su puño golpeó el aire y ella cayó al suelo.
Aun así, parecía que la batalla aún no había terminado.
Ella va a detener la caída con sus manos, usar el impulso y el torque para darse la vuelta, y atacar mi pierna derecha.
“Uh-oh.” Di un paso hacia atrás y al mismo tiempo bajé mis rodillas, atrapándola para que no pudiera moverse.
Gracias a la forma en la que ella movió su cuerpo en un intento desesperado de morderme, el cuerpo de Eris estaba todo torcido. Un brazo estaba aplastado bajo ella, mientras una de sus piernas estaba doblada hacia adentro. Me pregunté qué haría a continuación, pero todo lo que podía ver era a ella retorciéndose.
“Es suficiente,” dijo nuestro árbitro.
Eris se detuvo como si toda la energía hubiera dejado su cuerpo.
¿Gané? ¿En serio gané? Esta era la primera vez que había vencido a Eris en un combate cercano y sin magia.
“Así que perdí…” Eris tenía una mirada sorpresivamente tranquila en su rostro cuando miró hacia mí.
La liberé. Ella se puso de pie lentamente y se sacudió el polvo de su traje.
Ella va a golpearme.
La expresión de Eris se oscureció cuando detuve su puño con mi mano. “¡Me voy a casa!” declaró ella en voz alta. Sus hombros temblaban mientras se devolvía hacia la posada.
¿De verdad la hice enojar? me pregunté. No, no era eso. Probablemente solo le hice perder algo de confianza. Ella siempre me había derrotado fácilmente hasta el día de hoy. Ahora yo de pronto me había vuelto más fuerte. Si estuviera en su lugar, probablemente yo también me habría sentido celoso.
“Eris todavía es una niña,” dijo Ruijerd mientras la veía marcharse.
“Eso es normal a su edad,” respondí antes de mirar hacia él.
Él me miró a los ojos y asintió. “Buen trabajo.”
“Cualquiera con un ojo demoniaco podría hacer eso.”
Yo estaba un poco en forma, pero había docenas de otras personas en este mundo con habilidades físicas similares. Cualquiera que tuviera un ojo demoniaco debería ser capaz de hacer lo mismo.
“Un ojo demoniaco no es algo que una persona pueda dominar inmediatamente cuando lo obtiene.”
“Oh, ¿de verdad?”
“En mi batallón había un Superd que tenía un ojo demoniaco. Él siempre lo mantenía cubierto con un parche y nunca logró controlarlo, hasta el día de su muerte. Es bastante extraño que seas capaz de controlarlo después de solo una semana.”
Ah. Bueno… Sí, entendía a lo que se refería.
Bueno, me esforcé mucho en controlar mi flujo de poder mágico, y dominé su uso en una sola semana. Entonces yo he sido el único capaz de controlarlo así de rápido, ¿eh? Ya veo, ya veo. ¡Muajajaja! “Tal vez incluso podría derrotarlo a usted, Ruijerd-san.”
“Si usas magia,” estuvo de acuerdo él.
“¿En un combate cercano?”
“¿Quieres intentarlo?”
Decidí aceptar su oferta. Para ser honesto, me estaba confiando demasiado. “Sí, por favor.”
Ruijerd dejó su lanza de lado y tomó una postura sin armas. En otras palabras, él no necesitaba su arma característica en contra de un enano como yo. “Si quieres puedes usar magia,” dijo él.
“No, si vamos a hacer esto, lo haremos en las mismas condiciones.”
Antes de incluso haber terminado de hablar, una visión apareció ante mí. La palma de Ruijerd va a golpearme directamente.
Podía verlo. Podía ver lo que él iba a hacer, y podía reaccionar acorde.
“¡Ha!” Estiré mi mano para detenerlo.
Él va a agarrar mi mano.
Retiré mi mano instintivamente en el momento que vi la visión. En el instante siguiente, la visión se volvió borrosa.
Él va a golpearme en el rostro con su puño.
Ahora había dos visiones; en otras palabras, dos futuros potenciales. Uno en el cual él agarraba mi brazo, y otro en el cual él estrellaba su puño en mi cara. ¿Qué estaba pasando? La duda se esparció a través de mi interior. No se suponía que mi visión se volviera borrosa utilizando una ventana de un segundo.
