La Princesa de Asura y el Ángel
Capítulo Extra: La Princesa de Asura y el Ángel
Ars, la capital del Reino de Asura, era la ciudad más grande y poblada del mundo. Había un castillo de paredes blancas en su mismísimo centro —naturalmente, se decía que era el más grande y más hermoso del mundo. Era conocido como el Palacio Plateado, y era la residencia de la familia real.
Dentro de sus paredes, rugía una lucha por el poder despiadada, peligrosa, y perpetua que contradecía su apariencia inmaculada. Los nobles del reino nunca se cansaban de conspirar, engañar, y traicionarse entre sí. Ellos libraban batallas día y noche.
El mundo de este palacio era uno pequeño e infernal —un lugar donde se decía que no se podía confiar absolutamente en nadie.
De casualidad, el Incidente de Desplazamiento que había tomado lugar en la Región de Fittoa del reino tuvo un impacto enorme en el curso de las guerras libradas dentro de este castillo.
Esta es la historia de cómo esos eventos fueron puestos en marcha…
Además de las residencias de la familia real, el Palacio Plateado contenía un buen número de esplendidos jardines.
Estaba el Jardín Rosa, lleno de plantas con flores rojas; el Jardín Peony, lleno de plantas con flores negras; el Jardín Hydrangea, lleno de plantas con flores azules; y finalmente, un lugar donde solo florecían flores blancas —el Jardín Azucena.
Este último era el favorito particular de un cierto personaje.
Su nombre era Ariel Anemoi Asura, y ella era la segunda princesa del Reino de Asura. De su madre, la reina consorte, una belleza famosa, ella había heredado rasgos encantadores y un cabello dorado brillante; de su padre, el rey, ella había heredado una voz inigualablemente hermosa. Y aunque ella aún no había alcanzado la mayoría de edad, su carisma era abrumador. La mayoría de los residentes de la capital ya hablaban de ella como la princesa más hermosa que jamás hubiera existido.
Esta jovencita visitaba el Jardín Azucena cada tres días. Ella se sentaría ante una mesa completamente blanca, acompañada solo de su caballero guardián y su mago, y tomaría el té tranquilamente.
Durante estos momentos, la vista de ella era lo suficientemente encantadora para hacer que cualquier mujer suspirara con anhelo, y tan cautivadora que ningún hombre podría hacer más que mirar. Su belleza, como la de un hada de una antigua historia de folclore, era tal que parecía grosero incluso acercarse a ella. Por lo tanto, nadie iba a hablarle a la princesa cuando ella visitaba el Jardín Azucena. Ni una sola alma se atrevía a tomar el té junto a ella.
La princesa disfrutaba su respiro momentáneo intercambiando solo un par de palabras con sus guardianes, a pesar de estar completamente sola en su mesa.
Su caballero guardián era un chico de una gran belleza. Él tenía un cabello castaño encantadoramente brillante y rasgos faciales fuertes; su nariz era afilada, y su mentón bien definido.
Su nombre era Luke Notos Greyrat. Siendo el segundo hijo de la familia Greyrat, una de las cuatro grandes casas provinciales del reino, él era un joven caballero talentoso que ya había alcanzado el rango Intermedio en el Estilo del Dios de la Espada. No había ni una sola chica dentro del castillo que no lo conociera. A pesar de que todavía estaba a principios de sus diez, él ya poseía una lengua plateada, y nunca perdía el interés de ninguna dama que conversaba con él. Con sus miradas gallardas y mente astuta, se decía que cautivaba a cada hija noble con la que se encontraba. Al menos, ningún otro hombre en el castillo era ni de cerca tan admirado por las chicas de su edad.
El mago guardián de la princesa era un poco mayor, tal vez de dieciséis o diecisiete —un joven más que un niño.
Si bien no era tan bien parecido como Luke, él seguía siendo apuesto de acuerdo a estándares normales; su cara algo alargada poseía un atractivo afable. Su presencia añadía un aire de carisma juguetona que complementaba de buena forma la belleza de los otros dos, haciendo mucho más difícil para cualquiera imaginar acercárseles.
Su nombre era Derrick Redbat, tercer hijo de la muy conocida familia Redbat, y él era un mago de rango Avanzado que se había graduado del ilustre Instituto de Magia de Asura.
