IF: Si Zenith Estuviera Física y Mentalmente Sana ★
Capítulo 10
IF: Si Zenith Estuviera Física y Mentalmente Sana
Cuando desperté, la primera noticia que escuché fue una profundamente impactante. Paul estaba muerto. Después de sacrificarlo todo, después de años buscándome… Lo escuché de mi hijo, quien me lo dijo con una cara cansada y un tono calmado.
Mi hijo—Rudy—había crecido mucho más de lo que recordaba. Parecía que ya era un adulto, e incluso se había casado. Cuando escuché que su pareja era la nieta de Elinalise, me sorprendí, y cuando supe que era Sylphie, me sorprendí aún más.
Pero Rudy y Sylphie siempre habían sido cercanos desde que eran niños, y creo que hacen una buena pareja.
Al ver a Rudy de nuevo después de tanto tiempo, se veía como un joven tan admirable que se sentía extraño llamarlo por el apodo “Rudy”, pero sabía que seguía siendo mi hijo, así que lo llamé así de todos modos. Cuando lo hice, se le llenaron los ojos de lágrimas y dijo que se alegraba de que su madre estuviera a salvo, y eso me hizo feliz.
Rudy, cuando era pequeño, parecía más frío y distante, pero tal vez se sentía más solo de lo que pensaba.
Al lado de mi hijo estaban Elinalise y Lilia.
Ellas dos no habían cambiado.
Pensé que Elinalise estaría enojada con nosotros, pero no dijo nada, y en cambio fue considerada con respecto a la muerte de Paul. Lilia era igual. Trató de mantenerse fuerte, pero estaba tan deprimida que dolía verla. Aun así, podía notar que estaba aliviada de que yo estuviera a salvo.
Ambas me trataban como si fuera algo frágil y lamentable, como si pudiera quebrarme en cualquier momento. Es cierto que estoy triste por la muerte de Paul, pero tengo que mantenerme fuerte.
“Ya veo, así que Paul ha muerto… pero me alegra que estés a salvo, Rudy. ¿Y qué hay de Norn y Aisha?”
“¿Eh? ¿Por qué… ah, no, sí. Norn y Aisha también están a salvo. Están en mi casa en Sharia ahora mismo”.
“Ya veo. Entonces Norn ya está yendo a la escuela. Aisha simplemente sigue siendo ella misma supongo, pero ella siempre fue brillante, incluso cuando era pequeña. Es cierto que no hay necesidad de forzarla a ir a la escuela”.
“¿Eh? Ah, sí”.
Rudy parecía sorprendido.
No solo Rudy—Elinalise y Lilia también estaban visiblemente impactadas.
¿…Dije algo extraño?
“Ah, bueno… Norn no encajaba al principio, pero últimamente ha hecho algunos amigos. Y, eh, sobre Padre… la cosa es que yo—”
“Está bien. Rudy, no te culparé. Él hizo lo que cualquier padre haría. Si yo hubiera estado en esa situación, también te habría protegido. Y estoy segura de que, si tu propio hijo estuviera en peligro, tú harías lo mismo. Así que no te culpes”.
“…Sí”.
Rudy aún parecía sorprendido.
En realidad, no entendía por qué.
Mañana, regresaremos a la Ciudad Mágica de Sharia. Solo entonces comencé a comprender lo que me había pasado. Parece que había ganado la habilidad de leer los pensamientos de las personas.
Elinalise fue la primera en notarlo. Me dijo que me tapara los oídos, y cuando lo hice, aún sentía como si la gente hablara, incluso cuando no lo hacían. No era como escuchar palabras reales, ni voces reales. Era más bien como captar sentimientos no dichos, e interpretarlos como si los oyera.
“Te has convertido en una ‘Niña Maldita’”, dijo Elinalise.
“¿Qué crees que debería hacer?”
“Hay muchas personas que no se sienten cómodas sabiendo que sus pensamientos están siendo leídos. Creo que es mejor mantenerlo en secreto… pero quienes estén cerca de ti probablemente lo noten”.
“¿Y tú estás bien con eso?”
“He pasado por algo similar yo misma. Nunca desapareció, pero si aprendes a vivir con ello, en realidad puede ser conveniente”.
Me contó sobre su propia experiencia.
Aparentemente, cuando fue rescatada de un laberinto, fue afligida con una maldición especial. No podía saber cuánto estaba diciendo en voz alta, pero le creí que era la verdad.
“No pude manejarlo yo misma, pero quizá Zenith pueda llegar a obtener cierto grado de control sobre ello”.
Esa parte la sentí, ella no lo había dicho en voz alta. ¿Realmente podría controlarlo? A diferencia de taparme los oídos o cerrar los ojos, no tenía idea de qué hacer.
“Madre, ¿puedo pasar?”
Escuché un golpe en la puerta.
“Sí, está bien”.
