Kalman III contra Kalman II y Compañía
Capítulo 5: Kalman III contra Kalman II y Compañía
El Dios Ogro Marta había pasado al ataque. El ogro gigante saltaba de un lado a otro como un huracán, atravesando y derribando filas de árboles y levantando la tierra. Nosotros terminamos alejados del campo de batalla debido a las ondas de choque. Zanoba y Dohga se encargarían del grandote. El Dios Ogro supuestamente era un monstruo directo con una fuerza abrumadora, así que ellos eran perfectos. Nadie podía vencer al Niño Bendito Zanoba en una competencia de fuerza pura, y Dohga se desempeñaba bien contra oponentes agresivos. Yo no creía que necesitara preocuparme.
Aunque no tenía el lujo de preocuparme por alguien más. Frente a mí yacía de pie el Número Siete de los Siete Grandes Poderes, el Dios del Norte Kalman III, Alexander Rybak. Él era la mitad del equipo que me había arrojado dentro de la quebrada. Para colmo, yo esta vez no tenía la Mark I, y la Mark II mejorada estaba incompleta. No podía relajarme. No podía contenerme en lo absoluto. La victoria sería para quien haga el primer movimiento. Empezaría con un Pantano…
“¡Esperen un momento!”
O eso quería. El Dios del Norte Kalman III nos pidió esperar. Por supuesto, nuestro oponente era un guerrero del Estilo del Dios del Norte. Él fácilmente podía pretender querer esperar, para luego atacarnos por sorpresa.
Coloqué un Pantano en su lugar, seguido de un Cañón de Piedra.
“¡Me gustaría hablar un poco antes de luchar!” Él desvió el Cañón de Piedra sin ningún esfuerzo. Esperen. ¿Acaso no se salió de curso? Sea cual sea el caso, este cambió de trayectoria en medio del aire y se fue lejos. No solo eso, incluso aunque yo definitivamente había conjurado un pantano bajo los pies del niño, él no se estaba hundiendo.
¿¡Acaso este es el poder del Dios del Norte!? No, olvídenlo. Sé que es a causa de las habilidades de la Hoja del Rey Dragón.
“Tienes todo el derecho de estar enojado. Alguien cortó tus brazos y te arrojó dentro de la quebrada. Estoy seguro de que estás ansioso de luchar. Pero, por favor, espera un poco más. Cuando diga lo que quiero decir, seré todo tuyo. Incluso un donnadie como tú de seguro es capaz de esperar mientras dos grandes guerreros hablan, ¿no?”
¿¡Acaso me llamó donnadie!? ¡Pedazo de mierda! ¡Te enviaré a casa en trocitos!
O supongo que habría pensado eso si me gustara un poco más el drama, pero no podía reunir la ira. Desde la perspectiva de uno de los Siete Grandes Poderes, yo era un donnadie. De hecho, yo últimamente me había fortalecido tanto que la perspectiva se sentía refrescante.
No quería contenerme. Él podría estar haciendo tiempo, y yo quería ganar rápidamente para poder ir a ayudar al resto del equipo. Retrocedí un paso y miré hacia Sandor. Tal como Alexander, él no parecía querer atacar. Y yo no tenía esperanzas de ganar esto solo.
“Lo siento,” dijo Sandor mientras se encogía de hombros. Él dio un paso al frente, para luego decir, “… Muy bien, ¿qué es lo que quieres, desconocido?”
“¿Desconocido? ¿Me llamas a mí, tu propia sangre, desconocido?”
“¿Acaso esta no es la primera vez que nos vemos?”
“La primera vez que nos vimos fue cuando salí de la barriga de mi madre, Papá.”
¿Por qué Sandor se estaba haciendo el tonto?
“Ya basta de esto. Sé que eres tú, incluso debajo de ese feo casco.”
El Dios Humano me había visitado, así que Alexander probablemente también lo sabía todo.
“¡Eres el Dios del Norte Kalman II, Alex Rybak!”
“Alek, te estás robando mis líneas,” dijo Sandor. Él suspiró mientras se quitaba su casco para revelar un rostro de mediana edad y cabello negro. Alek tenía el mismo estilo de cabello negro. Ahora que los miraba a ambos, el parecido familiar era grande.
“Supuestamente debes derrotarme, para luego decir, Fuiste un digno oponente. Lo menos que puedo hacer es ver tu rostro antes de que mueras, y luego quitarme el casco…”
“¡Olvida eso! Creí que estabas muerto… ¿¡Qué has estado haciendo!?”
