Intermedio: Nos Casamos
Intermedio: Nos Casamos
En medio de un grupo de más o menos diez casas, yacía una tosca cerca rodeando un pequeño jardín de vegetales, y en una esquina de ese jardín, había un pedazo de tierra con Plantas Piriña. Estudiantes de secundaria se reunían alrededor de una olla gigante llena de comida. Ellos se veían igual que siempre, tal como un recuerdo.
“Me pregunto si Papá está bien.”
“Sí, me pregunto lo mismo…”
Parecía que el tiempo no había transcurrido en la aldea Migurd.
Habían pasado dos meses desde que convencí a Atofe de unirse a mi causa. Yo había usado ese tiempo para entregar cartas a todos los reyes demonio. Fui de un extremo del Continente Demoniaco al otro llevando cartas de Atofe junto con las ofrendas recomendadas por Orsted, forjando alianzas con el sudor de mi frente… Bueno, lo admito, usé los círculos de teletransportación, pero igual cuenta.
Los reyes demonio sí que eran un grupo diverso. Estaba el Rey Demonio Saqueador Baglahagla, un glotón que se veía como un cerdo, luego el Rey Demonio Lynebyne del Rostro, quien literalmente era un rostro sin cuerpo, como esas estatuas Moáis. Después de ellos estaba el Rey Demonio de la Luz Samedynomedy, cuyo cuerpo brillaba constantemente, como también el Rey Demonio Cautivador Patorsetor, cuyo cuerpo translúcido estaba oculto bajo una túnica fina. Y hubo muchos otros más.
Yo cada vez fui preparado para luchar de ser necesario. Estábamos hablando de reyes demonio, ¿saben? Un grupo de idiotas con Atoferatofe y Badigadi a la cabeza. No tenía ninguna esperanza de que fueran a escucharme.
Al menos, eso es lo que esperaba, pero resultaron ser inesperadamente fáciles de hablar.
Ellos aceptaron mis ofrendas sonriendo como niños en navidad, y después, cuando yo les entregué la carta de Atofe, ellos se pusieron pálidos y susurraron, “Un héroe,” bajando sus cabezas y apartando la mirada.
Uno incluso se orinó encima mientras suplicaba por su vida.
El Rey Demonio Vil Qeblaqabla hizo lo mismo. Orsted me dijo que fuera particularmente cuidadoso con él. Él era una esfera llena de agujeros, y cada agujero emitía constantemente un hedor a vómito. Además de vil, también estaba ansioso de pelear. Aunque incluso él bajó la cabeza en el momento que mencioné el nombre de Atofe.
Ahora entendía tanto lo aterradora como rara que era Atofe.
En general, los reyes demonio parecían ser un montón de sujetos tranquilos haciendo lo suyo. Cada uno de ellos escuchó atentamente mis solicitudes y aceptaron mi petición de buscar a Kishirika. El asunto de ochenta años en el futuro era otra historia; la mayoría dijo que estaba demasiado lejos como para poder prometer algo. Los reyes demonio vivían mucho tiempo. Dudaba que se preocuparan mucho sobre el futuro.
También nos detuvimos en Rikarisu por el camino—la ubicación del castillo de Kishirika, actualmente gobernado por Badigadi. Era un cráter que alguna vez había sido la fortaleza de Kishirika.
Badigadi no estaba en casa. Hablé con los soldados, quienes solo se encogieron de hombros y dijeron que él no había regresado desde hace tiempo. Dijeron que muy probablemente estaba vagando en algún lugar.
Les entregué la carta de Atofe a los soldados cuidando el castillo en su ausencia, solo por si acaso, y les pedí buscar tanto a Kishirika como Badigadi. Solo quedaban un par de castillos de reyes demonio. Aparentemente íbamos a terminar con esto sin ningún problema.
Justo entonces Roxy se acercó a mí. “¿Hay algún problema con que yo pase a saludar a mi aldea natal?” preguntó ella. “No te preocupes, no tomará mucho tiempo. Iré sola y regresaré antes de que te des cuenta.”
