Crecimiento Estancado
Capítulo 10: Crecimiento Estancado
Ahora tenía siete años.
Mis dos hermanitas, Norn y Aisha, estaban creciendo rápidamente. Lloraban cuando se orinaban, lloraban cuando se hacían popo, lloraban cuando les molestaba algo, y lloraban incluso cuando no. Llorarían en medio de la noche, y llorarían a primera hora de la mañana, y cuando llegaba la noche, habría unas quejas particularmente enérgicas.
En poco tiempo, Paul y Zenith estaban teniendo un colapso nervioso compartido. La única que mantuvo la calma fue Lilia. “¡Ven!” dijo ella, atendiendo hábilmente a las dos niñas, como usualmente lo hacía. “¡Así es como debe ser la crianza de los niños! ¡Las cosas con Rudeus-sama eran demasiado fáciles! ¡Difícilmente podrías llamar a eso una verdadera crianza!”
En mi caso, ya estaba acostumbrado al llanto de bebés, gracias a mi hermano menor en mi vida anterior, así que no me molestaba mucho. Y, no es por presumir, pero tenía experiencia cuidando bebés —de nuevo, gracias a mi hermano— así que había cambiado pañales animadamente y ayudado con la ropa sucia y la limpieza. Paul me miraría, viéndose bastante avergonzado de sí mismo. Justo como un hombre japonés antes de la Segunda Guerra Mundial, él no sabía cómo hacer nada en la casa.
Ciertamente, sus habilidades con la espada eran innegables, y los aldeanos lo estimaban, pero solo estaba a medio camino de poder llamarse a sí mismo un padre.
Y esta además era su segunda vez. Santo cielo.
Para tratar de restaurar un poco el honor de Paul, permítanme hablar sobre algunos de sus puntos fuertes. Bueno, admito que él era un hombre con muchas falencias, y era, de hecho, una basura humana sin remedio. ¿Entonces por qué hacerlo?
Porque él era fuerte. Estas eran sus habilidades:
Estilo del Dios de la Espada: Avanzado.
Estilo del Dios del Agua: Avanzado.
Estilo del Dios del Norte: Avanzado.
Sí. Avanzado en las tres escuelas. Para poner eso en perspectiva, se decía que a un individuo talentoso le tomaba sus buenos diez años de dedicación alcanzar el rango Avanzado en una cierta escuela. Para ponerlo en términos de kendo, estaba alrededor del cuarto o quinto dan. El rango Intermedio estaba entre del primer y tercer dan, y era el rango en el cual alguien era considerado un caballero hecho y derecho. Alcanzar el rango Santo requería la habilidad de alguien con un equivalente al sexto dan o superior, pero eso aquí es irrelevante.
Esencialmente, Paul poseía las habilidades equivalentes de alguien que había alcanzado el cuarto dan en kendo, judo, y karate —y se había dado por vencido en todas ellas antes de terminar su entrenamiento. Él era una excusa pobre de un adulto, pero en términos de fuerza, el hombre era un genio. Es más, para alguien solo a la mitad de sus veintes, él tenía una cantidad casi aterradora de experiencia de combate real.
Esa experiencia lo había hecho tanto astuto como pragmático. Era algo intuitivo, así que yo apenas entendía la mitad de ello, pero podía notar que él no era alguien normal. En mis dos años de entrenamiento con Paul, yo ni siquiera había superado el rango Principiante. Quizás eso pueda cambiar luego de mi desarrollo físico en un par de años más, pero por ahora, sin importar las simulaciones mentales que hiciera, no podía verme derrotándolo. Incluso si hacía completo uso de mi catálogo de hechizos e intentaba cualquier truco sucio a mano, la victoria no se sentía a mi alcance en lo absoluto.
Ya había visto antes a Paul luchar contra monstruos.
De hecho, era más acertado decir que él me lo mostró. Paul había recibido algunos reportes de que habían aparecido algunos monstruos, así que me había arrastrado con él para que pudiera ver desde lejos, diciendo que ver una batalla sería una buena experiencia para mí.
Y seré honesto aquí: fue malditamente impresionante.
Paul enfrentó a cuatro monstruos. Tres de ellos eran lo que llamábamos Perros de Asalto, monstruos caninos que se movían como Dobermans entrenados. El cuarto era una monstruosidad porcina bípeda de cuatro brazos conocida como Jabalí Exterminador. El jabalí había salido de lo profundo del bosque con los tres perros en formación detrás de él.
Paul los manejó con facilidad, decapitando a la mayoría de ellos de un solo ataque.
Lo diré de nuevo: fue malditamente impresionante.
Su estilo de lucha tenía una cierta belleza —un ritmo misterioso que aceleraba tu corazón, pero que a la vez te tranquilizaba mientras lo veías. No sabía cómo explicarlo, pero si tuviera que resumirlo en una sola palabra, diría que era carisma.
El estilo de lucha de Paul tenía carisma. Se ganó la confianza absoluta de los hombres a su servicio, se ganó el corazón de Zenith y la lujuria de Lilia, e incluso encendió la pasión de la señora Eto. Él era el sujeto más deseable de toda la aldea.
Dejando de lado el carisma, yo estaba feliz de tener a Paul cerca —de tener a alguien más poderoso que yo tan cerca. Si él no hubiera estado cerca, pude haber crecido para ser un brabucón arrogante. Habría dejado que mi habilidad con la magia me convenciera de enfrentar a algunos monstruos en batalla, e, incapaz de lidiar con un grupo de Perros de Asalto, habría terminado siendo literalmente despedazado.
Y si los monstruos no lo hacían, las personas lo harían. Habría dejado que mis habilidades se me subieran a la cabeza, y definitivamente habría comenzado una pelea con alguien que no podía derrotar. Era una historia común, y también habría merecido lo que sea que hubiera recibido.