“… Tomando aprendices y enseñando mis habilidades a mi antojo. Aunque hace no mucho tiempo, fui inspirado por Su Majestad la Reina Ariel del Reino de Asura para convertirme en un caballero.”
“¿Aprendices? ¿¡Por qué estabas tomando aprendices después de entregarme tu espada y abandonar el Estilo del Dios del Norte!?” La ira era evidente en los ojos de Alek. No tenía idea de lo que había ocurrido entre ellos, pero las palabras de Sandor habían tocado un tema sensible.
“Alek, yo no abandoné el Estilo del Dios del Norte.”
“¡Mientes! ¡Ni siquiera portas una espada ahora mismo!”
“Mmm.” Sandor levantó su bastón y miró hacia él. Estaba hecho de metal, y yo estaba bastante seguro de que él había dicho que era un bastón común y corriente, pero tal vez tenía algún poder especial. Aunque se veía común y corriente.
“Simplemente creo que luchar de esta forma te hace más fuerte,” dijo él.
Alek estaba atónito. “¡Eso es estúpido! ¿Quieres que crea que ese palo viejo es más fuerte que la Hoja del Rey Dragón?”
“Eso no fue lo que quise decir. Alek, esa espada es la más fuerte del mundo. Yo la blandí por cien años, así que lo sé mejor que nadie.”
“Entonces… ¿por qué?”
“Esa espada es demasiado poderosa,” respondió inmediatamente Sandor, como si estuviese destacando algo evidente. “Una vez que tienes esa espada en tus manos, nada puede oponerse a ti. Ni las bestias más grandes, ni los monstruos más feroces, ni los guerreros más inquebrantables. Yo gané batalla tras batalla, y me convertí en un héroe.”
Sandor hizo una pausa y se dirigió a Alexander. “Solo entonces, cuando me detuve a pensarlo, una idea se me vino a la cabeza. Yo era un héroe. ¿Acaso las cosas no eran iguales al tiempo donde no tenía la espada? ¿Acaso el Dios del Norte Kalman II, Alex Rybak, de verdad era fuerte?” Sandor bajó su mirada. “Una vez que pensé eso, no podía seguir luchando así. Por supuesto, no iba a renegar mis propias batallas ni a mis aliados… pero me di cuenta de que mi vida como héroe había terminado. Es por eso que te cedí a ti el papel de Dios del Norte, mientras yo iba a esparcir las enseñanzas del Dios del Norte Kalman I.”
No podía evitar sentirme fuera de lugar aquí. No lo estaba entendiendo muy bien, pero aquí vamos: Alex (Sandor), el papá, se había cansado de luchar, por lo que renunció a su espada símbolo, y fue a esparcir su escuela de esgrima. Su hijo (Alexander) estaba enojado por eso. Bueno, no puedo decir que el niño estaba completamente equivocado por sentirse así. Yo probablemente también estaría enojado si mi papá me encomendaba algo tan importante y se iba.
Abandonar a un hijo no estaba nada bien.
“¿Entonces fue por eso que terminamos con alguien tan excéntrico como Auber?”
“Ese fue uno de los caminos que nos enseñó el Dios del Norte Kalman I.”
“Yo no reconozco la legitimidad de las excentricidades. Eso no es parte del Estilo del Dios del Norte,” dijo Alexander, sacudiendo su cabeza con un evidente desprecio.
Auber, ¿eh…? Bueno, él no era un espadachín, eso era evidente. De hecho, era más bien un ninja.
“Eso ni siquiera puede considerarse luchar con una espada, ¿o sí?” continuó Alexander.
“El Primer Dios del Norte blandió una espada, pero nos enseñó que uno no debe depender solo de las espadas.”
“¿Qué, y es por eso que estás usando ese palo viejo?”
“Sí. Con esto, puedo sentir que me estoy volviendo más fuerte. Saber que uno está mejorando te hace todavía más fuerte.”
“… No lo entiendo,” dijo infelizmente el pequeño Alek.
Él aún era joven. Una vez que había decidido que algo era de una forma, no podía verlo desde otra perspectiva.
“Ahora bien, Alek, es mi turno de preguntar. ¿Qué estás haciendo tú aquí?”
“Vine a derrotar a Orsted. Voy a derrotar al Dios Dragón y convertirme en segundo de los Siete Grandes Poderes.”