Respondí, aunque me sentía incómoda.
Incluso con Elinalise a mi lado, recién me habían dicho que había personas que no querían que sus pensamientos fueran leídos. A Rudy no creo que le importe—pero estoy segura que Paul definitivamente lo habría odiado.
“Madre, nos vamos mañana. ¿Cómo te sientes?”
“Estoy bien. Honestamente, yo misma estoy sorprendida. Ha pasado un tiempo desde la última vez que viajé, así que probablemente seré una carga”.
“He planeado el viaje para que sea fácil para tí, pero si se vuelve demasiado difícil, por favor, házmelo saber”.
Lo que percibí de Rudy fue pura preocupación por mi salud. Incluso me dijo que, si pasaba algo, él mismo me cargaría.
“No permitiré que mi hijo me cargue. Si acaso, yo te cargaré a ti, Rudy”.
Cuando dije eso, Rudy me dio una mirada extraña. Eso, parecía que no lo había dicho en voz alta.
“Madre… ¿podría ser que ahora puedes leer los pensamientos de las personas?”
Esa fue más clara. No la había dicho—sus labios no se habían movido.
Me puse ansiosa y miré a Elinalise. Ella sacudió la cabeza lentamente.
“Rudeus, Zenith parece haber despertado una habilidad especial. No está exactamente leyendo mentes, pero es algo cercano”.
“Ya veo. Entendido”.
Rudy no parecía perturbado en absoluto.
“¿No tienes miedo, Rudy?”
“Bueno… claro que hay unas cosas que preferiría que no se supieran, pero si actúo disgustado, Padre definitivamente vendría a arrastrarme y golpearme incluso desde el más allá”.
Rudy rió mientras decía eso. Seguía siendo el mismo chico amable que conocía. Como madre, quería saber los secretos de mi hijo, pero sabía que era mejor no entrometerme.
“¿Eh?”
“¿¡Madre, qué ocurre!?”
Rudy rápidamente se giró hacia mí.
Él había estado mirando la puerta. Hacia alguien que se acercaba, alguien por quien sentía una enorme cantidad de expectativa y quizás, afecto. Me di cuenta de que la reconocía por su aroma y sus pasos o algo así.
“Rudy, ¿estás ahí?”
Y entonces ella llegó.
Roxy Migurdia.
En el momento en que apareció, Rudy explotó. A su alrededor, bolas de fuego se elevaron como fuegos artificiales, Rudys alados volaban tocando trompetas, y cantaban himnos incomprensibles que llenaban el aire. El mismo Rudy movía la cola como un perro mientras caminaba hacia ella, luego se arrodilló y comenzó a lamerle los zapatos… o al menos eso parecía.
“Maestra, ¿qué ocurre?”
“Rudy, respecto a las provisiones de mañana… parece que nos equivocamos en el cálculo, y Geese está entrando en pánico”.
Roxy, por otro lado, no parecía disgustada—de hecho, parecía que simplemente había forzado una excusa para venir a verlo.
Eso lo podía notar sin necesidad de que me lo explicaran.
“Entendido. Entonces, Madre, iré a reunirme con Geese. Maestra, ¿dónde está Geese?”
“Está por aquí”.
(Hmm, Roxy y Rudy…)
Parece que ha pasado mucho tiempo desde el incidente de la teletransportación, pero en mi memoria, que Roxy estuviera en nuestra casa fue solo hace unos pocos años. Cuando vivíamos en la aldea Buena, ya la consideraba casi como una hermana menor.
Pensar en Roxy y Rudy juntos me resulta profundamente emotivo, y si estuvieran saliendo o planeando casarse, lo aprobaría de todo corazón…
Pero… eh, ¿no dijo Rudy ya que estaba casado?
Después de eso, comenzó nuestro viaje hacia la Ciudad Mágica de Sharia.
Mientras viajábamos, de alguna manera, poco a poco empecé a distinguir si algo se decía en voz alta o solo en pensamiento. Podía diferenciarlo, pero eso no significaba que pudiera bloquearlo. Lo único que podía hacer era concentrarme en no mencionar nada siempre que fuera posible.
(Todos realmente piensan en tantas cosas…)
Geese y Talhand parecen tener muchas cosas que no pueden decir en voz alta, mientras que Vierra, Shierra e incluso Lilia se contienen mucho conmigo. No sé los detalles, pero parece estar relacionado con Paul. ¿Acaso Paul estaba engañándome otra vez? Incluso si ese fuera el caso, no tengo intención de hablar mal de las personas que hicieron tanto para salvarme. Al final, si alguien tenía la culpa, ese sería Paul.
(Y lo que más me llama la atención, por supuesto, son Rudy y Roxy…)
Roxy es especialmente fácil de leer: sus sentimientos hacia Rudy son tan sinceros y puros que resulta casi vergonzoso de ver. Ella sabe que su amor no se cumplirá, pero aun así solo quiere estar cerca de él mientras pueda.
