La Madre de la Familia Greyrat
Capítulo Extra: La Madre de la Familia Greyrat
Mi nombre es Zenith Greyrat.
Nací en el País Sagrado de Millis, una tierra conocida por su larga historia, gran belleza, y un código moral riguroso. Por nacimiento, yo era parte de la nobleza —la segunda hija de un conde.
Como la mayoría de las jovencitas criadas en buenas familias, yo era una niña protegida. Pensaba que el pequeño mundo que conocía era todo lo que había. Era despistada e ingenua. Pero también era una buena niña, si me permiten decirlo. Nunca desobedecí a mis padres. Mis notas en la escuela eran excelentes. Obedecía las enseñanzas de la Iglesia de Millis, y aprendí a desempeñar el papel esperado de mí en las reuniones sociales. Algunas personas incluso me llamaban la imagen perfecta de una mujer de Millis. Estoy segura de que mis padres estaban muy orgullosos de mí.
Si las cosas hubieran continuado así, supongo que habría sido presentada en una fiesta a algún hombre escogido por mis padres. Probablemente el primer hijo de un marqués, educado pero orgulloso, con un respeto absoluto por los dictámenes de la Iglesia de Millis. Me habría casado con este modelo moral, habría dado a luz a sus hijos, y habría visto mi nombre inscrito en el registro de la nobleza de Millis como una marquesa perfectamente respetable.
Como una mujer de la aristocracia, ese era el camino frente a mí.
Pero, por supuesto, no terminé siguiéndolo.
Mi vida cambió para siempre en mi cumpleaños número quince —el día en que cumplí la mayoría de edad. Tuve una discusión terrible con mis padres. Por primera vez en mi vida, me rehusé a hacer lo que querían. Hui de casa.
Había terminado completamente enferma de dejar que ellos controlaran cada momento de mi vida. Mi pequeña hermana Therese siempre había sido un espíritu libre, y creo que yo también estaba un poco celosa de ella. Estos factores, junto con muchos otros pequeños, se combinaron para empujarme fuera del camino que había estado siguiendo.
No es fácil para una aristócrata arruinada encontrar un nuevo camino en su vida. Pero afortunadamente, había aprendido magia de sanación en una academia para niñas nobles, y me había vuelto muy hábil en los hechizos de nivel Intermedio. Millis eran un país donde la magia de sanación y de protección prosperaba, pero aun así era inusual progresar más allá del rango de Principiante en alguna. Alcanzar el rango Intermedio abría la posibilidad de trabajar en los hospitales de la Iglesia de Millis; era un logro que se ganaba mucha admiración en nuestra escuela.
Como resultado, me convencí de que podría valerme por mi cuenta en cualquier lugar al que fuera.
En realidad, fui estúpidamente ingenua.
Un grupo deshonesto de personas me marcó como objetivo casi de inmediato, mientras yo incómodamente estaba tratando de navegar por el proceso poco familiar de pedir una habitación en una posada. Clamando que habían estado buscando a una sanadora, ellos me agregaron a su grupo, aprovechándose de mi total ignorancia. El pago que ellos ofrecían era más bajo de lo que ganaban los magos de rango Principiante, pero insistieron en que era más alto que el pago actual.
Siendo una completa idiota, tomé como verdad su amabilidad superficial. De hecho, recuerdo haber pensado, Supongo que el mundo todavía tiene algunas personas honestas.
Estoy segura de que me habrían seguido tratando mal si me hubiera quedado con ellos. Probablemente estaban planeando usarme como un escudo humano en batalla o forzarme a lanzar magia hasta que perdiera el conocimiento. Quizás incluso demandar favores sexuales. Pero no tuvieron la oportunidad, gracias a un joven espadachín llamado Paul Greyrat.
Después de darle una paliza a mis nuevos amigos, él me arrastró a la fuerza dentro de su propio grupo de viaje. Hasta que Elinalise —una de sus compañeras— lo explicó, estuve convencida de que había sido secuestrada por un matón violento.
En cualquier caso, así fue como conocí a mi futuro esposo.