“¡Aah!” Torcí mi cuerpo hacia atrás, apenas evitando su ataque.
El puño de Ruijerd me va a golpear en la cara.
Podía verlo. Podía verlo claramente. Pero mi cuerpo ya estaba torcido en una forma en la cual no podía evitar su siguiente ataque. Incluso si podía ver lo que él haría después, no era capaz de moverme a tiempo para evitarlo.
“¡Gah!”
Su puño se estrelló directo en medio de mi cara. Mi cabeza se golpeó contra la arena de la playa mientras me desplomaba sobre el suelo. Terminé ahí tendido boca abajo.
Estiré una mano para revisar en busca de heridas. Estaba bien, ¿cierto? Esperaba que él no hubiera arruinado irreparablemente mi hermoso rostro. No tenía el rostro hundido ahora mismo, ¿cierto?
“¿Te rindes?”
Pude sentir que se había terminado en el momento que él preguntó eso. “Sí, admito mi derrota.” Pensé que podía ganar cuando vi la primera visión, pero parece que las cosas no eran tan simples.
“Pero ahora lo entiendes, ¿cierto?”
Sostuve la mano que él extendió hacia mí y me puse de pie. “No, no lo entiendo. El futuro que vi simplemente se puso borroso. ¿Cómo lo hiciste?”
“No sé lo que viste, pero decidí que, si intentabas defenderte con tu mano, yo la agarraría, y si no lo hacías, entonces te golpearía. Eso fue todo lo que pensé.”
En otras palabras, siempre y cuando pudiera adivinar lo que yo iba a hacer a continuación, él podía reaccionar a ello. Existía tal brecha entre nuestros niveles de habilidad que mi capacidad para ver un segundo en el futuro al final no significaba nada. Era algo similar al shogi. Incluso si un principiante podía ver un movimiento por adelantado, no había forma de que pudiera derrotar a un maestro.
Los habitantes de este mundo eran, de una forma bastante inusual, increíblemente hábiles. Probablemente había muchos otros ahí afuera que podían luchar como Ruijerd.
“Más importante, ya había luchado antes contra alguien con el mismo ojo demoniaco. Desde entonces, he luchado con la premisa de que todos tienen la misma habilidad. Tú y yo tenemos niveles de experiencia diferentes.”
“Eso es verdad.”
Entonces él usó su experiencia para combatir el Ojo de la Premonición. Tal vez los estilos de espada en este mundo también tenían formas de contrarrestar un ojo demoniaco —por ejemplo, la Espada de Luz del Estilo del Dios de la Espada. Tenía la sensación de que incluso si podías verla, no serías capaz de esquivarla.
“Parece que me confié un poco.”
Parecía ser que las debilidades del ojo demoniaco ya habían sido descubiertas hace mucho tiempo, tales como encontrar una forma de bloquear la visión del usuario, usar un escudo, atacar desde atrás, o incluso luchar en la oscuridad.
Dejando todo eso de lado, este ojo aún tenía sus ventajas. Después de todo, vencí a Eris. Solo pensar en las formas en las que podía usarlo hacía latir con fuerza mi corazón. Había predicho todo lo que Eris haría. Un giro de 180° de lo que habían sido las cosas hasta ahora. En otras palabras, con algo de práctica, podría ser capaz de predecir los movimientos de Ruijerd.
En ese momento fue cuando el Anciano y Sabio Ermitaño apareció con una nube de humo dentro de mi cabeza, con su cabeza calva y lentes de sol. “¡Ahora no tienes que recibir una bofetada cada vez para ver lo lejos que has llegado!” dijo él.
Muy bien. Gracias, Anciano y Sabio Ermitaño amante de los pechos. Hmm. ¡Pensar en todas las formas en las cuales podía usar este ojo de verdad me aceleraba el corazón!
Cuando regresé a la posada, mostrando una mirada de emoción en mi rostro, encontré a Eris sentada en la cama con sus rodillas abrazadas contra su pecho. Ah, es cierto, me había olvidado de ella. Eris estaba deprimida. Mientras tanto, mi Anciano y Sabio Ermitaño interior se había subido a su tortuga y desaparecido del lugar.
“Eh, ¿Eris?”
“¿Qué quieres?”