No había forma de que la dejara ir sola. Yo fui directamente hacia nuestra casa, tomé a Lara como también el regalo de boda de Roxy, y luego regresé a Rikarisu.
Yo había tenido la corazonada de que esto podría suceder. Y estaba listo.
Tres días después, nuestro viaje llegó a su fin cuando llegamos a la aldea Migurd.
Roxy, Lara, y yo. Eris murmuró algo sobre no meterse en el camino y decidió no ir, aunque ella dijo que les diera las gracias de su parte por la espada. Pensar que Eris había aprendido a actuar con tacto… Casi me pongo a llorar ahí mismo.
Cuando la madre de Roxy, Rokari, vio a su hija, ella se congeló.
Bueno, no se congeló al ver específicamente hacia Roxy. Fue cuando ella vio a Roxy con una niña en sus brazos y a mí de pie a su lado, la viva imagen de un matrimonio feliz, que ella se congeló.
Algunas personas en la aldea estaban mirando intensamente hacia Roxy. Yo me había preguntado si ellos estaban enviando mensajes telepáticos, pero ese no era el caso de Rokari. Su cerebro obviamente se había detenido, como también su cuerpo.
Ella permaneció totalmente inmóvil por cerca de cinco segundos.
Entonces Roxy dijo, “Estoy en casa, Mamá,” y ella se retorció.
“R-Roxy, este es…” tartamudeó ella, “¿y esta niña…?”
“Son mi esposo y mi hija,” respondió Roxy.
Por un momento, Rokari se vio en shock, pero luego su expresión cambió a una de felicidad. Ella se dio la vuelta de un lado a otro, mirando en todas direcciones. Casi al mismo tiempo, yo vi que todos los Migurd cerca se dieron la vuelta hacia nosotros, así que ella debió haber gritado algo telepáticamente. Tal vez estaba llamando a Rowin, el padre de Roxy.
¡Cariño, ven rápido! ¡Roxy ha traído a un hombre a casa!
Debe haber sido algo así.
El silencio se posó sobre nosotros. Era incómodo que todos estuvieran mirándonos fijamente sin decir nada. Pero yo era el esposo de Roxy. No podía permitir que se notase mi vergüenza. Así que crucé mis brazos, separé mis piernas a la altura de mis hombros, y saqué pecho. Después, comencé a reunir todo mi poder psíquico…
“Mamá, ¿está Papá por aquí?” preguntó Roxy.
“Um, sí. Acabo de llamarlo. Él está en la casa del sabio…” respondió Rokari. “Estoy segura de que estará aquí pronto.”
“¿Entonces podríamos, por favor, esperar adentro? Hay demasiadas personas mirándonos, y a Rudy parece estar afectándole. Mira la pose extraña que está haciendo.”
¿¡Qué dijiste!? ¡No es extraña! Solo para que lo sepas, esta es la pose de un dictador malvado de linaje noble.
“Muy bien, Rudy. Entremos,” dijo Roxy. Yo gruñí mi asentimiento y la seguí dentro de la casa.
¿Acaso era la presión de presentarme a mis suegros después de esto lo que hacía que mi mochila se sintiese tan pesada? Preferiría echarle la culpa a eso que a los insultos de mi amada Roxy hacia la pose en la que me había esforzado tanto.
“Con su permiso,” dije mientras seguía a Roxy y su madre dentro de la casa, alejándome de las miradas curiosas. Ahora que lo pienso, la última vez que estuvimos aquí nosotros no entramos a esta casa. Tal vez podría hacer que Roxy me muestre su antigua habitación y sus fotos de graduación de la preparatoria.
Sí, sí, ya sé que ellos no tienen ese tipo de cosas en esta aldea.
“Me pregunto si tenemos los suministros suficientes almacenados,” reflexionó Rokari en voz alta.
“No te preocupes,” dijo Roxy. “No nos quedaremos mucho tiempo.”