Al principio, yo odiaba a Paul. Él era un noble de Asura por nacimiento, pero su lenguaje era grosero. Él rompía sus promesas una y otra vez, actuaba de forma impulsiva, desperdiciaba dinero, y me molestaba constantemente. Sin mencionar que él frecuentemente tocaba mi trasero y en ocasiones se sobrepasaba un poco.
Aun así, podía notar que no era exactamente una mala persona. Después de todo, él siempre venía a mi rescate. Paul se burlaba de mi ingenuidad, pero al final, siempre suspiraba y daba un paso al frente para ayudar.
Éramos completos opuestos, pero él era confiable, de espíritu libre, y apuesto. Supongo que no es de extrañar que hubiese desarrollado sentimientos por él.
Por supuesto, siempre había mujeres hermosas a su alrededor. Y yo era una seguidora de la Iglesia de Millis, la cual predicaba las virtudes de la monogamia. Pude haber huido de casa, pero las enseñanzas de mi fe habían sido inculcadas en mí diariamente desde que era una niña, y todos aquellos que conocí en la escuela habían sido creyentes. Sus designios estaban profundamente arraigados en mi mente.
Así que, un día, dije estas palabras: “Puedes dormir conmigo, pero solo si nunca más tocas a otra mujer.”
Paul inmediatamente accedió con una gran sonrisa.
Por supuesto, sabía que me estaba mintiendo. Pero de cierta forma, no me importaba. Una vez que rompiera su promesa, pensé que sería capaz de superarlo.
Pero una vez más, había sido ingenua, descuidada, e idiota. Nunca siquiera consideré que podría quedar embarazada después de una sola noche con él.
Estaba demasiado desesperada, ansiosa, y asustada. A decir verdad, yo no esperaba que Paul fuera a hacer lo correcto, pero él terminó pidiéndome matrimonio de una forma muy madura.
Al final, el bebé que di a luz fue un niño.
Rudeus Greyrat. Mi pequeño Rudy.
En este momento, Rudy estaba agachado junto a las cunas de sus hermanitas con una expresión muy seria en su rostro —muy parecida a la de su padre. Frunciendo el ceño intensamente, él miró dentro de una de las cunas por un momento, y luego miró hacia la otra.
“Aah. ¡Aah!”
Norn comenzó a llorar, y la expresión de Rudy se puso todavía más rígida.
Pero un instante después…
“¡Blablabwah!”
Él le sacó su lengua y puso una cara tonta.
“¡Ha haa! ¡Baa, baa!”
Rudeus mantuvo su expresión seria anterior, asintiendo satisfecho mientras Norn balbuceaba alegremente.
“¡Aah! ¡Aaah!”
Esta vez, fue Aisha quien lloró de la nada. Rudeus inmediatamente se puso de frente a ella, presionó sus palmas contra sus mejillas, y murmuró, “Ajojoblublu.”
Claramente entretenida, Aisha dejó salir un feliz, “¡Nhah, ahah!”
Una vez más, Rudy asintió para sí mismo con una sonrisa de puro placer. Él ya había estado haciendo esta rutina por bastante tiempo.
“Jejeje…”
Al ver la sonrisa de Rudy, no pude evitar dejar salir mi propia risa.
Después de todo, no era algo que vieras todos los días. Rudy siempre tenía una expresión muy seria; sin importar qué tan bien fueran sus prácticas de esgrima o de magia, él nunca se veía particularmente satisfecho. Él casi nunca dejaba que Paul o yo lo viéramos sonreír. Y cuando lo hacía, usualmente era una sonrisa forzada e incómoda.
Pero ahora, él estaba poniendo caras graciosas para entretener a sus hermanitas y sonriendo con una alegría genuina cuando funcionaba. Solo verlo me ponía de muy buen humor.
Las cosas habían mejorado mucho en comparación a como solían ser.
Suspiré silenciosamente, recordando los primeros años de Rudy. Al principio, había estado emocionada cuando descubrí su talento para la magia. Pero después de un tiempo, había comenzado a sentir que él era tan talentoso que secretamente nos miraba en menos al resto de nosotros. Me preguntaba si él siquiera amaba a su familia. Por ejemplo, él nunca se había vuelto demasiado apegado a mí.