En este mundo, los espadachines tenían habilidades superiores a lo que yo estaba acostumbrado. Podían correr a velocidades cercanas a los cincuenta kilómetros por hora, y sus reflejos y habilidad para seguir el movimiento eran bastante impresionantes. Gracias a la existencia de la magia de sanación, la muerte por heridas era algo que podía ser evitado, así que estos espadachines eran entrenados para matar a sus enemigos de un solo ataque. En un mundo donde los monstruos existían, tenía sentido que las personas se volvieran tan poderosas.
Aun así, incluso Paul solo estaba en el rango Avanzado. Había muchas personas de más alto rango solo dentro del marco de los oficiales del reino. Y había suficientes individuos de fama mundial y monstruos ahí afuera que incluso Paul no podría esperar derrotar incluso con refuerzos.
Después de todo, siempre había un pez más grande.
Estaba agradecido de que Paul me estuviera enseñando a blandir una espada. Pero, aparte de eso, él todavía no estaba calificado como padre. Era como un medallista olímpico que de alguna forma también era un criminal convicto.
Un día, yo estaba trabajando en mi entrenamiento de esgrima con Paul, como usualmente hacíamos. Una vez más, pude notar que no lo iba a vencer ese día. Probablemente tampoco lo vencería el día después de ese. Este último tiempo, no había sentido que estaba mejorando. Aun así, si no seguía practicando, definitivamente no iba a mejorar.
Además, incluso si no estaba sintiendo una mejora, mi cuerpo todavía internalizaba la práctica. Probablemente. Quiero decir, tenía que ser así, ¿cierto?
Mientras estaba meditando eso, Paul rompió el silencio.
“Por cierto, Rudy,” dijo él, como si de pronto hubiera recordado algo, “sobre la escuela…” Él rápidamente se detuvo. “No, probablemente no la necesitas. Olvídalo. Volvamos a la práctica.” Él levantó su espada de práctica, como si nada hubiese pasado.
Pero yo no iba a dejarlo pasar. “¿A qué te refieres con escuela?” pregunté.
“Hay un instituto educacional en Roa, la capital de Fittoa, donde enseñan cosas como leer y escribir, aritmética, historia, etiqueta, y esa clase de cosas.”
“He escuchado de ello.”
“Normalmente, comenzarías a ir a tu edad, pero… ¿tú probablemente no lo necesitas? Tú ya sabes leer, escribir y sumar, ¿cierto?”
“Bueno, sí.”
Dejé a todos pensar que Roxy me había enseñado matemáticas. Con dos nuevos bebés, la situación financiera en casa se había vuelto bastante difícil, y con Zenith constantemente revisando nuestra cuenta de ahorros, yo había decidido ayudarla —para su gran sorpresa. Había parecido como que iba a haber otro alboroto sobre lo inteligente que yo era, así que había sacado el nombre de Roxy para apaciguar las aguas.
Y oigan, si eso hacía que su opinión de Roxy subiera como resultado, mucho mejor.
“Aunque estoy interesado en la escuela,” dije. “Habría muchos otros niños de mi edad ahí, ¿cierto? Tal vez pueda hacer algunos amigos.”
Paul tragó saliva, como si tuviera un bulto en su garganta.
“No es un lugar tan genial. La etiqueta es solo una tontería aburrida, saber historia no te ayuda en nada, y definitivamente tú vas a ser acosado. Un montón de mocosos de la nobleza local van a estar ahí, seguro, pero ellos se ponen celosos cada vez que no son los mejores. Con un niño como tú ahí, probablemente formarán un grupito y te molestarán. Y mi padre era un marqués, así que contigo siendo de una posición incluso más baja que la mía, serás visto aún más como un presuntuoso.”
El cierre de Paul sonaba como si hubiera venido de la experiencia personal. Él había huido de casa porque estaba enojado con su rígido padre y la nobleza corrupta. La etiqueta y la historia eran una parte indispensable de ser un noble apto de Asura, así que él debe haber encontrado esos temas difíciles de tolerar.
Una tensión inequívoca llenó el aire a nuestro alrededor mientras hablábamos. “¿De verdad?” pregunté. “Supuse que los nobles tendrían algunas hijas muy lindas.”
“Déjame pararte justo ahí. Las hijas de los nobles llenan sus rostros de maquillaje, hacen un alboroto obsesivo sobre sus peinados, y apestan a perfume. Quiero decir, claro, algunas practican esgrima y son sensuales, pero la mayor parte de ellas mantienen sus cuerpos ocultos bajo corsés, e incluso cuando logras acostarte con una y le quitas la ropa, ya que nunca hacen ejercicio, sus cuerpos están todos flácidos. Tu papá ha sido engañado muchas veces por eso.” Paul tenía una mirada triste en sus ojos mientras hablaba.
Qué montón de tonterías. Por otro lado, él había tenido esas experiencias y después terminado con una hermosa esposa como Zenith, así que tal vez no debía descartarlo tan pronto.
“Entonces supongo que no me sirve de nada ir a la escuela,” dije. Para comenzar, aún había un montón de cosas que quería enseñarle a Sylphie. Y tendría que estar loco para ir a un lugar donde sabía que de seguro sería acosado. No había sido un completo aislado por veinte años por nada.
“Buena decisión,” dijo Paul. “Si alguna vez quieres ir a estudiar, simplemente puedes volverte un aventurero e ir a explorar algún laberinto.”
“¿Un aventurero?”
“Sí. Explorar laberintos es genial. Las damas ahí no usan maquillaje, así que puedes notar a primera vista quién es bonita y quién no. Y cada vez que son espadachinas, soldados, o magas, siempre están en buena forma.”
Bien, dejando toda la basura de lado, basándome en lo que había leído, los laberintos eran una clase de monstruo en sí mismos. Comenzaban como simples cavernas, pero eran alteradas por la acumulación de poder mágico, transformándolas en laberintos.