Luego de nuestra batalla, Ruijerd me contó lo que ellos dos habían estado haciendo durante la última semana. Al final sí fue un entrenamiento especial. Por supuesto, no del tipo pervertido. Para hacerse más fuerte, Eris había dedicado cada día a su práctica de esgrima. Como resultado, ella había logrado vencerlo una vez.
Ella había vencido a Ruijerd una vez. Eso era extraordinario. Yo probablemente nunca lograría eso en mi vida. Aparentemente, Eris ganó mucha confianza debido a ello. Fue por eso que Ruijerd me utilizó para desinflar su ego.
En serio, ¿qué demonios? Fue su propio error y aun así ese pervertido guerrero amante de los niños me hizo limpiar su desastre. Pero fue efectivo. Su ego se había inflado demasiado luego de vencer a un oponente que ella nunca antes había derrotado (Ruijerd), solo para ser desinflado al perder contra un oponente que nunca antes la había derrotado (yo).
Dicho eso, no creía que esa fuera la forma correcta de manejarlo. Yo sabía lo que era finalmente comenzar a pensar, “Oigan, quizás estoy empezando a mejorar,” solo para darme cuenta de lo contrario. Te hacía sentir completamente miserable, como si todo lo que habías hecho hasta ahora hubiera sido en vano.
Claro, tal vez ayudó a enfriar su cabeza. Quizás ahora ella no cometería ningún error grave. Pero Eris probablemente estaba en un periodo de crecimiento rápido. No creía que mantener a raya su ego fuera la decisión correcta. En vez de eso, era mejor dejarla montar esa sensación para que así pudiera desarrollarse aún más rápido. Después podías destacar sus debilidades y corregirlas.
“Eris, te has vuelto realmente fuerte.”
“Está bien, no necesitas consolarme. De todas formas, sabía que no podría vencerte.” Ella mordió su labio inferior de la frustración.
Hmm, ¿qué podía decirle? No tenía ninguna frase adecuada para una situación como esta.
Ruijerd no había regresado a la habitación junto a mí. En primer lugar, fue su culpa que su ego se saliera de las manos, así que esperaba que hiciera algo al respecto, incluso aunque era verdad que yo fui quien en realidad reventó su burbuja.
Por otro lado, si podía consolarla de forma apropiada, su termómetro de afecto indudablemente subiría. Ella se enamoraría perdidamente de mí, y ambos sostendríamos la mejilla del otro en una danza de amor. Ruijerd debe haber asumido que eso podría pasar, y fue por eso que nos había dejado solos.
“No pierdas toda tu confianza por esto. Oí que fuiste capaz de derrotar a Ruijerd una vez. Eso es increíble, ¿sabes?” Me senté a su lado mientras hablaba. Cuando lo hice, Eris apoyó su cuerpo contra el mío. El dulce aroma del sudor llenó mis fosas nasales. Era un buen olor, pero tenía que contenerme. Necesitaba ser un caballero en esta situación.

“Es injusto, Rudeus. Obtuviste un ojo demoniaco mientras yo tuve que esforzarme tanto…”
Me congelé. Mi cabeza instantáneamente se entumeció. Mi lobo interior retrocedió con su cola metida firmemente entre sus piernas. No había nada que pudiera decir en respuesta.
Ella tenía razón. ¿Por qué estaba tan feliz? Fue injusto. Lo que yo había hecho era deshonesto. El poder de un ojo demoniaco no era algo que yo hubiese obtenido mediante el esfuerzo. Simplemente cayó del cielo. Todo lo que hice fue comprar comida de un puesto y vagar a través de los callejones. Es verdad, me había tomado una semana dominar sus poderes. Pero eso fue todo. No había tenido ningún problema. ¿Por qué demonios estaba tan feliz después de usar ese poder en Eris, sabiendo que ella había pasado una semana entera esforzándose, terminando bañada en sudor?
“Lo siento.”
“No te disculpes.”
Eris se quedó completamente en silencio luego de eso. Aunque ella no se apartó de mí. Mi corazón normalmente estaría latiendo con fuerza por su aroma o el calor de su cuerpo, pero esta vez no era así. En cambio, simplemente me sentía avergonzado, como si el calor y el aroma de su sudor me estuvieran criticando. El aire se sentía pesado.