Por supuesto, yo lo había estado malinterpretando. Comprendí esto en medio de nuestra mayor crisis familiar —el día en que Lilia anunció su embarazo, y Paul confesó que él era el responsable.
Me sentí terriblemente traicionada por ambos. Demasiado enojada y triste.
En particular, estaba tan furiosa con Paul por romper sus votos conmigo que me sentí lista para explotar. Estuve a punto de ya sea gritar, “¡Lárgate!” a Lilia o anunciar que yo me iba; requirió mucha fuerza de voluntad mantener la calma.
Antes de nuestro matrimonio, yo había esperado que Paul probara ser un mentiroso, y planeaba dejarlo una vez que lo hiciera. Casi me había olvidado de eso, pero aparentemente mis sentimientos no habían cambiado. Estaba tan molesta que estuve lista para destrozar la familia sin vuelta atrás.
Pero al final, Rudy cambió mi decisión. Él intervino para guiar las cosas hacia una conclusión ingeniosa, desempeñando el papel de un niño inocente mientras lo hacía. Por supuesto, sus métodos no eran exactamente admirables. E incluso si me creía su pequeña historia, ciertamente no me habría convencido de perdonar a mi descarrilado esposo.
Aun así… a partir de las palabras de Rudy y la expresión en su rostro, pude ver lo que él realmente estaba sintiendo, en lo profundo.
Rudy estaba asustado. Aterrado de que su familia fuera a separarse.
En el momento que me di cuenta de eso, finalmente entendí que él nos amaba a su propia forma. Y yo no quería nada más que tranquilizarlo. Mi ira cedió. Logré hacerme a la idea de perdonar tanto a Paul como a Lilia en ese mismo lugar.
Si no fuera por Rudy, las cosas no habrían resultado de esa forma.
“Ooh, Norn, eres tan linda. Vas a ser realmente hermosa, igual que Mami, ¿cierto?”
Y ahora, aquí estaba él, jugando con las pequeñas manos de Norn y sonriendo felizmente. Mi pequeño de apariencia seria estaba calmando a su hermana con balbuceos infantiles.
Él es tan… confiable.
Desde hace mucho tiempo que había estado un poco asombrada por los talentos de Rudy, pero últimamente también estaba comenzando a apreciar su confiabilidad. Las cosas habían sido realmente agitadas luego del nacimiento de Aisha y Norn. Nuestras dos nuevas hijas lloraban a todas horas de la noche, vomitaban la mitad de la leche que les dábamos, y se hacían de forma rutinaria mientras las estábamos bañando. Lilia me dijo que todo esto era perfectamente normal, que era de esperarse, pero en poco tiempo, estuve completamente agotada. Por varios días, apenas pude tomar una siesta. Pero entonces Rudy intervino y comenzó a manejar toda clase de cosas por nosotros… sin siquiera haberle pedido ayuda.
Él era extrañamente bueno con los bebés. Casi parecía que ya había cuidado uno antes, a pesar de que ese de ninguna forma podía ser el caso. Supuse que debió haber aprendido algunas cosas luego de observar a Lilia.
Ese es nuestro Rudy.
No estaba particularmente feliz de que mi hijo fuera mejor que yo tranquilizando a mi propia hija, pero aun así era de gran ayuda. Nunca había visto a un niño de su edad tan servicial y confiable, o siquiera capaz de cuidar a bebés recién nacidos de la forma en la que él lo hacía.
Verlo trabajar a veces me recordaba a mi hermano, quien imagino aún vivía en el País Sagrado de Millis. Como Rudy, él era serio, diligente, y talentoso; mi padre siempre nos decía que aprendiéramos de su ejemplo. Pero él también era frío con su familia, e ignoraba a sus hermanas casi por completo. Como un noble, él era un hombre bueno y honesto, pero no lo tenía en alta estima como un hermano. Rudy obviamente iba a ser diferente. Él iba a ser un buen hermano mayor. De la clase que se ganaba la admiración de sus hermanas.