“Que seas tan ambicioso hace que tu padre se sienta orgulloso,” dijo con una sonrisa Sandor.
Um, ¿Sandor? Detesto mencionar esto cuando estás lleno de orgullo, pero todavía estás en mi equipo, ¿cierto? No vas a decir repentinamente, ‘¡Entonces te ayudaré!’ y cambiar de lado… ¿cierto?
“Bueno, esta vez estaré luchando contra ti, pero supongo que vas a derrotarme para retar a Orsted.”
“Naturalmente. No me importa si tú eres mi oponente. Haré que el nombre del Dios del Norte Kalman III sea uno que me haga sentir orgulloso.”
¿Un nombre que te haga sentir orgulloso? ¿En serio? A pesar de que terminas pensando cosas así cuando tu papá y tu familia son famosos.
Aun así, no me sentía exactamente con ganas de alentar los sueños de Alek.
“Eso no es todo,” dijo él. “¡Borraré de la existencia a esos diablos de los Superd!”
“¿Hah?” Sandor se veía perplejo. “Los Superd no son diablos. Tú los viste cuando fuiste a la aldea, ¿no?”
Alek asintió rápidamente. “Eso no es lo importante. Todos creen que los Superd son diablos. Si los mato a todos, seré recordado como un héroe por toda la eternidad.”
“Eso no es lo que haría un héroe.”
“Tienes razón en eso. Pero si soy quisquilloso sobre los métodos, nunca superaré tus grandes hazañas. Mi nombre nunca superará al del Dios del Norte Kalman II.”
“¿Entonces superarme es lo mismo que convertirse en un héroe?”
“¡Exactamente!”
Sandor se dio la vuelta hacia mí con la boca entreabierta. Luego bajó su cabeza. “Me disculpo profundamente, Rudeus-sama,” dijo él. “Creí que sería capaz de convencer al idiota de mi hijo. Resulta que él es incluso más idiota de lo que creí.”
“… Eso parece,” estuve de acuerdo.
Al parecer, Alek era un esclavo de la palabra héroe. En vez de convertirse en un héroe a través de hazañas heroicas, él solo quería volverse famoso para que todos hablaran de él.
Cualquiera con un poco de cerebro diría, así no es como funciona. No me preguntes los detalles de cómo funciona, pero estoy malditamente seguro de que no es así.
“Vamos a detenerlo.”
“Sí.”
Sandor se puso su casco y levantó su bastón. Detrás suyo, yo extendí mis brazos, listo para proporcionar apoyo. Alek miró hacia nosotros, todavía malhumorado. Primero, él había tenido que soportar la desaprobación de sus decisiones, para luego ser sujeto de un menosprecio exasperante. Él estaba hirviendo de la ira y no tenía forma de ventilarla.
“… ¿Crees que puedes derrotarme a mí con ese palo viejo y ese aficionado bueno para nada? ¿Mientras yo tengo la Hoja del Rey Dragón?”
“Por supuesto que sí,” dijo confiadamente Sandor. “Voy a ponerte en tu lugar.”
Ante las palabras ponerte en tu lugar, la paciencia de Alek finalmente se acabó.
“¡Voy a matarte!”
Y así, la batalla entre Kalman II y Kalman III comenzó.
“¡Haaaaaaah!”
Alek atacó primero, cortando hacia abajo por la diagonal hacia Sandor. Él blandía sin ningún esfuerzo una enorme espada con una sola mano.
“¡Qué!” Sandor desvió su demoledora masa con su bastón. Alek perdió el balance… y aun así no bajó su defensa. Con un equilibrio formidable, él giró y volvió a atacar a Sandor.
Sandor reaccionó como si lo hubiese visto venir. Mientras Alek giraba como un huracán para golpearlo, Sandor desvió el ataque una vez más. Mientras desviaba, él usó el principio de apalancamiento para golpear las piernas de Alek. Y así, Alek fue —no, él no fue derribado. Él saltó como para sobrepasar a Sandor, para luego precipitarse al suelo a una velocidad imposible. Fue un movimiento descabellado, pero reconocía su origen. Él estaba usando el poder de su espada mágica, la Hoja del Rey Dragón Kajakut —el poder de manipular la gravedad.
“¡Grrrraaaar!”
Sandor estaba preparado. Con su espalda todavía dando hacia Alek, él desvió un ataque de la Hoja del Rey Dragón, luego otro, y otro. Sandor se dio la vuelta poco a poco, hasta quedar de frente a Alek.