¿De qué hablaban estos tres cuando estaban solos? Era un asunto de gran interés para todos los jóvenes viviendo en el Palacio Plateado, pero ninguno de ellos conocía la respuesta. En este día, como en muchos otros, ellos estaban conversando tranquilamente en el Jardín Azucena.
“Ahora bien, ¿de qué color eran?”
Las palabras de Ariel hicieron eco débilmente a través del jardín. Su voz de verdad era extraordinariamente hermosa; el sonido de ella traía a la mente el sonido de las campanas.
“Un tono de rosa encantador… Ah, pero también con una pizca de naranja,” respondió el joven caballero Luke desde el otro lado de la mesa, donde él estaba de pie acompañándola. Su propia voz era de alguna forma aguda, como uno podría esperar de un niño de su edad, pero poseía claridad y plenitud.
Derrick, el mago guardián de la princesa, escuchaba en silencio. La expresión sombría en su rostro sugería que él estaba meditando sus palabras.
“Personalmente, prefiero los brotes de cerezo levantados sobre un campo de porcelana blanca…”
“Con todo el debido respeto, Ariel-sama, siento que aquellos que se vuelven hacia adentro también tienen cierto encanto.”
“¡Santo cielo! ¿Te gustan los invertidos?”
El tono de Ariel era un poco de sorpresa, pero Luke respondió calmadamente. “Bueno, admitiré que no soy especialmente quisquilloso cuando se trata de tales detalles. Al final, a mí el tamaño es todo lo que me importa.”
Ariel suspiró y sacudió su cabeza. “En serio. No tienes nada de gusto, Luke.”
En respuesta, Luke simplemente se encogió de hombros.
Alguien se podría preguntar, ¿exactamente de qué estaban hablando estos dos?
“En cualquier caso, ¿cómo disfrutaste de esta nueva sirvienta? Se llamaba Sarisha, ¿no?”
“Su cuerpo era bastante sensible, y su inocencia encantadora. Eso creó una velada bastante placentera.”
La respuesta era bastante simple: Luke había estado describiendo los pezones de la chica con la que se había acostado el otro día.
“¿En serio? Mmm. Con eso me has hecho querer meterla en mi recamara de alguna forma.”
“Estaría perfectamente feliz de ayudar, mi señora.”
“¿Oh? ¿Ya te has preparado para descartarla luego de dormir solo una vez con ella?”
“Me temo que los pechos de Sarisha no eran lo suficientemente grandes para mi gusto.”
Ariel y Luke, en claro contraste de sus apariencias, en realidad eran un par de jóvenes mujeriegos y lascivos. Ya por un tiempo, ellos habían estado cazando indiscriminadamente a las sirvientas del palacio y las hijas de los nobles de rango medio.
“Si me preguntas, nada es más excitante que jugar de esa forma con chicas lindas. Imagino que Sarisha gritaría bastante bien…”
Solo un número limitado de personas en el palacio estaba al tanto de esto, pero la Princesa Ariel era tanto bisexual como una sádica. Muchos dentro de la nobleza de Asura poseían unas tendencias sexuales extraordinarias, y ella ciertamente no era la excepción. Luke no era un caso tan extremo, pero su amor por las mujeres de pechos grandes no conocía límites.
Ocultos en las sombras de su apariencia y reputación, los dos vivían vidas llenas de placer —indiferentes de las conspiraciones e intrigas que definían a la corte real de Asura.
En esto, ellos se parecían mucho a las personas de su rango. La mayoría de la nobleza satisfacía su comportamiento de forma escandalosa, o incluso más. Asura era un reino con 400 años de historia, uno que nunca había conocido la guerra o la hambruna. Para muchos dentro de sus clases superiores, un gusto demostrado por la decadencia era como un símbolo de posición social. Ariel y Luke todavía eran jóvenes, pero ya estaban inmersos en ese tipo de diversiones.
Sin embargo…
“Luke. Ariel-sama. Creo que sería bueno para ustedes que se comporten… de una forma más discreta.”
Derrick era un hombre de un pensamiento más convencional. En gran parte, esto era porque los Redbat apenas eran nobles provinciales de rango medio. Ellos vivían en un mundo completamente diferente que la decadencia de la capital.
Uno podría preguntarse por qué a tal joven se le había otorgado el prestigioso rol de ser el mago guardián de la segunda princesa, pero la respuesta era bastante simple: sus resultados en el Instituto habían sido impresionantes. Los magos de rango Avanzado de nacimiento noble eran un activo raro.