Al menos, esa ciertamente parecía ser su intención. Él de hecho le había anunciado a Paul, Voy a ser el hermano mayor más perfecto y genial de todos, mientras estaban mirando a Norn y Aisha. Ya estaba emocionada por ver cómo serían los tres en algunos años.
“Aah. ¡Agyaaah!”
En este punto, fui sacada de mi ensueño por Norn, quien había comenzado a llorar intensamente. El cuerpo de Rudy tembló de la sorpresa, pero rápidamente se dio la vuelta hacia su cuna para hacer más caras graciosas.
“¡Gyaa! ¡Waaaah!”
Esta vez, Norn no dejó de llorar. Rudy tocó su pañal para ver si estaba mojado, luego la tomó en brazos y revisó su espalda por sarpullido, pero las lágrimas siguieron fluyendo.
Si yo hubiese estado sola, probablemente me habría puesto nerviosa y llamado a Lilia, solo para entrar en completo pánico una vez que recordara que ella estaba de compras en ese momento. Pero Rudy permaneció admirablemente tranquilo. Trabajando mediante el proceso de eliminación, él revisó cuidadosamente cada problema potencial. Después de un tiempo, él juntó sus manos y se dio la vuelta hacia mí.
“Madre, creo que es hora de su leche.”
Ahora que lo pienso, era casi esa hora del día, ¿no es así? Las horas realmente pasaban volando cuando miraba a Rudy jugar con sus hermanas.
“Es cierto. Por supuesto.”
“Ten, toma asiento.”
Me senté en la silla que Rudy sacó para mí, abrí mi blusa, y tomé a mi bebé llorando en brazos.
Norn claramente había estado bastante hambrienta, tal como Rudy pensaba. Ella inmediatamente presionó su pequeña boca contra mi pezón y comenzó a succionar ávidamente. La sensación siempre me ponía intensamente consciente de mi propia maternidad.
“¿Mm?”
Después de un momento, noté que Rudy estaba mirando.
Cada vez que amamantaba a Norn, él… tendía a mirar. Tampoco era solo una mirada curiosa o inocente. Había un brillo de interés que no esperarías ver en un niño de siete años.
Era lindo verlo haciendo algo de igual forma que Paul… pero si Rudy ya era así a su edad, probablemente iban a haber algunos problemas en el futuro. Lo último que quería era que él rompiera los corazones de las mujeres a diestra y siniestra, de la misma forma que lo hacía su padre.
“Rudy, ¿cuál es el problema? ¿También quieres un poco?”
“¿¡Eh!?”
Sorprendido por mi pequeña broma, Rudy apartó su cabeza y se sonrojó intensamente.
“No, no es eso. Solo estaba impresionado por lo mucho que ella está bebiendo…”
“Jejeje.”
Era un poco lindo verlo sonrojado. No pude evitar reírme un poco.
“Lo siento, pero ahora necesito mi leche para Norn. Tú tuviste suficiente cuando eras un bebé, así que no seas codicioso ahora, ¿bien?”
“Por supuesto, Madre.”
Rudy estuvo de acuerdo inmediatamente, pero vi una pequeña pizca de lamento en su rostro. Definitivamente era una reacción inusual viniendo de él. Y extremadamente adorable.
Tal vez jugaría con él un poco más.
“Mmm. Bueno, si estás desesperado… una vez que consigas una esposa, ¿por qué no le pides que te dé un poco?”
“Buena idea. Lo intentaré algún día.”
Estaba esperando que se pusiera malhumorado y a la defensiva en este punto, pero evadió mi comentario con una expresión tranquila. Supongo que él se dio cuenta de que yo solo estaba jugando con él.
No es gracioso. Pero supongo que así es Rudy.
“No la fuerces, te lo advierto.”
“Sí, lo sé.”
Siempre me hacía sentir un poco melancólica verlo actuando con una madurez como esta.
Regresé mi atención a Norn, quien ya estaba satisfecha. Luego de darle palmaditas en la espalda hasta que dejara salir un pequeño eructo, la puse gentilmente de vuelta en su cuna.
Mientras limpiaba mi pecho con un pedazo de tela, me di cuenta de que Rudy de nuevo me estaba mirando.