La parte más profunda del laberinto era un cristal mágico que podías considerar como su fuente de poder, la cual estaba protegida por un jefe que actuaba como su guardián. Este cristal mágico era una carnada, exudando una energía poderosa y atractiva. Los monstruos eran atraídos por esa energía y entraban al laberinto, donde caían víctimas de trampas, se morían de hambre, o eran asesinados por el jefe que resguardaba el cristal; el laberinto luego absorbía la esencia mágica de esos monstruos muertos.
Sin embargo, los laberintos recientemente formados con frecuencia en vez de eso tenían sus cristales mágicos devorados por monstruos, o el cristal era destrozado por el colapso de la caverna. Escuchar que algunos de ellos encontraban finales torpes los hacía ver más como seres vivos.
Pero los monstruos no eran lo único atraído por estos cristales mágicos. Los humanos también los encontraban bastante tentadores. Los cristales podían ser usados como catalizadores para ciertos hechizos, y alcanzaban un precio bastante alto. El precio aumentaba con el tamaño, pero incluso uno pequeño valdría lo suficiente como para costearle a alguien un año completo de una buena vida. Y si bien estos cristales eran los únicos tesoros por los que se preocupaban los monstruos, ese no era el caso para los humanos.
Con el paso del tiempo, el equipo que pertenecía a los monstruos y a los aventureros que el laberinto había devorado sería imbuido con poder mágico. Se convertían en una nueva clase de carnada: objetos mágicos.
Los objetos mágicos se diferenciaban de los implementos mágicos en que ellos podían ser usados sin tomar prestado el propio poder mágico del usuario. La mayoría de los objetos mágicos, sin embargo, no venían con habilidades útiles; casi todos tenían poderes que eran basura. Aun así, existía la posibilidad de encontrar uno dentro de ellos que le dieran al usuario las habilidades de un mago de rango Santo. Los objetos como estos se vendían por una fortuna, y las personas exploraban laberintos con el sueño de volverse ricas rápidamente.
Sin embargo, la mayoría de ellas fracasaba antes de poder alcanzar su premio, con sus muertes alimentando al laberinto mientras tomaba su poder mágico y lo usaba para crecer y hacerse más profundo. Así era como los laberintos de más tiempo llegaban a tener sus profundidades llenas de montones de tesoros.
El laberinto conocido más viejo y profundo era el Abismo del Dios Dragón, situado al pie de la Montaña Sagrada Dragoncry en el borde montañoso del Wyrm Rojo. Por lo que había leído, había existido por alrededor de diez mil años, y se estimaba que tenía casi dos mil quinientos pisos.
Aparentemente, esta mazmorra colosal estaba conectada a un agujero en la cima de la propia Montaña Dragoncry. Al saltar dentro de él, supuestamente podías llegar hasta el piso más profundo, pero nadie que hubiera intentado esa proeza volvió con vida.
Ese agujero, por cierto, no era un cráter volcánico ni nada parecido. El propio laberinto supuestamente lo había creado para consumir dragones rojos; cuando volaban a un lado, el agujero los devoraría con sus mandíbulas.
No había muchas pruebas para apoyar ese mito en particular. Pero no habría sido tan descabellado, dado que el agujero era un monstruo realmente antiguo.
En cuanto a los laberintos más puramente desafiantes… tenías al acertadamente llamado Infierno, ubicado en el Continente Divino, y la Cueva del Diablo, la cual yacía en medio del Mar Ringus. Ambos eran brutalmente difíciles de alcanzar, lo cual significaba que era completamente imposible reabastecerse una vez que llegabas. Dada su gran profundidad, y el hecho de que no podías tomarte tu tiempo explorándolos, se habían ganado la reputación como las pruebas más difíciles que un aventurero podía enfrentar.
Por el momento, básicamente ese era el alcance de mi conocimiento del tema.
“He leído un poco acerca de los laberintos…”
“Ah. Los Tres Espadachines y el Laberinto, ¿cierto? Explorar una mazmorra legendaria como esa de seguro es una forma de poner tu nombre en los libros de historia. ¿Alguna vez has pensado en intentarlo?”
Los Tres Espadachines y el Laberinto era la historia de tres guerreros jóvenes y brillantes que llegarían a ser conocidos como el Dios de la Espada, el Dios del Agua, y el Dios del Norte. El libro comenzaba con su primer encuentro y los seguía a través de una serie de encrucijadas y eventos que los llevó a desafiar juntos un gran laberinto. Hubo muchos conflictos, risas, y lazos masculinos por el camino, como también algunas despedidas dolorosas; al final, como era de esperarse, ellos lograron su objetivo satisfactoriamente.
El laberinto en ese libro solo era de unos cien pisos, pero era lo suficientemente difícil.
“Pero ¿no es solo un cuento?”
“Nop. Dicen que los tres grandes estilos que hemos heredado a través de las generaciones nacieron dentro de ese laberinto.”
“Mmm, ¿de verdad? Pero esos sujetos se volvieron espadachines de rango Divino, y tuvieron toda clase de problemas… No creo ser capaz de soportar ni cinco minutos en ese lugar.”
“Oye, yo solía explorar laberintos todo el tiempo, ¿sabes? Tú estarías bien.”
Paul empezó a contar la historia de un joven ogro que hizo equipo con un grupo de guerreros humanos para entrar a un laberinto lleno de tritones, y su eventual victoria a cambio de la vida de varios compañeros.
Antes de tener el tiempo para procesarlo, él continuó con la historia de un mago incompetente que accidentalmente cayó dentro de un laberinto, se unió a un grupo que acababa de perder a su propio mago, y que descubrió sus talentos latentes en el calor de la batalla.
Sentí que Paul había estado ensayando esta conversación de antemano.