“Oh, Derrick, realmente deberías aprender lo que significa ser un noble de Asura.”
“Mi señora está en lo correcto, Derrick. Tú siempre eres así. Si no aprendes a leer el ambiente, nunca serás popular con las señoritas.”
Mientras Ariel y Luke se encogían de hombros, Derrick dejaba salir un largo suspiro.
“Ariel-sama, eso no fue lo que quise decir. Usted bien podría gobernar el reino algún día, así que parece descuidado exponerse a los rumores y los celos. Se arriesga a hacer enemigos.”
Esta vez, fue el turno de la Princesa Ariel de dejar salir un largo suspiro. “Escucha, Derrick. Siempre estás diciendo cosas como esas, pero recuerdas que yo soy la segunda princesa, ¿cierto?”
“Por supuesto. Lo cual significa que está muy arriba en la línea de sucesión, y es una candidata potencial para el trono.”
“Tengo dos hermanos mayores y una hermana mayor. Parece que encontraron un esposo para mi hermana, pero mis hermanos están luchando incansablemente por el trono. Con ellos alrededor, no existe ni siquiera la más mínima probabilidad de que yo me convierta en reina.”
“Eso no es verdad. Usted es la hija de la reina consorte. Eso la convierte en la única heredera totalmente legítima del trono, y—”
“Detente ahí, Derrick,” lo interrumpió Ariel de forma cortante. “¿Qué tal si esas palabras llegan a los oídos de mis hermanos? ¿Quieres que envíen asesinos por mí? Ya es suficientemente malo que tenga a todos estos nobles jurándome lealtad por puro interés propio…”
“Ariel-sama, si usted escoge pelear, yo felizmente arriesgaría mi vida para protegerla de cualquiera que puedan enviar.”
“¿Te importaría, por favor, dejar de decir cosas tan alarmantes? Eso de todas formas no es muy convincente. Sé lo que realmente piensas de Luke y de mí… Probablemente te gustaría verme atrapada en una lucha por el poder solo para que puedas abandonarme cuando la lucha comience, ¿no?”
“Qué—” Los ojos de Derrick se abrieron mucho de la conmoción. Un instante después, su cuerpo comenzó a temblar, su rostro se puso serio, y apretó sus manos hasta convertirlas en puños.
“Escucha, Derrick. No me importa si nunca llego al trono. Todavía puedo beber té en un hermoso jardín y vivir mi vida de la forma que me plazca, y eso es suficiente para mí. De todas formas, no tendría ni una sola oportunidad contra mis hermanos. La idea de lanzarme voluntariamente dentro de ese alboroto es simplemente absurda.”
El pesimismo de Ariel estaba totalmente justificado. Sin importar cuán alto fuera su lugar en la sucesión, ella era más joven que sus rivales y tenía muchos menos aliados. Sus probabilidades de victoria iban de escasas a nulas. Entonces, de seguro era más sabio no aspirar al trono en lo absoluto y simplemente vivir una vida de placer indulgente. Ella todavía era una princesa del país más grande del mundo, así que esa opción estaba disponible para ella.
“Entonces no importa…” El corazón de Derrick fue nublado de frustración, pero no podía encontrar más palabras para decir.
Mientras se daba la vuelta y dejaba el jardín, Ariel y Luke se encogieron de hombros, y luego siguieron conversando sobre los pezones de las mujeres del palacio.
No era como si Derrick hubiera abandonado sus responsabilidades como el mago guardián de la princesa. Él solo estaba yendo hacia el baño.
A Derrick y Luke se les encomendó la tarea de proteger a Ariel en todo momento, pero seguían siendo humanos, así que sus cuerpos tenían ciertas necesidades. Cuando alguno de ellos sentía el llamado de la naturaleza, ellos usualmente le informarían al otro y harían lo que deben tan rápido como fuera posible. En este mundo, como en cualquier otro, las personas nunca estaban tan vulnerables como cuando hacían sus necesidades.