“Pero Roxy, cariño, has viajado una gran distancia hasta aquí. No hay razón para que te marches tan pronto.” Rokari sonaba triste.
Yo me senté junto a la chimenea. Roxy inmediatamente se sentó junto a mí, y dijo, “Me temo que estamos muy ocupados, Mamá.”
“Ah.” Rokari se veía decepcionada.
Yo creía que probablemente podíamos pasar tres o cuatro días en la aldea si eso quería ella… Pero yo sabía que a Roxy no le gustaba mucho su aldea natal, así que una estadía larga no estaba en los planes.
“En fin, Roxy. Esta es una visita muy repentina… y con un hombre tan apuesto…” Rokari miró una vez más hacia mí, y sin pudor, ella lentamente me miró de pies a cabeza. Luego ella soltó un pequeño jadeo de sorpresa y bajó la cabeza. “¡Qué grosero de mi parte! Mi nombre es Rokari, y soy la madre de Roxy. Es un placer conocerlo.”
¿Cono… cerme?
Ella no recordaba que nos habíamos conocido hace diez años.
“Mi nombre es Rudeus Greyrat. Creo que ya nos hemos visto antes,” respondí.
“¿De verdad…?”
“Sí, hace alrededor de diez años. Ruijerd me trajo aquí,” expliqué.
“¿Usted es amigo de Ruijerd Superdia? Pero la última vez que Ruijerd estuvo aquí…” Rokari se llevó una mano a su boca mientras recordaba el pasado. Al instante siguiente todo pareció encajar. “¡Ah!” exclamó ella. “¿Eres el niño humano que acompañaba a Ruijerd cuando él partió a su viaje?”
“Sí, ese era yo.”
“¡Santo cielo…! ¡Ah, esto me trae muchos recuerdos! Sí que has crecido. Han pasado apenas diez años, pero supongo que los humanos se convierten en adultos plenos cuando llegan a ser tan grandes como tú.”
“Sí, señora. Estoy esforzándome día a día por seguir adelante, aunque todavía me queda un largo camino por recorrer…” En ese momento, yo coloqué mis manos sobre el suelo y bajé mi cabeza. “Siento anunciarlo tan tarde. Me he casado con su hija.”
“… Ya veo. Ella está, um, ¿estás feliz con ella?”
“Estoy muy feliz con ella.” Yo miré hacia Roxy. Ella estaba completamente roja.
“¿Roxy está, eh, comportándose adecuadamente como una esposa humana? Hay mucha tensión entre los humanos y los demonios, ¿no? ¿Ella no te está causando ningún problema?”
“No solo lo está haciendo muy bien, sino que ella me saca de problemas constantemente. Ella es la persona más confiable de toda la familia.”
“Bueno, eso es… un alivio…” dijo Rokari, aunque todavía sonaba poco convencida.
Roxy me golpeó en un costado. Miré en su dirección inquisitivamente, y ella murmuró, “Demasiados halagos.”
¡No estaba exagerando nada! Yo sí dependía de ella.
“Es solo que, tú te ves como un hombre excelente… ¿Estás seguro de que eres feliz con nuestra Roxy?”
La misma pregunta de nuevo. Rokari también estaba nerviosa.
Roxy intervino. “Rudy tiene otras dos esposas. Yo soy más como su amante. Así que, incluso aunque no es totalmente satisfactorio, no es un problema.”
No había nada insatisfactorio sobre Roxy, y yo no la había tratado como una amante ni una sola vez.
“Ya veo… Pero, aun así…”
“Mamá, ¿puedes parar con eso? Me estás avergonzando.”
“Ah… sí. Solo estoy preocupada, cariño. Tú siempre fuiste tan poco amistosa y callada, sin mencionar tus modales.”
“Estoy consciente de mis puntos débiles, Mamá. Pero escucha, estoy cumpliendo a cabalidad mis deberes como una esposa. Incluso tuve una hija.”