Los ataques de Alek no eran fáciles de desviar. Cada vez que atacaba, él dejaba una marca en el suelo, y la onda de choque cuando balanceaba su espada golpeaba los árboles. Esos árboles comenzaron a desplomarse, crujiendo sonoramente cuando se estrellaban contra el suelo. Yo estaba de pie a mucha distancia, y la onda de vacío que generaba era lo suficientemente fuerte como para mordisquear mis mejillas.
El ataque no golpeó a Sandor. El tipo puede estar retirado, pero todavía era el Dios del Norte. Él siguió desviando los ataques de Alek sin siquiera verse preocupado. Con su habilidad de manipulación de la gravedad, Alek podía moverse tan libre y acrobáticamente como quería, lo cual lo hacía impredecible. Sandor de todos modos le estaba siguiendo el ritmo. A primera vista, parecía que no se estaba moviendo, pero su cuerpo casi se estremecía mientras realizaba ajustes instantáneos para colocarse en una posición más ventajosa.
Entonces así era una batalla entre Dioses del Norte. Ellos no eran tan rápidos. Yo era capaz de seguir sus movimientos, tal vez gracias a todo ese entrenamiento con Eris y Orsted. Ellos estaban luchando tan cerca y de forma tan impredecible que, a pesar de que podía seguir la batalla, no podía ayudar.
“¡Toma estoooo!”
“¡Quééééé!”
Cielos, estos tipos sí que eran escandalosos.
Aunque no había tiempo para pensamientos como ese. Estabilicé mi respiración, y luego miré hacia ambos. Si estaban igualados, mi intervención podría decidir la batalla. Incluso con el Ojo de la Premonición, predecir sus siguientes movimientos no era una tarea fácil. Incluso si no podía predecir a Alek, yo conocía los movimientos de Sandor. Al menos, él era más fácil de predecir que Alek. Sandor tenía un patrón.
Él iba hacia la derecha, luego hacia la izquierda. Cuando su oponente se posicionaba directamente detrás suyo, él tenía un patrón…
“¡Ahí!” Disparé un Cañón de Piedra. Whuuush —salió disparado en línea recta directamente hacia Alek.
Olviden eso, no iba derecho, y tampoco fue un golpe directo. Su trayectoria se torció. A pesar de que dejó una marca en la armadura de Alek, este rebotó en la superficie y desapareció dentro de las profundidades del bosque.
Aunque sí sacó de balance a Alek.
“¡Hah!” Sandor no desaprovechó su oportunidad. Su ataque golpeó en el plexo solar de Alek.
“¡Nngh…!” Alek dejó salir un gruñido, pero al mismo tiempo, él saltó. Iba directamente hacia mí.
¡Es rápido!
“¡No te entrometas, donnadie!”
Él aterriza con fuerza. Corta en diagonal.
Después de verlo con el Ojo de la Premonición, yo recibí el ataque con lo que quedaba del guantelete.
“Uuf…” En el momento que golpeó, mis piernas sintieron una presión aplastante. El guantelete crujió y terminé de rodillas. Creí que mi mano derecha iba a salir volando… pero entonces, con un chirrido, el brazo negro desvió la espada. La Mano Atofe era resistente.
“¡Ese brazo…!” exclamó Alek. “No puede ser cierto. ¿¡Es de la abuela!?”
“¡Electricidad!” grité, liberando el poder mágico que había estado almacenando en mi otra mano. El cuerpo de Alek fue bañado de rayos morados. Canalicé poder mágico hacia mi mano izquierda, preparándome para disparar a quemarropa un Cañón de Piedra hacia su rostro.
“¡Wooooooaagggh!”
Solo que Alek no se detuvo. Curvando su espalda como un camarón para esquivar mi Cañón de Piedra, él giró sobre uno de sus pies y cortó hacia mis piernas.
Yo salí del camino de un salto. Para entonces, Alek ya había recuperado el equilibrio. Vi su hoja avanzar directamente hacia mi cuello.
“¡Haaah!” En el último segundo, Sandor arremetió hacia Alek desde un costado, embistiéndolo con su bastón. Alek salió volando hacia el lado contrario en picada… y regresó a la tierra en un arco gentil que ignoraba las leyes de la gravedad.
“… Hpmh.” A primera vista, él no parecía haber recibido mucho daño. Tampoco parecía que Electricidad hubiese hecho mucho.