Pensándolo bien… él quería que yo fuera un espadachín, ¿cierto? Supongo que su plan era bombardearme con historias de aventureros y llenar mi cabeza de sueños de laberintos y batallas dramáticas. No diría que no estaba interesado, especialmente cuando se trataba de los propios laberintos. Pero considerándolo todo, sonaba demasiado peligroso.
Por ejemplo, las personas en ese libro tendían a encontrar su final de forma malditamente abrupta. Por supuesto, los tres espadachines no eran los únicos personajes, pero fueron los únicos que sobrevivieron a su expedición. Uno de sus aliados fue quemado hasta quedar crujiente en medio de una conversación por una bola de fuego que salió de la nada. Otro cayó a través de un agujero en el suelo y quedó hecho papilla. Ah, y también hubo un sujeto que fue cortado a la mitad en el momento en que asomó su cabeza desde su escondite. Incluso los guerreros lo suficientemente fuertes como para enfrentar fácilmente a monstruos temibles eran asesinados por trampas en el instante en que se descuidaban un poco.
Ya que eran los protagonistas, nuestros tres héroes superaron estos obstáculos ilesos, pero dudaba que un sujeto torpe como yo pudiera lograr algo así. Después de todo, yo era del tipo despistado.
“¿Qué opinas? Ir de aventuras también puede ser muy divertido, ¿cierto?”
“Vamos, no puedes estar hablando en serio.”
¿Por qué yo me pondría deliberadamente en situaciones altamente riesgosas solo para conseguir un poco de emoción? Una vida relajada llena de mujeres —como la de Paul— se veía mucho más tentadora.
“Creo que estoy más inclinado a pasar mi vida persiguiendo mujeres.”
“Ooh. ¡Supongo que realmente eres mi hijo!”
“Idealmente, me gustaría formarme un pequeño harem, tal como mi querido y viejo padre.”
“¿En serio? Aunque por ahora estarías mejor persiguiendo a una mujer a la vez.”
Paul apuntó detrás de mí con una gran sonrisa. Me di la vuelta para encontrarme cara a cara con una Sylphie muy deprimida.
Buen trabajo, idiota.
Recientemente había estado pasando mucho tiempo en mi habitación junto a Sylphie, enseñándole lo básico de las matemáticas y la ciencia. Parecía ser la forma más rápida de ayudarla a entender cómo funcionaba en detalle la conjuración silenciosa.
Desafortunadamente, en mi vida anterior había dejado la escuela después de la secundaria. Técnicamente había ido a una preparatoria para idiotas, pero la había dejado casi inmediatamente.
Como resultado, había un límite en cuánto podía enseñarle. Aprender de un libro no lo era todo, claro… pero estaba comenzando a enojarme conmigo mismo por no haber tomado mis estudios con un poco más de seriedad.
Para este momento, Sylphie había dominado lo básico de leer y escribir, y podía manejar multiplicaciones por dos dígitos. Las horas de estudio habían sido una lucha, pero la chica claramente no era tonta. Ella probablemente aprendería a dividir muy pronto.
También le estaba enseñando algo de ciencia fundamental, en paralelo a la magia.
“Por qué el agua se convierte en, eh… ¿vapor cuando la calientas?”
“Bueno, el agua se disuelve en el aire de forma natural, pero se necesita algo de calor para que eso suceda. Así que, mientras más caliente se pone, más fácilmente se disuelve.”
Hoy estábamos estudiando el ciclo de la evaporación, condensación, y la precipitación.
“¿…?”
A partir de la mirada en el rostro de Sylphie, estaba claro que ella realmente no entendía lo que estaba explicando. Aun así, ella en general había probado ser rápida aprendiendo. Probablemente porque siempre prestaba atención y hacía su mejor esfuerzo.
“Umm… Básicamente, cualquier cosa se disuelve si la calientas lo suficiente, ¿bien? Y si la enfrías de nuevo, regresa a sólido.” Yo no era un profesor ni nada parecido, así que esto era lo mejor que podía hacer.
Sylphie de todas formas era más lista que yo. Probablemente intentaría algunas cosas por su cuenta hasta que todo tuviera sentido para ella. Gracias a la magia, en realidad no necesitabas herramientas para experimentar con cosas como esta.
“¿Cualquier cosa se puede disolver? ¿Incluso cosas como las rocas?”
“Sip. Aunque necesitarías un calor realmente intenso.”
“Rudy, ¿tú podrías disolver una?”
“Por supuesto.” No es como si lo hubiera intentado alguna vez.
En la actualidad, cuando realmente me concentraba, podía distinguir más o menos entre los diferentes elementos en el aire a mi alrededor. Probablemente podría solo bombear oxígeno e hidrógeno a una roca hasta que se disolviera.
Por cierto, también existía un hechizo llamado Pozo de Magma que te permitía crear un estallido de lava espontáneo. Sentía que ese hechizo debía ser una combinación de magia de fuego y tierra, pero estaba clasificado como un hechizo de fuego de nivel Avanzado.
Aquí les gustaba dividir las cosas cuidadosamente en sus diferentes disciplinas, pero todo estaba interrelacionado. Y agregar más poder mágico a tus hechizos no era la única forma de hacerlos más fuertes; al manipular los gases combustibles, por ejemplo, podías producir un calor intenso de forma más eficiente.
Ya había descubierto todo eso. Pero no mucho más.
Mi habilidad como mago no había mejorado mucho desde que Roxy se fue. Solo había estado encontrando formas de combinar mis hechizos actuales, usarlos de forma más eficiente, e incrementando su poder con algunos retoques científicos menores.
A primera vista, probablemente se veía como que me estaba volviendo más fuerte… pero se sentía más como que había llegado a un callejón sin salida. Dado mi actual nivel de conocimiento, podría nunca ser capaz de lograr nada más desafiante que lo que podía hacer ahora.