El aire perfumado dulcemente del Jardín Azucena nunca había sido del gusto de Derrick. Al principio, él le había informado a Luke cada vez que sentía la necesidad de ir hacia el baño más cercano, pero con el tiempo, esto se convirtió en algo tan rutinario que Ariel y Luke comenzaron a esperarlo. Eventualmente, la princesa le ordenó que ya no se molestara en anunciar sus intenciones. Sin embargo, si bien sus gustos pueden ser extremos en algunos aspectos, a ella no le gustaba ser recordada de temas escatológicos en medio de su hora del té.
Derrick dejó salir un gran suspiro mientras se encerraba dentro del baño. Él estaba reproduciendo mentalmente la conversación que acababa de tener con la Princesa Ariel. Ariel insistía en que no tenía ninguna intención de convertirse en reina, pero Derrick ansiaba con fuerza que ella tomara el trono.
No era como si él pensara que sus hermanos, el primer príncipe y el segundo príncipe fueran candidatos indignos. Si cualquiera de ellos tomaba el trono, ellos sin duda madurarían en reyes respetables y normales comparados con aquellos que habían estado ahí antes.
Pero de la forma en que Derrick lo veía, eso no era lo suficientemente bueno. Con cualquiera de los príncipes en el trono, Asura continuaría sobre su camino actual —podrido hasta el núcleo, pero de todas formas en expansión. Las riñas desagradables e insignificantes de la nobleza continuarían como si nada, desperdiciando dinero y energía que de otra forma podría ser empleada en progresar. Y en poco tiempo, Asura podría volverse vulnerable en cuanto a la influencia externa.
Esta tierra nunca había conocido el hambre. Sin importar cuán corrupta fuera la nobleza, sin importar cuán severos fueran sus impuestos, las personas nunca tenían hambre. Por lo tanto, su descontento raramente se convertía en furia; pocos se alzaban para mejorar el estatus quo. No había habido ninguna rebelión mayor o guerra civil.
Como resultado de esto, el reino se había estancado.
Por supuesto, todavía estaba progresando constantemente en los campos de magia y la tecnología. Pero el Reino del Rey Dragón hacia el sur los habían superado en cuanto a desarrollo tecnológico, y las Naciones Mágicas hacia el norte estaban haciendo grandes avances en las investigaciones arcanas.
Si bien Asura aún tenía ventajas abrumadoras en otros aspectos, a este ritmo era difícil decir en dónde estarían las cosas en otro siglo… o incluso medio siglo. El Reino del Rey Dragón en particular estaba observando a Asura como un halcón en busca de cualquier señal de debilidad, ansioso de reclamar una parte de su tierra llena de riquezas.
Asura actualmente creía que las montañas uniendo sus fronteras eran un seguro ante invasiones foráneas, pero ¿cómo lo haría contra un ejército del Reino del Rey Dragón mucho más tecnológicamente avanzado de unos cincuenta años en el futuro? ¿Y qué tal si las Naciones Mágicas aprovechaban la oportunidad para invadir desde el norte…?
“Ariel-sama podría cambiarlo todo, pero aun así…”
Derrick creía genuinamente que la segunda princesa era capaz de empujar Asura hacia un camino diferente.
Él todavía recordaba claramente el momento que la conoció. Fue hace solo unos años, en la celebración de año nuevo efectuada por el reino. En ese entonces, Derrick se acababa de graduar del Instituto de Magia. Si bien él no había sido el mejor estudiante de su clase, había estado dentro de los mejores, y ya se había asegurado un lugar dentro de los Magos Reales de Asura, a los cuales se uniría algunos meses después.
Derrick sabía que él era un mago capaz, pero también uno mediocre. Él no tenía grandes expectativas para sí mismo. Pero ese día, él se encontró con cierta joven encantadora. A pesar de que Ariel aún no cumplía la mayoría de edad, ella había sido invitada a la fiesta como invitada de honor. A pesar de su juventud, ella dio su discurso de felicitaciones con un estilo claro y confiado; a los ojos de Derrick, su audacia e inteligencia opacaban a los mejores estudiantes con los que había hablado en su graduación del instituto.
Algo de tiempo después, luego de unirse a los Magos Reales, su padre le dijo que la posición de mago guardián de la segunda princesa estaba vacante, y le ofreció recomendarlo para el puesto —aunque obtenerlo iba a ser difícil. Él había aceptado de forma entusiasta.