¿Deberes? Eso fue muy formal. Pero yo aun así te amaría lo mismo incluso si no pudieras tener hijos. Tal vez debería decir algo.
“Rudeus, ¿eso es cierto?” preguntó Rokari.
“Lo es. Al menos, yo nunca dejaré de amar a Roxy. Lo juraría ante cualquier dios que guste.”
Mi amor era incondicional. No conocía límites.
“¿De verdad…?” dijo Rokari, todavía preocupada. Tal vez demostrárselo a través de acciones funcionaría mejor. Si solo colocaba mi brazo alrededor de Roxy, como si… Ups, ella agarró mi muñeca. No es lo que piensas, Roxy, no estoy tratando de tocar tu trasero, pensé, pero entonces me di cuenta de que ella estaba apretando mi mano. Sus dedos estaban calientes.
Rokari parecía convencida. “Supongo que es verdad,” dijo ella. Justo en ese momento, Lara, quien estaba sentada a un lado de Roxy, se dio la vuelta para mirar hacia afuera.
“¡Ah! Rowin regresó,” dijo Rokari. Mi suegro estaba a punto de hacer su entrada, lo cual quería decir que era la hora de volver a presentarme. Reuní mi coraje. Pegaría mis manos y mi frente al suelo de ser necesario.
Las presentaciones con Rowin terminaron sin problemas. Él reaccionó tal como Rokari y dijo prácticamente las mismas cosas, así que le di las mismas respuestas. Fue una operación simple. No hubo la necesidad de postrarme.
“Bueno, Roxy, felicidades,” dijo al final Rowin, casi con un nudo en la garganta. “Siempre y cuando seas feliz, eso es todo lo que importa.” Él apretó su mano.
“Gracias, Papá,” respondió Roxy. Ella y Rokari casi estaban llorando, y al observarlas, sentí que mis propias emociones se estaban acumulando. ¿Podría hacer feliz a Roxy? ¿Qué era la felicidad? Yo no tenía una respuesta, pero me esforzaría para asegurarme de que nuestro amor nunca se desvanezca.
“Ah, cariño. Mi Roxy, casada…” dijo Rowin. “Siempre te estabas tropezando con tus propios pies y terminabas llorando cuando eras pequeña. Y ahora aquí estás…”
“Papá, por favor, no hables de eso en frente de Rudy.”
¡Roxy de niña…! Apuesto a que era adorable. Bueno, ella probablemente se veía casi igual que ahora, así que obviamente era adorable. Asumí que ella hablaba más como una niña en ese entonces. Si nos hubiésemos conocido en ese entonces y crecido juntos, las cosas podrían haber terminado de una forma muy diferente… Pero sin importar qué clase de relación tuviéramos, yo estaba seguro de que siempre la respetaría.
“Y bueno,” continuó Rowin, sonando emocional, “nunca pensé que llegaría a conocer a mi nieta.” Incluso después de que Roxy lo regañó, él tomó a Lara en sus brazos, viéndose increíblemente feliz. Lara, como siempre, no se quejó. Ella solo miró hacia él, con los ojos bien abiertos. Él le sonrió.
“Lara, ¿cierto? Eres una niña muy inteligente, ya sabes cómo decir tu nombre.”
“¿Eh?” Roxy y yo exclamamos al mismo tiempo. Nosotros no les habíamos dicho el nombre de Lara. Y Lara no había dicho nada.
¿Cómo fue que él…? pensé, pero en ese momento Roxy se dio la vuelta hacia Rowin con asombro en su rostro.
“Nuestra hija… ¿Ella puede usar telepatía?” demandó ella.
“¿Eh? Sí, ella todavía tartamudea un poco, pero puede transmitir lo que quiere sin problemas,” respondió Rowin.
Yo miré hacia Roxy. Una verdad impactante había sido expuesta. Nuestra hija era una telépata.
Bueno, pensándolo bien, no era tan impactante. Roxy no podía usar telepatía, pero sus dos padres sí. Probablemente no era culpa de la genética que Roxy no pudiese comunicarse de esa forma.