Rudy, en cambio, se comporta bastante extraño.
Siempre que habla con Roxy, hay una fanfarria sonando muy fuerte—es tan ruidoso. Es como si estuviera adorando a Roxy como a una especie de diosa. ¿Son todos los chicos así? …No, absolutamente no.
De todas formas, incluso yo podía darme cuenta de que esos sentimientos venían del afecto.
“No lo soporto más”, dijo Elinalise.
“En lo personal, también me gustaría que Roxy encontrara la felicidad, pero las relaciones entre hombres y mujeres rara vez van sin problemas”.
“Eso es cierto”.
Elinalise parecía muy preocupada.
Era amiga de Roxy—y también la abuela de Sylphie. Lo cual la convertía en la madre de Laws. Eso fue una gran sorpresa.
Sus sentimientos también parecían complicados.
Deseaba la felicidad de Sylphie, pero al mismo tiempo, parecía querer que Roxy también la encontrara.
“Roxy sigue siendo una doncella, después de todo. Temo que esto le deje otra herida profunda… Preferiría que las cosas terminaran bien. Me pregunto si Rudeus podría tomarla también”.
“Pero… ¿no está ya casado con Sylphie?”
La antigua yo habría dicho claramente: “No. Sylphie se casó con él primero, ¡y engañar está mal!” Pero después de formar una familia con Lilia en la Aldea Buena y experimentar aquel cálido hogar, y después de vislumbrar el tenue afecto no correspondido de Roxy, ya no estaba tan segura de poder decirlo con tanta firmeza.
¿Acaso Roxy siquiera sabe que Rudy está casado? Si no lo sabe, entonces cuando lo descubra, seguramente quedará devastada. Y una vez termine este viaje, siento que tal vez nunca vuelva a acercarse a la familia Greyrat. Soy creyente de Millis, así que no le diré a Rudy: “Ya que tienes la oportunidad, ¿por qué no te casas también con Roxy?” Pero las enseñanzas de Millis deberían existir para guiar a la gente hacia la felicidad.
“Muy bien”.
Había tomado una decisión.
“Oye, Roxy”.
“Sí, ¿qué ocurre, Zenith?”
La noche en que regresamos al Continente Central a través del círculo de teletransportación, reuní valor y hablé con Roxy.
Ella estaba contemplando los bosques del Continente Central, pensando con profunda tristeza: “Ya casi es hora de despedirse”.
Parecía que ya sabía que Rudy estaba casado. Pensó que le habían roto el corazón. Su dolor estaba escrito en todos sus pensamientos.
“Si no tienes a dónde ir, ¿por qué no vives conmigo?”
“¿Eh…? No, tu oferta me alegra, pero no podría imponerme en una pareja recién casada…”
“Le confesaste a Rudy, ¿no es así?”
Ante eso, me miró sorprendida.
En voz baja murmuró, “¿Tan obvio?” y luego asintió.
“Sí. Pero él me dijo, indirectamente, que como está casado, es imposible. Ah, pero también dijo que si no lo estuviera, le encantaría estar conmigo. Eso fue suficiente para mí”.
“¿De verdad?”
“…Sí”.
No parecía satisfecha. Pero actuaba de esa manera para no parecer insistente. Estaba siendo considerada con nosotros, incluido Rudy. Era una visión dolorosamente triste.
“Roxy, ¿quieres convertirte en maestra, no es así? ¿Quieres ganarte la vida enseñando a otros?”
“¿Eh… dije eso?”
“Lo mencionaste una vez cuando estabas bebiendo”.
Eso fue una mentira—pero quería retenerla de alguna forma.
“¡Muy bien! ¡Entonces alquilaré otra casa! ¡Vivamos ahí juntas!”
“¿¡Qué—!? ¿Por qué? Ya tienes la casa de Rudy”.
“Es sofocante para los padres vivir con una pareja recién casada, ¿no? Así que por un tiempo viviré contigo en su lugar”.
“Eso solo pondría triste a Rudy, ¿sabes?”
“Está bien. No pienso alquilar una casa tan lejos. Ah, es cierto. Escuché de Rudy hace poco—Norn, la hermana pequeña de Rudy, parece estar teniendo problemas con sus estudios. ¿Podría pedirte otra vez que le des tutoría?”
“Ehh…”
Roxy parecía desconcertada, pero finalmente, con un gesto de rendición, levantó las manos.
“Está bien. Si insistes tanto, me quedaré un tiempo. Pero solo después de obtener el permiso de Rudy y su esposa, ¿de acuerdo?”
“¡Es una promesa! ¡Definitivamente los convenceré!”
Cuando dije eso, Roxy sonrió con una leve esperanza.
Después de esto, Lilia también insistió en venir, y terminamos viviendo las tres juntas en Sharia. Pero esa es otra historia.