¿Acaso esto era gracias al poder de su espada? ¿La calidad de su armadura? ¿O tal vez solo estaba siendo estoico? Tal vez había pasado por un entrenamiento diferente. Tal vez su cuerpo estaba hecho de forma diferente. Cualquier cosa era posible.
“Tal parece que me contuve demasiado,” dijo Alek, como si estuviera pasando por una racha de derrotas en un juego de peleas. “Supongo que es momento de tomar las cosas un poco más en serio…”
Considerándolo todo, esta no era una situación tan mala.
Si las cosas seguían así, nosotros teníamos probabilidades de ganar. Sandor estaría en la vanguardia, y yo lo apoyaría. Si cada uno de nosotros lograba conectar un golpe en cada ocasión, eventualmente seríamos capaces de derrotar a Alek. El Dios del Norte Kalman III era un oponente complicado, pero Sandor también era fuerte. Ellos estaban parejos. Yo sería el factor decisivo.
¡No soy un estorbo! pensé, justo cuando Sandor decía desalentadoramente, “Esto es malo.”
Tienes que estar bromeando. ¡Nosotros tenemos la ventaja! Tú no has recibido nada de daño.
El último intercambio de golpes había roto el Guantelete Zaliff, pero la Mano Atofe tenía incluso mejores especificaciones. Aún podíamos lograrlo.
“Él está guardando su poder para su batalla contra Orsted más tarde. Alek se va a hacer cada vez más fuerte.”
Ah, mierda. Él se estaba conteniendo. No había estado más que jugando con nosotros.
“¿En cuánto tiempo más estará lista Roxy-sama?”
“No lo sé.” Ella supuestamente iba a avisar cuando estuviese lista. Ya había pasado medio día, así que creía que muy pronto debería estarlo. A menos que Eris o Zanoba hubiesen caído y el enemigo también hubiese acabado con Roxy.
“Él es mucho más fuerte que en el pasado. Puede que haya prometido un poco más de lo que puedo cumplir,” dijo humildemente Sandor.
No digas eso. Todavía puedes intentarlo. Yo me esforzaré al máximo para apoyarte. ¡No soy un estorbo, lo juro! ¡Voy a elevarte como a un globo de helio! Solo que yo no puedo manipular la gravedad, así que tal vez solo será emocionalmente.
“Por ahora, vamos a ganar algo de tiempo.”
“B-bien.” Justo después del término de esta breve conferencia, Sandor atacó, y Alek corrió una vez más para interceptarlo.
“¡Uuah!”
“¡Grrryaah!”
Ellos comenzaron otro intercambio de ataques. Era tal como Sandor había dicho: yo no podía notar ninguna diferencia a primera vista, pero Sandor ya no estaba desviando perfectamente los ataques de Alek. Con cada desvío, su postura se deterioraba cada vez más. El nivel de los ataques de Alek había cambiado —se veían iguales, pero supongo que les estaba agregando más fuerza.
Si él tenía la ventaja sobre Sandor, yo no sería capaz de acertar ningún golpe directo con mi Cañón de Piedra. El número que él defendía, desviaba, o esquivaba se incrementaría.
Dejé de disparar. En cambio, usé magia para modificar la tierra. Primero que nada, pondría fin a esas maniobras y saltos que desafiaban las leyes de la física. Eso le quitaría un poco de presión a Sandor y le daría más flexibilidad para atacar.
Ese sería el momento de reintroducir mis Cañones de Piedra.
“¡Lanza de Tierra!” Elevé pilares de tierra para rodearlos a ambos. Agregué, “¡Red de Tierra!” Yo fabriqué una red hecha de tierra a cerca de cincuenta centímetros por sobre la cabeza de Sandor. Si bloqueaba el espacio sobre ellos, esos saltos que desafiaban la gravedad serían…
“¡Insecto!” Solo se necesitó un golpe para acabar con la red. Así que no iba a funcionar.
“¿Cuál es el problema, Papá? ¿Esto es todo lo que puedes hacer?”
Esto era malo. Sandor estaba siendo arrinconado. No era una diferencia en habilidad. Sin duda, la diferencia estaba en las armas. Cada golpe de la Hoja del Rey Dragón doblaba el bastón de Sandor más y más. Yo estaba disparando frenéticamente Cañones de Piedra para apoyarlo, pero todos estaban siendo desviados de su curso. Él parecía haber decidido lidiar conmigo más tarde, ya que incluso cuando estos lo rozaban, Alek los ignoraba totalmente.