“¿No lo sabían?” preguntó Rowin.
“Nadie más en la familia es telépata,” respondió Roxy.
Rowin frunció el ceño. “¿Estás segura? Lara dice que su abuela habla con ella todo el tiempo.”
Su abuela. La abuela de Lara, así que… ¿Rokari? Eso no encajaba.
Ella se refería a Zenith.
“Ah…”
Todo encajó para Roxy y para mí al mismo tiempo. De esto había estado hablando la Niña Bendita. Zenith podía leer mentes. Y la Lara dentro de sus recuerdos era una parlanchina. Lara siempre estaba en silencio y era hosca, pero Zenith recordaba hablar felizmente con ella. Así que había sido a través de telepatía. Lara había estado hablando mediante telepatía todo el tiempo.
Sentí una ola de alivio. Aunque Roxy no parecía estar tomándoselo de la misma forma. Ella estaba frunciendo el ceño mientras miraba hacia el piso. Podía imaginar lo que estaba atravesando su mente: Incluso mi hija es una telépata. ¿Por qué soy la única que no lo es?
El ambiente en la habitación se volvió sombrío.
“¿De verdad? Um, entiendo…” Yo me puse de pie y fui a acariciar el cabello de Lara, diciendo, “¡Laaara! ¡Soy tu papi!”
Lara no sonrió. Ella solo miró hacia mí. ¿Qué estaba diciendo?
“Ella dice, No entiendo,” tradujo Rowin.
¿Qué dijo? … Ah, es cierto. Lo dije en la lengua Demonio.
Lo volví a intentar, esta vez en la lengua Humana. “Laaara, soy tu papi.” Luego miré de forma expectante hacia Rowin.
“Ella dice, Lo sé,” dijo él.
Oh, ella lo sabe. Bueno, supuse que no habría forma de que no fuera así. Yo se lo decía todo el tiempo.
Aun así, su respuesta fue un poco fría. Ella al menos pudo haberme complacido con un “¡Te amo, Papi!” o algo así. Lucie usó esa misma línea hace poco.
Pero entonces me di cuenta de que la telepatía no era igual al lenguaje. Probablemente terminaba siendo diferente de cómo sonaba en voz alta. Sí, eso tenía que ser, o ella difícilmente sería capaz de hablar con Zenith.
“Bueno, es un alivio,” dije. “Estaba preocupado de que ella tuviera dificultades para aprender.”
“Ella todavía es demasiado pequeña para hablar, excepto dentro de su cabeza, pero empezará a hablar en voz alta pronto,” me aseguró Rowin con una sonrisa de nostalgia. “Ahora mismo, apuesto que ustedes dos se sienten como nosotros cuando Rokari tuvo a Roxy.”
“¿En qué sentido?” pregunté.
“Cuando Roxy nació, nosotros creíamos que, porque no podía hablar, ella no se estaba desarrollando adecuadamente.”
Tal como Roxy era la única en su familia que no podía usar telepatía, Lara era la única en su familia que no podía hablar. Ellas eran similares en ese sentido. De tal madre, tal hija.
Por ahora, todo lo que yo sentía era alivio. Nuestra hija estaba creciendo sin problemas. Si en la casa no hubiera nadie con quien ella pudiera hablar, eso podría haber sido un problema. Pero las cosas no eran así. Estaba Zenith, con sus poderes, y yo tenía mis sospechas de que Leo también usaba alguna clase de telepatía para hablar con Lara. Una vez que ella empiece a usar palabras, también podría comunicarse con todos los demás. Ella solo necesitaba un poco más de tiempo.
“Lara se ve exactamente como Roxy, ¿no?” dije.
Rowin rio genuinamente. “Es igual, ¿no? La viva imagen. Especialmente sus ojos.”
Rokari también parecía estar disfrutando el momento. Y tal vez era solo mi imaginación, pero creí que Lara sentía lo mismo.