Quizás era mejor para mí no usar el ojo demoniaco a menos que fuera absolutamente necesario. Su conveniencia podría trancar mi crecimiento. Lo había comprendido después de luchar contra Ruijerd.
Ahora mismo, lo más importante no era pensar sobre cómo utilizar este ojo demoniaco. En vez de eso, necesitaba perfeccionar mis habilidades de combate. Es cierto, era un mejor luchador cuando utilizaba el ojo. Pero mis habilidades se estancarían gradualmente si dependía de eso. Depender de esa ayuda solo regresaría para morderme en el futuro. Era peligroso. Casi me permito caer directamente en las maquinaciones de ese Dios Humano.
Decidí que solo usaría mi ojo demoniaco como un último recurso.
Esa noche pasé bastante tiempo reflexionando.
Al final, aún no habíamos encontrado una forma de cruzar el océano. ¿Me había equivocado en algo? Seguí el consejo del Dios Humano lo suficientemente bien, pero todo lo que había conseguido fue un ojo demoniaco.
¿Se supone que esto debería ayudar de alguna forma? ¿Para apostar? Pero los placeres como apostar no existían aquí en el Continente Demoniaco. Si existieran, probablemente serían apuestas en peleas entre dos personas. Eso no me haría ganar mucho dinero. Podríamos usar a Ruijerd como gladiador y cobrar una tarifa de ingreso de una moneda de hierro con un premio de cinco monedas de mineral verde, pero él eventualmente se quedaría sin oponentes.
Hmm. Sin importar cuánto pensara al respecto, no podía llegar a ninguna solución. Seguíamos estando en la misma situación que antes del consejo del Dios Humano. De cierta forma, habíamos desperdiciado una semana. Desperdiciado una semana entera.
“Bueno… supongo que debería venderla.” Decir esas palabras en voz alta ayudó a fortalecer mi resolución.
Afortunadamente Ruijerd no estaba aquí esta noche, y Eris ya estaba al borde de su cama con su estómago al aire. Sería un problema si se resfriaba, así que puse una manta sobre ella.
No había nadie que pudiera detenerme. De seguro la tienda de empeño en el callejón todavía estaba abierta, ¿cierto? Después de todo, las tiendas que comerciaban objetos sospechosos siempre estaban abiertas de noche. Salí de la posada con mi vara en una mano.
Solo logré dar tres pasos en el exterior.
“¿Hacia dónde vas a esta hora de la noche?”
Ruijerd estaba de pie frente a mí. Él no había estado en la habitación, así que pensé que estaba fuera en algún lugar. Claramente estuve equivocado. Maldita sea, ¿qué estaba tratando de lograr espiando a las personas? Tenía que despistarlo de alguna forma.
“Eh, solo iba a tener un poco de diversión nocturna sexy y peligrosa en uno de los burdeles.”
“¿Y necesitas tu vara para tener sexo con una mujer?”
“Eh… es para un juego de roles.”
Silencio. Sabía que eso no iba a funcionar.
“¿Vas a venderla?”
“… Sí.” Su suposición fue tan precisa que tuve que confesar.
“Te lo voy a preguntar una vez más. ¿Vas a vender esa vara?”
“Sí. Esta vara fue fabricada a partir de materiales de muy buena calidad, así que debería venderse por una buena suma.”
“No me refiero a eso. ¿Esa vara no es importante para ti? Al igual que este pendiente.” Él sostuvo el pendiente de Roxy que estaba colgando de su cuello.
“Sí, es igual de importante.”
“Si en el futuro surgen problemas similares, ¿también venderías este pendiente?”
Lo pensé por un segundo. “Lo haría de ser necesario.”
Él respiró profundamente. Pensé que iba a gritar, incluso aunque Ruijerd no era del tipo que alzaba su voz a menos que tuviera algo que ver con niños. Él no gritó. En cambio, dejó salir un suspiro mientras hablaba. “Yo nunca renunciaría a mi lanza, ni siquiera estando acorralado contra una pared.”
“Porque es un recuerdo de tu hijo, ¿cierto?”
“No, porque es la personificación del espíritu de un guerrero.”
Conque el espíritu de un guerrero. Esas eran palabras elegantes, pero no nos harían cruzar el océano.
Había tristeza en los ojos de Ruijerd. “Antes dijiste que había tres opciones.”