En mi vida anterior, era muy fácil encontrar información en internet cuando la necesitabas, pero en este mundo no existía nada tan conveniente. Quizá realmente necesitaba encontrar a alguien que me enseñara…
“Mmm. Una escuela, ¿eh…?”
Roxy había mencionado que las escuelas para los magos tendían a tener reglas y estándares muy estrictos, pero tal vez podría encontrar alguna forma de entrar en una.
“Rudy, ¿vas a ir a una escuela?”
Aparentemente, había estado pensando en voz alta. Sylphie se dio la vuelta para mirarme, con una expresión de ansiedad en su rostro.
El movimiento dejó su cabello verde esmeralda agitándose suavemente. Este último tiempo ella había estado dejándoselo crecer un poco… probablemente porque le había estado dando sugerencias casuales, más o menos una vez al mes. En este momento, solo calificaba como pelo corto, pero era genial ver sus pequeños rizos reaccionar a cada movimiento de su cabeza.
En muy poco tiempo estaríamos en el territorio de una cola de caballo.
“No, no está en mis planes. Padre dice que sería acosado de forma tan inmisericorde que no aprendería nada.”
“Pero de nuevo estás actuando de forma extraña…”
Esperen, ¿de verdad?
Eso era nuevo para mí. ¿Había vuelto a meter la pata? Me había estado esforzando mucho para mantener mi actuación de alguien completamente despistado a su alrededor, pero…
“De acuerdo a mis padres, he sido raro desde que era un bebé.”
Estaba tratando de conseguir información con una pequeña broma, pero Sylphie frunció el ceño y sacudió su cabeza.
“Eso no fue lo que quise decir. Últimamente te ves algo triste.”
Ah. Fiu.
Estaba preocupado de que ella hubiese descubierto mi verdadera naturaleza, pero aparentemente solo estaba preocupada por mí.
“Bueno, no he estado progresando últimamente, ¿sabes? No estoy mejorando ni con la magia ni con la espada.”
“Rudy, pero tú ya eres increíble…”
“Para mi edad, tal vez.”
Es verdad, en este mundo probablemente no había muchos niños a mi nivel. Pero dicho eso, yo aún no había logrado nada importante. Mi habilidad con la magia venía parcialmente de mis recuerdos de mi vida anterior, y parcialmente de mi avance con la conjuración silenciosa. Esos dos factores me habían dado una ventaja sobre la mayoría de las personas. Pero ahora que había alcanzado esta muralla, no podía encontrar una forma de superarla. El hecho de que pudiera recordar treinta y cuatro años en su mayoría desperdiciados ya no era de mucha ayuda.
Era fácil maldecirme por no haber estudiado cuando tuve la oportunidad, pero lo hecho, hecho está. Y, por supuesto, los hechos de mi antiguo mundo no necesariamente se aplicarían a este. Este lugar tenía su propio conjunto de reglas que necesitaba descubrir. No podía simplemente apoyarme por siempre en mis viejos recuerdos.
Aquí la magia era la ley fundamental. Y para entenderla, necesitaba entender este mundo.
“Aun así, siento que es hora de dar el siguiente paso, ¿sabes?”
Sylphie estaba mejorando a un ritmo constante en la magia, y haciéndose más inteligente día a día. Ver su progreso estaba comenzando a hacerme sentir un poco patético. En comparación, yo solo me estaba manteniendo a flote.
Por el momento, yo podía seguir pensando en mí mismo como el protagonista despistado de esta historia. Pero a menos que ponga mi arrogante trasero en marcha, esta chica algún día me dejaría mordiendo el polvo.
Su ceño solo se hizo más notorio, y Sylphie me presionó con más fuerza. “¿Vas a irte a otro lugar?”
“Bueno, quizás,” respondí. “Padre dijo que debería darle una oportunidad a explorar laberintos, y no hay mucho que pueda hacer en esta aldea… probablemente terminaré yendo a alguna escuela o supongo que de aventura.”
Había hablado de forma causal, sin pensarlo demasiado. Pero por alguna razón…
“¡N-no!” Sylphie gritó y me abrazó.
Ooh. ¿Qué es esto? ¿Mm? ¿¡Era la hora de una escena de confesión!?
Pero, a pesar de que la idea acababa de cruzar mi mente, pude darme cuenta de que ella estaba temblando.
“Eh… ¿Sylphiette-san?”
“No… No… ¡No!”
La chica me estaba abrazando tan fuerte que era difícil respirar. Sin estar seguro de cómo responder, me quedé en silencio por un momento.
“No… ¡Rudy, no te vayas! Uuh… ¡Waaaah!”
Aparentemente, interpretando esto de forma negativa, Sylphie comenzó a llorar. Ella procedió a enterrar su cara en mi pecho, mientras sus pequeños hombros temblaban sin control.
¿Eh? ¿En serio? Eh, ¿qué sucede aquí?
Por el momento, la chica claramente necesitaba ser consolada, así que acaricié su cabeza y su espalda. Envolví mis brazos alrededor de Sylphie.
Cuando hundí mi cabeza en su cabello, descubrí que olía extremadamente bien.
Esto es el cielo.
Puedo… ¿puedo quedármela? ¿Por favor?
“Uuh… Rudy, por favor… No… No te vayas…”
Ups. Estúpido, ya deja eso.
“B-bien…”
En realidad, tenía mucho sentido.
Ya por un tiempo, Sylphie había estado viniendo a nuestra casa a primera hora de la mañana casi todos los días. Ella felizmente me observaría practicar mi esgrima, luego de lo cual seguiríamos con la magia y sus estudios.
Si de pronto me iba, toda la rutina diaria de Sylphie desaparecería, y volvería a ser una solitaria. Ahora ella podía ahuyentar a los brabucones con su magia, pero no era como si fuera a hacer otros amigos.
Mientras más pensaba al respecto, más afecto sentía por ella. Yo era el único por el que Sylphie se preocupaba tanto. Ella era mía, y solo mía.