Después de eso, nosotros regresamos el dinero que habíamos tomado prestado multiplicado por diez, y yo les ofrecí mi regalo de boda, para finalmente sentarnos a comer Tortuga Gigante. Era la primera vez que la había comido en siglos, y me aseguré de destacar lo deliciosa que era mientras ocultaba mis ganas de vomitar. Tuvimos una comida encantadora. Yo estaba pensando en lo feliz que estaba por haber venido cuando me di cuenta de algo: Roxy no se veía nada feliz. Ella no había sonreído ni una sola vez todo este tiempo.
Roxy y yo terminamos pasando esa noche en la aldea. Tal vez en consideración del hecho de que nosotros éramos una pareja casada, sus padres nos guiaron hacia una casa vacía cercana.
La casa todavía estaba un poco polvorienta, así que la limpiamos un poco y después nos acostamos a dormir, los tres juntos, lado a lado. Se sentía parecido a esas escenas en las películas donde la pareja va a un hotel y hay una sola cama con las almohadas lado a lado, algo así de cursi. Pero nosotros no podíamos hacer nada con Lara presente, y, además, yo ahora era Rudeus el Célibe. Podía pasar una noche sin tocar a Roxy, incluso con ella durmiendo a mi lado.
Cuando la vi recostada ahí, con sus ojos cerrados, simplemente no pude evitarlo. Esos sentimientos solo explotaron. Comencé a pensar, Tocar solo un poquito debería estar bien…
Piénsenlo por un segundo. Por el momento, yo me había embarcado en el camino del celibato para asegurarme de que ninguna de mis esposas termine embarazada. Poniéndolo de otra forma, cualquier cosa estaba bien siempre y cuando ninguna termine embarazada. Simplemente liberar un poco de ganas acumuladas no afectaría el destino de nadie. Roxy no estaba en ningún peligro.
Me alegra que hayamos aclarado eso. Ahora, si me disculpan, voy a—
“Rudy.”
¡Hiiii! ¡Lo siento! ¡Fue un pensamiento fugaz! No creí que te molestara un simple toqueteo… Pero no, ¡tienes razón! ¡Yo soy Rudeus el Célibe! ¡Rudeus el Célibe nunca permitiría tal cosa!
“¿Todavía estás despierto?” preguntó Roxy.
“Huuuunnn… huuuuu…”
“No pretendas estar dormido. Nuestros ojos acaban de encontrarse.”
Yo abrí mis ojos de mala gana. Roxy estaba recostada ahí, mirando hacia mí. Sus ojos eran serios.
“Se trata de Lara,” dijo ella.
La respiración de Lara me decía que ella ya estaba profundamente dormida. Ella se veía como un ángel mientras dormía, muy alejado de su expresión usual de rebeldía.
“La verdad es que ya sospechaba que esto podría ser lo que estaba sucediendo,” dijo Roxy. Yo no tenía que preguntar qué. Ella se refería a lo que habíamos hablado hoy. Que Lara tuviera la habilidad Migurd.
“No dije nada hasta ahora, pero… cada vez que veía a Lara y Zenith mirándose a los ojos, no pude evitar considerar la posibilidad.”
“A mí nunca se me ocurrió.”
“¿Por qué lo pensarías? Tú has estado demasiado ocupado estos últimos años, corriendo de un lado para otro.” Ella bien pudo haber dicho, No le has estado prestando ninguna atención a tus hijos.
Cuando lo ponías de esa forma, ella tal vez tenía razón. Tal vez yo solo le prestaba atención al lado más lindo de mis hijos. Yo no ayudaba a cuidarlos o criarlos. Para ser honesto, yo me había aprovechado de Sylphie y Roxy.
“No pongas esa cara,” dijo Roxy. “No te estoy culpando por ello.”
Fue amable de su parte decirlo. Pero no importaba lo mucho que agonizara o me arrepintiera—ahora mismo, mis manos estaban llenas lidiando con el Dios Humano. No me quedaba tiempo para cuidar a los niños.