Ariel era una persona competente y dinámica. Por el momento estaba pasando sus días bebiendo té y sus noches saltando sobre las sirvientas, sí… pero por naturaleza, ella era diligente, sociable, y dispuesta a trabajar duro para mejorar. Si ella fuera a asumir el trono y dedicarse a fortalecer su país, Derrick confiaba en que Asura daría un gran salto en una sola generación. Incluso podría ser posible la conquista de todo el Continente Central.
Al menos, ella era increíblemente carismática. Tanto el Instituto de Magia como los Magos Reales estaban llenos de lo que uno llamaría personas descontentas. Había muchos que murmuraban palabras de criticismo hacia los ministros que actualmente dominaban el gobierno, o hacia la nobleza y la familia real.
Sin embargo, en todos los años que él había pasado por aquí, Derrick nunca escuchó a nadie hablando mal de Ariel.
Él tenía mucha confianza en que ella se convertiría en una gobernante como Gaunis Freean Asura, quien había guiado a la humanidad a través de las últimas etapas de la Guerra de Laplace y tomado el trono como resultado —una gobernante querida por toda su gente. Ya había varias personas que felizmente darían sus vidas por el bien de Ariel. El propio Derrick era una de ellas; había sido doloroso y exasperante escucharla desechar esa lealtad de forma tan casual.
“Bueno, su vida está en poco riesgo si sigue actuando de esta manera… pero se está rebajando al nivel de algunos nobles corruptos…”
¿Tal vez ella de verdad no quería cargar las expectativas de sus compatriotas? ¿Acaso Derrick había sido escogido como mago guardián específicamente porque ella pensaba que él no la empujaría hacia un camino más difícil? La princesa nunca lo dijo, pero tal vez ella lo detestaba…
Derrick suspiró nuevamente.
Pero justo cuando se estaba hundiendo más en la melancolía, él escuchó el débil sonido de una voz humana.
“¿Mm?”
Alguien evidentemente estaba teniendo una conversación dentro del baño.
“La Princesa Ariel…”
“… matar…”
Habiendo escuchado algunas palabras alarmantes, Derrick contuvo su aliento y presionó su oído contra la pared posterior.
“¿Entonces Grabel-sama ve a Ariel-sama como una amenaza?”
“Así es. Después de todo, su popularidad con los plebeyos es destacable. Él está bastante molesto de que ella sea más conocida que él, incluso aunque ella apenas se muestra en público.”
“Ahora que lo pienso, es un poco extraño… Cualquiera sea el plan que esté tramando en este momento, ella podría estar jalando de los hilos detrás de escena.”
“Es cierto. Cuando no puedes ganar una lucha de frente, en cambio tienes que merodear en las sombras, supongo.”
Derrick frunció sus cejas ante esto. La popularidad de Ariel con los ciudadanos era parcialmente debido a su carisma natural, pero ella también se mostraba ante ellos de forma mucho más frecuente que el Primer Príncipe Grabel. Su hermano asistía diligentemente a las ceremonias internas del palacio, pero raramente se aventuraba a los eventos afuera de sus paredes; en contraste, Ariel pasaba mucho de su tiempo en varios actos externos. Por ejemplo, ella recientemente había asistido a una ceremonia de inauguración de un nuevo puente sobre el río Alteir, convirtiéndose en una de las primeras personas en cruzarlo. No hace mucho, ella había sido la invitada de honor en el torneo de combate mágico más grande del Instituto, entregándole al ganador sus premios junto a un ramo de flores, y permitiéndole el honor de besar su mano. Era precisamente debido a que invertía tiempo en tales eventos, totalmente desconectados de las luchas por el poder dentro de la corte real, que ella se había hecho popular con los plebeyos.
“Aunque si ese realmente es el caso…”
“En efecto. La chica se convertirá en un obstáculo.”
“… Supongo que sería mejor tomar precauciones para evitar problemas a futuro.”
“Me siento de forma similar. Y, además, debido a una profunda preocupación por los intereses del Príncipe Grabel y el Reino de Asura como un todo, ya he hecho ciertos… arreglos.”
“Jajaja. Supongo que realmente debí haber esperado eso de ti.”
Derrick estaba tentado a salir de golpe del baño y matar a los hombres afuera, pero rápidamente descartó esa idea. Estos dos muy probablemente eran nobles de la facción del primer príncipe. Eran hombres que habían gastado sus fortunas libremente —y recurrido a los actos más viles imaginables— por el bien de darle forma a los eventos a su gusto; cuando estaban arrinconados, ellos ofrecerían excusas cobardes para salvar sus propios pellejos. Había muchos de su clase dentro del palacio.