Maldita sea. A este paso no íbamos a poder ganar tiempo. Las cosas iban a empeorar cada vez más hasta que perdamos.
“¡Gaaagh!”
Entonces ocurrió. Una sombra se acercó a Alek rápidamente desde el costado, casi como un cometa. Una espadachina con una espada en cada mano que se lanzó hacia Alek con toda su fuerza. Alek detuvo ese ataque, pero entonces se comió otro de Sandor, el cual lo hizo retroceder. La espadachina de cabello rojo siguió atacando, una y otra vez. Alek nuevamente aterrizó de una forma que escupía en la cara de la gravedad, para luego inmediatamente atacar con su enorme hoja.
La espadachina de cabello rojo no pudo responder a tiempo.
“¡Uuf…!”
Detrás de ella, siguiéndola como una sombra, había un guerrero de cabello verde, quien desvió el ataque.
“¡Graaah!”
La perra iracunda rugió. El acero brilló, avanzando directamente hacia la garganta de Alek, pero algo invisible lo desvió. La hoja se incrustó en su hombro, pero su armadura era inesperadamente resistente y detuvo el golpe, dejando solo un rasguño. La perra iracunda no le siguió dando caza. Ella retrocedió en el instante que vio que el ataque no dio en el blanco. La enorme espada cortó el lugar donde ella había estado de pie, llevando consigo algunas hebras de su cabello.
Ahora había algo de distancia entre ellos.
Yo vi cabello rojo y verde, de pie con sus espaldas hacia mí.
“¡Siento haberte hecho esperar, Rudeus!” dijo Eris, dando un rápido vistazo en mi dirección. Ruijerd no se dio la vuelta, pero probablemente usó su tercer ojo para comprobar que yo estaba bien.
Ellos habían venido a ayudarnos. Si yo fuera una damisela, esto habría sido amor a primera vista.
¡Tómenme en sus brazos! ¡Soy toda suya!
“Ah, vamos…” Mientras yo estaba teniendo mi momento de damisela, Alek se veía desconcertado. Más bien, se veía sorprendido.
“No me van a decir que Gal Farion está muerto, ¿o sí?” exigió él. Yo lancé una mirada inquisitiva hacia Ruijerd y él asintió.
Santo cielo. Seguro, había sido un dos contra uno, pero Eris y Ruijerd enfrentaron al Dios de la Espada.
“Sabía que él ya no era el Dios de la Espada, pero no creí que caería tan fácilmente… Supongo que lo sobreestimé.” El tono de Alek fue altanero, pero se veía molesto. Ahora que lo pienso, él y Gal habían parecido bastante cercanos cuando me arrojaron dentro de la quebrada.
“No lo conocí por mucho tiempo… pero él era un buen hombre…” El comportamiento de Alek había cambiado. Toda la sensación de relajo y confianza se había evaporado.
“Creí que él barrería el piso con ustedes dos. Que íbamos a luchar contra Orsted juntos…” Alek apretó el agarre de su espada y bajó su postura.
Algo venía. Al sentir el aura abrumadora saliendo de él, los pelos de Eris y Ruijerd se erizaron y ellos también bajaron sus posturas.
Si él iba a luchar en serio ahora mismo, entonces ya era demasiado tarde. Eris y Ruijerd habían llegado al rescate. Era cuatro contra uno. Incluso si el uno en la ecuación era uno de los Siete Grandes Poderes, equipado con la espada más poderosa del mundo.
“En mi mano derecha, una espada.” Alek levantó hacia el cielo la punta de la espada que sostenía en su mano derecha. “En mi mano izquierda, una espada.”

Él apretó la empuñadura con su mano izquierda. Un agarre a dos manos. Hasta ahora, él había estado balanceando la enorme hoja con una sola mano, pero ahora la sostenía con las dos. ¿Entonces este era su verdadero estilo de lucha?
Sandor gritó con toda su fuerza, “¡Estamos acabados! ¡Huyan!” Él se lanzó hacia un costado.
Pero lo hizo demasiado tarde.
“Con estos brazos míos, cobraré incontables vidas. Ofreceré cien millones de muertes.”
Alek levantó la Hoja del Rey Dragón por sobre su cabeza.
“Yo soy el Dios del Norte Alexander Rybak.”