Quien sea que se case con él podría pasarla mal por ello. Sylphie parece ser la candidata con ventaja por el momento… y esa chica tendía a hacer lo que sea que Rudy le dijera. Ella podría no ser capaz de decir no, incluso si quisiera…
Muy bien. Si las cosas llegan a lo peor, simplemente tendré que enderezar su camino.
Después de todo, yo era la madre de Rudy. Puede que Paul le enseñe a seducir mujeres, pero yo le enseñaría a tratarlas bien.
“Guu…”
Norn se veía bastante satisfecha ahora que tenía algo en su estómago. No tomó mucho tiempo para que comenzara a quedarse dormida en su cuna.
“Eso es,” murmuré suavemente, acariciando su pequeña cabeza. “Bebe mucha leche, duerme mucho, y crece fuerte y saludable.”
Desafortunadamente, Aisha eligió este momento para comenzar a causar un pequeño alboroto.
“Aaah… ¡Waah!”
Rudy miró dentro de la otra cuna, apartando sus ojos de mis pechos.
“¿Qué sucede, Aisha? ¿Tu espalda pica un poco?”
Tal como había hecho antes por Norn, él tomó a Aisha, revisó su pañal, y buscó sarpullido y mordidas de insectos.
Pero después de un momento, todavía sosteniendo a la bebé en sus brazos, él se dio la vuelta hacia mí con una expresión extrañamente ansiosa. Quería ver emociones diferentes en el rostro de Rudy, pero no quería que se viera tan preocupado tan seguido.
“Rudy, ¿cuál es el problema?”
“Um, Madre… Lilia-san está un poco atrasada hoy, ¿no es así?”
“Ahora que lo pienso, tienes razón.” Normalmente, ella habría regresado de las compras para esta hora. ¿Pudo haber pasado algo?
No, no. Un grupo de comerciantes de la Ciudadela de Roa estaba en la aldea. Ella había mencionado que estaba planeando comprar un poco más de lo usual; probablemente solo estaba tomando un poco más de tiempo de lo esperado.
“Bueno, verás… acerca de Aisha…”
“¿Sí?”
“Creo que ella también tiene hambre.”
“Ah, ya veo.”
Tendíamos a alimentar a nuestras bebés al mismo tiempo, así que tenía sentido que ambas tuvieran hambre al unísono. Normalmente, yo alimentaba a Norn mientras Lilia se hacía cargo de Aisha, pero…
En este punto, finalmente entendí esa incomodidad en el rostro de Rudy.
Él continuó de forma lenta y precavida, claramente eligiendo cada palabra con cuidado.
“Madre… no hay forma de saber cuándo regresará Lilia-san. Estoy seguro de que Aisha podría esperar un poco, pero si sigue llorando, Norn podría despertar, así que… um…”
Como una seguidora de la Iglesia de Millis, yo todavía estaba molesta de que tanto Paul como Lilia rompieran nuestros votos matrimoniales. Sabía que ellos no seguían mi fe, pero nunca era placentero que alguien irrespetara tus valores. Y Rudy obviamente había considerado todo esto.
Él tenía miedo de que su sugerencia pudiera hacerme enojar. Él estaba preocupado de que yo pudiera descargar mi descontento en su hermanita. El niño claramente estaba ansioso.
Desde su perspectiva, Norn, Aisha, y yo éramos su familia por igual. Y… dado el estado actual de las cosas, yo debía sentir lo mismo.
Aun así, ¿de verdad era una buena idea? ¿Qué tal si alimentar a Aisha me hacía sentir ira o repulsión?
¿Qué tal si Rudy veía odio en mi rostro y me despreciaba por ello?
“En serio. Rudy, ¿qué te preocupa tanto? Vamos, tráeme a Aisha.” Respondí con la voz más amable que pude, tratando de sacudir mis propias inseguridades.
“Por supuesto,” dijo Rudy.
Él depositó a Aisha en mis brazos, de forma lenta y titubeante.
Luego de exponer el pecho opuesto al que Norn había estado usando, la giré hacia él.