Derrick podría matarlos aquí y ahora con su magia, pero ese sería un acto insignificante. Todos asumirían que Ariel había ordenado a su mago guardián asesinar a dos nobles leales al primer príncipe. Eso sería interpretado como un acto de hostilidad abierta en contra del propio Grabel, y conduciría a una seguidilla de ataques constantes de sus seguidores.
Por un momento, Derrick se preguntó si tal resultado podría forzar a Ariel a perseguir el trono de una vez por todas… pero si la princesa no tenía ninguna motivación real de luchar, ellos serían puestos a la defensiva, arrinconados, y finalmente desmembrados como animales.
Después de abandonar la idea de matar a los hombres, Derrick dejó el baño sin decir una sola palabra. De una forma u otra, él tenía que tomar acciones contra esta nueva amenaza.
Uno de los nobles dijo que ya habían sido hecho arreglos. En tal caso, algo probablemente pasaría pronto —tal vez incluso durante el transcurso de los próximos días. Su objetivo probablemente era la propia Ariel, pero como sus guardianes más leales, Derrick y Luke también eran objetivos potenciales.
¿Será un asesino? ¿O tal vez alguna clase de veneno?
Él tenía que contarle inmediatamente a Ariel sobre esto… e instarla una vez más a luchar esta batalla de frente.
Con estas ideas atravesando su mente, Derrick se apresuró de vuelta hacia el Jardín Azucena, apretando su vara bajo su túnica para así poder protegerse contra cualquier emboscada repentina.
“… ¿Cuánto ha pasado desde la última vez que luché?”
Durante el Instituto de Magia, él había participado en batallas de entrenamiento y de forma regular —algunas veces contra otros magos jóvenes, algunas veces contra estudiantes de una academia de caballeros. En ocasiones, estas eran batallas grupales a gran escala, enfrentando a equipos de tres a cinco personas. Varias veces al año, los estudiantes también eran escoltados hacia un bosque local por sus instructores y aventureros contratados, esto para ganar experiencia luchando contra monstruos.
No era como si Derrick nunca antes hubiera tomado una vida. En una batalla de entrenamiento, él accidentalmente había matado a su oponente con un hechizo que de casualidad le dio en la cabeza. Y durante el proceso de selección de su papel como mago guardián, se le había solicitado luchar y matar a un convicto previamente sentenciado a muerte —como una prueba de su disposición a hacer lo que fuera necesario.
Sin embargo, si alguien estaba enviando a un asesino a enfrentarlo tanto a él como a Luke, ellos indudablemente escogerían a un asesino experimentado y eficiente. Sería una lucha de vida o muerte. La idea enviaba pequeños escalofríos por el brazo de Derrick.
“¿Puedo protegerla…?”
Él expresó su ansiedad… y luego sacudió su cabeza para sacarla de su mente.
Esto era algo que Derrick no tenía forma de saber, pero…
El Incidente de Desplazamiento de Fittoa estaba teniendo lugar en este preciso instante.
“Ariel-sa… ¿¡Qué—!?”
En el momento que Derrick puso un pie dentro del Jardín Azucena, su mandíbula se abrió completamente de la sorpresa.
Sus ojos estaban fijos en un área hacia la parte posterior del jardín —una sección conocida como el Bosque Floreado.
Una bestia enorme que se paraba en dos patas acababa de salir de entre los árboles.
Era un Jabalí Exterminador.
Por sí solos, estos eran monstruos de rango D, pero con frecuencia estaban acompañados por grupos leales de Perros de Asalto, los cuales podían incrementar su nivel de amenaza hasta el rango C o incluso B. Normalmente, solo podían encontrarse en las profundidades de los bosques, pero sus números eran grandes, y algunas veces uno aparecería para atacar una ciudad cercana —comúnmente buscando provisiones o niños humanos que comer.
Hace muchos años, un Jabalí Exterminador acompañado por veinte Perros de Asalto habían matado a cada alma viviendo en una pequeña aldea de Asura. Como resultado, eran uno de los monstruos más infames viviendo dentro de las fronteras del Reino. En asentamientos cercanos al bosque, a los niños frecuentemente se les decía que un jabalí se los llevaría y se los comería a menos que se fueran a la cama temprano, mientras otros eran amenazados con historias de los Superd.