Me di cuenta de que estaba flotando. No solo yo. También Eris, Ruijerd, e incluso Sandor, quien había tratado de lanzarse fuera del camino. Todos estábamos flotando en medio del aire. Todas las hojas y ramas caídas también estaban flotando. Esta era la manipulación de la gravedad de la Hoja del Rey Dragón.
No caímos, pero tampoco seguimos subiendo. Agité mis brazos y piernas, pero no pude alejarme.
Mientras yo estaba ahí, totalmente indefenso, pude ver el poder crepitar a través de cada fibra del cuerpo de Alek.
“¡Ahora, cobra venganza por mi amigo y aliado!”
Mierdaaaa. Justo en ese momento, mi cuerpo comenzó a moverse por voluntad propia. Yo concentré poder mágico en ambas manos y liberé una onda de choque. Envié a volar muy lejos a Eris, Ruijerd, y Sandor. Justo después, yo jalé hacia mí los fragmentos del Guantelete Zaliff, para luego apuntar la punta de la Piedra de Absorción hacia Alek. Sea lo que sea que había en el espacio entre la espada y yo desapareció, y caí al suelo. Tiré a un lado la Piedra de Absorción y luego canalicé todo mi poder mágico hacia mis brazos, y los apunté hacia Alek, quien ya estaba balanceando hacia abajo su enorme espada—
“Técnica Secreta: Fractura de Gravedad.”
Hubo una explosión y un destello.
Perdí el conocimiento.
Cuando desperté, yo estaba sobre la cima de un árbol. Había sido mandado a volar, de lo cual estaba seguro porque mi pierna protegida por la armadura estaba rota. El segmento de la pierna estaba hecho pedazos y mi pierna estaba torcida en un ángulo extraño. Mis piernas no eran las únicas afectadas; mi peto también había sido roto en pedazos, y había un dolor intermitente en mi pecho. Probablemente mis costillas estaban rotas.
“Ack… Aah, aah.” Tosí, y el dolor ardió en mi pecho, pero aún podía hablar. Inmediatamente recité magia de sanación sobre mis heridas.
“¿Qué tan lejos fui…? ¿¡Qué!?” Cuando traté de ponerme de pie, la rama del árbol soportando mi peso se rompió. Caí una gran distancia, atravesando varias ramas en mi camino.
No llegué al suelo. Debo haber estado realmente alto.
Vi un cráter. Tenía cerca de veinte metros de diámetro y estaba ubicado justo a un lado de la quebrada. No estaba ahí antes. Debe haber sido creado recientemente. Es probable que por el ataque de recién.
“Vaya,” dije. Justo entonces miré a mi alrededor. Vi algo brillando en dirección de la aldea Superd. Conocía esa luz.
“¿Eso es…? ¿¡Qué!?” Otra rama se quebró. A pesar de que me topé con varias ramas en el camino, esta vez sí llegué al suelo.
“Au…” Había terminado lastimado justo después de usar magia de sanación. Inmediatamente recité un poco más de ella para recuperarme. Sea lo que sea que estuviera ocurriendo, necesitaba estar al tanto de la situación lo más pronto posible. ¿Dónde estaba Eris? ¿Ruijerd? ¿Sandor? ¿Qué hay de Alek?
Me puse de pie, y justo en ese momento me estremecí al darme cuenta de que alguien estaba de pie justo frente a mí. Retrocedí de un salto y adopté una postura de batalla. La persona ante mí no era un enemigo.
“¡Sandor!” grité.
“Pero si es Rudeus-sama… ¿Podría molestarlo con otro hechizo de sanación?” pidió él. Sandor estaba cubierto de heridas. Su armadura estaba casi destrozada, su casco roto, y salía sangre de su cabeza. Su brazo izquierdo colgaba lánguido a su lado.
“Sí, por supuesto.” Coloqué mi mano sobre él y sané sus heridas.
“Se lo agradezco mucho.”
Apenas prestándole atención a su agradecimiento, yo pregunté, “¿Qué hay de Eris y Ruijerd?”
Si incluso Sandor había terminado con heridas así de graves, esos dos de seguro no habían salido ilesos.
“Tienen heridas menores. Fue bueno que usted les permitiera tomar algo de distancia. Ellos deberían estar bien incluso sin magia de sanación. Están por allá, todavía inconscientes.”
Eso era un alivio.
“¿Qué hay del Dios del Norte Kalman III?”