Probablemente me habría sentido un poco molesta si Aisha armaba un alboroto en este punto, pero ella se aferró a mí y comenzó a succionar mi leche inmediatamente. Dejé salir un pequeño suspiro de alivio, demasiado bajo como para que Rudy lo escuchara.
Me sentía de la misma forma en que lo hice cuando estaba alimentando a Norn. Mi corazón estaba lleno de una conciencia cálida y placentera de mi maternidad, y nada más.
Qué extraño. ¿Por qué había dudado, incluso un poco, de traer a Aisha hacia mi pecho? ¿Por qué había pensado que esto me haría sentir infeliz? ¿Por qué pensé en esto como alguna clase de prueba que tenía que soportar?
Todo fue mucho más simple de lo que había pensado. Yo era una madre. Nada más importaba.
Ya seas un seguidor de la Iglesia de Millis o no… realmente no hacía una diferencia cuando se trataba de cosas como esta.
“Ella ciertamente está tragando mucho, ¿no es así?”
“Um. Bueno, Madre, tu leche es deliciosa.”
“Rudy, eso fue… un intento extraño de hacer un cumplido.”
Al ver a Aisha felizmente succionando mi pecho, y la expresión feliz en mi propio rostro, Rudy sonrió con un alivio evidente. Él claramente consideraba proteger a sus hermanitas como un deber. Era muy admirable. Su deseo de volverse un buen hermano mayor, digno de su admiración, parecía ser bastante genuino.
“No es un cumplido. Todavía recuerdo su sabor.”
“¿De verdad?”
Riendo suavemente, estiré mi mano para acariciar la pequeña cabeza de Aisha. Después de unos minutos, ella terminó y apartó su boca de mi pecho; solo momentos después, ella estaba quedándose dormida en mis brazos, así que la regresé a su cuna.
Rudy observaba desde la distancia, con su mirada más cálida de lo usual.
“Oye, Rudy.”
“¿Sí? ¿Qué sucede?”
“¿Te importa si acaricio un poco tu cabeza?”
“No necesitas pedir mi permiso. Siéntete libre de acariciarme cuando quieras.”
Después de sentarse lentamente a mi lado, Rudy movió su cabeza hacia mí acogedoramente. Estiré mi mano y comencé a acariciarla gentilmente.
Rudy era nuestro primer hijo, y nunca necesitó mucho de nosotros. La mayoría del tiempo, no sentí que fuera una buena madre para él. Pero recientemente, eso había comenzado a cambiar.
Yo de verdad era la madre de este niño. Y él de verdad era mi hijo.
Sintiendo un poco de calidez, me di la vuelta en su dirección. Los rayos del sol de primavera estaban entrando a través de la ventana. Afuera, campos dorados de trigo se extendían tanto como el ojo podía ver. Era la imagen de una pacífica tarde de primavera. Mientras miraba tranquilamente hacia ella, una sensación de felicidad me inundó.
Por alguna razón, me sentí absolutamente feliz. “Desearía que este momento durara por siempre.”
“Yo también,” murmuró Rudy mientras asentía.
Supongo que él también encontraba esta pequeña escena doméstica placenteramente tranquila. Pero era solo gracias a él que me podía sentir de la misma forma.
Si él no hubiera intervenido… como una seguidora devota de la Iglesia de Millis obligada a soportar ser una de dos esposas, probablemente me habría ido de esta casa con Norn, maldiciendo mi desgracia. O me habría quedado, tal vez para liberar mi resentimiento sobre Lilia y Aisha.
Gracias a dios que Rudy está aquí.
Si él no fuera un niño tan listo y sabio, yo nunca habría experimentado este momento de tanta dicha.
“Rudy…”
“¿Sí, Madre?”
“Gracias por nacer.”
Rudy miró arriba hacia mí de la sorpresa. Después de una pausa incómoda, él se rascó su cabeza y respondió con un tono de voz adorablemente tímido.
“Bueno… gracias por haberme tenido.”
Mi única respuesta fue otra risita de asombro.






Notas de los lectores
✦ La conversación puede contener spoilers de este capítulo.
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