“Entiendo. No iré a ninguna parte.”
¿Cómo incluso podría pensar en dejar de lado a una chica tan linda como esta e irme hacia otro lugar? ¿A hacer qué? ¿Mejorar mi magia? Al diablo con eso. Ya podía lanzar hechizos de nivel Avanzado y Santo. Eso era suficiente para ganarse la vida como tutor, como había hecho Roxy. ¿Entonces por qué simplemente no podía quedarme aquí con Sylphie hasta que fuéramos lo suficientemente mayores como para vivir por nuestra cuenta?
Para mí sonaba muy bien. Creceríamos juntos… y ella crecería para convertirse en mi mujer ideal.
¡Estilo Hikaru Genji, nena!
Jejejejeje.
… ¡Mierda! No. No. Malos pensamientos. Malos pensamientos.
Amigo, ¿qué pasó con todo el asunto del protagonista “despistado”? Te estás adelantando demasiado.
Con eso dicho… no hay nada en las reglas que diga que un protagonista despistado no puede lavarle el cerebro a su amiga de la infancia, ¿cierto?
¡Gah! ¿¡En qué estoy pensando!? Pero… uuugh.
La chica solo tenía seis años. Ella claramente estaba encariñada conmigo, pero aún no era capaz de sentir amor romántico.
Así que, eh… sí. Dejemos eso pendiente por el momento.
Pero ¿por cuánto tiempo? Esa era la pregunta aquí. ¿Debería esperar hasta que ella cumpla diez? ¿Quince? ¿Más…?
¿Qué tal si ella terminaba odiándome por desperdiciar su tiempo?
Ahora mismo su medidor de afecto estaba al máximo, pero no había garantía de que seguiría así por siempre. ¿Podría vivir conmigo mismo si caía a cero?
No. ¡Claro que no! ¡Yo soy un hombre que conoce sus límites, maldita sea!
¡En serio, ella es tan suave, cálida y esponjosa! ¡Y huele malditamente bien! ¡Ella ahora mismo está abriéndome su alma, ¿y se supone que me quede aquí sin hacer nada?! ¡Eso está muy mal! ¡Ambos sabemos cómo nos sentimos, así que simplemente deberíamos llevar esto al siguiente nivel!
¿Por qué forzarme a desperdiciar tiempo valioso? ¿¡Por qué no solo admitir que había tomado la decisión equivocada!?
Eso es todo. ¡Lo he decidido! ¡La convertiré en mi chica perfecta!
Ya… ¡Ya no soy despistado! ¡Sylphieeee!
“Oye, Rudy… llegó una carta para ti.”
En este punto, Paul entró en la habitación, sacándome de mi pequeño mundo —y justo a tiempo. Me alejé de Sylphie nerviosamente.
Mi querido padre probablemente merecía algo de gratitud por eso. Había estado a dos minutos de convertirme en un villano extremadamente patético y despreciable.
Aun así, la resistencia de un hombre tenía sus límites. Había logrado aplacar esta tormenta, pero no había forma de saber lo que podría pasar la próxima vez.
La carta que recibí ese día era de Roxy.
Querido Rudeus, ¿cómo has estado?
Es difícil de creer, pero supongo que dos años han pasado volando desde que nos despedimos.
Las cosas finalmente se han calmado un poco de mi lado, así que pensé en tomar la oportunidad para escribir.
En este momento, me estoy quedando en la capital real del Reino de Shirone. En el transcurso de explorar varios laberintos, parece que me he forjado un nombre, así que terminé siendo contratada como la tutora de un cierto príncipe.
Educarlo me trae recuerdos del tiempo que pasé en la casa Greyrat. En primer lugar, el príncipe es bastante parecido al chico que enseñé ahí. Si bien no es tan talentoso como tú, él es un niño perspicaz y un joven mago en ciernes por mérito propio. Lamentablemente, él también es propenso a robar mi ropa interior y espiarme cuando me estoy cambiando, justo como alguien más que podría mencionar. Su personalidad está un poco más del lado presuntuoso, y es considerablemente más enérgico, pero en general sus patrones de comportamiento son bastante similares.
¿Tal vez todos los hombres ambiciosos son animales locos por el sexo en su corazón? Estoy un poco preocupada de que me ataque sexualmente antes de terminar de educarlo. Para ser honesta, no entiendo lo que la gente encuentra tan atractivo en mi pequeño cuerpo escuálido.
Hmm. Quizá no debería estar escribiendo esto. Si alguien lo leyera, podrían lanzarme en el calabozo por manchar el honor de la familia real.
Simplemente tendré que cruzar ese puente cuando llegue a él. No es como si en realidad lo estuviera diciendo de mala manera.
En cualquier caso, parece que la corte real está planeando nombrarme “maga de la corte” por la duración de mi estadía. Todavía hay mucha investigación mágica que tengo ganas de proseguir, así que eso debería servir de maravilla.
Oh, eso me recuerda algo —finalmente he logrado tomarle el pulso a lanzar magia de agua de nivel Real. La biblioteca real de aquí por suerte tiene algunos libros útiles en la materia. Cuando dominé la magia de nivel Santo, pensé que eso era lo mejor que podría lograr, pero parece que un poco de esfuerzo a la antigua ayuda mucho.
Rudeus, no me sorprendería que tú ya estés lanzando hechizos de magia de nivel Imperial para este momento. ¿O tal vez ampliaste tus horizontes y alcanzaste el rango Santo en una disciplina diferente? Sé lo insaciable que es tu sed de conocimiento, así que ciertamente podría imaginarte incursionando también en la magia de sanación o invocación.
Por otro lado, tal vez en cambio elegiste enfocarte en tu esgrima. Para ser honesta, estaría un poco decepcionada, pero estoy segura que de cualquier forma dejarías tu marca en el mundo. Personalmente, estoy apuntando a ser una Maga de Agua de rango Divino.