Derrick, como la mayoría de sus coterráneos, estaba familiarizado con el nombre y la apariencia de estos monstruos, y su reputación como una bestia temible.
“¿Cómo…?”
¿Por qué había un Jabalí Exterminador aquí? Este era el palacio real, hogar de la familia gobernante de la nación más grande del mundo. No era un lugar completamente seguro, pero ciertamente era el último lugar en donde uno esperaría encontrar a un monstruo salvaje. ¿Cómo pudo uno haber aparecido aquí?
La mente de Derrick rememoró la conversación que acababa de oír. ¿Ese noble de alguna forma había arreglado esto? Eso no podía ser posible. Ningún noble cualquiera podría haber escabullido a una bestia salvaje tan enorme dentro del corazón del palacio. Incluso los ministros más poderosos del reino no serían capaces de hacer tal cosa.
A pesar de que él no tenía forma de saber esto, el Jabalí Exterminador de hecho había sido teletransportado a esta ubicación hace solo unos momentos como resultado del Incidente de Desplazamiento de Fittoa.
Mientras la mente de Derrick se esforzaba por procesar la situación, su mirada encontró a la Princesa Ariel, por lo que dejó salir un jadeo involuntario.
Ella todavía estaba en su mesa, charlando felizmente con Luke sobre algún tema vulgar. Ninguno se había dado cuenta del Jabalí Exterminador —incluso aunque los estaba mirando directamente, con sus ojos brillando como un cazador observando a su presa.
Derrick empezó a correr. Y mientras corría, él comenzó a recitar un encantamiento mágico.
Sin embargo, el Jabalí Exterminador también se puso en movimiento. Tal vez había notado la presencia de Derrick, o sentido una amenaza; de cualquier forma, arremetió a través de la vegetación del jardín, dirigiéndose directamente hacia la Princesa Ariel.
¡No llegaré a tiempo!
Derrick abandonó su encantamiento a medio camino y gritó, “¡Ariel-sama, corra!” con toda la fuerza de sus pulmones.
La princesa se puso de pie mientras dejaba salir una exclamación de sorpresa —justo a tiempo para darse cuenta de la gran mancha café acercándose a ella desde el costado. Ella saltó fuera de su camino.
Mientras Ariel se estrellaba en el suelo, el Jabalí Exterminador se abrió paso a través de un buen número de delicados árboles del jardín, y luego se dio la vuelta hacia su objetivo.
En este punto, Derrick se había puesto entre Ariel y el monstruo. El enorme jabalí se erguía ante el mago, derramando saliva de su boca. Sus brillantes ojos bestiales estaban fijos en él.
¿Qué podía hacer un mago en esta situación? ¿A esta distancia, contra un monstruo tan grande? No había ni la más mínima posibilidad de que él pudiera completar un encantamiento a tiempo.
Así que Derrick ni siquiera se molestó en intentarlo. Él simplemente extendió sus brazos ampliamente, y gritó con toda su fuerza. “¡Luke! ¡Te dejo el resto a ti!”
Medio segundo después, el puño del Jabalí Exterminador lo mandó a volar.
El puño rompió todas sus costillas y aplastó varios de sus órganos vitales. Sangre salió de su boca mientras giraba a través del aire. Cuando él finalmente se estrelló contra una pared a cinco metros de distancia, también sintió que su espina se rompía.
“¡Ghaagh!”
Él solo fue afortunado de no haber perdido la consciencia inmediatamente. Pero tal vez esa no había sido una bendición.
Ah… Voy a morir.
La mente de Derrick estaba extrañamente despejada. Él sabía que estaba acabado. Podía oler su propia muerte en el aire. Las heridas que había sufrido eran fatales, sin lugar a dudas. Vi a alguien morir de unas heridas iguales a estas, ¿no…?
Él no sentía miedo. Tal vez todo había pasado tan repentinamente que su cerebro aún no lo había procesado.
Mirando a través del jardín, Derrick vio a Luke desenfundar su espada y arremeter directamente hacia el Jabalí Exterminador. Luke, no seas idiota… No puedes vencer a esa cosa por tu cuenta… Ah, es cierto. La puerta está de ese lado… Así que no puedes simplemente huir, ¿cierto…?