Roxy acarició gentilmente el rostro del Lara. “Acabo de pensar en esto. Yo nací en esta aldea, y desde el primer momento que puedo recordar, me sentí como una forastera.”
Al ver que no respondí, ella siguió, “Pensando en ello ahora, fue duro. Cuando me fui de casa, fui hacia una ciudad donde las personas usaban las palabras para comunicarse. No fue hasta que llegué a conocer personas ahí y comencé mi vida como una aventurera que realmente sentí que estaba viviendo en mi mundo.”
Ella no podía hacer lo que todos los demás a su alrededor podían. La vida era simple para ellos, pero no para Roxy. Cuando le preguntaban por qué no podía hacer esto que debía ser algo natural, ella no tenía una respuesta. Todo lo que podía hacer era continuar siendo vista como una carga inútil por aquellos a su alrededor hasta que comenzara a creérselo ella misma.
Aunque solo porque todos los demás podían hacerlo, no quería decir que tú podrías. Resultó que ella podía vivir sin eso. La sensación de libertad que Roxy obtuvo cuando se dio cuenta de ello debe haber sido increíble.
“¿Qué tal si al criar a Lara de esta forma, nosotros terminamos haciéndola pasar por eso? Yo estuve bien cuando me fui de casa, pero eso no funcionará en su caso. Los Migurd son los únicos con este poder.” Roxy apartó su mirada de mí.
Ella podría tener razón. La raza Migurd raramente dejaba esta aldea. Incluso en el Continente Demoniaco difícilmente veías uno. Ellos no excluían a otros, pero se aislaban. Era perfectamente posible que, un día, Lara pueda empezar a sentirse como una forastera.
“Así que se me ocurrió algo.” Roxy frunció el ceño como si no estuviera convencida de lo que estaba a punto de decir. Ella no miró hacia mí. “¿Qué tal si la dejamos con mi mamá y mi papá para que la cuiden?”
“… ¿Qué?”
“Pensé que tal vez sería mejor para ella vivir aquí dentro de los Migurd hasta que crezca un poco más. Tal vez hasta que tenga diez o quince años. Después de eso, ella puede decidir por sí misma si deja la aldea o permanece aquí.”
Yo no sabía qué decir. Yo quería mantener a mi hijo e hijas tan cerca de mí como fuese posible. Esa era la obligación que asumías cuando tenías un hijo; era una parte del paquete de ser un padre responsable. Incluso haciendo concesiones a causa del Dios Humano, yo quería tener a Lara donde pudiera verla.
Pero Roxy había pensado muy bien en esto antes de decirlo. Sus palabras no fueron dichas debido a que quería escapar de sus obligaciones o que se había dado por vencida criando a su hija. Ella veía lo difícil que era esto para Lara, y odiaba la idea de hacer pasar a su hija por lo mismo que ella pasó.
No había forma de que Lara, con su cabello azul y su habilidad para comunicarse en formas que otros no podían, viviera su vida sin alguna dificultad. Y los padres no pueden proteger a sus hijos de todas las cosas malas.
“No me agrada,” comencé a decir, “pero, si crees que es lo correcto, entonces yo…” me detuve, incapaz de sacar las palabras. No podía decidirme. ¿Debería poner primero mis sentimientos, o la propuesta de Roxy? No sabía qué decir, así que simplemente cerré mi boca.
El silencio se extendió hasta que Roxy dijo, “Lo siento, Rudy. Vamos a pretender que nunca dije eso. Por favor, solo olvídalo.”
Y así, el día llegó a su fin. Roxy y yo nos quedamos dormidos tomados de la mano.
La aldea Migurd era silenciosa. No escuchabas ninguna voz. Todos los aldeanos se comunicaban a través de telepatía, así que no había necesidad de conversaciones. Algunos de los niños pueden haber saludado a Roxy, pero ella no podía escucharlos. Supongo que Lara podía. Ella probablemente podía escuchar a las personas de ahí preparando la comida, y las peleas de pareja dentro de las casas, y todas las demás conversaciones.