“Sí, lo hice,” estuve de acuerdo.
“No recuerdo que vender tu vara fuera parte de alguna de esas opciones.”
“Tienes razón.”
Parecía ser que él iba a regañarme por mentirle. No, nunca tuve la intención de mentir. Vender mi vara era parte de la opción de ataque frontal.
“¿Aún no me he ganado tu confianza?”
“¿Confianza? Confío en ti,” dije.
“¿Entonces por qué no lo discutes conmigo?”
Aparté mis ojos ante la pregunta. Sabía que él no iba a aprobar mi plan. Es por eso que no le hablé al respecto. Tal vez podrían decir que eso era prueba de que yo al final no confiaba en él por completo.
“Durante el último año creo que he llegado a entender el estado actual del mundo. Incluso si completamos misiones del gremio o vamos de incursión hacia un laberinto, nunca seremos capaces de ahorrar doscientas monedas de mineral verde. Es demasiado dinero.”
Esta noche Ruijerd estaba siendo inusualmente realista en su discurso. ¿Comió algo que le hizo mal?
“Tú ya lo sabías. Es por eso que saliste con la idea de usar a un contrabandista. A mí no se me habría ocurrido. Pero esa es la única forma de que yo llegue al Continente de Millis. Tienes razón sobre eso. ¿Entonces por qué estás tratando de vender tu vara?”
Lo único que se me ocurrió fue una opción mejor, no la mejor opción. La mejor opción, en la que todo salía a la perfección, era demasiado difícil y probablemente terminaría en fracaso. Así que no sabía cuál era la solución correcta, al igual que en todas las ocasiones anteriores. También era por eso que no estaba convencido de que usar a un contrabandista realmente fuera la mejor opción.
“Incluso si es la opción correcta, no tiene sentido si crea una ruptura en nuestro grupo,” dije.
“¿Entonces crees que, si confiamos en un contrabandista, eso creará una ruptura?”
“Sí. Porque de acuerdo a tus valores, un contrabandista no es más que un criminal.”
Contrabando… Los esclavos estaban incluidos en la lista de bienes que ellos transportaban. Además, uno de los crímenes más comunes en este mundo era el secuestro. Los niños eran fáciles de secuestrar. Para ponerlo en palabras simples, los contrabandistas eran cómplices de secuestro y venta de niños.
“Rudeus.”
“¿Sí?”
“Es mi culpa que las cosas hayan llegado a esto. Si solo estuvieran ustedes dos, tú no tendrías que preocuparte acerca de conseguir doscientas monedas de mineral verde.”
Por otro lado, si él no hubiera estado con nosotros, pudimos habernos encontrado con nuestro fin de camino aquí. Ruijerd nos había ayudado en innumerables ocasiones.
“Incluso si solucionas el problema vendiendo tu vara, mi orgullo no puede aceptarlo.”
Su orgullo no cambiaba lo que debía hacerse.
“Si vendo la vara, conseguiré el dinero. Después de eso podemos seguir las reglas, pagar, y cruzar el mar. Nadie tiene que sentirse mal por ello. Nadie tiene que comprometerse a algo. Esa es la forma más inteligente de enfrentar esto, ¿no crees?”
“Pero seguirá presente la vergüenza que sentiré debido a que vendiste tu vara. Eris también se sentirá mal por eso. ¿Esa no es la ruptura que estabas tratando de evitar?”
Me quedé en silencio mientras Ruijerd me miraba fijamente.
“Busca un contrabandista. Yo haré la vista gorda a sus crímenes.” Él tenía una mirada muy seria en su rostro. Probablemente se había decidido a no interferir, incluso si se encontraba con un niño secuestrado, solo para que yo no tuviera que vender mi vara. Todo era por mi bien. Él estaba dejando de lado sus propios principios y creencias por mi bien. Si su resolución era así de fuerte, no podía esperar persuadirlo.
“Si durante el viaje ves a un verdadero desgraciado y no puedes contenerte, por favor, dímelo. Al menos deberíamos ser capaces de ayudar a un niño.”