Derrick trató de mirar a su alrededor moviendo solo sus ojos. ¿Qué hay de Ariel-sama? ¿Está a salvo?
Él la encontró muy pronto. Ella estaba corriendo hacia él —con su rostro lleno de conmoción y confusión, pero no de terror.
“¡Derrick! Ah, esto no puede estar pasando… ¡Tenemos que traer un sanador de inmediato!”
Mientras la princesa gritaba alarmada, Derrick reunió su poca fuerza restante para hablar. “Ungh… Déjeme… Usted tiene que… huir…” tosió él.
“¡No trates de hablar, Derrick! ¡Que alguien nos ayude! ¿¡No hay nadie aquí!?”
“Khh… Esto es… inútil, Ariel-sama… No puedo… ser salvado…”
“No… ¡No! ¡No seas ridículo! ¡Tienes que resistir, Derrick!”
Derrick miró hacia la princesa, ahora claramente al borde de las lágrimas, con algo de sorpresa. Él había estado convencido de que Ariel y Luke odiaban tenerlo cerca, pero tal vez eso no era completamente cierto. A pesar de todo, él sentía un pequeño impulso travieso elevándose dentro de él.
“¿Y bien, Princesa? Yo no la… a-abandoné ahora… ¿o sí?”
Ariel volvió a la realidad, al parecer sorprendida por sus palabras. Y luego de un momento, ella comenzó a mirar hacia su profundamente leal guardián de una forma en la que ella nunca antes lo había mirado. “Derrick…”
“Ariel-sama… esta es… mi última petición. Por favor, se lo ruego… tome el trono… y convierta a Asura en… ¡un mejor país! ¡Gggh!”
Una costilla rota perforó el pulmón de Derrick, lo cual provocó que tosiera una gran cantidad de sangre.
Ariel lo observó por un momento, y luego asintió para darse la vuelta.
Un enorme jabalí estaba de pie frente a ella.
Luke, derribado hace algún tiempo, estaba mirando hacia Ariel desde el suelo con una expresión de desesperación pura.
Ariel por un momento miró ferozmente hacia la criatura, y entonces comenzó a gritar. “¡No sé de dónde viniste o por qué, pero estás frente a la futura Reina de Asura! No voy morir el día de hoy. ¡Desaparece!”
Naturalmente, las palabras no significaban nada para un Jabalí Exterminador. La bestia solo resopló suavemente, con sus fosas nasales temblando de la anticipación por una comida sabrosa.
Dio un paso al frente, luego otro.
Observando con impotencia desde el suelo, Derrick hizo una plegaria silenciosa. Como un seguidor de la Iglesia de Millis, él recurrió a los cielos en busca de ayuda.
Por favor, Dios… por favor, ayúdanos. Puedes tomar mi vida, pero ayuda a la Princesa Ariel. Este mundo todavía la necesita…
Por supuesto, él rezó en vano. Derrick sabía eso mejor que nadie. San Millis había sido un hombre realmente increíble, y el salvador de la humanidad… pero no podías esperar que te concediera un milagro conveniente cada vez que necesitabas uno. Las cosas simplemente eran así. Aun así, Derrick no pudo evitar suplicarle.
Al final, la bestia entró dentro del rango de la Princesa Ariel. Sus enormes puños se elevaron hacia el aire.
Pero entonces —su plegaria fue respondida.
“¡Aaaaaaaaaaaah!”
Con un grito ensordecedor, un ángel descendió de los cielos. Era un ángel joven y de cabello blanco —usando ropa de muy mala calidad.
“¡Aah! ¡Aaaaaaah!”
Mientras dejaba salir un grito de guerra medio loco y encantador, ese ángel estiró ambas manos hacia el enorme jabalí… y de alguna forma, arrancó la parte superior de su cuerpo.
Gracias, Dios… Muchísimas gracias. Presenciando esto, Derrick derramó una última lágrima. Por favor… cuida de Ariel-sama.
Y con su corazón lleno de paz, el mago guardián exhaló su último aliento…
El Incidente de Desplazamiento de Fittoa se llevó la vida de un joven mago —y le dio a Ariel Anemoi Asura un nuevo propósito.
¿Qué camino siguió ella como resultado de estos eventos? ¿Cómo cambiaron a Luke Greyrat?
¿Y qué fue del ángel que cayó de los cielos?
Estas son historias para otra ocasión…
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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