“Al ver lo poco que han cambiado las cosas aquí, me doy cuenta de cuán gratificantes han sido estos últimos diez años,” reflexionó Roxy. “O, supongo que, lo rápidas que son las vidas de los humanos.” Ella miró abajo hacia su hija en sus brazos. Lara le regresó la mirada con su expresión inmutable de siempre. En otros diez años, esta aldea probablemente se verá igual. O si cambiaba, no sería en formas que nosotros pudiéramos notar.
Tanto Rowin como Rokari vinieron a la entrada de la aldea a despedirnos. Ellos estaban tristes de vernos partir.
“Cuídense,” dijo Rowin.
“Desearía que pudieran quedarse un poco más…” agregó Rokari.
“¿Les molesta si vuelvo a abrazar a Lara antes de que se vayan?” Rowin sostuvo sus brazos hacia el frente. Probablemente era cierto en cada mundo que los abuelos favorecían a su primer nieto. Estos dos se veían como si acabaran de tener sus propios hijos.
“Por supuesto que no. Toma.” Roxy sostuvo a Lara en su dirección, y entonces dejó salir un sonido de sorpresa mientras Lara se aferraba con fuerza al cuello de la túnica de Roxy. Yo reconocí ese gesto.
“Vamos, Lara,” trató ella. “Despídete de tu abuela y abuelo.”
Lara no reaccionó. Ella tenía sus cuatro extremidades envueltas alrededor de Roxy como una cigarra. Luego, sin soltarse, ella se dio la vuelta para mirar hacia mí. Su expresión era la misma de siempre, hosca y rebelde. Su boca apuntaba hacia abajo, tenía la frente fruncida, y se veía lista para llorar en cualquier momento. Era como si estuviera pidiendo ayuda.
“Oh, cielos… Jajaja, entonces no puede evitarse,” dijo Rowin, agitando su mano con una sonrisa incómoda. “Ella dice que no quiere separarse de su mami.”
Roxy miró hacia Lara de la sorpresa. Luego, viendo que su hija estaba al borde de las lágrimas, su expresión cambió a una de ansiedad.
Lara rompió el silencio. “No. Yo quiero estar con mami…” El esfuerzo que le tomó fue evidente en cada palabra.
Nuestra hija, quien apenas había dicho dos palabras hasta ahora, estaba expresándose por primera vez.
Tal vez, pensé, Lara había estado escuchándonos anoche. O quizás ella no había estado escuchando, sino que oír nuestra conversación la había hecho soñar que era abandonada. De ser así, la habíamos hecho preocuparse por nada.
“No te preocupes,” dijo Roxy, abrazando con fuerza a Lara. Su boca estaba firmemente cerrada mientras se esforzaba por no llorar. “Nunca te dejaré.”

La preocupación en el rostro de Lara desapareció, y ella se relajó.
“Roxy, ¿cuándo crees que puedas regresar?” preguntó Rokari.
“Buena pregunta. Creo que será una vez que Lara crezca un poco más, así que tal vez… en alrededor de otros diez años.”
“Entiendo, cariño. Cuídate.”
La respuesta de Rokari fue pragmática. Supuse que diez años no eran mucho tiempo para ella.
Y así, nosotros dejamos atrás la aldea. Los padres de Roxy permanecieron de pie en la entrada hasta que desaparecimos de vista. Aunque la visita había sido incómoda en ciertos momentos, yo estaba feliz de haberlos conocido apropiadamente.
Los padres de Eris y Sylphie estaban muertos. Roxy no era cercana a los suyos, pero igual. La familia es familia. Yo esperaba que nuestra relación continuase por muchos años más.
“Bueno, Rudy. Las cosas están a punto de volver a ser agitadas,” dijo Roxy.
“Sí,” respondí.
Pero primero, pensé, tengo que encargarme de una tarea más.
Regresamos a Rikarisu.
Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
Sé la primera persona en dejar una nota sobre el capítulo.