Si Ruijerd hablaba en serio al respecto, entonces abandonaría este plan, sin importar lo inteligente que yo pensaba que era. Dependeríamos de un contrabandista para cruzar el mar. Pero esta vez no iba a satisfacer a otras personas. Si Ruijerd no podía contenerse, los traicionaríamos sin dudarlo y ayudaríamos a quienquiera que lo necesitara. Usaríamos a los criminales y luego los dejaríamos de lado.
“Muy bien, entonces comencemos a buscar un contrabandista,” dije.
“Sí. Hagámoslo.”
“Me temo que verás muchas cosas desagradables durante el proceso, pero vamos a enfrentarlas juntos.”
“Lo mismo digo.”
Ambos nos dimos un firme apretón de manos.
Terminamos el apretón y estuvimos a punto de ir a dormir cuando el rostro de Ruijerd se puso rígido. Él de pronto preparó la lanza en sus manos. “¿¡Quién está ahí!? ¡Qué es lo que quieres!”
Temblé de la sorpresa por lo repentino e intimidante que fueron sus acciones, y luego seguí su mirada. Ahí, dentro de la oscuridad de un callejón, estaba la figura de un solitario hombre con una sonrisa a medias en su rostro barbudo. Él tenía sus brazos en el aire, como para demostrar que no tenía malas intenciones. Una espada colgaba de su costado. Él parecía haber salido directo de una escena de combate de una película.
“Ooh, qué miedo. Yo aquí pensando que todo lo que había escuchado sobre la raza Superd eran un montón de basura, pero aquí estás, uno real.” Él mostraba una leve sonrisa mientras se acercaba. Ya había visto antes a este sujeto. “Primero que nada, ¿podrías bajar esa arma tan peligrosa? No vine aquí buscando una pelea. Te estaba buscando para darte las gracias.”
“¿A esta hora de la noche?”
“Es un poco temprano para que estés durmiendo, ¿no?”
Ah, ahora lo recuerdo. Este era el hombre que me encontré anteriormente, el sujeto con el que me tropecé luego de recibir mi Ojo de la Premonición. Nunca imaginé que vendría a agradecerme en medio de la noche. Él realmente era un delincuente.
“Me tomó algo de tiempo encontrarte. Nadie sabía nada sobre un mago con problemas de vista. Pero cuando escuché los rumores sobre Fin del Camino, sabía que eras tú. Esa túnica gris y tu habilidad para recitar hechizos sin encantamientos, como también tu estatura —tan bajo como un enano— y esa forma condescendientemente educada de hablar.”
Aunque yo no era un enano.
“Domador de Perros Ruijerd. Me ayudaste hace siete días. Y gracias a ti también encontré a ese idiota. Cuando lo encontré, él tenía su quijada aplastada y estaba tendido en un callejón. Pobre idiota. En el estado en el que está, no será capaz de beber nada más que alcohol por un tiempo. Tampoco es como si bebiera algo más.”
¿En serio?
“Nah, solo estaba jugando. Al menos tengo a un mago sanador dentro de mis amigos.”
Bien. El hombre con el que me crucé puede haber sido un viejo lolicon pervertido, pero al menos no tenía su quijada partida en dos.
“¿Entonces fue por eso que viniste a agradecerme?”
“Eso, y por usar tu magia para apartarme del camino. Me salvaste de que me rompieran la cabeza.”
“Así que eso es todo. Bueno, me alegra escucharlo.”
El hombre habló con extrema gravedad. “En mi trabajo, no hay nada peor que una deuda de gratitud. Sin importar lo pequeña que sea, si no la pagas, eventualmente te alcanzará, y podrías quedar atrapado en situaciones en las que tienes que traicionar a tus camaradas. Es por eso que es mejor pagarla, y lo más rápido posible.” Él sacudió su cabeza de forma dramática y apuntó hacia mí. “Domador de Perros, los estaba escuchando, y debo decir que estás de suerte. Resulta que te tropezaste con alguien que es miembro de una organización de contrabandistas.”
Ruijerd y yo nos miramos el uno al otro. ¿Este sujeto era miembro de una organización de contrabandistas? Qué desarrollo tan conveniente. Normalmente habría sospechado que estaba mintiendo, pero también estaba el consejo del Dios Humano. Tal vez todo fue para conocer a este hombre.
