Referencia 23: La Armadura
La Armadura
Volumen 25
Capítulo 10
★Badigadi★
No mucho después de haber nacido en este mundo, mi padre me enseñó algo. Él dijo:
“Hay un ser en este mundo contra el que nunca debes oponerte”.
Cuando pregunté por qué, mi padre solo me dio respuestas vagas y evasivas. Nunca lo explicó realmente. Es uno de los pocos recuerdos de mi infancia, uno al que miro atrás con una extraña sensación de nostalgia. El tiempo pasó, y tras la conclusión de la Segunda Guerra Humano-Demonioíaca, un nuevo dicho comenzó a circular.
“Hay tres seres en este mundo contra los que nunca debes oponerte”.
Oh, qué divertido. El número había aumentado a tres. Pero cuando escuché los nombres por primera vez, no pude evitar reírme. Porque esos tres eran:
- El Dios Dragón
- El Dios Demonio
- El Dios de la Guerra
Instintivamente pregunté: “Entonces, ¿no deberían ser cuatro?” Después de todo, el Dios de la Técnica también debería haber sido incluido en esa lista. Sin embargo, supongo que no podía evitarse. Casi nadie había visto al Dios de la Técnica, y su misma existencia era cuestionable. Aun así, como Rey Demonio de la Sabiduría, sabía que, ya fueran tres o cuatro, la verdad seguía siendo la misma. Porque, al final, solo existía una verdadera amenaza.
El Dios Dragón Demonio Laplace.
Él había reinado supremo durante eras hasta que fue dividido en dos tras la conclusión de la Segunda Guerra Humano-Demonioíaca—y aun dividido, su existencia seguía siendo una amenaza que dominaba el mundo.
Él era, sin lugar a dudas, el ser más fuerte de la historia conocida. Cada vez que me encontraba con algún joven arrogante, siempre le recordaba:
“Hay tres seres contra los que nunca debes oponerte”.
El Dios del Norte Kalman disfrutaba particularmente de esa frase. La repetía en cada oportunidad. Era del tipo que se dejaba influenciar fácilmente.
Pero ahora, si preguntaras a la generación más joven quiénes son ‘los tres seres a los que nunca debes oponerte’, probablemente obtendrías respuestas diferentes. Algunos incluso podrían nombrar al propio Dios del Norte Kalman. Después de todo, han pasado cuatrocientos años desde que la amenaza de Laplace desapareció. Así que no me molesta. Lo que realmente quiero decir es simple—
Laplace era aterradoramente poderoso.
He vivido mucho tiempo, pero nunca he visto un ser más peligroso que él. Y aun así—según el Dios-Hombre— existe una amenaza aún mayor. Esa amenaza es el actual Dios Dragón.
El Dios Dragón Orsted.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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