“Él siguió su camino una vez que confirmó que habíamos sido derrotados.”
“¿No trató de terminar el trabajo?”
“Esa última técnica suya es la más poderosa del Estilo del Dios del Norte. Él probablemente asumió que no había la necesidad.”
Primero me arrojaba dentro de la quebrada, y ahora esto. El niño parecía estar mal de la cabeza. Eso había salvado nuestro pellejo, pero…
Le habíamos permitido el paso. Él iba por Orsted. Orsted probablemente ganaría una batalla entre ellos. Bueno, él supuestamente debió haber luchado contra Alexander y la Hoja del Rey Dragón en todos los bucles hasta ahora. Dentro del plan, él no lucharía a menos que tuviera que hacerlo, pero si lo hacía, yo estaba seguro de que él lo aplastaría sin siquiera sudar, tal como con la Diosa del Agua Reida.
Aunque esa última técnica me dejó inquieto. Orsted no era el único en la aldea Superd. Había Superd, quienes acababan de recuperarse de una enfermedad, y también estaban Julie y Norn… Si Orsted tuviera que bloquear o desviar ese ataque por el bien de alguien más, consumiría una cantidad considerable de poder mágico —incluso para él. Luchar una batalla a la defensiva era más difícil que a la ofensiva. Si Orsted no podía protegerlos a todos, ellos morirían.
“Sandor, ¿puedes seguir luchando?” pregunté.
“¿Va tras él?”
“Esto aún no termina. Acabo de ver una luz en el bosque. La luz de una invocación. Si Roxy ya tiene todo listo, esto solo acaba de comenzar.”
Justo mientras decía esto, dos hombres de cabello verde salieron corriendo desde el bosque. Ambos eran guerreros Superd, aunque ninguno era Ruijerd. Cuando nos vieron, ellos se acercaron a nosotros de inmediato.
“Tenemos un mensaje de parte de Roxy. La invocación fue un éxito.”
“Entiendo.”
El Superd asintió.
“Bien,” anunció Sandor, “Yo iré primero. Lo retrasaré un poco.”
“No te exijas demasiado.”
“No lo haré.”
Sandor comenzó a correr después de este breve intercambio.
“Tú cuida a Eris y Ruijerd. Cuando despierten, diles que vayan a ayudarnos,” le dije a uno de los Superd.
“¡Entendido!”
“Por favor, guíame.”
“¡Entendido!” El otro guerrero y yo salimos corriendo en busca de Roxy, dejando a Eris y Ruijerd con el Superd que había asentido primero. Fuimos ahí directamente, saltando sobre las raíces de los árboles y atravesando la maleza. Con la Armadura Mágica rota, yo no podía moverme tan rápido… más bien, supongo que era porque había dejado de funcionar. Era pesada.
Por lo tanto, en el camino, yo me saqué la Armadura Mágica Mark II mejorada para poder correr con mayor libertad. El Dios del Norte Kalman III era más fuerte de lo que había imaginado. Ahora no podía echarme atrás. No cuando la batalla real acababa de empezar.
“¡Rudeus…!”
Cuando llegamos a nuestro destino, Roxy no estaba ahí, solo un guerrero Superd y Elinalise.
Eso quería decir que todo iba de acuerdo al plan.
“Te ves terrible…”
A pesar de usar magia de sanación sobre mí mismo, mi armadura y mi ropa estaban destrozadas. Los ojos de Elinalise se abrieron de par en par cuando me vio, pero su rostro regresó a su expresión neutral en segundos.
“Está lista,” dijo ella.
Ahí estaba, detrás suyo, dibujado de forma rápida y tosca. Era un círculo mágico. Ya había dejado de brillar. Este era el mismo círculo que había estado en uno de los pergaminos que terminaron inutilizables en el fondo de la Quebrada del Wyrm de Tierra. La creadora del pergamino era Roxy Greyrat.
El círculo estaba roto, aplastado bajo el peso de un enorme conjunto de armadura. La Armadura Mágica. La copia de la Armadura Mágica que habíamos fabricado. Tal como habíamos predicho, existía la posibilidad de que pudiera ser destruida en batalla. Este era el conjunto que habíamos tenido que dejar en el taller porque no había lugar para él en la armería de la oficina. Era la única carta del triunfo que había escapado de la destrucción de la oficina.
“La Armadura Mágica Mark I.”
Muy bien, es hora del segundo asalto.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.