Como mencioné antes… si alguna vez te encuentras frente a un callejón sin salida en tus estudios de magia, haz que te admitan en la Universidad de Magia de Ranoa. Sin una carta de recomendación, necesitarás pasar un examen de ingreso. Pero no creo que eso sea un problema para ti.
Pues bien, hasta que nos veamos de nuevo—
Roxy
P.D. Es muy posible que ya haya dejado la corte real para el momento en que llegue tu respuesta, así que no te sientas obligado a responder.
Bueno, diablos. Hablando de un llamado de atención.
Me tomó un momento encontrar el Reino de Shirone en el mapa. Era un país pequeño en la parte sureste del Continente Central.
No tan lejos de aquí en línea recta, pero el borde montañoso entremedio estaba infestado de dragones rojos, haciéndolo totalmente impenetrable. Tendrías que tomar un gran desvío y entrar desde el sur.
Para efectos prácticos, Shirone era una tierra muy alejada. Y en cuanto a Ranoa, hogar de la Universidad de Magia… necesitarías tomar un gran desvío alrededor del noroeste para llegar ahí.
“Mmm…”
Al menos ahora sabía por qué Roxy nunca me había dicho nada sobre la magia por sobre el nivel Real. Ella no conocía ningún hechizo de ese nivel en ese entonces.
Decidí escribir una respuesta breve y vaga a la carta. No necesitaba escribir la triste verdad acerca de mi situación actual. La chica parecía pensar en mí como alguna clase de genio, y no quería decepcionarla.
En fin… La Universidad de Magia de Ranoa, ¿eh…?
Roxy siempre lo hizo sonar como si fuera un lugar increíble. Pero no estaba exactamente cerca de casa, y no podía solo abandonar aquí a Sylphie.
¿Qué haré?
Por el momento, terminé mi carta, hice una pausa y luego agregué una breve nota.
P.D. Lamento haber robado tus bragas.
Al día siguiente, esperé hasta que mi familia estuviera reunida en la mesa, y entonces hice mi movimiento.
“Padre, ¿puedo hacer una solicitud egoísta?”
“Claro que no.”
… solo para ser rechazado inmediatamente.
Por suerte, la respuesta de Paul le valió un buen golpe en la cabeza por parte de Zenith, quien estaba sentada a su lado. Y un ataque de seguimiento de Lilia, quien estaba sentada a su otro lado.
Desde ese alboroto con el embarazo inesperado, Lilia se había estado uniendo a la mesa en vez de esperar por nosotros como una sirvienta. Parecía ser que ahora ella era oficialmente parte de la familia.
La poligamia… ¿siquiera existía en este país? Como sea. ¡No es mi problema!
“Rudy, solo dile a tu padre lo que quieres. Él lo hará posible,” dijo Zenith, con una mirada de reojo hacia su esposo —que actualmente estaba tomando su cabeza con sus manos.
“Rudeus-sama nunca pidió mucho. Paul-sama, esta es una oportunidad de oro para demostrar algo de la dignidad de un padre,” agregó Lilia en apoyo.
Después de recuperar su postura en su asiento, Paul cruzó sus brazos y sacó su mentón de forma arrogante. “Escuchen, el niño quiere algo tan descabellado que pidió permiso para poner el tema sobre la mesa. Sea lo que sea, probablemente es imposible.”
Este comentario le valió otros dos golpes que lo mandaron a comerse la mesa. Era nuestro número familiar usual.
Muy bien, es hora de ir al grano.
“Lo que pasa es que recientemente he llegado a un punto muerto en mis estudios de magia. Y por esa razón, esperaba asistir a la Universidad de Magia de Ranoa…”
“¿Oh?”
“Pero cuando le mencioné esto a Sylphie, ella rompió en llanto y me rogó que no me fuera.”
“¡Jaja! ¡Vaya rompecorazones! ¿Me pregunto de quién lo sacó?”
Naturalmente, otros dos golpes siguieron a ese comentario.
“La solución ideal sería que los dos fuéramos juntos, pero la familia de Sylphie no es tan adinerada como la nuestra. Quería saber si es posible que ustedes paguen la cuota de ambos.”
“No me digas.”
Después de apoyar sus codos sobre la mesa, Paul me lanzó una mirada severa que me recordaba a un cierto comandante con gafas. Sus ojos estaban completamente serios —de la misma forma que cuando él tomaba una espada.
“Bueno, la respuesta es no.”
Una vez más, él me había dicho que no. Pero esta vez no fue solo una broma, y Zenith y Lilia se quedaron en silencio.
“Tengo tres razones. Primero, todavía estás en medio de tu entrenamiento con la espada. Si lo abandonas ahora, terminarás como un amateur por siempre sin esperanza de mejorar. Como tu maestro, no puedo permitir eso. Segundo, el dinero es un problema. Probablemente podríamos pagar tu parte, pero no también la de Sylphie. Las escuelas de magia no son baratas, y no es como si nosotros tuviéramos un árbol mágico de dinero. Y tercero, solo tienes siete años. Eres un niño listo, pero todavía hay mucho que no sabes, y realmente careces de experiencia en el mundo real. Sería irresponsable de mi parte dejarte ir ahora mismo.”
La negativa de Paul no me sorprendió para nada. Aunque no iba a darme por vencido. A diferencia de antes, él estaba basando su negativa en tres objeciones racionales y bien definidas. Eso significaba que, si yo solucionaba esos tres puntos, podría ganarme su permiso.
No había necesidad de apresurarse. De todas formas, no había esperado que todo estuviera listo de la noche a la mañana.
“Padre, lo entiendo. Por supuesto, seguiré entrenando contigo en la espada… pero ¿puedo preguntar qué edad crees que necesito tener antes de que esto suceda?”