Mientras tenía problemas para tomar una decisión, el hombre pareció malinterpretar nuestro silencio y extendió su palma hacia nosotros. “Dicho eso, no se equivoquen. Estoy regresando un favor, pero contrabandear a un Superd está en un nivel completamente diferente. No creo que mi vida valga doscientas monedas de mineral verde.”
Inseguro acerca de a qué se refería, regresé mi vista hacia él y lo alenté a continuar.
El hombre solo sonrió. “Espero que Fin del Camino sea muy fuerte, así que tengo un favor que pedirles. ¿Les gustaría escuchar?”
Él iba a regresar un favor, pero ¿también quería uno a cambio? Eso era un poco extraño. Por otro lado, él me vio usar magia sin encantamientos. Su plática de pagar una deuda probablemente solo fue una fachada; él en realidad buscaba una persona competente para ofrecerle un trabajo. Fue por eso que apareció cuando escuchó nuestra conversación.
Ruijerd me miró de reojo. Después de todo, negociar era mi trabajo.
“Depende de los detalles de tu solicitud.”
“No es nada demasiado difícil.” Aunque las condiciones que él enumeró fueron un poco inesperadas. “Verás, tenemos que almacenar bienes de contrabando antes de transportarlos, y después tenemos que mantenerlos a salvo hasta que la parte interesada venga a llevárselos. En un mes más, vamos a almacenar algunos, ejem, bienes antes de transportarlos. Quiero que ustedes liberen a esas personas. Si es posible, me gustaría que hicieran los arreglos para enviarlos de vuelta a sus hogares.”
“¿No es esa la definición exacta de traicionar a tus amigos?”
“Nah, es por su propio bien. Hay uno mezclado dentro de esos bienes… bueno, podrías llamarlos esclavos… que causará problemas para nosotros en el futuro. Venderlos nos daría una gran fortuna, pero también regresaría a mordernos en un año más.” Él se encogió de hombros y continuó. “Intenté hacerlos entrar en razón, pero no es como si fuéramos una organización muy unida. Estaba buscando a alguien tanto capaz como reservado que pudiera arruinar sus planes. ¿Entonces qué dicen?”
Ruijerd y yo una vez más intercambiamos miradas. Nosotros no seríamos secuestradores, sino más bien salvaríamos personas. Si ese era el caso, no parecía haber ningún problema, pero…
“¿Por qué no puedes hacerlo tú? Con tu espada y tus habilidades, deberías ser capaz de lograrlo, ¿cierto?”
“Así es. Puede que no lo parezca, pero soy el más fuerte de mis amigos. Aun así, Superd-san, no es como si quisiera traicionar a mis camaradas. Tengo que considerar lo que pasaría después, entienden. Incluso si los salvo, ya no tendría un lugar al cual volver, así que no tendría sentido. Solo porque eres el más fuerte no significa que estarás en la cima.”
“…”
Por la mirada en el rostro de Ruijerd, era difícil saber si él entendía o no lo que el hombre estaba tratando de decir. Parece que él lo entendía en un nivel lógico, pero no en uno emocional.
“Rudeus, no tengo problemas. Decídelo tú.”
Ruijerd acababa de decir que él haría la vista gorda a cualquier crimen. Sin importar lo despreciable que fuera el hombre frente a nosotros, él obedecería si yo decidía hacerlo.
Lo consideré. Mucho de esto era sospechoso. Aun así, este era el resultado del consejo del Dios Humano. Si bien era verdad que no podía confiar en el propio dios, probablemente era mejor no pensar demasiado las cosas e ir con la corriente, tal como hice la vez anterior.
Basados en lo que habíamos escuchado, no estaríamos cometiendo ningún crimen. Había una gran probabilidad de que la persona que estaríamos ayudando fuera un monstruo horrible, pero salvar a alguien todavía era salvar a alguien, sin importar su personalidad.
Además, de verdad necesitábamos que un contrabandista nos llevara a través del océano. Este no era un mal trato si podíamos cruzar sin tener que pagar nada a cambio. Considerando eso, fue fácil llegar a una decisión.
“Muy bien, lo haremos.”
Ruijerd asintió y el hombre sonrió. “Muy bien, espero que hagan un buen trabajo. Mi nombre es Gallus Cleaner.”
“Rudeus Greyrat.”
Y así, terminamos presentándonos y decidiendo tomar una misión de una organización de contrabandistas.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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