“Veamos… ¿quince? Nah, digamos doce. Al menos, quédate aquí hasta entonces.”
¿Doce? Hmm. Por lo que recuerdo, quince era la edad donde los niños eran considerados adultos.
“¿Puedo saber por qué escogiste doce?”
“Esa es la edad que yo tenía cuando dejé la casa.”
“Ah. Ya veo.”
Esto no parecía algo a lo que Paul estaría dispuesto a ceder. No había razón para discutirlo y que se enfadara.
“Muy bien, una última cosa.”
“Claro.”
“¿Puedes ayudarme a encontrar un trabajo? Puedo leer, escribir, y sé aritmética, así que podría ser un tutor decente. Tampoco me molestaría trabajar como mago. Haría lo que pague mejor.”
“¿Quieres un trabajo? ¿Por qué?” preguntó Paul, mientras entrecerraba sus ojos.
“Quiero ganar la parte de Sylphie por ella.”
“No creo que ella quiera que hagas eso.”
“Tal vez no. Pero es algo que yo quiero.”

Por un momento, la habitación se quedó completamente en silencio. Tuve que contener la necesidad de retorcerme de forma incómoda en mi asiento.
“Ya veo. Entonces así son las cosas…”
Al final, Paul asintió para sí mismo, aparentemente convencido de… algo.
“Bueno, está bien. En ese caso, haré los arreglos necesarios para ayudarte.”
Si bien ahora los rostros de Zenith y Lilia expresaban una preocupación evidente, la mirada en los ojos de Paul me decía que podía confiar en su palabra.
“Te lo agradezco mucho,” dije, bajando mi cabeza en gratitud mientras mi familia reanudaba su comida.
Paul
Bueno, no puedo decir que estaba esperando eso.
Sabía que mi hijo estaba creciendo rápido, pero la mayoría de los niños no comienzan a hablar así hasta que al menos cumplen catorce o quince años. Incluso yo no llegué a esta etapa hasta que cumplí once, cuando alcancé el rango Avanzado en el Estilo del Dios de la Espada. Y algunas personas ni siquiera llegan a ella.
¿Cómo decía el dicho? “No te apresures mucho en la vida, o terminará antes de que te des cuenta.”
Un cierto guerrero me había dicho eso hace mucho tiempo. En ese entonces, yo solo había girado mis ojos. De la forma en que yo lo veía, todos los demás se estaba tomando las cosas malditamente lento. Todos los humanos tenían una ventana limitada de tiempo en la cual realmente podían lograr cosas, pero nadie parecía sentir una sensación de urgencia al respecto.
Yo quería hacer todo lo posible mientras tenía la oportunidad. Y si alguien quería criticarme luego de eso, bueno, cruzaría ese puente cuando llegara a él.
Por supuesto, gracias a hacer todo lo posible, eventualmente me había encontrado a mí mismo con una esposa embarazada en mis manos. Terminé retirándome del negocio de las aventuras y no me quedó más opción que hacer uso de las conexiones de mis parientes de posición social alta para conseguir un trabajo estable como caballero.
Pero olvidemos esa parte por ahora. El punto es que Rudeus estaba tomando las cosas a un ritmo mucho más rápido que el mío. El niño estaba corriendo hacia el frente tan rápido que me ponía un poco nervioso el simple hecho de verlo partir.
Estoy seguro de que los adultos a mi alrededor tuvieron pensamientos similares cuando yo era joven. Aunque había una gran diferencia: Rudeus de hecho estaba planeando las cosas de antemano en vez de vivir el momento como yo lo solía hacer. Tengo que asumir que él obtuvo esa parte de su personalidad de Zenith.
Aun así, creo que necesito mantenerlo aquí un poco más de tiempo.
Con esa idea en mente, comencé a escribir una carta.
Tal como Laws me había estado diciendo el otro día, Sylphie claramente se había vuelto bastante apegada a Rudeus. Desde su perspectiva, él era tanto un caballero en una armadura dorada que la había salvado de la miseria de su niñez como un hermano mayor inteligente que podía responder todas sus preguntas.
Ella de seguro lo admiraba. Recientemente, ella también parecía estar enamorándose de él.
Laws, por su parte, me dijo que estaba esperando que los dos pudieran terminar juntos algún día. En ese entonces, estaba bastante feliz por la idea de agregar a una hija tan linda a la familia… pero luego de escuchar lo que Rudeus había dicho hoy, tenía que reconsiderarlo.
Ahora mismo, la chica era básicamente arcilla en sus manos. Si ambos seguían creciendo juntos de esta forma, Sylphie iba a estar permanentemente bajo la influencia de Rudeus. Incluso como una adulta.
Había visto algunos casos como ese cuando yo todavía era parte de la nobleza. Había visto seres humanos que eran poco más que marionetas, totalmente controlados por sus padres. Supongo que esa vida no es tan mala mientras el tipo que tira de los hilos todavía siga ahí. Mientras Rudeus siguiera amando a Sylphie, ella probablemente estaría bien.
Pero desafortunadamente, ese niño también tenía un poco de su papá. En otras palabras, había nacido para ser un mujeriego. Había una probabilidad de que él saliera corriendo hacia cualquier otra chica que llamara su atención.
¿Una probabilidad? Nah. El chico era mi hijo. Él definitivamente iba a causar problemas. Y cuando pase la tormenta, él podría no terminar escogiendo a Sylphie.
Ella nunca se recuperaría de ese golpe. Nunca. Mi hijo bien podría terminar arruinando completamente la vida de esa dulce niñita. No podía permitir que eso pasara. Estaba claro que él tampoco lo quería.
Y, por lo tanto, escribí mi carta. Con algo de suerte recibiría la respuesta que estaba esperando.
Con eso dicho… ¿cómo iba a convencer a ese niño astuto de acceder a esto?
Hmm. Tal vez era la hora de un acercamiento usando la fuerza bruta.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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